TMM y curanderismo social
En el escrito “La izquierda necesita aprender de la Teoría Monetaria Moderna”, http://eduardogarzon.net/la-izquierda-necesita-aprender-de-la-teoria-monetaria-moderna/, Eduardo Garzón escribe:
“Desgraciadamente la inmensa mayoría de los pensadores progresistas –incluyendo especialmente a los economistas– han absorbido hasta la médula las falsas creencias liberales en relación a la naturaleza y funcionamiento del dinero, y esto hoy supone un enorme lastre a la hora de vislumbrar un modelo económico alternativo al actual. (…) La Teoría Monetaria Moderna es la cura que necesitamos para romper los esquemas que nos han impuesto y poder idear y desarrollar un proyecto económico más justo. ¿A qué se debe que la izquierda ande tan perdida en este tema? A que no es verdaderamente consciente del radical cambio que el sistema monetario mundial experimentó en 1971”. Lee el resto de esta entrada »
Debate sobre la TMM: respuesta a Eduardo Garzón
La nota que publiqué de crítica a la Teoría Monetaria Moderna (aquí, aquí, aquí, aquí) fue respondida por Eduardo Garzón, “Réplica a la crítica de Astarita a la Teoría Monetaria Moderna” , http://eduardogarzon.net/replica-a-la-critica-de-astarita-a-la-teoria-monetaria-moderna/. En esta nota respondo a Eduardo Garzón.
Dinero, una relación social
EG comienza su crítica diciendo que, contra mi énfasis en que el dinero es una relación social, la TMM también sostiene que el dinero es una relación social, ya que expresa una interrelación entre personas al interior de la sociedad. O sea, mi crítica no tendría sentido.
Pues bien, tiene razón EG al decir que la TMM considera que el dinero expresa relaciones entre personas. Y de hecho, es lo que dije cuando me referí al bono de una cooperativa, al ticket de teatro, o cuando mencioné dones, regalos o dotes en sociedades primitivas. En todos estos casos están involucradas relaciones entre personas y, desde ese punto de vista, bien se puede afirmar que todas son relaciones sociales. En definitiva, si le doy un regalo a mi hijo, ese regalo también expresa una relación entre las personas de mi familia, y por lo tanto “es una relación social”. Lee el resto de esta entrada »
Respuesta a una crítica intelectualmente deshonesta
Un tal Antonio Degante preguntó en twiter, a propósito de la nota sobre economistas K y teoría monetaria moderna: “¿Alguien sabe si Rolando Astarita ya hizo un sesudo análisis de la Economía M, o solo le gusta analizar la Economía K?”
Esto es, AD sugiere que no critico la política económica de Cambiemos; solo la de los gobiernos K. Aquí va entonces una respuesta.
Empiezo con la cuestión monetaria. La nota “Economía K y Teoría Monetaria Moderna” (aquí, aquí, aquí, aquí) se refiere a una cuestión esencialmente teórica. De hecho, hace ya varios años una economista K me había preguntado qué opinaba sobre la TMM, y le había prometido tratar el tema en algún momento. Lo hice entonces en esta nota, en parte también impulsado por mensajes que me llegaron desde España en los que me decían que la TMM despertaba ciertas expectativas entre el pensamiento heterodoxo. Se trata entonces de una discusión esencialmente teórica, y ese es el sesgo de la nota. ¿Pero es esta la única teoría y política monetaria que critiqué? Lee el resto de esta entrada »
Economía K y la “Teoría Monetaria Moderna” (última parte)
La parte 3 de la nota, aquí.
Crítica del circuito Estado – dinero – Estado
La receta milagrosa de la TMM de imprimir dinero para sostener la demanda, y acabar con la desocupación, se basa en la idea del circuito Estado, dinero, Estado. La TMM sostiene que, en este respecto, continúa la noción del circuito, que fundamenta la explicación poskeynesiana de creación de dinero endógeno.
Según el enfoque del dinero endógeno, el dinero se crea a partir de la decisión de los empresarios de invertir, y de los créditos que les otorgan los bancos con tal fin. Esto es, los empresarios deciden invertir y piden créditos a los bancos; los bancos conceden los créditos y abren depósitos (o amplían el sobregiro); con ese dinero bancario los empresarios financian la producción (adelantan salarios, adquieren medios de producción); luego venden lo producido y cancelan los préstamos con los bancos. Lee el resto de esta entrada »
Engels, tradición socialista y corrupción
Frente a las nuevas revelaciones sobre el pago de coimas a altos funcionarios del gobierno anterior, incluidos Cristina y Néstor Kirchner, varias organizaciones de izquierda intentan disimular la gravedad del asunto, y/o desviar la atención de la opinión pública. “Es un show”; “es una maniobra electoral de Cambiemos”; “es una operación de los servicios de inteligencia”; “es por animadversión hacia Cristina”; “el juez y el fiscal son agentes de la embajada de EEUU”; “son fotocopias que no prueban nada”, son algunos de los argumentos más repetidos. Alternativamente, algunas publicaciones casi no mencionan el tema. La idea que parece sobrevolar es que la corrupción “nac & pop” es, de alguna manera, progresiva con respecto a la corrupción “neoliberal y pro yanqui” del gobierno de Cambiemos. En lugar de criticar de raíz todo el régimen político, parecen empeñados en atenuar las responsabilidades de un sector de la clase dominante.
Pues bien, en oposición a esta actitud, sostengo que, si bien la corrupción no es “la” causa del atraso del capitalismo argentino, o de la miseria en que están sumidos millones de hogares (como pretende el discurso dominante), los marxistas no deben defender a los políticos burgueses y empresarios metidos en la corrupción, así se presenten como “nacionales y progresistas”. Y que no hay que tener miedo en llamar a las cosas por su nombre. López escondiendo bolsos con millones en un convento; Antonini ingresando al país cientos de miles de dólares sin declarar, y asistiendo luego a la Casa Rosada; empleados bancarios, jardineros y choferes “del poder”, infinitamente enriquecidos de la noche a la mañana; gente filmada contando cientos de miles de dólares en “la Rosadita”; secretarios presidenciales con propiedades valuadas en millones de dólares; poderosos empresarios (incluso de la empresa de la familia Macri) admitiendo ante la justicia que pagaban coimas para obtener contratos de la obra pública, ¿qué otro calificativo merecen que el de banda de ladrones y corruptos? Lee el resto de esta entrada »
Economía K y la «Teoría Monetaria Moderna» (3)
La segunda parte de la nota, aquí
El valor del dinero y convertibilidad
Una de las cuestiones que tradicionalmente ha sido muy debatida en la economía heterodoxa gira alrededor del origen y naturaleza del valor del dinero fiduciario (billetes en manos del público y depósitos en el Banco Central). El problema surge porque el dinero fiduciario (o fiat money) se presenta cargado de valor, pero oficialmente es inconvertible y carece de valor propio. ¿De dónde entonces proviene este último?
Observemos, en primer lugar, que a pesar de su importancia, el mainstream académico prácticamente no se plantea el tema. Y todo indica que la razón última de ese silencio es una grave falencia teórica. Es que, como señaló James Tobin “el fiat money no figura en las funciones de producción ni de utilidad, de manera que la razón de por qué tiene algún valor particular, o simplemente algún valor, es uno de esos rompecabezas que los economistas se plantean a sí mismos” (1998, p. 14). De ahí que la moneda sea insertada, sin concepto, en el edificio neoclásico. En cuanto a los austriacos, también enfrentan dificultades (pienso que irremontables) para fundar el valor del dinero en la teoría subjetiva (ver aquí). Lee el resto de esta entrada »
No hay síntesis posible con los que defienden la represión de Ortega
Por estos días, una vez más, nos encontramos con defensores “por izquierda” de la represión al pueblo nicaragüense. El argumento es el de siempre: “las protestas están organizadas por el imperialismo yanqui; criticar la represión es funcional a los intereses del neocolonialismo”, y similares.
Pues bien, en esta nota deseo subrayar que no existe posibilidad alguna de síntesis, ni conciliación, entre este tipo de discursos y el proyecto de socialismo por el que se aboga en este blog. Ya lo he planteado en una nota anterior (aquí), y ahora quiero subrayarlo.
La cuestión central: no se trata de diferencias “tácticas”, ni de alguna disonancia en el análisis fino. Los que hoy defienden la represión de Ortega no son inocentes, ni están mal informados. Son personas que saben lo que hacen, y tienen una larga trayectoria en lo que hacen. Por eso, tienen un patrón de comportamiento que permanece, en lo esencial, invariable desde hace décadas. Así, en los 1930 defendían el exterminio de opositores, incluidos miles de revolucionarios, por parte del stalinismo “ya que son agentes del imperialismo alemán”. Después aplaudieron el asesinato de Trotsky, más o menos con el mismo argumento. Y justificaron el asesinato de poumistas y anarquistas durante la Guerra en España, “porque hay que defender el Frente Popular”. Como también aplaudieron la entrada de los tanques soviéticos en Berlín (1953), en Hungría (1956), en Checoslovaquia (1968) “para aplastar las sublevaciones organizadas por el imperialismo”. Lee el resto de esta entrada »
Llamado por el cese de la represión en Nicaragua
Transcribo a continuación el llamamiento contra la represión al movimiento popular nicaragüense, y el cese de la persecución a Oscar René Vargas que me ha enviado un compañero desde Europa.
Solidaridad con el movimiento popular nicaragüense
Por el levantamiento inmediato de la orden de arresto de Oscar René Vargas
La rebelión cívica y pacífica que se ha levantado en Nicaragua desde el 8 de abril de 2018 viene siendo reprimida con violencia por el gobierno del presidente Daniel Ortega y de la vice presidenta Rosario Murillo, su esposa.
Según los informes de la Asociación Nicaragüense Por los Derechos Humanos (ANPDH), la policía nacional y los paramilitares, bajo las órdenes directas del poder ejecutivo, han asesinado a 448 personas. “La operación limpieza”, fórmula oficial, ha pautado una nueva etapa en la voluntad de asfixiar todo movimiento de protesta. Entre el 23 y el 25 de julio de 2018, 137 personas, en su mayoría jóvenes, han sido juzgados bajo la acusación de “terrorismo”; “crimen organizado”; “asesinato”;… Unos 500 opositores han sido secuestrados; la mayoría de ellos son considerados “desaparecidos”, un término que evoca las peores épocas de América Central y del Sur. Lee el resto de esta entrada »
Economía K y la «Teoría Monetaria Moderna» (2)
La primera parte de la nota, aquí.
Como vimos en la primera parte de la nota, la TMM sostiene que antes de ser medio de cambio el dinero es unidad de cuenta, y que como tal fue utilizado en sociedades antiguas para reglar el cumplimiento de obligaciones, tales como el pago de dotes o reparación de ofensas. Además, esa antigua “unidad de cuenta” podía ser meramente simbólica. Por eso, siempre según la TMM, el dinero es todo lo que sirve para determinar el monto de una obligación, o deuda; y que es aceptado para su cancelación. De ahí, el hilo de continuidad que se establece entre, por ejemplo, el signo o bien con el que se reparaba un daño en una comunidad pre-mercantil; las monedas de oro o plata que se acuñaban en la Roma antigua; el ticket para asistir hoy a una función de teatro; y las monedas creadas por los modernos sistemas monetarios. En cualquier tiempo y lugar, de acuerdo a la TMM, todo lo que sirva como símbolo de deuda, es debt token, y ergo, configura alguna forma de dinero.
El dinero ¿instrumento técnico o relación social?
De manera significativa, Wray (2016) ilustra esta noción de dinero con el vale que nos entregan cuando dejamos el abrigo en el guardarropa del teatro (el ejemplo lo toma de Knapp, padre del cartalismo). Ese vale, según Wray, es un símbolo de la deuda que tiene con nosotros el guardarropa durante el tiempo que asistimos a la función, y que se cancela cuando retiramos el abrigo. De la misma forma, Wray (2003) asimila el dinero con el ticket para una función de teatro; ese ticket, nos dice, no tiene valor porque haya sido fabricada con papel precioso, sino porque es aceptada para ingresar a la función. Lee el resto de esta entrada »
La parte 3 de la nota,
En la nota anterior (














