Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Posts Tagged ‘capital financiero

Concentración del capital financiero global

with 4 comments

En El Capital Marx observó que “… con el desarrollo de la gran industria, el capital dinerario, en la medida en que aparece en el mercado, resulta cada vez más representado no por el capitalista individual, por el propietario de tal o cual fracción del capital que se encuentra en el mercado, sino que se manifiesta como una masa concentrada y organizada, situada, en forma muy diferente a la producción real, bajo el control de los banqueros que representan el capital social” (p. 470, vol. 3, edición Siglo XXI). Y un poco antes señalaba que “en el mercado del dinero el capital dinerario posee realmente la figura en la cual se distribuye como elemento colectivo, indiferentemente con respecto a su aplicación particular, entre las diferentes esferas, entre la clase de los capitalistas, según las necesidades de producción de cada esfera particular” (ibid).

Estas líneas cobran actualidad cuando examinamos la forma en que grandes sumas de capital dinerario aparecen como una masa “concentrada y organizada”, o “elemento colectivo”, relativamente indiferente ante sus aplicaciones particulares. Aunque no se trata solo, ni principalmente, de los depósitos bancarios, como ocurría en el siglo XIX, sino de los fondos –provenientes de empresas, fondos de pensión, hedge funds, compañías de seguros, etcétera- que concentran grandes administradoras como BlackRock o Vanguard. Estas canalizan los flujos que reciben hacia los mercados monetarios (donde se invierte en obligaciones de corto plazo emitidas por empresas u organismos estatales). Por ejemplo, BlackRock posee un fondo de mercado monetario, BR Money Market Fund. Las administradoras también invierten en títulos de renta fija de largo plazo; en acciones (por ejemplo, iShares ETF es subsidiaria de BlackRock, e invierte en acciones siguiendo principalmente índices); o en derivados, tales como swaps, opciones, futuros. A partir de la crisis financiera y el retroceso de los bancos de inversión, se incrementó el rol de estas administradoras. Por ejemplo, antes de la crisis los inventarios de bonos de empresas mantenidos por los bancos en EEUU alcanzaban los 200.000 millones de dólares; en 2012 era 45.000 millones de dólares. Parte de esta operatoria fue captada por las administradoras.

Según Willis Towers Watson’s Global 500, el total de activos que manejan las 500 administradoras más grandes del mundo llegaba, a finales de 2016, a los 81,2 billones de dólares (https://www.willistowerswatson.com/en-SG/insights/2017/10/The-worlds-500-largest-asset-managers-year-end-2016). Es, aproximadamente, la suma del producto bruto mundial en 2017. Las de EEUU reunían activos por 47,4 billones de dólares; las europeas, incluyendo las británicas, por 25,8 billones de dólares. De acuerdo a Market Watch, a fines de septiembre de 2017 BlackRock y Vanguard administraban de conjunto activos por 10,7 billones de dólares, lo que casi iguala el PBI de China, de 11,2 billones (en 2016; https://www.marketwatch.com/story/blackrock-has-almost-6-trillion-in-assets-2017-10-11). Según Visual Capitalist, las 15 primeras globales tienen activos, en 2017, por más de 30 billones de dólares.

En una nota anterior (aquí) explicamos por qué los beneficios que de conjunto obtienen los capitales dinerarios no pueden provenir de las operaciones de compra y venta de activos. De hecho, estos ingresos están conformados, básicamente, por intereses y por los dividendos que se pagan a los accionistas. Marx consideraba que el interés aparece como el fruto de la propiedad del capital, pero podemos decir que lo mismo se aplica a los dividendos que pagan las acciones. Contra la idea, muy extendida, de que las ganancias del capital dinerario surgen de las habilidades especulativas de los capitalistas financieros, la teoría de Marx explica por qué y cómo su origen y causa es el trabajo no pagado. Una parte de la ganancia bruta “se cristaliza y autonomiza de manera general” no solo como interés, sino también como dividendo. Es plusvalía brindada por la mera propiedad de capital, sea esta bajo la forma del dinero que se presta para que funcione directamente como capital, sea que se invierta en la compra de acciones (que dan derecho a una parte de la plusvalía). En caso de que la administradora, a partir de la tenencia accionaria, pase a formar parte del directorio de la empresa, una parte de la plusvalía remunerará este trabajo asociado al funcionamiento del capital.

En todo esto es clave entender que el capital no puede arrojar beneficios si no actúa como capital productivo. No es posible que el capital dinerario perciba interés o dividendos por fuera de la actividad productiva. Refiriéndose a los intereses, Marx escribía:

“La transformación del capital total en capital dinerario sin que exista gente que compre y valorice los medios de producción, en cuya forma existe el capital global… es, desde luego, un absurdo. Esto encierra la insensatez, aún mayor, de que sobre la base del modo capitalista de producción, el capital arrojaría un interés sin actuar como capital productivo, es decir, sin crear plusvalor…; que el modo de producción capitalista seguiría su curso sin la producción capitalista” (pp. 482-3, vol. 3).

La existencia entonces de estas gigantescas concentraciones de capital bajo las administradoras de fondos líquidos no debería inducir a pensar que la contradicción entre el capital y el trabajo ha sido desplazada de su centralidad por la oposición entre el capital dinerario y el capital productivo. Uno se nutre del otro.

Las empresas private equity

Otra forma en que se manifiesta de manera diáfana esta simbiosis entre ambas formas del capital nos la brindan las firmas private equity (firmas de capital accionario privado). Estas empresas por lo general no tienen acciones que cotizan públicamente. Y a diferencia de la operatoria más tradicional de los bancos, no fondean sus operaciones con deuda de corto plazo; incluso muchas tienen un bajo nivel de apalancamiento. Sus fuentes son fondos de pensión, de seguros, de personas adineradas. Con estos ingresos, y recursos propios, adquieren paquetes de acciones de empresas a través de transacciones privadas, y actúan como socios en el manejo de esas empresas. En otros casos adquieren empresas con desempeños mediocres o malos, las reestructuran bajando costos (típicamente bajan salarios, empeoran las condiciones laborales, reducen el poder de los sindicatos dentro de la empresa, cierran departamentos poco productivos)  y las revenden con beneficios. Dado el carácter de estas operatorias, las private equity tienen horizontes de inversión más largos que los fondos de inversión que poseen acciones que cotizan públicamente. Se trata entonces de capitales dinerarios que asumen diferentes grados de compromiso con las actividades propias de los capitales productivos.

Inversión pasiva y el capital “en general”

En la nota anterior citada explicamos que muchas administradoras de fondos están aumentando las inversiones que se realizan siguiendo algún índice, y modelos computarizados. Un aspecto a destacar acerca de este tipo de inversión es que ejerce una presión directa sobre los gobiernos y los Estados para que estos adopten políticas favorables a la valorización del capital.

Es que los que confeccionan los índices pueden orientar miles de millones de dólares de los flujos de inversión según clasifiquen a un país, sector o empresa. Y por esta vía dan forma a los criterios de qué es aceptable, o no, en las finanzas internacionales. Por ejemplo, en 2017 se esperaba que MSCI (los índices MSCI son el punto de referencia mundial) elevara a Argentina al grado de mercado emergente, y que se reclasificara a YPF y el Grupo Galicia (en 2009 Argentina había pasado al status de frontera). Si en 2017 MSCI elevaba la calificación de Argentina, los fondos que siguen los índices conformados por las acciones de mercados emergentes tendrían necesidad de aumentar sus tenencias de acciones argentinas. Es una presión que se ejerce objetivamente, dado un “poder de fuego” de decenas de billones de dólares en activos. Decimos que es una presión objetiva para significar que es sistémica. O sea, no depende de las cualidades morales de tal o cual directorio del FMI o del Banco Mundial, sino de los impulsos que emanan de la misma lógica de la ganancia. De ahí el interés de los capitalistas locales en que “su” país cumpla con los requisitos que imponen los mercados a través de las calificaciones. Se trata de las necesidades del “capital en general”.

Por último, es la evidencia más clara de cómo opera la tendencia a la mundialización del capital, esto es, a la formación de una clase capitalista que actúa con una lógica cada vez más global. Como se ha señalado muchas veces, el dinero “no tiene patria”. Un inversor argentino, o brasileño, etcétera,  que pone sus dinerillos a disposición de estas administradoras, pasa a tener un interés objetivo en la buena salud del “capital en general” transfronteras. Cuestiones tales como “la liberación nacional” y “la segunda independencia” sencillamente pierden todo sentido. La contradicción entre el capital y el trabajo aparece cada vez de forma más pura.

Descargar el documento:
[varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como]
Concentración del capital financiero global

Written by rolandoastarita

21/01/2018 at 15:49

Publicado en General

Tagged with ,

Capital financiero, especulación e “inversión pasiva”

with 7 comments

Desde los años 1990 la tesis de la finaciarización ha gozado de una importante aceptación en los medios progresistas y de izquierda, incluido el marxismo. Entre los principales exponentes de la financiarización encontramos a Chesnais y sus colaboradores. Chesnais ha tenido una fuerte influencia en Argentina y en otros países de América Latina.

Según Chesnais, en las últimas décadas se ha establecido un régimen de acumulación mundial financiarizado (en lo que sigue me baso en Chesnais 1996). El mismo se basa en bajos salarios, y su funcionamiento está ordenado por las operaciones de un capital financiero que está más concentrado y centralizado que en ningún período anterior. En este régimen juegan un rol clave las instituciones financieras no bancarias, que buscan valorizar los fondos su cargo. Estas instituciones privilegian las colocaciones de corto plazo en acciones y otros títulos, en procura de una valorización puramente especulativas (ibid., p. 264). Precisemos que, siempre según la tesis de la financiarización, se trata de inversiones especulativas en el sentido establecido por Kaldor. Kaldor definía la especulación como una transacción de la mercancía motivada por la anticipación de un cambio de los precios existentes, y no por una ventaja asociada a su uso, a alguna transformación de la misma, o a una transferencia de un mercado a otro (ibid. p. 261). Guttmann, en la misma línea que Chesnais, explica: Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

20/12/2017 at 14:34

Droga, Estado y globalización (1)

with 6 comments

Aclaración: dada su longitud, dividí la nota en tres secciones

Un nuevo escándalo, vinculado a los negocios de la droga, sacude a la opinión pública en Argentina. Para los lectores del exterior, sintetizo los datos más relevantes. Aníbal Fernández, jefe de Gabinete, ha sido vinculado con el tráfico de efedrina que se utiliza para la fabricación de drogas sintéticas, y con un triple crimen. Dos testimonios lo vinculan con el asesinato de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, cuyos cuerpos aparecieron, el 7 de agosto de 2008, acribillados en las afueras de Buenos Aires. Los tres estaban en el negocio de la efedrina.

También se ha vinculado a Fernández con el financista Esteban Pérez Corradi, quien se encuentra prófugo y es considerado por la Justicia como el autor intelectual del crimen. José Luis Salerno, ex socio de Ferrón y ex policía, afirmó que Aníbal Fernández comandaba la banda que operaba con la efedrina. Martín Lanatta, condenado a cadena perpetua por habérselo encontrado culpable de los asesinatos, junto a su hermano y los hermanos Schilaci, es la otra fuente que acusa a Fernández. Este niega, con vehemencia e indignación, que tenga algo que ver, y dice que se trata de una operación de prensa, montada por el grupo Clarín, el periodista Jorge Lanata y sus rivales en la interna del partido gobernante, el Frente para la Victoria.

Lee el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

05/08/2015 at 14:27

Crítica del PTS por tema deuda

with 40 comments

El PTS ha tenido la gentileza de responder mis posiciones por el tema de la deuda (ver aquí y  aquí); y más en general, sobre la cuestión “imperialismo – liberación nacional” (aquí y siguientes). Dado que el texto del PTS resume muy bien la postura del “marxismo nacional”, pongo aquí el enlace a fin de que tenga más difusión y los lectores del blog puedan comparar posiciones. Es:

http://puntoddesequilibrio.blogspot.com.ar/2014/08/la-deuda-externa-el-imperialismo-y.html.

Por otra parte, he tratado los antecedentes teóricos y políticos de la cuestión “imperialismo – liberación nacional” (y la cantinela “Argentina es explotada por el capital financiero internacional”) en mi libro “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo. Tipo de cambio y renta agraria en la Argentina”, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 2010 (próximamente va a estar disponible en la web).

Además, y a fin de contribuir al debate, en los próximos días, publicaré una nota referida a la “lógica del capital” (no es casual que la idea sea criticada por el posmarxismo “nacional – izquierdista”); y otra nota acerca de mi crítica al “Programa de Transición” trotskista (la táctica transicional subyace a la agitación del no pago de la deuda). Naturalmente, estas cuestiones están en el centro de mis diferencias con el programa del Frente de Izquierda.

Written by rolandoastarita

12/08/2014 at 09:19

Después del Club de París, fondos buitres

with 28 comments

El martes 16 de junio la Corte Suprema de Justicia de EEUU dejó en firme el fallo del juez Thomas Griesa, por el cual se obliga a Argentina a pagar US$ 1500 millones al fondo MNL Capital y otros litigantes por sus bonos en default, que no entraron en los canjes de 2005 y 2010 (holdouts, que tienen el 7% del total de los títulos). Antes el fallo de Griesa ya había sido ratificado por la Corte de Apelaciones de Nueva York. Esa misma noche la presidenta Cristina Kirchner dirigió un mensaje al país por cadena nacional, en el que dijo que Argentina estaba siendo sometida a una extorsión, que no la iba a aceptar. Pero prometió que su gobierno dispondría todas las medidas tendientes a garantizar el pago de la deuda a los tenedores de bonos que aceptaron entrar en las reestructuraciones anteriores. Y subrayó que su gobierno está dispuesto a negociar con los fondos buitres. Al día siguiente, el ministro Kicillof dijo que Argentina no podía pagar a los holdouts, pero que aseguraría los pagos a los que habían entrado en los canjes, incluso trasladando el lugar de pago de Nueva York a Buenos Aires, a fin de evitar que se retengan fondos. “No pasarán. No van a impedirnos pagar la deuda al 93% de los bonistas que aceptaron los canjes de 2005 y 2010”, aseguró. Pero el cambio de lugar de pago es impracticable -Griesa prohibió a los bancos estadounidenses colaborar en la operación- y además desataría un default de toda la deuda (entre otras razones, porque podría activar cláusulas llamadas de cross default).

Lee el resto de esta entrada »

Capital financiero, capital dinerario y capital comercial

with 15 comments

Rolando Astarita [Blog]  Marxismo & Economía El paro general del juevesEl término “capital financiero” es de uso común en la izquierda, incluido el marxismo. A grandes rasgos podemos decir que con este término se denota a una totalidad compuesta por los bancos, los fondos de inversión y similares, las compañías de seguro, los prestamistas de dinero, y los accionistas. Pero la noción también hace referencia a una relación de dominio de estos capitales sobre el capital productivo (y, eventualmente, el mercantil). Esta idea nace con los “clásicos” sobre el imperialismo (Hilferding, Hobson, Lenin) y es mantenida en la actualidad en la tesis de la financiarización (Chesnais, Samir Amin, Reinaldo Carcanholo), y otras corrientes izquierdistas. En esta nota examino la cuestión a la luz de las nociones de capital dinerario y capital comercial, de Marx, y planteo mis principales críticas a la noción usual de capital financiero.

En Marx

Tal vez una de las cuestiones más importantes es precisar la distinción, de Marx, entre capital comercial y capital dinerario. Por capital comercial el autor de El Capital entendía el capital mercantil (esto es, el que se especializa en el comercio de mercancías) y el que se especializa en el manejo del dinero. Este último engloba a los bancos, y en general a las instituciones que realizan operaciones monetarias “para toda la clase de los capitalistas industriales y comerciales” (Marx, 1999, t. 3, p. 403). Son las operaciones de pago y cobro de dinero, conservación de tesoros monetarios, saldo de balances, manejo de cuentas corrientes, movimientos internacionales de dinero, operaciones cambiarias, y similares. A ello se agrega el recibir y conceder créditos, organizar la colocación de acciones y bonos, preparar fideicomisos, actuar como fideicomisarios, etc. El capital dinerario, en cambio, comprende -siempre según Marx- el dinero que se presta, a cambio de un interés. Es en este sentido que el capital comercial se diferencia del capital dinerario: los capitales comerciales (sean mercantiles o bancarios) reciben la parte de la plusvalía que corresponde a la ganancia. Es conveniente recordar que el beneficio de un banco no proviene del interés, como muchas veces se piensa, sino de la diferencia entre las tasas activas y pasivas (esto es, las tasas a las que presta y las tasas a las que toma depósitos); más las comisiones que cobra por realizar operaciones monetarias. Su tasa de ganancia, por lo tanto, está determinada por la razón entre los beneficios y el capital propio invertido. Lo mismo sucede con un corredor de bolsa; su ganancia principal proviene de las comisiones que cobra por operar en la bolsa, y su tasa de ganancia es la razón entre el beneficio y el capital invertido. No hay, en este sentido, una diferencia sustancial con la tasa de ganancia de los capitales invertidos en cualquier otra actividad. El capital del banco participa de la igualación de la tasa de ganancia, junto al resto de los capitales. Esa igualación se produce por la competencia, que ocurre con los movimientos de los capitales entre las ramas. Si la tasa de beneficio en una rama es mayor que en el promedio de la economía, los capitales tenderán hacia ella, hasta que se iguala con el promedio. A la inversa, los capitales salen de las ramas en que la tasa de ganancia es menor al promedio. Por esta razón, Marx jamás consideró que las instituciones que operan con dinero pudieran gozar de una tasa de ganancia sistemáticamente superior a la que reciben los capitales invertidos en las ramas productivas, o comerciales.

Lee el resto de esta entrada »

A %d blogueros les gusta esto: