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Pablo Rieznik
En la madrugada de ayer, 17 de septiembre, falleció, víctima de un cáncer, Pablo Rieznik, dirigente del Partido Obrero. Pablo también fue docente de Economía en la facultad de Filosofía y Letras y de Ciencias Sociales. Con esta breve nota quiero rendir homenaje a un compañero que fue un ejemplo de militancia y constancia revolucionaria. En lo personal, Pablo también enlaza con un período de mi vida, entre 1969 y 1974, cuando milité en el viejo Política Obrera, antecesor del actual Partido Obrero. Pablo formó parte de esa juventud que sintió a pleno el impacto del Cordobazo, del mayo francés, de la primavera de Praga y del ejemplo de compromiso militante del Che. Fueron tiempos en que “una emoción sublime reinó, un entusiasmo de espíritu hizo estremecerse al mundo”. Y Pablo se mantuvo fiel a ese “entusiasmo de espíritu” hasta el final. De ahí que, a pesar de que desde hace muchos años nuestros caminos políticos se separaron, – y no pocas veces discutimos fuerte sobre diversos temas- jamás puse en duda acerca de en qué lado de la divisoria de clases estaba.
Sin embargo, mucho de esto se leerá por estos días en la prensa del PO y posiblemente de los partidos del FIT. Por eso, lo que quiero hacer con este pequeño homenaje es transmitir a los jóvenes militantes un mensaje: por fuera de las diferencias políticas y teóricas que pueda haber entre nosotros, hay uniones de compromiso social y revolucionario profundas, que marcan nuestras relaciones. Creo que nunca deberíamos olvidar esto, por más ásperas que sean algunas polémicas.
Burocracia sindical, ¿qué carácter de clase? (1)
Esta nota se divide en dos partes
En su edición del 13 de septiembre, y con el título “Caló, más complicado en la causa por lavado que salpica a la cúpula de la UOM”, La Nación informa que el Tribunal Oral Penal Económico Nº 2 dio por acreditado que los jefes de la Unión Obrera Metalúrgica se dedicaron “a defraudar en forma sistemática durante años a los afiliados del sindicato”. El caso estalló a partir de que un abogado de la UOM, Segundo Pantaleón Córdoba fue interceptado, en 2011, cuando se disponía a viajar a Uruguay con 800.000 dólares. Después de ser detenido, Córdoba declaró que él y otros 13 dirigentes de la UOM, entre ellos su secretario general, Antonio Caló, se repartieron, desde 2003, en promedio 280.000 dólares por mes. Ese dinero provenía del 20% de la recaudación que los afiliados metalúrgicos le pagan al Instituto Seguros SA por seguros de vida y sepelio. Caló, además, es secretario de la Confederación General del Trabajo, rama oficialista.
También se informa que desde fines de 2002, cuando la UOM constituyó un fideicomiso para afrontar un concurso de acreedores, la firma Donington SA, propiedad del empresario de medios Raúl Olmos, ofició de administradora fiduciaria y eje de la triangulación del dinero de los afiliados. “La denuncia de Córdoba fue ratificada por los testimonios de tres históricos de la UOM: Roberto Echenique, contador del sindicato durante 18 años; Ricardo Weisz, abogado que trabajó durante 15 años entre 1982 y 2010, y Hugo Mariano Rodríguez, otro abogado que después de revistar durante décadas en el gremio se convirtió en socio de Córdoba en sus emprendimientos privados”.
Marx, sobre trabajo, plusvalor y renta
Como he afirmado en otras notas, la teoría de la renta de Marx está indisolublemente vinculada a la idea de que, bajo determinadas circunstancias, iguales cantidades de trabajos generan cantidades diferentes de plusvalía (sobre este asunto, aquí, aquí, aquí). Es la clave para entender por qué su explicación de la renta diferencial no se basa en el precio de monopolio, sino en el precio de producción del producto de la peor tierra (hago abstracción ahora de la renta absoluta).
Naturalmente, la cuestión tiene resonancias no solo teóricas, sino también políticas, como he argumentado antes (aquí). Por ejemplo, el doctor Kicillof, en 2008, durante el conflicto del agro y cuando todavía se consideraba marxista, explicaba la renta por precio de monopolio. Idea reproducida gustosamente por Página 12, aplaudida por todo el arco K-progre-izquierdista, y consentida (por decir lo menos) por un amplio círculo de marxistas. Es que planteos de este tipo pasan por “naturales” para el sentido común del público ilustrado, siempre presto a negar la vigencia de la teoría del valor trabajo.
De ahí la importancia de este debate. En esta nota, le doy otra vuelta. Algunos han sostenido que Marx nunca pudo haber afirmado que cantidades iguales de trabajo generen cantidades desiguales de plusvalor. Presento entonces los dos pasajes con que se abre el capítulo 39 del tomo 3 de El Capital, “Primera forma de la renta diferencial (renta diferencial I)”, donde Marx dice exactamente lo que los críticos de la tesis de trabajo potenciado dicen que no dice. Escribe:
Algunas reflexiones a partir de K-insultos
La publicación de la nota “Estatismo burgués y clase obrera” (aquí) ha despertado la ira de un defensor del kirchnerismo, que firma JS. Sin negar la existencia de las prácticas que señalo en la nota, ni discutir con argumentos, JS envió tres «comentarios» con una catarata de insultos hacia mi persona. De acuerdo a las reglas establecidas en este blog, los insultos fueron a parar a la papelera.
En principio, hasta aquí no habría novedad con respecto a lo que nos tienen acostumbrados estos K-personajes que abundan en las web. Sin embargo, no por habitual el asunto deja de dar pie para algunas reflexiones acerca de la naturaleza y el sentido político e ideológico de este método basado en el improperio y la descalificación personal. Como he afirmado en otra nota, referida a muchos debates en la izquierda, las formas de discusión traducen contenidos, concepciones programáticas e idearios (ver aquí). Y en el caso de las K-descalificaciones, lo cierto es que se apela a cualquier bajeza con tal de destruir al oponente. Se trata, en última instancia, de un método stalinista, puesto al servicio de la defensa del orden establecido (y esta ha sido la naturaleza última del stalinismo).
Estatismo burgués y clase obrera

En el curso del debate sobre la herencia económica del kirchnerismo (ver aquí), surgió el tema del estatismo burgués en relación a la clase obrera.
En esa circunstancia, planteé que los gobiernos Kirchner utilizaron y utilizan con frecuencia la intervención económica del Estado, y las estatizaciones de empresas, para debilitar al movimiento obrero, y a los movimientos sociales, y que esto, lejos de tener algún rol progresivo, es reaccionario y de derecha. Sostuve que eso ocurría cuando, por ejemplo:
- el gobierno discrimina en el otorgamiento de planes sociales a los movimientos de desocupados que son críticos;
- en la contratación de empleados públicos o de empresas estatales se prioriza a los militantes de la agrupación oficialista La Cámpora, o del peronismo (como en otras ocasiones, de radicalismo o del partido de Macri);
- los punteros de La Cámpora hostigan y persiguen a delegados y activistas de las empresas o instituciones estatales que no adhieren “al proyecto nacional”;
- se despide a un trabajador de un obrador público porque se niega a concurrir a una marcha en apoyo del gobierno de Cristina K;
- en una cooperativa de trabajadores financiada por el Estado se disminuye la paga a una trabajadora por la misma razón.
Señalé también que es un error de muchos grupos de izquierda disimular estas cuestiones, por temor a ser calificados de “derecha”, y reivindiqué la crítica de Marx y Engels a Bismark, quien buscaba debilitar al movimiento obrero a partir del control de las cooperativas de trabajo. Dado que esta cuestión ha sido silenciada por la izquierda adoradora del Estado burgués -¿para aplaudir sin incomodidades intelectuales a un Chávez o a un Maduro?- , en lo que sigue la presento a consideración de los lectores del blog.
Droga, Estado y globalización (3)
La parte primera de esta nota aquí, la segunda aquí
Aquí va la segunda parte de la ponencia que presenté en 2006, en la Tercera Jornada sobre Toxicomanías UBA, Facultad de Psicología, Secretaría de Extensión, Cultura y Bienestar Universitario. La misma fue publicada en Obstáculos en el tratamiento de las adicciones, (ed.) Deborah Fleischer, y tiene por título “Droga, su relación con el valor y el capital. Acumulación, globalización y Estado”
Narco-capital
Lo anterior permite comprender algunas características del negocio del narco-capital. No hablo de narcotráfico, sino de narco-capital, porque incluye el capital dedicado a la producción, transporte y comercialización, y el involucrado en los mecanismos financieros. Se trata de un circuito global, aunque puede dividirse en subcircuitos relativamente autónomos. En muchas de las fases que recorre este capital en proceso se invierte más del tiempo de trabajo del que sería necesario en condiciones de libre producción y circulación. Así, por ejemplo, en condiciones de libre circulación el costo de transporte de la droga se abarataría si la droga se pudiera transportar en containers. En cambio, si hay que transportarla con «mulas», se exige una gran inversión en capital y en fuerza de trabajo por unidad de producto. Pero en tanto exista una demanda suficiente, en el mercado se valida socialmente esa mayor cantidad de trabajo y capital necesarios para colocar a la droga en el lugar de venta. Remarcamos también que el transporte –la fase específica del narcotráfico- genera valor de uso, y por lo tanto valor.
Publicación de “Cuba: crisis, globalización y giro al mercado”
Comunico que la nota “Cuba: crisis, globalización y giro al mercado”, que fui publicando en el blog, ha sido editada como “Cuaderno Nº 1” de la Revista Propuesta Marxista. Para esta edición corregí cuestiones de forma.
En la Introducción, los editores escriben: “…los escritos que publicamos buscan una explicación a la situación en Cuba. Es un tema que todos los socialistas del mundo debemos analizar y debatir. Lo que ocurre no afecta solo a la clase trabajadora de la isla sino que es un eje fundamental para la recomposición política de las fuerzas revolucionarias a nivel mundial. Un tema relevante para el necesario rearme teórico y político del marxismo revolucionario”.
El correo para comunicarse con la revista es revistapropuestamarxista@gmail.com.















