Salarios, productividad marginal y la elevada ciencia de Javier Milei (3)
La parte dos de la nota, aquí
Retorno de las técnicas y la curva de demanda laboral
Una de las ideas claves del enfoque neoclásico es que un aumento de la razón tasa de interés/salario lleva a la adopción de tecnologías menos intensivas en capital (y viceversa). Esto es, a medida que baja la tasa de interés aumenta la utilización de capital, y a medida que baja el salario aumenta la utilización de mano de obra. En base a esta relación monotónica inversa entre salario y demanda de trabajo, e interés (o ganancia) y demanda de bienes de capital, se construyen las funciones de demanda de capital y demanda de trabajo por parte de los empresarios. Por esta vía se sugiere, además, que las funciones representan “un índice de escasez”
El problema, sin embargo, es que la existencia de los fenómenos conocidos como “retorno de las técnicas” y “reverse capital deepening” (profundización del capital en reversa), estudiadas por los sraffianos, han demostrado que esas funciones carecen de fundamento. Lo explicamos de manera sintética (sobre esto y lo que sigue puede consultarse, entre otros, Sraffa, 1966; Garegnani, 1970; Pasinetti, 1984). Partimos del sistema de Sraffa:
pA (1 + r) + aw = p,
Donde p fila es el vector precios; A es la matriz de coeficientes interindustriales; a es el vector fila de coeficientes de trabajo directo; r es el tipo de beneficio y w el salario unitario. De esta ecuación se puede derivar que existe una relación inversa entre el tipo de beneficio, r, y el salario unitario, w (la relación inversa w-r también se desprende de la función de producción neoclásica). Es la curva llamada frontera de los salarios, o frontera del precio de los factores, según los autores. Lee el resto de esta entrada »
Venezuela, mentira y fraude en nombre del marxismo
Pocos días atrás el marxista argentino Claudio Katz aseguró, refiriéndose a la situación actual en Venezuela, que “el grueso de los asesinatos afecta a militantes del chavismo” (“La aplicación de Gramsci a Venezuela implicaría hoy asumir decisiones revolucionarias”, Rebelión, 6/5/2017 http://rebelion.org/noticia.php?id=226296). Una afirmación que, a la luz de toda la evidencia disponible, emitía un insoportable tufo de simulación y encubrimiento.
Pero ahora es Luisa Ortega, la fiscal general de Venezuela, la que desnuda la mentira: en 54 días de protesta y represión hubo 55 muertos, de los cuales 52 eran civiles y tres de la Guardia Nacional o de la Policía Nacional. También hubo 771 heridos civiles y 229 heridos de las fuerzas represivas. En conferencia de prensa Ortega informó que 19 funcionarios de seguridad están imputados y que sobre 18 pesan órdenes de detención. Además abrió 16 investigaciones contra paramilitares, preocupada por la “proliferación de esos grupos”. Ortega añadió que el Ministerio Público tiene pruebas de cientos de saqueos perpetrados por agentes de la Policía y la Guardia Nacional, así como de ataques a ciudadanos indefensos por parte de bandas armadas que responden al Gobierno. Asimismo aseguró que la muerte del joven Juan Pernalete se debió al impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado durante una manifestación opositora el pasado 26 de abril. El Gobierno había dicho que Pernalete murió por un proyectil salido de las filas de los propios opositores. Precisemos que a la cifra de 52 civiles muertos hay que agregar a Adrián Duque Bravo, de 23 años, asesinado en la noche de ayer, 24 de mayo, en Maracaibo, durante una manifestación. Lee el resto de esta entrada »
Salarios, productividad marginal y la elevada ciencia de Javier Milei (2)
La primera parte de la nota, aquí
Salario según productividad y la irrealista solución walrasiana
A fin de profundizar en la crítica de la función de demanda laboral de los neoclásicos, admitamos por un momento que es posible determinar la productividad marginal del trabajo y que esta es decreciente. Aceptando este supuesto, diremos, junto a la teoría mainstream establecida, que los empresarios emplearán trabajo hasta que su rendimiento marginal, en términos reales, se iguale a su precio de mercado, esto es, al salario vigente. Si estas condiciones se cumplen también para los otros “factores productivos”, el precio de los productos se igualará al costo de esos “servicios” (respetamos la terminología neoclásica usual). Es lo que se escribe habitualmente en los manuales. Sin embargo, es más fácil decirlo, o escribirlo, que hacerlo. Veamos por qué.
Empecemos diciendo que el salario se debe fijar antes de comenzar la producción. Y debe establecerse, de acuerdo a la tesis neoclásica, en términos reales. Esto último es clave por dos razones: primero, para que el trabajador pueda decidir a cuánto ocio está dispuesto a renunciar a cambio de la utilidad del salario. En segundo lugar, porque el empresario debe conocer cuánto va a producir para establecer cuánto trabajo va a contratar. Si no sabe cuánto va a producir, no puede saber qué cantidad de trabajo va a contratar, y por lo tanto no puede igualar el salario a la productividad marginal. Asimismo, no podrá establecer cuánto capital (cuya productividad marginal, en equilibrio, es igual a la tasa de interés) va a combinar con el trabajo. Sobre este punto subrayemos que la teoría neoclásica supone la posibilidad de sustitución entre los factores, ya que los salarios y beneficios (y la renta) no se determinan aisladamente, sino a través de la competencia. El empresario combina capital y trabajo (y/o la tierra) de manera que lo que paga a esos factores es menos de lo que pagaría por cualquier otra combinación; si no es el mínimo, dispone otra combinación. Por esta vía se garantiza que cada cual “gana lo que se merece”. Lee el resto de esta entrada »
Salarios, productividad marginal y la elevada ciencia de Javier Milei (1)
En una nota que lleva por título “Las brillantes ideas de Nicolás nos mandarán al caño”, publicada en El Cronista el 17/05, el economista Javier Milei critica la propuesta de Del Caño, candidato a presidente por el PTS, de reducir la jornada de trabajo para acabar con la desocupación. Entre otros argumentos, Milei acusa a Del Caño de tener “un desconocimiento total y absoluto de la forma en que se determina la remuneración de un factor (en este caso el trabajo)”. Y agrega: “Si uno revisa un libro básico de teoría de los precios (Microeconomía), al momento de analizar la demanda de factores de producción, encuentra que la misma está determinada por aquel punto donde el valor del producto marginal (el cual surge de multiplicar el precio del bien que ofrece la firma en el mercado por el producto marginal del factor) se iguala al costo del factor, en este caso sería el trabajo”. Según Milei, Del Caño es un ignorante porque no dice lo que dicen los manuales, y los cursos habituales de Economics. Para información de los lectores del exterior, Javier Milei es un economista que ha ganado cierta notoriedad en los últimos tiempos, despotricando a los gritos en los medios contra todo lo que huela a izquierda, o incluso a keynesianismo.
Pues bien, el problema con el argumento de Milei es que desde hace ya muchos años la tesis que afirma que el salario se iguala, en equilibrio, a la productividad marginal del trabajo, ha sido objeto de críticas que ni los manuales, ni los cursos académicos, han podido responder. Más aún, ni siquiera las mencionan, con el resultado de que mucha gente que cursa las carreras de Economía termina convencida de que, “naturalmente”, los salarios se igualan a la productividad marginal del trabajo. Se trata de una teoría apologética del sistema existente (los trabajadores “reciben lo que merecen”), y autista con respecto a lo que cotidianamente viven –o padecen- los millones de hombres y mujeres que trabajan bajo las órdenes del capital, o buscan trabajo. Decimos autista porque, como veremos en seguida, no tiene el menor contacto con lo que ocurre en la realidad del mundo capitalista. Lee el resto de esta entrada »
Reseña de “Rentabilidad, inversión y crisis”, de José Tapia
Ediciones Maia acaba de publicar Rentabilidad, inversión y crisis. Teorías económicas y datos empíricos (Madrid, 2017), de José Tapia. Actualmente Tapia es profesor titular de la Universidad Drexel, en Filadelfia, donde dicta cursos sobre desarrollo social, Economía Política y cambio climático. Ha publicado en revistas académicas internacionales, y juntos escribimos La Gran Recesión y el capitalismo del siglo XXI (Catarata, 2011). También estuvo a cargo de la edición de Crisis económica y teorías de la crisis: un ensayo sobre Marx y la “ciencia económica”, de Paul Mattick.
Rentabilidad, inversión y crisis representa una muy importante contribución al estudio de la acumulación y crisis capitalistas. En particular porque examina la validez de diferentes teorías sobre el ciclo económico a la luz de la evidencia empírica. Con la esperanza de que Rentabilidad… pueda llegar a América Latina, en lo que sigue resumo sus ideas principales, y animo a los lectores del blog a estudiarlo. Lee el resto de esta entrada »
Medición del producto y los esquemas de reproducción de Marx
En la edición de La Nación del 12 de abril pasado los profesores de Economía Martín Krause, Adrián Ravier y Nicolás Cachanosky publicaron un artículo titulado “El mito del consumo como llave del progreso económico”, en la que destacan la importancia del cálculo del producto bruto (gross output), que ha comenzado a publicar el Bureau of Economic Analysis de Estados Unidos. Es que el producto bruto, señalan los autores de la nota, incluye todas las transacciones de la economía, y no solo las de la etapa final del consumo, como sucede con el PBI. En consecuencia, enfatizan, la nueva medición relativiza la importancia del consumo en la demanda agregada, para destacar la centralidad de la inversión.
Pues bien, desde una perspectiva marxista podemos decir que la medición del producto efectivamente pone de relieve la centralidad de la acumulación del capital en el funcionamiento de las economías capitalistas. Un tema que es clave en la teoría de Marx. Más precisamente, la nueva medición del BEA encaja en los esquemas de reproducción contenidos en el segundo volumen de El Capital. El objetivo de esta nota es entonces explicar la importancia de este enfoque de Marx para el análisis y crítica de la economía capitalista. Para eso, en primer lugar, explicamos la distinción entre PBI y producto bruto para aquellos lectores que no son economistas. En segundo término, resumimos la divergencia entre keynesianos y “ofertistas”. En tercer lugar, presentamos lo básico de los esquemas de Marx y sacamos algunas conclusiones. Lee el resto de esta entrada »
Argentina, argumentos monetaristas, especulación y crisis
En una nota anterior acerca del carry trade y la bicicleta financiera en Argentina (aquí), calificamos a la política del Banco Central argentino de “monetarista” y dijimos que consistía, en lo esencial, en anclar el dólar para frenar la inflación. Sin embargo, el BCRA dice que su política es del tipo “objetivo inflación” (inflation targeting, como se la conoce en el mundo); y es un hecho que esta orientación es presentada en el establishment académico y económico como una superación de la vieja receta monetarista, consistente en el control de la masa monetaria como medio de control de la inflación. A su vez, el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, ha dicho en repetidas oportunidades que su política es bajar la masa monetaria para disminuir la inflación; que no es lo que dice la ortodoxia del “objetivo inflación”.
A fin de clarificar las ideas, en esta nota analizamos las diferencias entre la política llamada de inflation targeting –en su formulación más estricta- y la política monetarista, para sacar luego algunas conclusiones acerca de la orientación del Banco Central y, por extensión, del gobierno de Cambiemos. Empezamos con las características centrales de la política objetivo inflación, en el marco de la economía argentina. Lee el resto de esta entrada »















