Archive for the ‘General’ Category
Trotsky, el giro de 1928-9 y la naturaleza social de la URSS (3)
Las dos primeras partes de la nota, aquí y aquí.
Las contradicciones de la NEP
Antes de detallar las discusiones que se produjeron en el Partido en los años 1920, es conveniente dar un panorama de los principales problemas que atravesaría la NEP.
Hacia 1928 el sector estatal y el cooperativo que estaba bajo el control del Estado, proporcionaba el 82,4% de la producción industrial y el 76,4% del volumen de negocios comerciales al por menor; aunque solo el 3,3% del valor de la producción agrícola. Esta diferencia entre industria estatizada y producción agraria individual fue el marco de la tensión entre los campesinos y el Estado; tensión que se expresaría en los movimientos de los precios industriales y agrícolas, y en las vicisitudes que enfrentó el acopio, esto es, la compra por los organismos del Estado y las cooperativas oficiales de productos agrícolas. Esta cuestión estuvo en el centro de las diferencias al interior de la dirección soviética. Antes de presentar esas polémicas, es conveniente trazar una visión panorámica de las tensiones que atravesaban la relación campo – ciudad, o campesinado – clase obrera industrial.
Libertad a Milagro Sala y unidad de acción
A raíz de la detención de Milagro Sala, dirigente de la organización Tupac Amaru, me han consultado acerca de si es correcto que la izquierda participe en movilizaciones, en reclamo de su liberación, junto a fuerzas kirchneristas.
En una serie de notas de 2012, y a propósito de paros o actos convocados por Moyano y otros dirigentes burocráticos contra el gobierno kirchnerista, he tratado el tema de la unidad de acción (ver aquí, aquí y aquí) y no veo motivos para cambiar el criterio. Sostengo que se puede y se debe participar en unidad de acción con otras fuerzas siempre que esto implique la posibilidad de que los trabajadores o el pueblo avancen en demandas concretas, principalmente económicas o democráticas. Milagro Sala ha sido detenida acusada de instigación al delito y al tumulto. Se trata de un ataque al derecho de protesta y a la libertad de manifestación. El mismo se inscribe en una política que desde hace mucho tiempo están reclamando las principales fuerzas del orden, y para la cual se han ganado incluso el consenso de una parte importante de la población, molesta por los cortes de calles o rutas. Tengamos presente que no solo el PRO y los radicales quieren limitar el derecho de protesta; durante la campaña electoral el candidato del FPV, Daniel Scioli, prometió que tendría “tolerancia cero con los piquetes para no joderle más la vida a la gente” (9/11/15).
Vacaciones y algunos datos del blog
En los próximos días me voy de vacaciones. Esto significa que no responderé comentarios, y recién el 15 de enero colgaré una nueva nota. O mejor dicho, la primera parte de una larga nota dedicada al proceso de colectivización forzosa e industrialización acelerada en la URSS, entre fines de los 1920 y los 1930. Es parte del análisis y discusión sobre las experiencias de los «socialismos reales», una de las temáticas centrales del blog.
Siendo fin de año, aprovecho para presentar algunas estadísticas de 2015. En términos redondos, hubo 435.000 visitas; el promedio diario fue 1195. El 55% llegó de Argentina; 12% de España; 7% de México; 4% de Colombia y 3,5% de EE.UU.
Las cinco notas más leídas fueron, por orden decreciente, «Coyuntura, ¿por qué giro a la derecha?» (2015); «Método dialéctico y Hegel (1)» (2012); «Imperialismo en Lenin, análisis crítico» (2011); «Capital financiero, capital dinerario y capital comercial» (2012); «Intelectuales y académicos por Scioli, contra el voto en blanco» (2015). Lo cual evidencia el interés por cuestiones no vinculadas a la coyuntura inmediata.
La más comentada del año fue «Del Caño y un análisis equivocado». Los cinco lectores que enviaron mayor cantidad de comentarios, siempre por orden decreciente: AP (150); Danilo Castelli (77); Lucas; Gerardo Rossi y Antonio (53).
Por último, les deseo a todos un muy buen 2016.
Devaluación, Gobierno y relaciones sociales
Un criterio que recorre los análisis que he presentado en anteriores notas es que las políticas de los Estados y gobiernos capitalistas están condicionadas, ineludiblemente, por las relaciones de producción subyacentes, y por la ley del valor trabajo (por ende, por las leyes de la generación, apropiación y acumulación de plusvalía). Esta reflexión viene a propósito de las últimas notas que publiqué sobre el gobierno de Cambiemos y la devaluación.
En ellas planteé, en primer lugar, que hay un hilo de continuidad entre la actual devaluación y el gobierno kirchnerista. No solo porque el kirchnerismo dejó preparado el escenario de la devaluación (véase aquí, por ejemplo), sino también, y más fundamental, porque en los últimos 12 años no se alteró la estructura dependiente y atrasada del país. En segundo término, enfaticé que estamos ante una política que favorece al capital en general. O sea, no se trata solo de las grandes empresas, de la oligarquía criolla o de las multinacionales agroexportadoras y de la energía, como se afirma desde la oposición izquierdista, sino de una política condicionada por los intereses de toda la clase dominante; y exacerbada por la crisis de la balanza de pagos, el estancamiento y la recesión. Las tensiones y peleas por el botín de la plusvalía se desarrollarán al interior de esta unidad.
Voto en blanco, ¿qué balance?
Frente al referéndum, el FIT y otras organizaciones de izquierda llamaron a votar en blanco (lo mismo hice en notas publicadas en el blog). El argumento central de la izquierda fue que el voto en blanco era importante para no hacerle el juego a la derecha; y que representaba un pronunciamiento contra una salida a la crisis en manos del gran capital y sus partidos, y a favor del desarrollo de una alternativa política propia de los trabajadores.
Pues bien, el resultado del domingo dice que el voto en blanco fue mínimo. También fueron mínimas otras formas de repudio a las alternativas que se presentaban, tales como el voto nulo o la abstención.















