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Gerald Cohen acerca de los trabajadores «libres»
En una nota anterior me referí a lo que Marx consideraba el supuesto histórico del modo de producción capitalista, la existencia de trabajadores “libres” en dos sentidos: en que hubieran sido “liberados” de los medios de producción (en particular, los campesinos de sus lotes de tierra e instrumentos de trabajo), y que fueran libres de concurrir al mercado a vender su fuerza de trabajo. Muchas veces se piensa que la utilización por Marx del término “libre” en el primer sentido tiene una carga irónica. Sin negar que pueda haber algo de esto, lo esencial sin embargo es que el término parece vincularse con la idea de que el modo de producción capitalista cumple un rol progresivo con respecto a las formas de producción anteriores. Hasta donde alcanza mi conocimiento, el autor que mejor ha explicado la cuestión es Gerald Cohen, en “Marx’s Dialectic of Labor, Philosphy and Public Affairs, 1974, vol. 3, pp. 235-261. Dado que este aspecto del pensamiento de Marx es poco conocido, en esta nota resumo las ideas centrales del trabajo de Cohen. En este respecto, lo que sigue se inscribe en el propósito de este blog de promover el conocimiento y el debate de las ideas socialistas. Al finalizar, presento algunas conclusiones acerca del carácter contradictorio del sistema capitalista, y su relación con la crítica marxiana.
Un proceso dialéctico
Cohen comienza su artículo diciendo que en el Manifiesto Comunista Marx satirizó a aquellos que combatían el capitalismo en nombre de los valores tradicionales que estaba erosionando el modo de producción capitalista. Sostuvo que la respuesta de esos críticos era ciega a las posibilidades que crea el capitalismo, y que realiza parcialmente. A diferencia de los críticos románticos del capitalismo, Marx consideraba que entre los males de la sociedad capitalista existían aspectos positivos que deberían ser preservados y desarrollados en un futuro socialista. Para comprender esta cuestión, Cohen introduce la noción de proceso dialéctico.
Partiendo de Hegel, plantea que en algunos desarrollos se da un progreso a través de tres estadios: la unidad sin distinción, la separación y la unidad en la separación; y que esta secuencia es aplicable a muchas relaciones. Así, una persona puede estar relacionada con su esposa, su familia, su país, su trabajo, su rol, su cuerpo, etcétera, atravesando las tres actitudes. Por ejemplo, en el primer estadio (unidad) puede no distinguirse a sí mismo y lo que es para el otro con quien está relacionado. Luego, puede poseer un fuerte sentido de su otredad, de manera que la cosa o persona con la que se sentía fundido, ahora le parezca ajena a él (estadio de opuestos separados). Por último, puede tener ese sentimiento, pero encontrarlo compatible con un estrecho compromiso (estadio de reunión). Lee el resto de esta entrada »
Relaciones de producción y desocupación
En el curso de un intercambio de argumentos en “Comentarios”, se suscitó la cuestión de si el capitalismo puede existir sin que haya desocupación. Algunos lectores plantearon que el capitalismo no puede funcionar con pleno empleo, ya que el ejército de desocupados es el medio con el cual se pone un límite al aumento de salarios, de manera que la plusvalía no se vea afectada seriamente. Por “seriamente” entendemos que no baje al punto en que el capitalista ya no tenga incentivo para acumular. En apoyo a esta posición, se sostuvo también que históricamente el modo de producción capitalista ha recreado, periódicamente, grandes ejércitos de desocupados.
En principio, acuerdo con la mayor parte de esta postura. Cuando los salarios amenazan “seriamente” la plusvalía (esto se manifiesta como caída de la tasa de ganancia) los capitalistas enlentecen la acumulación, o desplazan sus capitales a regiones donde los salarios son más bajos; o incorporan mano de obra barata de esas otros lugares; o recurren a la mecanización, esto es, al desplazamiento de los trabajadores por la maquinaria. Por cualquiera de estas vías, aumentan los ejércitos de desocupados, y disminuye la presión salarial. Así, cuando la acumulación es intensa, y los salarios presionan hacia el alza, el sistema genera, de manera endógena, los mecanismos de disciplinamiento salarial y laboral (durante las recesiones y depresiones, la presión del trabajo se debilita y la desocupación crece de todas formas). Existen muchos ejemplos de cómo operan estos mecanismos.
Coincidiendo entonces con estas cuestiones, de todas formas quisiera señalar que, en principio, el sistema capitalista podría funcionar sin desocupación. Analizar un poco esta cuestión me permitirá realizar algunas consideraciones sobre las relaciones de propiedad como fundamento de la explotación capitalista.
Como adelanté, en teoría -pero posiblemente durante algunos períodos de tiempo, y en algunos países o regiones ha ocurrido- puede suceder que el trabajador esté obligado a entregar trabajo gratis al capitalista, sin que exista desocupación. Esto se debe a que la relación social básica que subyace al capital es la propiedad privada sobre los medios de producción y de cambio, y de ella deriva una relación de poder de los propietarios de los medios de producción sobre los no propietarios de los mismos. Subrayo que se trata de una relación de poder, que permite la extracción de plusvalía. Para verlo con un ejemplo teórico, supongamos una isla en la que una persona es propietaria de la tierra (llegó antes, por lo cual tiene el “derecho de primera ocupación”), de los animales de tiro y del arado, y los otros 5 habitantes no son propietarios de la tierra ni de ningún medio de producción, y no tienen posibilidades de emigrar. El propietario de los medios de producción entonces puede contratar a los 5 no propietarios a condición de que acepten un salario tal, que habilite a que haya un excedente. En consecuencia, aquí hay explotación con plena ocupación porque la relación de propiedad/no propiedad da lugar a una relación de subordinación, de coerción de hecho.
Ampliación sobre Marx y el teleologismo histórico
En una nota anterior, motivado por una consulta, planteé que en Marx no encontramos una concepción teleológica de la historia (ver aquí). Ahora amplío sobre la cuestión: en primer lugar, presento antecedentes de la interpretación teleológica de la historia en algunos grandes filósofos. En segundo término, destaco la importancia de la ruptura de Marx con esta concepción, en paralelo al cambio que introduce Darwin en la biología. En tercer lugar, presento la crítica de autores marxistas -identificados con lo que se llamó la filosofía de la praxis- a la tesis que sostiene que Marx tenía una concepción teleológica de la historia. Por último, ofrezco algunas reflexiones sobre las consecuencias políticas del tema, con vistas a futuros desarrollos.
La tradición de las interpretaciones teológicas de la historia
Dado que hemos sostenido que Marx rechaza la concepción teleológica de la historia, es importante tener presente que se trata de una ruptura con un pensamiento que tuvo un largo recorrido en la filosofía. En otros términos, no sólo Hegel defendió la idea de que la historia se mueve hacia algún fin (telos) determinado, por encima o por fuera de la práctica de los seres humanos, y que este sentido último es el que permite interpretar los acontecimientos del pasado. San Agustín fue un pionero de esta corriente. En su visión, la historia de la humanidad se dirige hacia un estadio final, el triunfo definitivo de la ciudad de dios, del reino de los beatos sobre la ciudad terrena. Por eso, la caída del Imperio Romano era considerada por Agustín como “la más imponente realización de la gran ley providencial por la que la ciudad terrenal… había de derrumbarse” (Lamanna, 1960, p. 73); los sucesos humanos adquirían significación a la luz de la religión. Es Cristo, al dar contenido a la acción histórica de los hombres, el que permite superar la fragmentación del tiempo (pasado, presente y futuro no tienen solidez) en el que viven las almas pecadoras, con la promesa de la redención final de la humanidad. Este pensamiento domina en buena parte de la Edad Media.
Kant también tenía una concepcion teleológica de la historia. Pensaba que se pueden encontrar leyes universales que dan un sentido a los hechos históricos. Ese sentido lo explicaba porque veía en las acciones de los seres humanos un propósito, o plan universal de la naturaleza, que consistía en el desarrollo de las capacidades de los seres humanos. Los medios que empleaba la naturaleza para esto era el mutuo antagonismo entre los individuos de la sociedad (antagonismo que exigía una forma de regulación por medio de la autoridad civil). Lo importante, para lo que nos ocupa, es que la naturaleza, siempre según Kant, seguía un curso regular, llevando a las especies desde el más bajo nivel de animalización hasta el nivel más elevado de humanidad. Sostenía que “la historia de la raza humana, considerada como un todo, puede ser vista como la realización del plan oculto de la naturaleza para dar como resultado una constitución política… como el único estado en el cual todas las capacidades implantadas por ella en la humanidad pueden ser plenamente desarrolladas” (Taylor Wilkins, 1966, pp. 174-5; texto del que tomo las ideas centrales).
Venezuela, devaluación y capitalismo rentístico
El viernes 8 de febrero el gobierno de Venezuela devaluó la moneda un 46,5%, llevando el bolívar venezolano a BsF 6,3/US$ (BsF: bolívares fuertes); en el mercado paralelo, o negro, el dólar cotizaba a casi BsF 19. Cuando Chávez tomó el poder, el tipo de cambio estaba en BsF 0,56/US$, de manera que en términos nominales la devaluación fue superior al 1000%. Sin embargo, en términos reales, el bolívar se apreció, ya que la inflación acumulada entre diciembre de 1998 y diciembre de 2012 fue de casi el 1500%. Según Cepal, a fines de 2012 la moneda venezolana estaba apreciada un 44,5% con respecto al promedio 1999-2009. Sólo en 2012 la inflación fue del 21%, en tanto el tipo de cambio oficial se mantuvo estable en bs 4,3/US$.
Recordemos que desde febrero de 2003 en Venezuela rige el control de cambios, que se estableció principalmente para frenar la fuga de capitales. Lo cual no impidió que continuara el drenaje, a través de la compra de títulos públicos nominados en dólares, y la sobrefacturación de importaciones. Esta última representaría, de acuerdo a Ecoanalítica, el 20% del total de importaciones. Aclaremos también que no se trata solo del comportamiento de la burguesía opositora al chavismo. En las transacciones con los bonos, y en la sobrefacturación de importaciones, se han denunciado negociados de funcionarios y amigos del gobierno (burguesía chavista). Por ejemplo, la empresa estatal Alcasa (transformadora de alúmina en aluminio) estuvo comprando el metal a dólar controlado, para revenderlo a un precio determinado por el dólar libre (Prat, 2012). En el terreno de los bonos, un caso ejemplar es el de Víctor Vargas, dueño del Banco Occidental de Descuento (el quinto más grande del país), quien ha hecho una fortuna operando con bonos argentinos que había adquirido el gobierno venezolano. Esta cuestión conecta con el carácter rentístico de la economía venezolana, y su relación con las formas de acumulación propias de la burguesía estatal, que tratamos más abajo. En cualquier caso, la fuga de capitales, habría sido de US$ 144.900 millones, desde febrero de 2003 a fines de 2012 (Ecoanalítica en base a datos del Banco Central de Venezuela). Esto explica que Venezuela, que ha recibido y recibe una fuerte renta petrolera, y goza de superávit en la balanza de cuenta corriente, padece sin embargo una persistente presión hacia la depreciación de su moneda.
Fondos buitres, «son sólo negocios»

El 22 de octubre, la presidenta Cristina Kirchner dijo: “Mientras yo sea presidenta, se podrán quedar con la Fragata, pero con la libertad, la dignidad y la soberanía de este país, no se va a quedar ningún fondo buitre ni nadie”.
El 31 de octubre Lorenzino fue terminante: “Argentina no va a cambiar de posición: no le vamos a pagar un solo dólar a los fondos buitre. No hay nada que negociar con ellos”.
El 12 de noviembre, en un discurso en Villa Constitución, CK repasó palabras de Néstor Kirchner, en 2004, sobre los fondos buitres, que terminaba con la frase “no vamos a aflojar”. “Y no lo vamos a hacer”, prometió. “Si él hubiera cedido, si él se hubiera inclinado, nada de esto existiría. No habría clase media, no habría nuevas universidades, no habría becas. Es bueno tener memoria, no para refregarle nada a nadie, sino para no volvernos a equivocar más argentinos”.
“No existe margen para recurrir a ajustes ni a endeudamiento. Por eso cuidamos las divisas que necesitamos para las importaciones y para pagar la deuda que otros gobiernos contrajeron”.
“No pagaremos a costa de que cada vez más argentinos vean postergados su acceso a la salud, a la vivienda y a la educación”.
El 27 de noviembre CK pidió que en la Unasur se tratase el “colonialismo judicial”, en referencia al fallo de Thomas Griesa. Junto al presidente de Perú, Ollanta Humala, dijo: “Tendremos que debatir algunas cuestiones, problemas que nos son comunes, problemas que está teniendo la Argentina respecto de cierto colonialismo judicial”.
Los números de 2012
Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.
Aquí hay un extracto:
Este blog ha sido visto cerca de 310.000 veces en 2012.
Datos sobre visitas al blog
El domingo pasado (15 de diciembre) el número de visitas al blog alcanzó las 500.000. A raíz de esto, un amigo de Venezuela me sugirió que diera a conocer cómo se distribuyen por países. No tengo datos desde que se inició el blog, solo desde 25 de febrero de 2012. Aquí va la lista de los 30 primeros países, desde febrero al día de hoy.
- Argentina, 174.160
- España 25.419
- México 16.763
- Chile 10.361
- Colombia 8.072
- Venezuela 7.760
- Perú 4.984
- Ecuador 3.115
- EEUU 3.099
- Bélgica 1.668
- Bolivia 1.638
- Uruguay 1.536
- Alemania 1.397
- Brasil 947
- Reino Unido 911
- Costa Rica 907
- Guatemala 871
- El Salvador 731
- República Dominicana 691
- Albania 533
- Francia 525
- Canadá 426
- Portugal 419
- Panamá 298
- Honduras 259
- Paraguay 251
- Italia 231
- Nicaragua 230
- Puerto Rico 130
- Suiza 165
Las visitas por visitante fueron 2,13. Desde que iniciamos el blog, en julio de 2010, hubo 5.687 comentarios.
La tesis sobre menemismo y transformismo por escrito
A raíz de mis notas anteriores de crítica a la explicación de Eduardo Basualdo sobre transformismo y menemismo (ver aquí y aquí), se me ha atacado diciendo que inventé la posición de Basualdo, y que éste jamás sostuvo lo que digo que sostuvo. Recuerdo lo que afirmé: que Basualdo sostiene que los regímenes que llama de valorización financiera, luego de la caída de la dictadura militar pudieron ocurrir porque los «sectores dominantes» compraron a los representantes de los sectores populares con coimas y altos salarios. En esas notas expliqué por qué pienso que esta explicación es superficial, vacía e incoherente; y pregunté por qué sus defensores no la aplicaban a lo actuado por los K y otros altos funcionarios kirchneristas en los 90. Pareciera que imposibilitados de responder, los defensores de la tesis están tratando de decir que Basualdo nunca planteó lo que le atribuyo. Pues bien, aquí van los pasajes más significativos, todos tomados de Sistema político y modelo de acumulación. Tres ensayos sobre la Argentina actual, Buenos Aires, Cara y Ceca, 2011.
«Sin embargo, resulta poco discutible que esa dictadura (se refiere a la de 1976-83) no explica todo lo acontecido durante la valorización financiera porque a ella le sucedieron tres gobiernos constitucionales durante los cuales no sólo no se revirtieron sino que se profundizaron esas modificaciones estructurales. Es indudable que el retorno de los gobiernos constitucionales le planteó a los sectores dominantes un desafío de notable trascendencia que consistió en garantizar, ahora bajo un régimen constitucional, un control político que posibilitara el desarrollo del nuevo patrón de acumulación del capital» (p. 43). (…)
«En este sentido todo parece indicar que, agotada la represión e interrumpida la industrialización sustitutiva, la opción de los sectores dominantes fue avanzar en la redefinición del sistema político y de la sociedad civil mediante una estrategia negativa que continúa la tarea dictatorial, pero a través de otros medios. Es negativa, porque no pretende construir consenso sino impedir la organización de los sectores subalternos, inhibiendo su capacidad de cuestionamiento. Sin embargo, ya no se trataba de hacerlo mediante la represión y el aniquilamiento sino a través de un proceso de integración de las conducciones políticas y sociales de los movimientos populares» (p. 43). (…)
«Esto parece entonces ser el motivo por el cual, a lo largo de las últimas décadas, son cooptados cuadros políticos, dirigentes sindicales, etc. que conservaron, e incluso en algunos casos fortalecieron sus liderazgos debido al respaldo que encontraron en los sectores de poder (p. 44). (…)
«Sin duda, el fenómeno de la cooptación está presente en todos aquellos procesos en que los sectores dominantes intentan generar consenso o hegemonía alrededor de determinado patrón de acumulación, incluso en regímenes dictatoriales. Sin embargo, lo que se intenta señalar aquí es que la cooptación se construye en el eje central que reconoció la construcción de la dominación del nuevo patrón de acumulación de capital, desde la interrupción de la dictadura militar hasta el año 2001″ (p. 44: énfasis agregado). (…)
El paro del 20/11 y la unidad de acción

A raíz del paro nacional realizado en el día de ayer, vuelve a plantearse la discusión acerca de si es correcto que la izquierda participe en unidad de acción con dirigentes sindicales burocráticos, o con corrientes políticas, u organizaciones sociales, defensoras del sistema capitalista. La postura que defiendo es que se puede y se debe participar en unidad de acción con otras fuerzas, siempre que esto implique la posibilidad de que los trabajadores o el pueblo avancen en demandas concretas (principalmente económicas o democráticas). Concretamente, el paro se convocó por una serie de demandas necesarias e importantes, que enfrentan el ajuste que están implementando el gobierno K y la patronal (por ejemplo, a través de la no actualización del mínimo no imponible, o la reciente ley de accidentes de trabajo). Tengamos en cuenta que en situaciones de dominio capitalista “normal”, la lucha entre el capital y el trabajo no se desarrolla de manera “pura”. Por eso, los trabajadores, o los sectores oprimidos, deben apoyarse en las contradicciones y divisiones en la clase dominante, o entre la clase dominante y fracciones importantes de la pequeña burguesía.
En contra de esta posición, los ultraizquierdistas siempre plantearon que no es posible unirse con traidores y enemigos del socialismo, así sea por reivindicaciones elementales y puntuales. En sus versiones extremas, se niegan a participar en cualquier huelga o lucha que no sea convocada por revolucionarios y socialistas. Pero esto significaría renunciar a la crítica y a la defensa de posiciones socialistas. Precisemos que el argumento ultraizquierdista es adelantado con frecuencia por algunos defensores izquierdistas del gobierno K, para concluir que no hay que apoyar las luchas obreras y populares. “Las demandas son justas, pero Moyano es un traidor de los trabajadores”, etc. No es más que una forma de disimular la colaboración con las políticas K. Curiosamente, mucha militancia y ex militancia PC, de larga trayectoria en la colaboración de clases, presenta este argumento (ver aquí para la postura histórica del PC). Lo mismo sucede con diversas corrientes del espectro K-izquierdista. Atacan la unidad de acción por puntos precisos y delimitados porque defienden una unidad programática con una fracción de la clase dominante (y siempre encuentran motivos para diferenciar alas progresistas del capital). El “no hacerle juego a la derecha” (argumento que supone que el gobierno K es de izquierda) se convierte así en un comodín discursivo destinado a dividir al movimiento y las luchas. Por eso, la crítica a esta postura no es en esencia la que dirigimos a los ultraizquierdistas, sino al reformismo que colabora con los explotadores.
















