Respuesta a una crítica de Emiliano Mussi
En el escrito “Renta de la tierra hidrocarburífera en Bolivia y sus mecanismos de apropiación (2007-2017)”, publicada en Revista Theomai, primer semestre 2019, Emiliano Mussi critica mi interpretación de la noción de trabajo potenciado. Recordemos que el trabajo potenciado es el fundamento de la explicación de Marx de la plusvalía extraordinaria (y de la renta de la tierra).
En esta nota no voy a repetir los argumentos que presenté en numerosos escritos anteriores, sino poner en evidencia la manera en que Mussi “cita” a Marx, para hacerle decir lo que a él le conviene que diga. La cuestión tiene cierta importancia porque mucha gente de izquierda se puede estar formando con este método. Parto entonces del pasaje fundamental de El Capital donde Marx presenta la noción de trabajo potenciado. Escribe: Lee el resto de esta entrada »
El cretinismo parlamentario y la tradición del marxismo
Desde que estalló la crisis económica partidos de izquierda y dirigentes sindicales reclamaron al Congreso una ley de prohibición de despidos. Finalmente, en mayo de 2016 el Parlamento aprobó una ley de prohibición de despidos por 180 días. Macri la vetó. Del Caño, del PTS, dijo que Macri había vetado “las únicas leyes [la otra era sobre tarifas] del Congreso que salieron a favor del pueblo”. Con la subida del nuevo gobierno, en diciembre pasado, la situación no cambió. Sin embargo, a partir de la pandemia y el hundimiento de la actividad económica, el presidente Fernández dispuso, mediante Decreto de Necesidad y Urgencia, la prohibición “de los despidos sin justa causa y por los causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor”, y de “las suspensiones por los causales de fuerza mayor o falta o disminución del trabajo” (Página 12, 1/04/2020).
La izquierda consideró la medida insuficiente, y reclamó medidas más contundentes, hasta revolucionarias. Dijo Del Plá: “Desde la banca del Partido Obrero vamos a insistir con nuestro proyecto de ley, que establece la prohibición de despidos y suspensiones por un año en el sector público y privado, abarca a todos los trabajadores en actividad… y establece la reincorporación retroactiva de todos los despedidos en los últimos dos años. Para las empresas que se declaran en crisis o bancarrota, el proyecto establece la creación de una comisión de control obrero con plenos poderes para acceder a la información contable y financiera de la empresa, y para elaborar planes para la continuidad productiva, como la reducción de la jornada laboral sin afectar el salario, si fuese necesario” (aquí). Lee el resto de esta entrada »
Oferta y demanda y crisis de sobreproducción en Engels
Algún lector del blog, crítico de Marx, se sorprendió de que en la nota anterior (aquí) haya puesto énfasis en la caída de la demanda y la sobreoferta del petróleo. No sin un dejo de indignación, preguntó cómo es posible que los marxistas hablen de la oferta y la demanda. Además, la oferta y demanda ¿no invalidan la ley del valor trabajo?
La respuesta es que no la invalidan. Más aún, y como planté en otros notas, la ley del valor trabajo se impone a través de la competencia. Y es un hecho, objetivamente registrable, que si existe la competencia, hay oscilaciones de los precios según cambios de la oferta y la demanda. Marx jamás negó algo tan evidente. Lo que sí planteó es que la oferta y la demanda no explican nada cuando se igualan. Por ejemplo, si se ofrece el producto X por $100, y se lo demanda también por $100, la oferta y la demanda no explican por qué X vale $100. O, para verlo de otra manera: si en promedio un automóvil de cierto tipo tiene un precio 500 veces superior al de una bicicleta de cierto tipo, y ambos son reproducibles mediante trabajo y capital, esa diferencia no puede explicarse por variaciones de la oferta y la demanda. Es necesario recurrir a alguna ley del valor que la explique. O para verlo de manera todavía más asequible para los adoradores de las curvas de oferta y la demanda: si los rendimientos en la producción son constantes (curva de oferta horizontal; y es un caso frecuente en la industria) ¿cómo pueden las curvas de oferta y demanda determinar el precio? Imposible. De nuevo, hay que recurrir a alguna teoría del valor que dé cuenta del precio, por fuera de las conocidas curvas. Lee el resto de esta entrada »
Precio negativo del petróleo y ley del valor trabajo

Un lector del blog me escribe preguntando cómo analizar el precio negativo del petróleo desde la perspectiva marxista. Y agrega: “he visto cómo los liberales dicen que esto prueba que el valor es subjetivo”.
En lo que sigue propongo una explicación desde el enfoque de la ley del valor trabajo.
Precio negativo
Como han informado los medios, en el día de ayer, lunes 20 de abril, los futuros a mayo del petróleo WTI (West Texas Intermediate) cayeron a terreno negativo (sobre derivados, ver aquí, aquí y siguientes). Tengamos presente que cada mes los contratos del WTI, que se comercializan en Nueva York, necesitan ser saldados con entrega física del crudo. La misma ocurre en Cushing, Oklahoma, donde las empresas poseen tanques de almacenamiento. Se considera que es el corazón de la red de oleoductos de EEUU. El tema es que el martes 21 de abril era el último día para comerciar los futuros de mayo, y el lunes 20 los traders y empresas intentaron deshacerse de sus contratos a cualquier precio, antes de verse obligados a recibir el petróleo. ¿Por qué no querían, o quieren, recibirlo? Pues porque no tienen dónde almacenarlo. Ya el 10 de abril la Energy Information Administration calculaba que la capacidad de almacenamiento en Cushing estaba cubierta en un 72% (55 millones de barriles, siendo la capacidad total de 76,1 millones). Desde entonces el stock siguió en ascenso. De manera que al cerrar el mercado del lunes el contrato mayo del WTI cotizaba a – 37,6 dólares. Esto significa que aquel que vende el petróleo debe entregar 37 dólares por barril para que el comprador lo reciba físicamente. El mundo del revés. Lee el resto de esta entrada »
Los trotskistas y la panacea del impuesto-anticrisis
En una nota anterior (aquí) critiqué la idea, lanzada por partidos trotskistas, de que poniendo un impuesto a las grandes fortunas y ganancias se pueden mantener los ingresos de la población trabajadora, a pesar del cierre de la economía. Sostuve que eso es imposible y que el programa socialista frente a las crisis no pasa por los impuestos, sino por la expropiación de los medios de producción y su puesta en funcionamiento bajo control y administración de los trabajadores.
En los días que siguieron a la publicación de la nota los partidos trotskistas no solo mantuvieron la propuesta, sino la ampliaron haciendo todo tipo de cuentas de cómo podría funcionar el asunto. Además, recibí críticas de gente del FIT, muy disgustada con mi enfoque. En particular un lector escribió: “[en el FIT] defendemos un programa de conjunto que plantea la expropiación de los capitalistas y el gobierno de los trabajadores (y lo defendemos con la palabra y con el cuerpo). Eso está fuera de discusión” (puede verse en Comentarios). Respondo esta crítica porque expresa un pensamiento bastante generalizado en la izquierda argentina. Lee el resto de esta entrada »
Recesiones y recuperaciones en la economía global 1950-2019
En entradas anteriores (aquí, aquí) sostuve que la economía global se está deslizando hacia una depresión, y que esto configuraba una situación nueva con respecto a los años anteriores. En esta nota preciso acerca de los términos crisis, recesión, depresión, y recuperación / expansión. Y presento más evidencia sobre la economía global y su dinámica en las últimas décadas. Para esto me baso en Kose y Ohnsorge (eds,)(2019), publicado por el Banco Mundial.
Empiezo definiendo nociones básicas; ciclo, recesión, depresión, tendencia
El ciclo
Todas las economías capitalistas padecen el ciclo económico, también conocido como ciclo de negocios, ciclo comercial o ciclo industrial. Siguiendo a Mitchell (1941) y Sherman (1991), podemos decir que los ciclos de negocios constituyen un tipo de fluctuación de la actividad agregada característica del capitalismo. Básicamente es un proceso de cambio acumulativo por el cual la recuperación de la actividad económica se desarrolla hasta convertirse en prosperidad intensa; esta engendra una crisis que se transforma en depresión; y la depresión, luego de hacerse más severa por un tiempo, finalmente lleva a la recuperación de la actividad como la que inició el ciclo. O sea, la misma prosperidad anida las semillas de la crisis y la depresión; y la depresión engendra las causas de la siguiente recuperación. Se trata, desde un enfoque marxista, de una dinámica inherente al modo de producción capitalista, orgánicamente vinculada con el impulso a la sobreacumulación y sobreproducción, la consiguiente caída de la rentabilidad del capital, el giro a la crisis, y la subsecuente caída de ventas, producción y empleo, junto a intensas desvalorizaciones de capital. Lo cual prepara -si la clase obrera no interviene revolucionariamente- las condiciones para reemprender la acumulación. Lee el resto de esta entrada »
Sobre acumulación y riqueza en tiempos de virus
Una propuesta que circula por estos días en ámbitos de la izquierda dice que se puede mantener la cuarentena –y por lo tanto, la producción parada- si se aplica un impuesto al “patrimonio de los ricos” (por caso, al patrimonio de las 20.000 personas más ricas del país), de manera de garantizar un salario de, digamos, unos 400 o 500 dólares a todos los trabajadores precarizados. Además, por supuesto, de pagar los salarios de los trabajadores en blanco. Así, con un buen impuesto se arreglaría gran parte del problema de la subsistencia, y no había necesidad de levantar la cuarentena. En lugar de socialismo…. impuestos.
El asunto parece sencillo, pero lamento decir que no es así de simple. Es que pasa por alto que la mayor parte de la riqueza en manos de la clase capitalista no se encuentra bajo la forma de tesoro (de cash), sino consiste en medios de producción y/o derechos sobre la plusvalía. Perder de vista esto es propio de aquel que confunde la acumulación precapitalista con la acumulación capitalista. La primera pasa por el atesoramiento. La segunda consiste en acumular capital (y si bien el dinero puede ser capital, no todo el capital es dinero). Por eso Marx habla del “prejuicio popular que confunde la producción capitalista con el atesoramiento y que por tanto se imagina absurdamente que la riqueza acumulada es riqueza sustraída a la destrucción, y por lo tanto al consumo, bajo su forma natural existente, o también salvada de la circulación”. Trasladado al presente, es la ilusión del populismo socialista que cree que la forma principal de la acumulación consiste en dinero “guardado debajo del colchón” (creencia que conecta con “el problema es el capital financiero, opuesto al productivo»). Lee el resto de esta entrada »















