Posts Tagged ‘Marx’
Crédito, acumulación y crisis en la teoría de Marx (1)
En esta nota retomo la temática de la teoría marxista de la acumulación y crisis, que he tratado en entradas anteriores. El objetivo de esta entrada es presentar, de manera accesible, las ideas centrales de Marx sobre el rol del crédito en la dinámica capitalista. Dada su extensión, la he dividido en dos partes.
El rol bifacético del crédito
La primera idea que destacamos es el rol bifacético que Marx asigna al sistema crediticio: por un lado, favorece el desarrollo de las fuerzas productivas, por el otro impulsa a la sobreproducción y la especulación, y por lo tanto, es un factor de crisis. En relación al primer aspecto, señala que el crédito contribuye a la formación de una tasa media de ganancia; reduce los costos de circulación – entre otras razones porque aumenta la velocidad del dinero y permite economizarlo -; acelera la circulación de las mercancías; y moviliza capitales dinerarios ociosos – por ejemplo, fondos de amortización de empresas – para ser invertidos productivamente (véase pp. 561-2, t. 3, El Capital, edición Siglo XXI). También impulsa la formación de sociedades por acciones que a dan lugar a una “descomunal expansión de la escala de la producción y empresas que resultarían imposibles para capitales individuales” (p. 562; ibid.). Más adelante señala que el crédito “acelera el desarrollo material de las fuerzas productivas y el establecimiento del mercado mundial” (pp. 568-9; ibid.).
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El marxismo y la burocracia de Estado
Días atrás, en una charla para alumnos de la Universidad Nacional de La Pampa, hice referencia a una crítica de Marx al gasto fiscal, a fin de mostrar que los socialistas criticamos el gasto improductivo y, más en general, cuestionamos a la burocracia del Estado. En esta nota amplío el tema. Me mueve a hacerlo el hecho de que la mayoría de la izquierda ha abandonado esta crítica. Una posible razón de ello es la influencia de la ideología del nacionalismo burgués. Es que, según este, la contradicción central de la sociedad hoy está planteada en términos Estado y mercado, de manera que todo lo que engorde al Estado favorecería la lucha por “domar a los mercados”.
Naturalmente, el punto de partida del marxismo es diferente: la contradicción que atraviesa a la sociedad contemporánea no es entre el Estado y el mercado, sino entre el capital y el trabajo, siendo el Estado parte del polo capital. O sea, por encima de tensiones y hasta conflictos que pueda tener con los capitales privados, el Estado es capitalista. Por eso, la burocracia – ese gigantesco cuerpo de funcionarios – que conforma, junto a los organismos de represión y control, la estructura fundamental del Estado, es capitalista. Más en particular, la burocracia, y los organismos represivos, viven de los impuestos, que es valor generado por el trabajo impago de los obreros productivos. La crítica marxista de la burocracia es entonces parte fundamental de la crítica al dominio del capital. Lee el resto de esta entrada »
Forma y contenido, y la dialéctica del valor
La nota sobre generación y realización del valor, (aquí), conecta con la crítica a la idea de que el valor es una propiedad física (aquí, aquí); y con la que sostiene que es individual (aquí). Cuestiones que remiten a la relación entre el contenido y la forma del valor. Es que lo que subyace a esos enfoques es que el contenido del valor – trabajo social objetivado – existe con independencia de su manifestación, de la forma del valor. De ahí una crítica que se me hace: que confundo la objetividad del valor con su expresión.
Aprovecho entonces la respuesta a esta crítica para profundizar en la dialéctica entre contenido (o esencia) y forma. Ya en entradas anteriores procuré acercar a los lectores a la dialéctica hegeliana y marxiana (aquí, aquí aquí). Aunque estoy lejos de ser un experto en Hegel, y muchos (muchísimos, mejor dicho) pasajes de su obra no los entiendo, considero que, con ayuda de los especialistas y comentaristas, podemos captar algunas figuras del pensamiento dialéctico que son fundamentales para la crítica de la ideología burguesa, y en particular, de la Economía Política. Dedico entonces esta nota a la relación entre contenido y forma, aplicada a la teoría del valor de Marx. Lee el resto de esta entrada »
Polémica sobre trabajo, valor y mercado
En una nota anterior (aquí) me referí a una afirmación del profesor Juan Iñigo Carrera, que me atribuye la estúpida idea de que el trabajo abstracto «es una construcción de la conciencia». Dije en esa entrada que jamás sostuve tal cosa, y que es un invento del profesor, posiblemente derivado de su incapacidad para responder a mis críticas. Desafié, además, a JIC, o a alguno de sus discípulos, a que mostraran algún pasaje en el que yo hubiera afirmado que el trabajo abstracto es una construcción de la conciencia.
Pues bien, por estos días un lector del blog me envió un texto de alguien que se reclama discípulo del profesor Iñigo Carrera. Entre otras cosas, escribe: «Astarita, como vimos, dice primero: “para que exista valor, el valor tiene que tomar una forma objetiva en la mercancía”. Esto es correcto, así lo plantea y desarrolla Marx. Pero, paso seguido, sostiene: “el trabajo se objetiva como valor cuando la mercancía, el polo relativo, encuentra su equivalente”. Dónde dice Marx esto??? Hace falta ser muy inteligente para darse cuenta que si diría eso se estaría contradiciendo (y acá no hay dialéctica que lo salve)??? (…) Astarita confunde objetividad del valor (la mercancía) con expresión del valor (en el intercambio). Si la objetividad del valor existe cuando la mercancía “encuentra su equivalente”, estamos diciendo exactamente lo mismo que los neoclásicos: el valor brota de la circulación. Y por tanto: de la conciencia de la valoración subjetiva!» (en la sección Comentarios del blog puede leerse completa).
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La vicejefa de Gabinete sobre consumo y ciclo económico
En el día de ayer, 17/09, la vicejefa de Gabinete de Ministros, Todesca Bocco, en una entrevista televisiva con el periodista Antonio Laje, afirmó: “Vemos una economía con una inflación en torno al 30% y una recuperación del salario real porque lo que explica el crecimiento es el consumo privado, es decir, que se recupera la masa salarial por recuperación del salario”. Todesca Bocco es graduada en Economía en la UBA y Magíster en Administración Pública de la Universidad de Columbia, Nueva York.
Su planteo entonces es que los salarios se están recuperando; dado que está aumentando la masa salarial, se recuperará el consumo; y con este, la demanda agregada y la producción. De ahí su afirmación de que “lo que explica el crecimiento es el consumo privado”. Una idea que ha calado hondo en la izquierda y el nacionalismo más o menos “radical”. Incluso hay personas que consideran que esta idea es distintiva de la “Economía heterodoxa”, en oposición a “la derecha neoliberal” y su obsesión con la inversión. Lee el resto de esta entrada »
Anwar Shaikh y la tesis del intercambio desigual
En la nota anterior (aquí) me referí a la tesis del intercambio desigual de Mandel – Shaikh y Carchedi. Un lector me criticó – en “Comentarios”- diciendo que Shaikh había rechazado explícitamente esa tesis. Ya en otras ocasiones me hicieron esta objeción. Dedico esta nota a responderla; y agrego algunas consideraciones sobre el carácter político de este debate.
Shaikh y las transferencias de valor
La realidad es que Shaikh critica (en Valor, acumulación y crisis) la tesis del intercambio desigual de Emmanuel, pero comparte la idea del intercambio desigual que planteó originariamente Mandel (por lo menos, hasta lo que conozco), y que he criticado en varias notas y en mis libros. Ello se puede ver en el capítulo dedicado a comercio internacional, de Valor…. Allí sostiene que las empresas que emplean tecnología más atrasada generan más valor que las que usan tecnología adelantada, y que ese plus se transfiere de las primeras a las segundas. Escribe: Lee el resto de esta entrada »
Respuesta a críticas de Claudio Katz
Un amigo y lector del blog me envió un artículo del profesor Claudio Katz, que lleva por título “Dependencia y teoría del valor”, publicado en Aporrea (aquí). En el mismo Katz critica mi posición sobre intercambio desigual y trabajo potenciado. Dedico esta entrada a responderle.
Maraña de categorías
En las polémicas que tuve sobre intercambio desigual con los defensores de la tesis Mandel – Shaikh – Carchedi (en adelante, MSC) no hubo dificultades para focalizar el tema en disputa: si en las empresas que aplican tecnologías superiores se genera más valor por unidad de tiempo de trabajo que en las empresas con tecnologías modales, o atrasadas. La misma cuestión, en esencia, se planteó en torno a la renta diferencial. Quienes intervenimos en el debate con posiciones definidas sabíamos de qué estábamos hablando. Lee el resto de esta entrada »
Prohibición de despidos y concepción materialista
El 31 de marzo el gobierno nacional emitió un decreto de necesidad y urgencia por el cual por 60 días se prohibieron los despidos “sin causa justa” o que tuvieran por causales la falta o disminución de trabajo. También prohibieron las suspensiones por los mismos motivos. Aunque con la salvedad de estar exceptuadas las pactadas entre el sindicato y los trabajadores “y se basen en fuerza mayor”. El 8 de junio el gobierno prorrogó la prohibición por 60 días. La medida fue saludada por la CGT y la CTA y por buena parte de la izquierda nacional. Por supuesto, se señalaron insuficiencias – por caso, los trabajadores informales, más del 35% de la fuerza laboral, quedó fuera del decreto; además de las suspensiones “pactadas” – pero se lo consideró un paso en el sentido de que “la política le marque el paso a los grandes grupos concentrados”. Alguno incluso sugirió que, a fin de dar más fuerza a la medida, se debería establecer por ley que “preservar las fuentes de trabajo es prioridad absoluta [absoluta, faltaba más] del Estado”.
Pues bien, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) 185.000 trabajadores registrados perdieron sus empleos en abril. La caída de empleos de los trabajadores informales seguramente también fue muy elevada. A lo que se suman las innumerables suspensiones, acompañadas de rebajas salariales. Pero… ¿no era que la política domina a la economía? ¿Y que un gobierno “con sensibilidad popular” protegería el empleo? ¿Qué ocurrió? ¿Nos falló la “sensibilidad” de AF? ¿O le está faltando coraje, como se cuestiona un seguidor de Francisco? Son las preguntas habituales de los «amigos del pueblo», que analizan los fenómenos sociales con los lentes del subjetivismo. De ahí también la historia de cambiar fusibles en las “altas esferas de la política” para que todo siga más o menos igual para la gente común. Lee el resto de esta entrada »
La crisis de 1847 y el análisis de Marx
Como parte de las notas dedicadas a la teoría de la acumulación y crisis de Marx, en esta entrada nos centramos en la crisis de 1847 y en el análisis que hicieron de la misma Marx y Engels en la Review de mayo a octubre de 1850, y Marx en El Capital. Complemento con investigaciones históricas que confirman y amplían hechos y circunstancias descritas por Marx y Engels. Pienso que este estudio nos acerca a la articulación entre la explicación más general de las crisis – el impulso a la sobreproducción y sobreacumulación, véase aquí – y los múltiples factores que intervienen en la compleja dinámica del crack y la desvalorización de capitales de una crisis concreta, como fue la de 1847.
La recuperación de 1843 – 1845
Marx y Engels comienzan el texto de la Review diciendo que los años 1843-1845 fueron de prosperidad comercial e industrial, “consecuencias necesarias” de la depresión del período 1837-1842. Tengamos presente que en 1841-42 la economía británica había tocado el fondo de la depresión (Ward-Perkins, 2018). Ayudaron a la recuperación las buenas cosechas de 1841 y 1842, que incrementaron la riqueza, el excedente comercial y el dinero disponible para invertir; a su vez, el aumento del neto comercial habría tenido apreciables efectos multiplicadores (Matthews, 1954). También en El Capital Marx señala que en 1842 mejoró la situación de la industria inglesa. En particular, entre 1842 y 1844 aumentó la demanda de productos ingleses por parte del extranjero; en 1843 la Guerra del Opio abrió China al comercio inglés. “Este nuevo mercado ofrecía un nuevo pretexto a la expansión que ya se hallaba en pleno auge, en especial en la industria algodonera (p. 522, t. 3). En 1845-46 “se produjo el período de máxima prosperidad” (ibid.). Además, en 1846, cuando se levantaron los derechos sobre la importación del trigo, se abarató este componente fundamental de la canasta salarial, lo que también alimentó el auge (Hyndman). Agreguemos que en 1844 se aprobó la legislación bancaria (inspirada en la currency school) que limitaba el descuento de letras por parte del Banco de Inglaterra: la emisión fiduciaria de billetes no podía superar los 14 millones de libras, y toda emisión suplementaria requería una reserva de oro del 100%. Esta ley bancaria, criticada por Marx, incidiría en la crisis monetaria y financiera de 1847. Lee el resto de esta entrada »
Plusvalía relativa en EEUU
Una consecuencia de la tesis del estancamiento crónico es la tendencia a minusvalorar, o desconocer, el rol de la plusvalía relativa en el sostenimiento, o aumento, de la explotación del trabajo (y por lo tanto, en la rentabilidad del capital). En esta entrada repaso brevemente la teoría de Marx de la plusvalía relativa; presento luego las evoluciones de la productividad y el salario en EEUU en las últimas siete décadas; y finalizo con algunas conclusiones.
La plusvalía relativa
La plusvalía relativa es explicada por Marx en el capítulo X del tomo 1 de El Capital. La misma es el resultado de la innovación tecnológica en busca de plusvalías extraordinarias. La secuencia es: a) un capitalista innovador obtiene una plusvalía extraordinaria mediante el aumento de la productividad, esto es, el abaratamiento del costo de producción; b) presionadas por la competencia, las otras empresas adoptan la nueva tecnología (o desaparecen); c) al generalizarse la nueva tecnología, disminuye el valor de la mercancía; si esta última entra, directa o indirectamente, en la canasta salarial, la plusvalía (y la cuota de plusvalía) se elevará, en tanto el obrero continúe recibiendo la misma canasta de bienes. Lee el resto de esta entrada »
















