Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

La teoría marxista de la acumulación y crisis (6)

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La parte 5 de la nota, aquí.

Las tesis sobre la crisis capitalista de Dobb, Boddy y Crotty, e Itoh, se referencian fuertemente en dos pasajes de El Capital: la primera parte del capítulo 23 del tomo 1; y el capítulo 15 del tomo 3. En esta entrada analizo entonces esos pasajes.

 Acumulación extensiva, manufactura y el capítulo 23

 Como ya hemos citado, en el capítulo 23 del tomo 1, Marx se refirió a la posibilidad de que, a medida que progresa la acumulación, se incrementen los salarios al punto que la ganancia se vea afectada en un grado tal que la acumulación se haga más lenta: “llega al punto en que el plustrabajo… ya no se ofrece en la cantidad normal, tiene lugar una reacción” En ese caso, “la acumulación del capital se enlentece y el movimiento ascensional de los salarios experimenta un contragolpe” (1999, p. 770, t. 1; también p. 769). Este “enlentecimiento” de la acumulación es interpretado entonces por los defensores de la tesis del “estrangulamiento de la ganancia” como una crisis. De ahí concluyen que Marx, en este pasaje, estaría apuntando a una explicación general de la crisis.

En nuestra opinión, se trata de una interpretación demasiado parcial. Es que en el inicio de este capítulo Marx supone –como indica el título de ese primer apartado que contiene el pasaje citado- una situación en la que, a medida que progresa la acumulación, se mantiene igual la composición del capital y crece la demanda de fuerza de trabajo. Sin embargo, inmediatamente después explica que el objetivo del capítulo es investigar la influencia que ejerce el acrecentamiento del capital sobre la suerte de la clase obrera, y que en este respecto el factor más importante son los cambios que experimenta la composición del capital con el proceso de acumulación. Es claro que con esto Marx está afirmando que la acumulación extensiva no es el caso típico, o general, en el modo de producción capitalista.

Esta interpretación se refuerza porque los episodios de acumulación extensiva que cita en ese capítulo 23 son lo ocurrido en Inglaterra durante el siglo XV; y en la primera parte del siglo XVIII, también en Inglaterra. Claramente, se está refiriendo a la manufactura, eso es, al período que, en líneas generales, ubica entre mediados del siglo XVI y el último tercio del XVIII. La característica central de la manufactura es la división del trabajo en el taller; la máquina no se había impuesto. Pero por eso, siempre según Marx, mientras la manufactura fue la forma dominante del modo de producción capitalista “la plena realización de las tendencias de la misma [de la producción capitalista] choca con múltiples obstáculos” (p. 447, t. 1). ¿Y cuáles eran esos obstáculos? Pues el principal eran “los hábitos y la resistencia de los obreros varones” (ibid.). Es que “la destreza artesanal” pone obstáculos al dominio del capital sobre el trabajo. Por eso, la introducción de la máquina derriba las barreras que la manufactura oponía todavía a la dominación del capital (véase p. 449).  Aquí la máquina es presentada como un arma de dominio del trabajo, y como tal, inherente a la subsunción real del trabajo al capital; y por lo tanto a la acumulación.

Lo anterior explica por qué, cuando Marx analiza la acumulación capitalista, el crecimiento extensivo –o sea, sin desplazamiento de la mano de obra por el capital- no puede ser el escenario característico del modo de producción capitalista desarrollado. Al respecto es significativo que en el apartado 2 de este capítulo 23 Marx critica a Adam Smith porque este suponía una acumulación sin disminución relativa del capital variable; o sea, sin desplazamiento de la mano de obra por la máquina. Con esto está diciendo que el supuesto de la acumulación extensiva no se corresponde con el capitalismo industrial, basado en la máquina (o, actualmente, en la automatización). Si Marx está analizando en el capítulo 23 la acumulación del capital, el foco no puede ser la acumulación extensiva. Por eso Weeks (1979) tiene razón cuando dice que los teóricos del profit squeeze “tratan la acumulación en la sociedad capitalista madura como si estuviera ocurriendo en el estadio de la manufactura” (p. 270).

¿Una teoría de la crisis?

Por otra parte, en ningún pasaje de esa primera parte del capítulo 23 Marx apunta a que la secuencia acumulación extensiva / aumento del salario / caída de la ganancia sea la causa de las crisis. Es que si las crisis tienen su causa última en las tendencias de la acumulación –entre ellas, en primer lugar, la tendencia a la sustitución de la mano de obra por la máquina- no es posible sostener que Marx explicó las crisis suponiendo una acumulación extensiva, a la cual no consideraba característica de la dinámica capitalista.

De hecho, además, en ese primer apartado del capítulo el acento está puesto, en primer lugar, en demostrar que, incluso en las condiciones más favorables para la clase obrera –salarios en alza, mejora de las condiciones de vida- esta sigue siendo explotada. Y que se incrementa el radio de esa explotación (pp. 765-6). Por otra parte, y en segundo término, intenta mostrar que son los movimientos en la acumulación del capital los que se reflejan en los movimientos relativos de la fuerza de trabajo explotable, y no a la inversa (véase p. 769). Esto es, la dinámica de la acumulación está dominada por el capital, no por la clase obrera, considerada como un factor autónomo. Y en tercer lugar, Marx trata de demostrar que la ley de la acumulación capitalista excluye toda disminución del grado de explotación (o alza de los salarios) “que pueda amenazar seriamente la reproducción constante de la relación capitalista” (p. 770; véase también p. 768). Es en este contexto que  plantea que si el alza de salarios llegara a afectar en algún grado importante la ganancia, la acumulación se haría más lenta; estamos más bien ante la posibilidad de una fluctuación; no parece apuntar a una crisis, que Marx concebía como el estallido violento de las contradicciones del capital.

Nuestra interpretación se refuerza con el segundo apartado del capítulo, que analiza la acumulación que progresa con desplazamiento de la mano de obra por la máquina. Además de la crítica a Smith, ya citada, Marx afirma que el crecimiento continuo de la acumulación, sin variación de la relación medios de producción / fuerza de trabajo es solo “una fase particular de este proceso [de acumulación]”, Y agrega que “el proceso, en su avance, deja atrás esta fase” (p. 772). De nuevo, en el capitalismo desarrollado, o sea, desde que triunfó la Revolución Industrial, la acumulación característica es de tipo intensivo: hay un volumen creciente de medios de producción comparada con la fuerza de trabajo que los pone en movimiento; lo cual se expresa en la productividad creciente del trabajo (pp. 772-3). Pero si esto es así, el desplazamiento de la mano de obra por la máquina mantendrá a raya los salarios.

Marx no explicó las crisis del siglo XIX por alza de salarios

Una cuestión central, es que cuando analizó en concreto las crisis económicas que vivió (1847, 1857, 1866, 1873) no intentó explicarlas por “estrangulamiento de las ganancias, provocado por alza de salarios”. Esto a pesar de que era consciente de que las crisis son precedidas por un período en el que el salario aumenta y la clase obrera obtiene realmente una porción mayor de la parte del producto destinada al consumo” (ibid. p. 502, t. 2).

Pero además, en el pasaje del capítulo 23, tan citado por los teóricos de la crisis por aumento de salarios, Marx dice que la acumulación se hace más lenta cuando se comprime la ganancia. Un enlentecimiento de la acumulación no parece dar cuenta del carácter explosivo –quiebras súbitas de empresas industriales y bancos, desvalorización violenta de los capitales- de las crisis. Piénsese, por ejemplo, en la caída de Lehmans Brothers y otros grandes bancos estadounidenses en 2008. Fue mucho más grave que un “enlentecimiento” de la acumulación del capital. Esto dejando de lado que tampoco hay evidencia empírica de que la crisis financiera de 2008-9 se haya debido a la presión alcista de los salarios (volvemos sobre esto más adelante).

El contenido de verdad en la tesis del estrangulamiento de las ganancias

Habiendo planteado los problemas teóricos que encierra la explicación de las crisis por suba de salarios (y estrangulamiento de las ganancias), parece necesario, sin embargo, señalar el elemento de verdad que contiene, a saber, que durante las fases de expansión de las economías capitalistas tiende a reducirse el ejército de desocupados, de lo que deriva una presión alcista de los salarios (más precisamente, de los salarios nominales; en términos reales esa suba puede estar compensada por el aumento de los precios; véase más adelante). Marx señala esta circunstancia: “En tiempos de prosperidad, de gran expansión, de aceleración y vigorización del proceso de reproducción, los obreros se hallan plenamente ocupados. Mayormente se produce asimismo un aumento del salario, equilibrando hasta cierto punto el descenso del mismo por debajo del nivel medio en los restantes períodos del ciclo comercial. (…) Los precios de las mercancías también aumentan regularmente…” (ibid., pp. 576-7, t. 3).

Estamos aquí entonces en presencia de una fluctuación procíclica de los salarios y los precios. Es claro que Marx con esto no está presentando teoría alguna, y menos general, de las crisis capitalistas. Pero sí queda planteada la cuestión de hasta qué punto un aumento de salarios (aunque hay que estudiar que ocurre con los precios) puede bloquear, al menos durante un tiempo, el factor contrarrestante de la caída de la tasa de ganancia, vinculado a los aumentos de productividad, y por lo tanto, de la plusvalía relativa. Pero, repetimos, no hay razones para sostener que Marx consideraba el alza de salarios como la causa principal, y sistemática, de la caída cíclica de la tasa de ganancia, o de la tendencia a la caída de la tasa de ganancia. En este respecto, al tratar la LTDTG, escribe: “La baja tendencial de la tasa de ganancia se halla ligada a un aumento tendencial del plusvalor… Por ello, nada más absurdo que explicar la baja de la tasa de ganancia a partir de un aumento de la tasa del salario, aunque también este caso pueda darse excepcionalmente” (ibid., pp. 306-7). Subrayo, se trata de un caso más bien excepcional.

 Sobreacumulación absoluta del capital

 Recordemos que, según Itoh, la “sobreproducción absoluta de capital” sería la clave para la segunda explicación de Marx de las crisis cíclicas del capitalismo. Se trataría de una situación en la que la acumulación del capital hubiera superado el crecimiento de la población obrera, de manera que ya no pudiese ampliarse “ni el tiempo absoluto del trabajo que proporciona esa  población, ni el tiempo relativo de plustrabajo…”.  Marx precisa que el aumento de la plusvalía relativa sería imposible “en el caso de que la demanda de trabajo fuera tan intensa, es decir, con una tendencia al aumento de los salarios” (ibid., p. 323, t. 3). O sea, el capital aumentado produciría la misma masa, o incluso una masa menor de plusvalía que antes de su crecimiento. En ambos casos “se verificaría una intensa y repentina baja de la tasa general de ganancia”  (ibid.), pero ya no a causa del aumento de la composición orgánica del capital, sino “a un aumento en el valor dinerario del capital variable (a causa del aumento salarial) y a la correspondiente merma de la proporción entre el plustrabajo y el trabajo necesario” (ibid.). Por eso la caída de la tasa de ganancia “estaría acompañada en este caso por una disminución absoluta de la masa de ganancia”, ya que no habría posibilidad de acrecentar la plusvalía aumentando la masa de fuerza de trabajo empleada (pp. 323-4).

Claramente, estamos ante la conjetura de una posibilidad teórica (de ahí el uso del potencial) que podría llegar a darse en el largo plazo. En ningún punto se advierte que Marx apunte a explicar las crisis cíclicas del capitalismo; al menos, no las que tuvo oportunidad de estudiar. Por otra parte, no hay indicios de que en las vísperas de las crisis de 1847, 1857, 1873 se haya suscitado un escenario de “sobreacumulación absoluta del capital” (ampliamos esta cuestión cuando presentemos datos empíricos sobre salarios y ganancias en vísperas de las crisis cíclicas).

Itoh y la acumulación extensiva / intensiva

 Como hemos visto en la entrada anterior, Itoh sostiene que la existencia de capital fijo desalienta la introducción de nuevas plantas y máquinas durante la fase de expansión del ciclo. Según Itoh, los capitalistas se resisten a reemplazar capital fijo hasta que no se haya agotado su valor. Este agotamiento del valor puede producirse por depreciación, o por caída de su valor de cambio debido a las condiciones del mercado. De aquí se deduce que la nueva maquinaria se introducirá durante las crisis. Con las crisis caen los valores del capital ficticio, y se abarata el capital fijo. Lo cual impulsa la eliminación del viejo capital fijo. En cambio, durante las expansiones, los reemplazos de maquinaria serán excepcionales. Una explicación que parece acercarse a la visión de Schumpeter, para quien el cambio tecnológico tendía a ocurrir en las fases de depresión de las economías capitalistas.

Como bien observa Weeks (1979), en crítica a Itoh, este restringe, arbitrariamente, el impulso, derivado de la competencia, del capital a revolucionar las fuerzas productivas, a los períodos de crisis; durante las expansiones la acumulación sería solo en términos cuantitativos, y terminaría cuando se agota el ejército industrial de reserva. Acertadamente Weeks señala que el análisis del proceso de acumulación debe incorporar la lucha competitiva: en el proceso real de acumulación cada capital crece (concentración de la producción, según Marx), entra en conflicto con otros capitales y la batalla se libra a través del abaratamiento de las mercancías (véase Weeks, p. 268). De esta manera los capitales se ven obligados a aumentar la productividad; y la productividad aumenta desplazando mano de obra por maquinarias. Este aumento de la productividad se logra mediante la concentración y centralización (fusiones) del capital; ambas son inherentes al proceso de acumulación.

Pero por otra parte, no hay evidencia empírica de lo que sostiene Itoh. Es una realidad del sistema capitalista que el reemplazo de la máquina por otras más productivas está en la base de la búsqueda de plusvalías extraordinarias, y esa búsqueda no se interrumpe durante las fases alcistas. Además, muchas veces los capitalistas se ven obligados a reemplazar máquinas antes de que estas se hayan amortizado. Es lo que ocurre con los capitalistas que deben hacer frente al competidor que logró abaratar los costos, obtiene plusvalías extraordinarias y gana mercado mediante guerra de precios. Subrayamos, es un fenómeno que ocurre una y otra vez, según las ramas.

Incluso en la literatura neoschumpeteriana, en la que se podría encontrar un énfasis en el cambio tecnológico durante las depresiones, se constata que el mismo también ocurre en las expansiones. cto. Por ejemplo, Freeman et al. (1985): “En los primeros momentos de un nuevo período de expansión se pone el énfasis en una rápida expansión de la nueva capacidad para obtener una buena cuota del mercado, y esta inversión produce un fuerte efecto positivo en la generación de nuevo empleo. Al ir madurando las nuevas industrias y tecnologías, se explotan las economías de escala, y la presión se dirige ahora hacia las innovaciones ahorradoras de costes en la tecnología de los procesos productivos. La intensidad del capital se incrementa y se frena el crecimiento del empleo, o incluso se detiene del todo. … esta hipótesis parece explicar bastante bien los patrones de la posguerra” (p. 71). No se advierte entonces razón alguna para sostener que el crecimiento de la relación medios de producción / trabajo ocurre solo en las fases depresivas.

Textos citados:
Itoh, M. (1987): La crise mondiale. Théorie et pratique, Paris, Etudes et Documentation Internationales.
Freeman, C.; J. Clark y L. Soete (1985): Desempleo e innovación tecnológica, Madrid, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.
Weeks, (1979): “The Process of Accumulation and the ‘Profit-Squeeze’ Hypothesis”, Science & Society, vol. 43, Nº 3, pp. 259-280.

Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como: La teoría marxista de la acumulación y crisis (6)

 

Written by rolandoastarita

14/01/2020 a 19:07

Publicado en Economía

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8 comentarios

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  1. Adjunto un articulo sobre como Stalin logro censurar y modificar la obra de Marx, que nada tiene que ver con la presente entrada, pero que considero interesante para el blog. Saludos

    Stalin: Enterrar a Marx
    https://www.elsaltodiario.com/el-rumor-de-las-multitudes/stalin:-enterrar-a-marx

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    David Martín

    15/01/2020 at 07:24

  2. Con respecto al tema de los artículos, en otra ocasión ya comenté que no veo que la composición orgánica del capital pueda tener relación directa con la tasa de ganancia, ya sea a la baja o al alza. El capitalista quiere obtener una ganancia, pero poco le importa si el capital lo invierte en medios de producción o en mano de obra. Lo que quiere es obtener la mayor ganancia posible, y por lo tanto un cambio en la composición no tendría en principio que suponer un cambio en la ganancia.

    Por otra parte, si parece que aumentar la productividad, implica hacer más complejo el proceso de producción, es decir, añadirle elementos nuevos, luego si es lógico pensar que esa COC tenderá a aumentar con el tiempo.

    Pienso que sería posible una relación más indirecta entre COC y tasa de ganancia, es decir, que el aumento de productividad y la bajada de precios de maquinarias e insumos, permitan que un grupo nuevo de personas se conviertan en capitalistas, y en un intento por hacerse todos con su lugar en el mercado, acepten una tasa de ganancia menor, tirando a la baja la tasa de ganancia general de la economía. También los capitales ya consolidadas pueden aceptar ganancias menores para entrar a competir en ramas donde antes no tenían presencia…

    Las crisis de hecho podrían ser el modo en que los grandes capitales mediante su huelga de inversiones, arreglan este problema destruyendo capitales menores, absorbiéndolos y además bajando salarios en el proceso, para luego alzarse de nuevo fortalecidos en la nueva fase del ciclo.

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    David Martín

    15/01/2020 at 10:16

    • Tengo la intención de analizar la relación entre tasa de ganancia y composición orgánica más adelante.

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      rolandoastarita

      15/01/2020 at 13:33

    • Las crisis no las crean los grandes capitales para deshacerse de la competencia. Lehman Brothers, GM, AIG y una gran cantidad de compañias “too big to fail” que terminaron quebradas y recurriendo a salvatajes lo demuestran

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      german

      15/01/2020 at 15:00

    • Muy interesante el hilo.

      German, yo hablo de la debilidad de la inversión en las crisis, no tanto de los estallidos de burbujas, o el hundimiento repentino de grandes capitales, que creo que son fenómenos particulares que se enmarcan dentro de la crisis, pero que responden a otras causas, como que en esa competición extrema de los capitales, se sobreinvierta en una determinada rama, etc…

      Por supuesto no digo que los capitales planean la crisis, simplemente digo que como no les resulta tan rentable pues no invierten, y de esta forma cuando se han destruido los capitales más débiles e inestables, (que pueden ser grandes capitales también) ellos reanudan la acumulación sin tantos competidores, adquiriendo medios de producción más baratos, y reforzados además por los bajos salarios tras la crisis.

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      David Martín

      15/01/2020 at 21:22

    • Estoy de acuerdo en eso, habia entendido mal su comentario entonces, mala mia

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      german

      17/01/2020 at 11:58

  3. Hola Rolando.
    Perdón por el off-topic, pero, dado que sos un gran autodidacta, quería saber, si es posible, cuál es tu método de estudio.
    Gracias

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    Matias

    16/01/2020 at 18:36

    • No tuve algún método de especial en mi formación, que efectivamente fue autodidacta desde que terminé el colegio secundario. La única “receta” creo que fue tener autodisciplina, constancia (aunque nunca pensé mucho en el asunto). Sí tengo un criterio más definido con respecto a lo que escribo: trato de atenerme a las conclusiones a las que llevan la evidencia empírica y el razonamiento lógico, por encima de cualquier “verdad de partido” (o prejuicio ideológico, político, etcétera). En particular, no escribir para agradar a la opinión pública de izquierda “políticamente correcta”.

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      rolandoastarita

      17/01/2020 at 12:13


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