Chavismo, o el fracaso productivo del estatismo burocrático-burgués
Una de las cuestiones que subyacen en las discusiones sobre la naturaleza del chavismo tiene que ver con la falta de desarrollo de las fuerzas productivas. Contra la creencia del nacional-populismo (y variantes usuales del tipo marxismo-estatista o marxismo-nacional), sostengo que es imposible avanzar en una transformación social, máxime en un país atrasado, si no se desarrollan las fuerzas productivas. En una economía estancada o en retroceso, los discursos sobre “construcciones socialistas” son simplemente eso, discursos.
Recordemos, por otra parte, que el eje del desarrollo económico pasa por cómo se utiliza el excedente. Como ya lo había señalado la economía clásica, comenzando por los fisiócratas, la clave es que el excedente se reinvierta en trabajo productivo (ver aquí). Si esto no sucede, y si el consumo improductivo supera a la producción, no hay forma de sostener la economía (el lector que quiera ampliar, puede consultar El Capital de Marx, volumen 2, tercera sección). Naturalmente, tampoco hay desarrollo si el excedente se transfiere al exterior. Y lo que ha sucedido en Venezuela es que la inversión productiva fue débil, o casi inexistente. En particular, no hubo reinversión productiva de la gigantesca renta que recibió el Estado venezolano como resultado de la suba de los precios del petróleo en los 2000. De hecho, el país se desindustrializó, y hoy aproximadamente el 95% de los ingresos por exportaciones se deben al petróleo. Lee el resto de esta entrada »
Economía política de los derivados y la teoría de Bryan y Rafferty (conclusión)
La parte 8 de la nota, aquí
¿Capital?
De acuerdo a Bryan y Rafferty (2006), en base al “proceso de mezcla”, los derivados se han transformado en capital. Es otra afirmación a la que no podemos encontrar sustento, ni desde el punto de vista teórico (nos basamos en la teoría de Marx), ni empírico.
Tengamos presente que el capital es, en esencia, valor que se autovaloriza; esto es, valor en proceso, o dinero en proceso que en ese carácter es capital (véase cap. 4, t. 1 de El Capital). Es valor que se autovaloriza a partir de una relación social de explotación: la explotación del trabajo asalariado. Los derivados, sin embargo, no son valor en proceso de valorización. Así, por ejemplo, en un swap de intereses, lo que gana una parte del swap lo pierde la otra; lo mismo ocurre en los contratos de futuros, o en las opciones. Esto es, en una transferencia de flujos de valor entre partes, o la toma de una posición especulativa o de cobertura, no “valor en proceso de autovalorización”. Pero entonces es imposible hablar de “capital”, so pena de despojar a la noción de todo contenido. Lee el resto de esta entrada »
Argentina en el carry trade (o la bicicleta financiera)
En la edición del 23 de marzo pasado del Cronista Comercial se informa que Argentina es uno de los países más redituables del mundo para hacer carry trade (véase Matías Barbería, “Argentina, segunda entre los países más atractivos para el carry trade”).
El carry trade consiste en una operación especulativa consistente en tomar dinero prestado a una baja tasa de interés en un país e invertir esos fondos a una tasa más elevada en otro país. Por ejemplo, un inversor toma prestado en yenes a tasa casi cero (desde 2012 el yen se utilizó mucho para fondear esta operatoria) y compra dólares australianos con un retorno del 4%. La ganancia además puede elevarse si se aprecia la moneda del país que paga alta tasa de interés; lo cual no es infrecuente (al pasar, señalemos que este hecho es difícil de explicar con la hipótesis de la paridad de intereses, que es estándar en la economía neoclásica). La rentabilidad de la operación también podrá aumentar si se deprecia la moneda del país en el que se fondea la operación. Por el contrario, si esta última moneda se aprecia, puede desaparecer la ganancia o incluso puede haber fuertes pérdidas. Lee el resto de esta entrada »
Economía política de los derivados y la teoría de Bryan y Rafferty (8)
La parte 7 de la nota, aquí
Acciones y opciones
En lo que respecta a las opciones sobre acciones, tampoco se verifica que, como sostienen Bryan y Rafferty, las primeras determinan el precio de las segundas. La relación fundamental es a la inversa: las opciones call suben de precio al subir el subyacente (técnicamente se dice que tienen delta positivo; el delta de la opción es la primera derivada del precio con respecto al precio de la acción subyacente). Y los put suben de precio al bajar el subyacente (su delta es negativo). Este es un comportamiento estándar, muy conocido en los mercados.
De manera que el precio de la acción es la variable independiente y el precio de la opción la variable dependiente. Por eso las compras y ventas de puts o calls en principio no afectan al precio de la acción, que es el subyacente. Por supuesto, el aumento o caída de la demanda de las opciones influyen en sus precios y volatilidad, pero esto ocurre en gran medida independientemente del subyacente. La primacía del valor de la acción en el precio de la opción también se puede advertir cuando consideramos el efecto de los pagos de dividendos: cuando una empresa cotizante paga dividendos, el Mercado de Valores automáticamente reduce el valor de la acción por el monto del dividendo. Por ejemplo, si la acción vale $100 y el dividendo es $2, luego del pago la acción cotizará a $98. Por lo tanto, son afectados los precios de las opciones: los puts son más caros y los call más baratos. Lee el resto de esta entrada »
A propósito de Venezuela y la crítica marxista
En la nota anterior (aquí), dedicada a la situación en Venezuela, sostuve la necesidad de que los trabajadores rompan políticamente con el chavismo y la oposición burguesa. Planteé asimismo que el movimiento de masas ha sido llevado a la desmoralización y la frustración, y que de esta situación no se sale con la mera agitación de consignas. Esto es, no hay manera de superar la adhesión de los trabajadores y amplios sectores populares a las fuerzas burguesas hegemónicas con llamados a la movilización, sea por consignas económicas o políticas inmediatas (del tipo de Asamblea Constituyente, por caso). Por eso dije que la tarea de la hora es la crítica.
Pues bien, esta posición ha sido criticada fuertemente por un lector del blog. En un “comentario” mi crítico sostiene que no dejo espacio para “la praxis de la vanguardia obrera”; que por lo tanto abogo por un “esteticismo contemplativo”, ajeno al marxismo, el leninismo y la revolución; y que incurro en un pesimismo del tipo de Adorno. Dado que esta postura es compartida por mucha gente de la izquierda, vale dedicar unas líneas al asunto. Lee el resto de esta entrada »
La tragedia de Venezuela
En los últimos días se agudizó la crisis política en Venezuela. Recordemos que ya en agosto de 2016 el Tribunal Supremo de Justicia declaró a la Asamblea Nacional en desacato, debido a la jura, que había sido prohibida por el TSJ, de tres diputados opositores del estado de Amazonas. Los tres diputados luego fueron desincorporados por la AN. En enero de 2017 la AN declaró que el presidente Maduro había incurrido en “abandono del cargo”. En respuesta, el TSJ declaró nulas todas las actuaciones de la AN desde principios de enero de 2017. El conflicto se siguió profundizando cuando el 28 de marzo el TSJ retiró la inmunidad a los legisladores de la AN. Y al día siguiente estableció que, en tanto persista la situación de “desacato” de la AN, las funciones parlamentarias serán ejercidas por una Sala del mismo Tribunal.
Pero al momento de escribir esta nota, 1 de abril, se anuncia que el presidente Maduro dio marcha atrás con estas dos últimas resoluciones. La decisión del TSJ parece haber provocado fisuras incluso al interior del chavismo: la fiscal general, Luisa Ortega, consideró inconstitucional la decisión del TSJ. En los medios se señala también que varios aliados internacionales del gobierno venezolano –Cuba en primer lugar- no respaldaron la disolución de la AN.
La tendencia a un régimen cada vez más represivo
De todas maneras esta revisión de la medida tomada por el TSJ no parece que revierta el curso cada vez más represivo del chavismo. Repasemos algunos hechos. En febrero de 2014 estallaron manifestaciones de protesta ante la grave crisis económica y el desabastecimiento; murieron 43 personas, cientos fueron heridas y hubo 3500 detenidos; también se denunciaron maltratos y torturas. Luego, en enero de 2015, por una resolución del ministerio de Defensa se estableció que la Fuerza Armada Nacional –Ejército, Armada, Aviación militar y Guardia Nacional- podía participar del control de las manifestaciones y usar armas de fuego. Lee el resto de esta entrada »
Economía política de los derivados y la teoría de Bryan y Rafferty (7)
La parte 6 de la nota, aquí
La teoría de Bryan y Rafferty sobre el derivado como capital y dinero
Si bien Bryan y Rafferty (2006) destacan el rol de los derivados en el manejo del riesgo (y su contrapartida, la especulación), consideran sin embargo que ese análisis es insuficiente y hasta superficial. Es que, en su opinión, la especulación en derivados habría alterado las leyes básicas del marxismo: la ley del valor trabajo no gobernaría más la evolución de los precios, y el derivado se habría convertido en una nueva forma de capital y dinero. La razón última sería la forma en que los derivados vinculan a los mercados: “La importancia más profunda de los derivados es la forma en que vinculan mercados: lo que hemos llamado el proceso de mezcla” (o fusión, blending en el original, p. 51). En otras palabras, mezclan atributos de diferentes activos, otorgando a estos últimos características genéricas; por lo cual los derivados pasan a ser tanto dinero como capital (p. 61).
Por otra parte, afirman que “(l)os mercados de derivados se convirtieron cada vez más en sitios de determinación de los precios” (p. 63). Si bien la redacción es oscura, Bryan y Rafferty parecen negar que los valores de los activos tengan un fundamento material (véase p. 37). Sostienen que los derivados, por su naturaleza, son reflejo de otros activos cuyos valores son “disputables” (contestable, p. 37). “Los derivados son portadores de disputabilidad”, afirman. La razón es que constituyen la forma en que “el mercado juzga o percibe el valor fundamental” (p. 37). Aquí parecen querer decir que los derivados son expresión del valor, pero la redacción es desesperadamente oscura. Sin embargo, en el capítulo 4 la idea se aclara cuando afirman que los derivados expresan la valorización del capital: Lee el resto de esta entrada »















