Crisis financiera en el horizonte (2)
Los CoCo y especulación financiera
La emisión de los bonos contingentes convertibles, CoCo, ha venido creciendo a alta tasa en los últimos tres años, ya que son utilizados por bancos con subcapitalización para cumplir con las reglamentaciones de Basilea. Su stock en 2016 ronda los 100.000 millones de dólares. Bancos de la zona del euro, británicos, suecos y chinos han emitido CoCo; las emisiones del Deutsche alcanzan los 1750 millones de euros.
Los CoCo son bonos perpetuos, esto es, no tienen fecha de vencimiento. Su particularidad consiste en que tienen incorporada una cláusula según la cual automáticamente absorben pérdidas antes de que el banco llegue a la insolvencia. La absorción de pérdida puede ocurrir o bien porque se convierten en acciones comunes, a una tasa de conversión predefinida; o porque pierden su valor. El mecanismo de absorción se activa cuando el ratio capital /activos del banco que emitió los CoCo cae por debajo de un nivel previamente determinado. Lee el resto de esta entrada »
Crisis financiera en el horizonte (1)
Dada la extensión de la nota, la he dividido en partes
A mediados de 2015 Grecia era el mayor candidato a convertirse en el catalizador de una nueva gran crisis financiera de alcances mundiales. Le seguían en chances Italia, Portugal y España. Desde fines del año pasado se sumó a la lista China y el crecimiento de su “banca en las sombras”. Pero este año asomó otro potencial y gigantesco disparador: grandes bancos europeos y japoneses, con el Deutsche Bank en primer lugar.
El detonante de los problemas recientes del Deutsche fue el reclamo del Departamento de Justicia de EEUU de que pague 14.000 millones de dólares en multas. El castigo es por su comportamiento fraudulento en la venta de títulos respaldados por hipotecas entre 2005 y 2007. Recordemos que ya tuvo que pagar 2.500 millones por manipulaciones de la tasa Libor (la tasa interbancaria de Londres); además, enfrenta acusaciones por lavado de dinero en Rusia (investigadas por el banco central ruso, y fiscales de Europa y EEUU). Lee el resto de esta entrada »
Trabajo concreto y trabajo abstracto (3)
La parte 2 de la nota, aquí
Sociedades precapitalistas y trabajo directamente social
La discusión acerca del contenido del trabajo abstracto conecta con la cuestión de si se trata de un fenómeno específico del sistema capitalista, o si existe el trabajo abstracto en sociedades no capitalistas. Según Rubin, el trabajo abstracto solo existe en el capitalismo.
Nuestro enfoque sobre este tema vuelve a ser un poco distinto del que defiende Rubin. Es que en la medida en que el trabajo abstracto siempre implicó gasto humano de energía, y este es su contenido, la pregunta sobre si el trabajo abstracto existió en sociedades precapitalistas la respondemos diciendo que “en cierto sentido existió, y en cierto sentido no existió”. Este abordaje es el sugerido por Marx en la “Introducción a la crítica de la Economía Política”, cuando plantea que el trabajo, considerado como universalidad abstracta, es una categoría que expresa la relación “más simple y antigua en que entran los hombres cualquiera sea la forma de sociedad” (1981, p. 305, énfasis agregado). Pero a continuación precisa que eso es cierto “en un sentido. Pero no en otro” (ibid.). Es que por un lado el trabajo siempre implicó gasto humano de energía, y por lo tanto en ese sentido, tiene una existencia antediluviana. Sin embargo, en las sociedades precapitalistas el trabajo abstracto no existía escindido del trabajo útil, ni se subordinaba la producción de valores de uso a la generación del valor. Esa escisión y esa subordinación solo se producen en la sociedad capitalista, y representan una diferencia fundamental con las sociedades precapitalistas. Lee el resto de esta entrada »
Trabajo concreto y trabajo abstracto (2)
La primera parte de la nota,aquí
Rubin sobre el trabajo abstracto y la “demostración” de Marx de la teoría del valor
A fin de profundizar, nos referimos ahora a la interpretación de Isaac Rubin sobre el trabajo abstracto. Rubin fue un marxista ruso, que en los años 1920 demostró la centralidad de la teoría del fetichismo de la mercancía, y por lo tanto de la forma del valor, en la teoría marxista del valor. De esta manera, se opuso a las interpretaciones ricardianas de la teoría de Marx, que eran comunes en su época. Posteriormente, en los treinta, sufrió la represión stalinista (fue ejecutado en 1937), sus escritos fueron prohibidos y durante décadas permanecieron olvidados. Sin embargo, su obra fue revalorizada en los 1970, en el curso de los debates entre marxistas y sraffianos. Desde entonces, su obra ha ejercido una indudable influencia en los estudios marxistas. Lee el resto de esta entrada »
Trabajo concreto y trabajo abstracto (1)
Días atrás un lector del blog escribió –en la sección Comentarios- que el valor no es producto del trabajo abstracto o concreto, sino del trabajo “en acto”, ya que la distinción entre los dos aspectos del trabajo, que realiza Marx, sería solo analítica. Planteó también que no encuentra que en El Capital se afirme que el trabajo abstracto solo exista en el modo de producción capitalista; ni que Marx distinga empíricamente trabajo abstracto de trabajo concreto.
Aprovecho entonces ese comentario para analizar, en lo que sigue, algunas cuestiones referidas a la distinción trabajo abstracto / trabajo concreto. El tema tiene indudable importancia para la comprensión de la crítica a la economía burguesa. El propio Marx decía que uno de los dos “mejores puntos” de El Capital era haber puesto de relieve el doble carácter del trabajo, y que “toda la comprensión de los hechos depende de esto” (carta a Engels, 24 de agosto de 1867, énfasis agregado; el otro “mejor punto” era el tratamiento de la plusvalía independientemente de sus formas particulares, ganancia, interés, renta). Aunque no siempre queda claro, para quienes hacen una primera lectura de El Capital, el porqué de la importancia de distinguir entre trabajo abstracto y concreto. A fin de analizar la cuestión, comenzamos con las nociones básicas de trabajo concreto y abstracto. Dada la extensión de la nota, la he dividido en partes. Lee el resto de esta entrada »
Plusvalía relativa e inflación
En relación a la nota sobre papel moneda, oro y teoría monetaria de Marx (segunda parte, aquí), un lector recordó –en la sección Comentarios- que el 1º de mayo de 1890 los anarquistas exigieron al gobierno de Juárez Celman el pago de los salarios en oro; y remarcó también la obsesiva defensa de la paridad oro papel moneda de los partidos Socialistas (Juan B. Justo en Argentina o Blum en Francia).
El comentario da la ocasión para recordar que la teoría económica establecida afirma que el objetivo de la política económica debe ser una inflación baja, pero positiva. Por ejemplo, la conocida como regla Taylor (que se plantea en los modelos macroeconómicos de la “nueva síntesis”) sostiene que la tasa de inflación deseable es el 2% anual. ¿Cuál es la razón de esto? ¿Por qué no se plantea el objetivo de estabilidad absoluta de los precios, esto es, de inflación cero? Lee el resto de esta entrada »
Papel moneda, oro y la teoría monetaria de Marx (4)
Este artículo fue publicado en En defensa del marxismo, Nº 43, febrero de 2015. La tercera parte de la nota, aquí.
Billete y oro, relación simbólica compleja
Por encima de estos desarrollos teóricos, el problema central entonces sigue siendo determinar la raíz última del valor del dinero, sin caer en las tesis neoclásicas del “valor del dinero por mera confianza”. Después de todo, cuando se dice que el billete inconvertible es un pasivo del Banco Central, habría que agregar que es un pasivo muy particular, ya que el Banco Central no debe nada por su emisión. En este respecto, es significativo que Foley (2005) parece tomar distancia de la determinación directa del valor del dinero a partir del trabajo social. Admite que la división entre valor añadido y tiempo de trabajo total no provee una explicación teórica de cómo se determina el valor del dinero; simplemente da una estimación empírica. Con lo cual queda pendiente cuál es el reservorio último del valor; en particular, del dólar americano. Admite que no es cierto que un billete de banco central sea un papel sin valor inconvertible en algo de valor. Y por eso adelanta la hipótesis de que en contrapartida de ese pasivo el Banco Central posee activos, constituidos por propiedad inmobiliaria o capital ficticio. Sin embargo las propiedades inmobiliarias de hecho nunca pudieron convertirse en activos de respaldo monetario (al respecto es ilustrativo el fracaso de la experiencia de los asignados franceses); y los títulos estatales de capital ficticio no pueden ser verdaderos garantes últimos del valor (el activo del Banco Central de Argentina hoy está lleno de estos títulos, en los que nadie confía). Lee el resto de esta entrada »
Papel moneda, oro y la teoría monetaria de Marx (3)
Este artículo fue publicado en En defensa del marxismo, Nº 43, febrero de 2015. La segunda parte de la nota, aquí.
Volviendo a Kautsky y Hilferding
A partir de lo visto, volvamos ahora a la polémica entre Hilferding y Kautsky. Como hemos adelantado (me baso en El capital financiero, capítulo 2), Hilferding considera que “en una moneda papel pura con circulación forzosa el valor del dinero de papel está determinado, con velocidad invariable de circulación, por la suma de los precios de las mercancías que deben entrar en la circulación. El dinero papel se independiza aquí completamente del valor del oro y refleja directamente el valor de las mercancías según la ley que su suma total representa el mismo valor que la relación: suma de precios de las mercancías/ cantidad en circulación de unidades monetarias” (p. 30; énfasis añadido). De manera que el dinero ya no entra en la circulación con valor, como sucede en la teoría de Marx, sino simplemente refleja el valor de las mercancías, de la misma manera que la luna refleja la luz solar (p. 31). Por lo tanto, la verdadera medida del valor ya no es el dinero, ya que su valor está determinado por “el valor de circulación socialmente necesario”. Por lo tanto, “en régimen de moneda sin libre acuñación es válida la teoría cuantitativa” (p. 47).
En cuanto a Kautsky, su crítica a Hilferding parte de la teoría de Marx que hemos esbozado: las mercancías llegan al mercado provistas de un precio, y por lo tanto han medido su valor en oro antes de entrar en la circulación. Kautsky aquí tiene un punto muy fuerte: si el valor del dinero está determinado por la suma de los precios de las mercancías, entonces “¿cómo será determinada la suma de los precios de las mercancías? Aparentemente por el valor del dinero”. Con lo que demuestra que Hilferding está cayendo en un círculo vicioso, ya que es imposible decir que una mercancía vale 10 marcos antes de saber qué valor representan esos 10 marcos (véase p. 45). Lee el resto de esta entrada »















