Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

La crisis argentina, una visión de largo plazo (1)

with 13 comments

Esta nota fue escrita a comienzos del mes de noviembre pasado, y fue publicada en francés en el sitio Al l’encontre (véase http://alencontre.org/ameriques/amelat/argentine/la-crise-argentine-mise-en-perspective-a-long-terme.html). La reproduzco ahora para los lectores del blog. Dada su longitud, la publico en tres partes.  

Disparada por la crisis cambiaria, la economía argentina se ha precipitado en la recesión. En septiembre, la actividad industrial se desplomó un 11.5% interanual; la construcción cayó 4,2%, también en términos anuales. El uso de capacidad industrial instalada, en septiembre, fue 61,1% (INDEC,  Instituto Nacional de Estadísticas y Censos). La evolución de la actividad económica en 2018, medida por el Estimador mensual (INDEC), se puede observar en el siguiente gráfico:

La previsión es que el PBI caiga 2,5% en 2018, y que se mantenga negativo por lo menos hasta mediados de 2019.

De octubre de 2017 a octubre de 2018 el dólar aumentó un 100%, y solo se ha estabilizado con el Banco Central pagando tasas del 70% (que dan lugar a grandes ganancias vía “carry trade”). Los bancos cobran (principios de noviembre) tasas del 75% para operaciones de cortísimo plazo, como adelantos de cuenta corriente, con la consecuencia de que el crédito se derrumbó.

La inflación en los 12 últimos meses (a octubre) es del 45,9% (INDEC). El consumo en octubre cayó (interanual) 9,4%, (Cámara Argentina de la Mediana Empresa). En los 10 primeros meses de 2018 los salarios disminuyeron, en términos reales, entre el 10% y 16%. De enero a agosto de este año se perdieron 106.000 empleos registrados (Ministerio de Trabajo) a lo que debe sumarse la caída en el empleo informal (más del 30% de los trabajadores ocupados están en la informalidad). Si se tiene en cuenta la caída de salarios, la reducción de puestos de trabajo y de horas trabajadas, la caída de los ingresos familiares en 2018 sería de entre el 11% y 18%.

La perspectiva del largo plazo

La actual crisis se inscribe en una larga historia de recurrentes caídas del producto, como puede verse en el siguiente cuadro, que registra las variaciones anuales del producto desde la crisis de 1975 hasta 2018 (primer semestre). Tomamos como referencia la crisis de 1975 ya que fue la última que ocurrió bajo la ISI, industrialización por sustitución de importaciones (o sea, el programa de avanzar en la industrialización basándose en el mercado interno).

Fte: Memorias anuales del Banco Central RA e INDEC.

A lo largo de estos 43 años, hubo nada menos que 18 de crecimiento negativo del PBI. En 1981-1982, 1988-1990, y 1999-2002, las caídas fueron superiores al 10%. Aunque los derrumbes se combinan con años de crecimiento, e incluso elevado crecimiento.

Precediendo, o acompañando, esas caídas del producto, se registra también una larga secuencia de crisis cambiarias, seguidas por alta inflación. Los episodios más destacados, desde 1975:

Entre abril de 1975 y abril de 1976 el precio del dólar subió 600%. En 1975 los precios aumentaron 183%, y 444% en 1976. En los 5 años siguientes, hasta 1981, la inflación anual promedió el 156%.

De junio de 1980 a junio de 1982 el dólar subió 1200%. Desde 1982 hubo una nueva aceleración de la subida de precios: en 1982 la inflación fue 344%; en 434% en 1983; en 1985, 385%. Se desacelera entre 1986 y 1987.

De febrero de 1988 a febrero de 1991 el precio del dólar se multiplicó por 1662 (pasó de $6,18 a $10.275). La inflación se dispara desde principios de 1988: ese año fue 388%; en 1989 alcanzó el 3080%; en 1990 fue 2314%. Estos procesos de hiperinflación se cortan con la ley de Convertibilidad (se establece, por ley, una relación fija de 1 peso = 1 dólar).

Entre noviembre de 2001 y diciembre de 2002 se produce la ruptura de la Convertibilidad, y el dólar aumenta 240%. La suba de precios en 2002 fue, del 41% (contra una deflación de 1,1% en 2001).

De enero 2013 a enero 2014 el precio del dólar subió 56,7%. La inflación (según el Índice de Precios Congreso) se acelera en 2014 y llega al 38,5% (contra un promedio anual del 23,5% entre 2007 y 2013).

Entre septiembre de 2017 y octubre de 2018 el precio del dólar aumentó 114%. La inflación pasa del 25%, en 2016, al 45% (previsto) en 2018.

Estas violentas oscilaciones del tipo de cambio nominal y las tasas de inflación provocaron pronunciadas variaciones del tipo de cambio real. El siguiente gráfico muestra cómo varió el tipo de cambio real multilateral desde 1997 al presente.

                                                                              Fte: Banco Central RA

 Interpretación subjetiva o materialista

Frente a la sucesión de crisis, caídas del producto, devaluaciones y alzas de precios, existen dos tipos fundamentales de interpretaciones. Una sostiene que esas evoluciones se explican por razones exógenas a la economía, básicamente por políticas equivocadas de los gobiernos. Esta explicación es común tanto a pensadores de la derecha –“la crisis de debe a que el Estado gasta más allá de sus posibilidades”-; como a los que se identifican con el centro progresismo –“las crisis se deben a que los gobiernos son corruptos”. Pero la explicación que hace hincapié en factores exógenos también se extiende a gran parte de la izquierda y los representantes del nacionalismo pequeño burgués. Según estos últimos enfoques, las  crisis son el producto de los programas perversos y saqueadores de los gobiernos neoliberales y proimperialistas. Por eso la solución a los problemas pasaría por el acceso al poder de fuerzas políticas con un pensamiento nacional, más o menos de izquierda.

De conjunto, se trata de variantes del “idealismo subjetivo” (Lenin, caracterizando al populismo), cuyo tronco común es la creencia de que las personas, con sus ideas y sentimientos, son los  artífices libres de la historia.

El enfoque opuesto al anterior, que compartimos, es el materialista, y dice que las crisis no pueden entenderse como una simple sucesión de contingencias fortuitas, o provocadas por las ideas de tal o cual gobernante, sino deben explicarse a partir de las relaciones sociales imperantes, el grado o intensidad de la lucha de clases, y el desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas del país, en relación al desarrollo de las fuerzas productivas globales, y el mercado mundial. De ahí la necesidad de poner el foco en el proceso de acumulación.

 

Written by rolandoastarita

07/12/2018 at 23:35

Publicado en Economía

Tagged with , ,

Publicación de “Engels y el arte de hacer política”

with 12 comments

La editorial Estrella Roja acaba de publicar “Engels y el arte de hacer política”, un escrito que originalmente publiqué en el blog. Se trata de la crítica de Engels a la táctica que preconizaba, a mediados del siglo XIX, Karl Heinzen. La importancia de este viejo trabajo de Engels es que invita a repensar críticamente políticas que hoy son habituales en muchos grupos que se reivindican marxistas. Y por eso mismo, sugiere otra forma de llevar adelante una política socialista.

Señalo también que el texto que ahora publica Estrella Roja tiene, con respecto al original, algunas correcciones de forma, y un cambio que introduje en la referencia a Hegel y la distinción entre posibilidad abstracta y posibilidad real (cuestión que es medular para la elaboración de una política revolucionaria).

Para los que estén interesados, aquí está el enlace: ttps://editorialestrellaroja.wordpress.com/

Written by rolandoastarita

05/12/2018 at 15:49

Marx y la ganancia del capital comercial, revisado

with 9 comments

Casi inmediatamente después de publicada la nota sobre la explicación de Marx de la naturaleza y origen de la ganancia del capital comercial (aquí), me di cuenta de que el razonamiento presentado no es correcto. Y que el problema central está en la forma en que traté los costos en que incurre el capital comercial, su relación con el precio, y por ende, con la plusvalía.

En esta entrada entonces vuelvo a la cuestión de la ganancia del capital comercial. La nota se estructura de la siguiente manera: empiezo con el caso que analiza Marx (primera parte del cap. 17, t. 3, El Capital), de determinación de la ganancia comercial sin incluir los costos asociados al pago de trabajadores comerciales (o capital variable comercial), ni al capital constante dedicado al comercio. En segundo término, repaso el caso que analicé en la nota anterior, y muestro por qué no es sostenible. En tercer término, presento la solución que da Marx a la inclusión del capital variable y constante comercial (segunda parte de ese cap. 17) y señalo los problemas que presenta. En cuarto lugar, presento una solución alternativa. En todo este desarrollo, doy por supuesta la idea clave de la teoría del valor trabajo, a saber, que el trabajo aplicado a esa metamorfosis mercancía – dinero no genera valor.

Primer caso de Marx: ganancia del capital comercial sin considerar capital variable y constante

Marx comienza con el caso de un capital industrial adelantado que es 720c + 180v (c es capital constante y v capital variable), con una tasa de plusvalía de 100%. Supone que esa composición del capital es igual a la composición social media, de forma que valor y precio de producción coinciden (supuesto que mantenemos en todos los ejemplos que siguen). El producto entonces es 720c + 180v + 180s = 1080. La tasa de ganancia, π, es 0,2 (o 20%). Luego Marx supone que, además de las ₤900 adelantadas en capital constante y variable, se agregan ₤100 del capital comercial, el cual participa en la ganancia en iguales condiciones que el capital industrial. Por lo tanto, el capital total invertido ahora es ₤900 + ₤100 = ₤1000, y siendo la plusvalía ₤180, π baja a 0,18 (o 18%).

De manera que el capital industrial vende al capital comercial la mercancía a un precio que es igual a (c + v) (1 + π), o sea, 900 × 1,18 = 1062. A su vez, el comerciante vende la mercancía a su valor (o precio de producción), 1080, con lo cual recupera el valor adelantado en la compra de las mercancías, y realiza una ganancia de ₤18. Escribe Marx: “… el capital comercial entra en la nivelación del plusvalor para convertirse en la ganancia media, aunque no entre en la producción de dicho plusvalor” (p. 368).

Obsérvese que hasta aquí Marx considera que las ₤100 invertidas por el capitalista comercial representan el valor de las mercancías que están en la fase de circulación, esto es, de transformación de mercancía a dinero. Por eso dice que “con este capital dinerario ocurre lo mismo que con el capital fijo del capitalista industrial, en la medida en que no ha sido consumido y su valor no constituye un elemento del valor de la mercancía” (p. 369). De ahí que, si el comerciante vende la mercancía, refluye hacia él el capital que adelantó en la compra de las mercancías (véase ibid.). En este nivel de análisis, Marx no incluye lo que el capitalista pudo haber invertido en compra de fuerza de trabajo y bienes necesarios para la actividad (por ejemplo, cajas registradoras, electricidad, mostradores, edificios). En su ejemplo numérico, la diferencia entre el precio al cual el capital comercial vende la mercancía, y el precio al que compra al capital industrial, solo cubre la ganancia correspondiente al capital que invierte en la compra de las mercancías. Por eso la venta repone en su totalidad esta suma adelantada.

El ejemplo numérico de mi nota anterior

En la nota anterior elaboré un ejemplo numérico inspirado en el caso analizado en el apartado anterior, pero incorporando el pago de salarios a los trabajadores del comercio (también procuré tener en cuenta el tiempo promedio de rotación del capital comercial, pero esto ahora es secundario).

Sintéticamente, el caso es: el capital industrial produce 10 mercancías A por mes, empleando 90c + 10v + 10s. El valor total es $110 y el valor de A es $11. En promedio se venden 5 A cada 15 días, por lo que en la esfera de la circulación hay invertidos $55 constantemente. A esta cuenta le agregué el pago de $5 a un trabajador ocupado en las tareas de comercialización. De manera que el capital el capital invertido en la esfera de la circulación M’-D’ es $60. En consecuencia, el total del capital invertido es $160, y la tasa de ganancia mensual es 10/160 = 6,25%. Por lo tanto, el capitalista industrial vende A al capitalista mercantil a un precio que es igual al costo ($10) multiplicado por 1 + la tasa de ganancia de 6,25%. Esto es, vende A al capitalista comercial en $10,625. El capitalista mercantil, que ha invertido $60 en el negocio de comercializar A, vende esta en $11, de manera que tiene una ganancia de $0,375 por cada pieza, a la vez que recupera el capital adelantado. Así, si a lo largo del mes vende las 10 A, obtiene una ganancia de $3,75 con $60 de inversión (6,25% de beneficio).

El error que he cometido en este ejemplo es muy sencillo de ver: el capitalista comercial debe pagar por la fuerza de trabajo del empleado vendedor $5. Pero en ese caso, no solo no obtiene ganancia, sino tiene una pérdida de $1,25. ¿Cómo hace entonces el capitalista comercial para pagar por el valor de la fuerza de trabajo (o el capital constante aplicado a la comercialización)?

Segundo caso de Marx: ganancia comercial considerando el capital variable y constante   

Avanzado ese capítulo 17, Marx introduce el capital variable y constante aplicado al comercio, además del dinero adelantado en la compra de la mercancía al capitalista industrial. A este último lo designa con B; al capital variable invertido en la compra de fuerza de trabajo dedicada a la comercialización con b; y con K designa al capital constante que se consume en esa función. Sostiene entonces que “la reposición de B no ofrece dificultad alguna” (p. 380). Y en seguida dice que en la venta el comerciante obtiene la reposición del capital constante consumido, K, a lo que suma la ganancia correspondiente a esta parte del capital (ibid.). De manera que el precio de venta consta de B + K + Bπ + Kπ. A lo cual luego suma b y la ganancia sobre b. En definitiva, el precio de venta, según Marx, será B + K + b + Bπ + Kπ + bπ (véase p. 381).

Pero esta solución de Marx no parece aceptable. Es que, en tanto B “no añade ninguna parte a este precio”, K “no solo agrega la ganancia sobre K, sino K mismo” (p. 381). Y lo mismo ocurre con b: no solo se suma al precio final, sino también hay que sumar la ganancia sobre b. En la página siguiente, para afianzar el concepto, Marx supone que K = 0, y nos dice que el precio de venta es B + Bπ + b + bπ. Pero si esto es así, habría que concluir que el trabajo comercial agrega valor: no solo repondría el valor consumido por la fuerza de trabajo, sino también daría lugar a un “plus”, bπ.

Sin embargo, Marx insiste, en esas mismas páginas, en que el trabajo aplicado al comercio no agrega valor. Escribe: “… el trabajo comercial es el trabajo necesario, en general, para que un capital funcione como capital comercial… Es trabajo que realiza valores, pero no los crea” (p. 381). ¿Cómo es entonces que b (la fuerza de trabajo en acción de comercializar) agrega valor a la mercancía? ¿Cómo es que K se agrega al valor de la mercancía?

Una explicación alternativa

Presento ahora una explicación alternativa. El supuesto de base, como siempre, es que el trabajo aplicado al comercio no genera valor. El análisis comienza suponiendo que el capitalista industrial se ocupa de la comercialización del producto. Tenemos que analizar cómo afronta los gastos en capital variable y constante que demanda la comercialización. Usamos el caso numérico de Marx, presentado en el primer apartado. Como vimos, el valor del producto está determinado por 720c + 180v + 180s = 1080. El capitalista industrial tiene invertido, además, ₤100 en mercancías “en tránsito”. Pero ahora vamos a suponer también que paga ₤20 a trabajadores vendedores; y que tiene un costo de ₤5 por capital constante utilizado en el comercio. O sea, el monto de capital invertido en la esfera de circulación es ₤1025 (no ₤1000 como en el ejemplo de Marx, cuando considera solo B).

La pregunta entonces es: ¿de dónde salen los ₤25 que debe pagar el capitalista para que se produzca la comercialización? La respuesta solo puede ser: de la plusvalía que produjeron los trabajadores productivos. Esto es, de los ₤180 de plusvalía. En otros términos, los costos en capital variable y constante de la circulación representan una deducción neta de plusvalía. Por eso, el capitalista industrial solo se puede apropiar de 180 – 25 = ₤155 de plusvalía. Pero si esto es así, los costos asociados a la circulación afectan a la tasa de ganancia de la empresa (esto es, la rentabilidad que efectivamente “cuenta”) no solo porque aumentan el monto del capital invertido, sino también porque reducen la plusvalía que figura en el numerador. Ahora, π es 155/1025 = 15%.

Con este resultado, pasamos al análisis de lo que ocurre cuando la comercialización está a cargo del capital mercantil. Es evidente que esta circunstancia no puede alterar la generación total de valor y plusvalor. Tampoco puede alterarla el hecho de que los costos de comercialización representan una deducción de la plusvalía. Suponemos, además, que por competencia se iguala la tasa de ganancia de los sectores industrial y comercial. Lo cual significa que el costo derivado de la reducción de la plusvalía disponible para el capital debe ser compartido de acuerdo a las magnitudes relativas de los capitales invertidos.

Por lo tanto, en nuestro ejemplo, la plusvalía disponible para que se repartan los capitales es ₤155. Por eso, al capital industrial, que ha invertido ₤900, le corresponden ₤136. En consecuencia, vende el producto al capital comercial en ₤1036 (es B del capital comercial). El capital comercial, a su vez, vende el producto a su valor, ₤1080. Se apropia de ₤44, pero de estas ₤25 van al pago de la fuerza de trabajo del comercio y a reposición de capital constante comercial.  Le quedan ₤19. Dado que el capital invertido fue ₤125, la π es 15%,  igual que la del capital industrial.

En conclusión, la mercancía se ha vendido a su valor; la ganancia del capital comercial es plusvalía generada en el sector industrial; los trabajadores del sector comercial no generan valor y son pagados con plusvalía; y el valor del capital constante utilizado en la comercialización no se traslada al producto fina, y también es pagado con plusvalía.

Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como: Marx y la ganancia del capital comercial, revisado

Written by rolandoastarita

30/11/2018 at 11:49

Publicado en Economía

Tagged with , , ,

Marx, sobre la ganancia del capital comercial

with 3 comments

A raíz de la nota sobre el carácter trabajo aplicado al transporte (aquí), algunos lectores del blog preguntaron de dónde surge, según la teoría de Marx, la ganancia (o plusvalía) del capital comercial, y si los trabajadores empleados por el capital comercial (o sea, que se dedican a la compra y venta, y actividades conexas), son explotados por el capital. En esta nota voy a referirme a la primera cuestión; en una próxima nota, trataré el tema de los trabajadores del sector comercial, asalariados del capital. Comenzamos con algunas nociones básicas.

Capital comercial y capital mercantil

Una primera cuestión a precisar es que dentro de la categoría capital comercial Marx incluye dos formas, o subespecies, el capital dedicado al tráfico de mercancías, y el dedicado al tráfico del dinero (véase El Capital, p. 343, t. 3; edición Siglo XXI). En algunos pasajes también denomina a la primera subespecie “capital mercantil”. Ambas formas se deben a que, cuando consideramos el capital global de la sociedad, una parte del mismo siempre se halla como mercancía, en espera a transformarse en dinero; y otra parte del capital siempre se encuentra bajo  la forma dinero, a la espera de transformarse en mercancía, como lo muestra la secuencia de la rotación del capital: Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

29/11/2018 at 12:47

Publicado en Economía

Tagged with , ,

Malthus y los consumidores improductivos

with 5 comments

En una nota anterior (aquí) señalé mi discrepancia con la afirmación de Michael Husson de que Marx consideraba improductivo el trabajo aplicado al transporte. En esta nota me ocupo de otra afirmación de Husson, con la que también discrepo. Se refiere a su evaluación del aporte de Malthus a la Economía Política. Según Husson, Malthus es “el promotor de una teoría interesante que demuestra la necesidad de una clase de consumidores improductivos para crear empleos, pero más bien de los empleos domésticos, como explica en su estilo inimitable” (véase “¿Qué es empleo productivo?”, en http://alencontre.org/laune/economie-politique-quest-ce-quun-emploi-utile.html y traducido en Viento Sur (https://www.vientosur.info/spip.php?article14372)

Husson sostiene que el argumento de Malthus era que “Si cada trabajador consumiera el doble del trigo que consume ahora, tal aumento de la demanda, lejos de fomentar la riqueza, haría probablemente abandonar el cultivo de muchas tierras y provocaría una gran disminución del comercio interno y externo”. Y Husson agrega que “[p]ara evitar los terribles efectos de un aumento en los salarios, Malthus se hace el abogado de los ricos y de su función social: consiste en proporcionar puestos de trabajo para los necesitados”. Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

22/11/2018 at 15:06

Publicado en Economía

Tagged with , , , ,

Marx, transporte, trabajo productivo

with 20 comments

Michael Husson escribió un artículo “¿Qué es empleo productivo?”, que fue publicado en el sitio Al’encontre (http://alencontre.org/laune/economie-politique-quest-ce-quun-emploi-utile.html) y traducido en Viento Sur (https://www.vientosur.info/spip.php?article14372).

A mí me llegó por gentileza de “Correspondencia de prensa”, que administra Ernesto Herrera (aprovecho para agradecer a Ernesto por el trabajo de difusión que realiza de artículos de gente de izquierda y progresista).

Si bien discrepo con el enfoque general que presenta Husson, en esta nota solo quiero precisar la noción de Marx con respecto al trabajo en el transporte, y su diferencia con el trabajo aplicado a la compra y venta de mercancías. Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

18/11/2018 at 18:16

Segunda respuesta a Andrés Piqueras

with 17 comments


En una nota anterior respondí a una crítica que me hizo Andrés Piqueras acerca del origen de las plusvalías extraordinarias y la noción, de Marx, de trabajo potenciado (véase aquí). Hace poco Piqueras me respondió con una extensa nota que se ha publicado en el sitio de Rebelión: “Sobre el valor, el trabajo potenciado y la caída tendencial de la tasa de ganancia (o el despeñadero capitalista)”, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=248819.

En esta nota respondo a esta intervención de Piqueras, centrando la atención en la noción de trabajo potenciado, tal como lo presenta Marx en el capítulo X del tomo 1 de El Capital. Esto es, no discuto otras cuestiones que introduce mi crítico, como la tendencia de la tasa de ganancia. Lo hago por dos razones. La primera, por una cuestión de espacio: si tuviera que aclarar todas las cuestiones en las que se mete Piqueras, y con las que disiento, debería escribir prácticamente un libro. La segunda, porque si discutimos todo al mismo tiempo, no hay manera de aclarar nada. Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

14/11/2018 at 17:08

Origen del dinero, cuestiones históricas

with 10 comments

En una nota anterior (aquí) presenté las principales diferencias teóricas sobre la génesis del dinero entre Smith, Menger y los neoclásicos, por un lado, y Marx, por el otro. En esta nota amplío el tema con los aspectos históricos del surgimiento y evolución del dinero. Una cuestión que está en el centro de las discrepancias entre la concepción marxista del dinero y los enfoques ortodoxos, por un lado, y de la Teoría Monetaria Moderna, por el otro. Empiezo con la diferencia entre la explicación “a lo Adam Smith” y el enfoque de Marx.

El marxismo sobre la “propensión a comerciar” y el origen del dinero

El primer punto a destacar es que Marx fue crítico de la naturalización de las relaciones mercantiles en que incurre la economía burguesa, sea clásica, neoclásica o “austriaca”. Tengamos presente que Adam Smith (también Ricardo) pensaba que, desde el fondo de los tiempos, los productores tuvieron la propensión “natural” a comerciar, y que esto dio lugar al surgimiento del mercado y el dinero. Una idea que se sigue sugiriendo en los manuales neoclásicos de Economía.

El enfoque de Marx, en cambio, es que no existe tal propensión “natural”. En crítica a Ricardo, dice que este “[h]ace que de inmediato el pescador y el cazador primitivos cambien la pesca y la caza como si fueran poseedores de mercancías, en proporción al tiempo de trabajo objetivado en esos valores de cambio”  (Marx, 1999, nota p. 93, t. 1; énfasis añadido). El punto central de Marx es que la posesión de mercancías no es una relación inmediata en la historia humana, sino mediada por la propiedad privada de los medios de producción. Por eso, la circulación de bienes bajo la forma social de mercancías no existía al interior de comunidades en las que el suelo era propiedad en común, y el trabajo también era en común. En esas sociedades la reglamentación de obligaciones comunitarias –por ejemplo, dotes, reparaciones por agravios, dones- era cualitativamente distinta de la que existe entre propietarios privados de mercancías. Marx destaca esta diferencia: “tal relación  de ajenidad recíproca [la del mercado]… no existe para los miembros de una entidad comunitaria de origen natural, ya tenga la forma de una familia patriarcal, de una comunidad índica antigua, de un Estado inca, etcétera” (1999, p. 107). En estas formaciones sociales el suelo era propiedad del Estado-soberano, y el comercio entre sus miembros estaba muy reducido, o era inexistente (véase Godelier, 1971, que sintetiza las ideas de Marx al respecto). Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

10/11/2018 at 12:46

Publicado en Economía

Tagged with , , , , ,

Trump y el Nac & Pop criollo, ¿qué balance?

with 5 comments

El día siguiente del triunfo de Bolsonaro, y después de tener una charla telefónica, Trump manifestó que “acordamos que Brasil y EEUU van a trabajar muy cerca en asuntos comerciales, militares y todo lo demás”. En respuesta Bolsonaro anunció que visitará EEUU como parte de su primer viaje presidencial al exterior, en el que incluye una visita a Israel, además de Chile. Para contextualizar esta afinidad entre Bolsonaro y Trump, recordemos algunos datos.

Bolsonaro propone “arrancar de Brasil” la influencia “del socialismo” y “del extremismo de izquierda”. En un video publicado en las redes sociales Bolsonaro empuña un trípode como si fuera un arma y dice al público que lo escuchaba “vamos a fusilar la petralada aquí en Arce”. También afirmó que los izquierdistas debieran irse a Venezuela (https://www.hispantv.com/noticias/brasil/387320/jair-bolsonaro-trump-fusilar-partido-trabajadores). Ideas y propósitos muy apreciados por los gobiernos de derecha y ultraderecha, y por Trump en particular. Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

04/11/2018 at 17:24

Origen del dinero, cuestiones teóricas

with 25 comments

Uno de los temas que atraviesa los debates con la Teoría Monetaria Moderna es acerca del origen del dinero (sobre la TMM, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí). La discusión no involucra solo cuestiones históricas, sino también –y tal vez principalmente- argumentos teóricos. Así, por ejemplo, Tymoigne y Wray (2013) sostienen que los impuestos son una condición suficiente para que exista el dinero, al margen de lo que demuestren los estudios históricos y antropológicos. Y que la historia ortodoxa-austriaca sobre el origen del dinero es inaceptable debido a sus deficiencias lógicas (p. 10). También sugieren que por fuera de los enfoques cartalista y ortodoxo-austriaco solo queda la explicación que recurre a un “regreso infinito”, del tipo José acepta el dinero porque piensa que Juan lo va a aceptar. Lo cual invita a pensar que la teoría sobre el origen del dinero de Marx –que no apela al Estado ni a alguna regresión ad infinitum– se asemeja a la explicación ortodoxa. En otras palabras, la de Marx sería una variante de las tesis “espontaneístas” del tipo neoclásico-austriaco.

En esta nota sostenemos que la teoría de Marx sobre el origen del dinero es distinta de la que presentan los “ortodoxos” (Adam Smith o neoclásicos) y los austriacos. Empiezo con las explicaciones de Adam Smith, Menger y neoclásicos mainstream. Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

31/10/2018 at 12:25

Publicado en Economía

Tagged with , , , , ,

A %d blogueros les gusta esto: