Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Bolsonaro y la alternativa socialista

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El triunfo de Bolsonaro en la elección del domingo pasado ha dado lugar a diversas explicaciones por parte de la izquierda. Haciendo un repaso somero de las mismas, encontramos:

  1. El ascenso de Bolsonaro es el producto de la “conspiración reaccionaria” del Lava Jato; de las manipulaciones de la corporación judicial; y de la tutela de las Fuerzas Armadas, que habrían impedido el derecho de la población a votar libremente a Lula (que tenía el 40% del voto). A esto se habría sumado el apoyo de parte de la gran burguesía, el agronegocio, y la iglesia evangélica. Con estos apoyos, Bolsonaro habría capitalizado el sentimiento anti PT.
  2. El retorno a la democracia siempre estuvo condicionado por la dictadura militar, y las FFAA nunca se replegaron totalmente. Su influencia corporativa permaneció intacta.
  3. En esta campaña el PT tuvo que enfrentar a las FFAA, a los grandes medios de comunicación, al Poder Judicial y a Washington.
  4. La influencia de las Iglesias evangélicas; y el deseo de “orden” de buena parte significativa de la sociedad explican por qué Bolsonaro pudo presentarse como “lo nuevo”, con un discurso moralista en defensa de la familia, contra la violencia urbana, de condena a la corrupción. Así atrajo a la gente desencantada con la política y desilusionada con el PT.
  5. Los medios concentrados inculcaron el miedo y el odio a la igualación social y la ampliación de los derechos humanos, que estarían en la esencia del PT.
  6. Bolsonaro logró capitalizar el sentimiento anti-PT. Este sentimiento se debe a que el PT gobernó con el gran capital brasileño e internacional y los partidos corruptos de la burguesía. El gobierno de Dilma Rousseff aplicó un plan de ajuste neoliberal. La corrupción de sus gobiernos también contribuyó al desprestigio de las alternativas de izquierda. El PT traicionó cuando estuvo en el Gobierno y también al no movilizar a los trabajadores contra Temer y contra el fascismo. En la versión stalinista clásica, el PT no traicionó, pero cometió “errores”, como fueron la corrupción y la aplicación “de una política socioeconómica de corte neoliberal”.
  7. El triunfo de Bolsonaro se explica por la profunda crisis económica y social, y porque Temer la agravó. En consecuencia, “millones de trabajadores votaron a Bolsonaro abrumados por la crisis y la descomposición de la vida urbana”.

El triunfo de Bolsonaro en perspectiva

Si bien pueden haber sido importantes algunos de los factores mencionados en las anteriores explicaciones, la cuestión central es preguntarse por qué un candidato como Bolsonaro, con sus posiciones misóginas, racistas y homofóbicas, defensor de la dictadura militar y de la tortura, que postula un programa económico que es continuación del de Temer, ha obtenido el 46% de los votos. Y aquí hay que evitar recurrir a peticiones de principio. Esto es, si decimos que ese voto se explica por la influencia de los evangelistas, o de las fuerzas armadas, o de los medios de comunicación, habrá que preguntarse por qué los evangelistas, las fuerzas armadas y los medios de comunicación tuvieron tal poder de convencimiento sobre millones de trabajadores. De la misma manera, si se sostiene que millones de trabajadores votaron a la ultraderecha porque están abrumados por la crisis, hay que preguntarse por qué votaron de esa manera, y no apoyaron a alguna variante anticapitalista y socialista (el Partido Socialismo y Libertad, una organización más o menos “radical”, obtuvo menos del 1% de los votos).

Pues bien, pienso que es necesario ubicar lo que ocurrió en Brasil en una perspectiva más amplia. La misma hace referencia a un fenómeno que ha sido señalado repetidas veces por los medios y analistas, pero que la izquierda parece reacia a reconocer (¿acaso porque desmiente los análisis enfebrecidos del tipo “existe una situación revolucionaria en el mundo”?). Se trata del ascenso de la ultraderecha y de la derecha conservadora y nacionalista en una cantidad apreciable de lugares. Por ejemplo, si tomamos la situación en Europa, vemos que en las últimas elecciones partidos de ultraderecha obtuvieron el 65% de los votos en Hungría; 54,6% en Grecia; 51,2% en Polonia; 50% en Italia; 49,6 en República Checa; 35,4 en Chipre; 34,3% en Eslovaquia; 32,9 en Estonia; 32,8% en Lituania; 32,7% en Bulgaria. Hay que agregar la Gran Bretaña del Brexit; el 20%, por lo menos, del voto que cosecha Le Pen en Francia; el 25% que recibió el ultraderechista Partido Demócrata Esloveno; y el 17,6% de los votos que obtuvo la ultraderecha sueca en las últimas elecciones. En Hungría, con Víktor Orban, y en Polonia, con  Mateusz Morawiecki, la ultraderecha gobierna en solitario. Y partidos de ultraderecha gobiernan en coalición en Italia, Bulgaria, Austria y Eslovaquia.

Mencionemos también a Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas (según Amnistía Internacional, incitados por el gobierno las fuerzas policiales y sicarios han matado a miles de personas bajo el disfraz de una campaña nacional para erradicar la droga). O el triunfo de Trump, un personaje que se lleva de maravillas con los supremacistas blancos, aplica un programa brutal contra los inmigrantes, hace todo lo posible por agredir al medio ambiente y embiste contra el derecho al aborto, apoyado por cristianos evangélicos y conservadores religiosos. Y tengamos presente que en la ex patria del “socialismo real” la inmensa mayoría de los trabajadores apoya las políticas nacionalistas y represivas de Putin.

Estas evoluciones entonces no se pueden explicar por particularidades nacionales. Por debajo de esto tiene que haber una cuestión más general. Y una de las primeras cosas que saltan a la vista es que estos movimientos, partidos y gobiernos se presentan como alternativas a la globalización capitalista. Este es el “universal” que se desarrolla a través de los casos nacionalmente particularizados. No son los particulares los que explican el impulso general, sino al revés, es la tendencia general la que se expresa en los desarrollos nacionales. Pero entonces la pregunta central es por qué la respuesta a la globalización ha sido capitalizada por partidos, regímenes y gobiernos de derecha, y no por la izquierda.

La crisis de la alternativa socialista

La raíz del problema está, por supuesto, en la crisis de la alternativa socialista. Es claro, por empezar, que la socialdemocracia –mezcla de fabianismo y keynesianismo de izquierda- terminó asociada con los partidos burgueses tradicionales, aplicando las políticas capitalistas tradicionales. La alianza, en Alemania, de los socialdemócratas con los conservadores de Merkel, es tal vez el caso más representativo.

Pero más significativa y conmocionante para la izquierda fue la caída de la URSS y de los regímenes de Europa del Este. Es que a los ojos de las masas trabajadoras esto se identificó (y se identifica) con el fracaso del socialismo. De ahí la fuerza que tiene el slogan de “no hay alternativa” (al capitalismo), con el cual la burguesía descalifica cualquier propuesta de cambio social profundo. En varios países del ex “socialismo real” (Hungría y Polonia los más destacados) han tomado fuerza algunas de las expresiones más brutales de la derecha. Agreguemos el giro de China hacia el capitalismo, operado desde la más alta dirección del partido Comunista chino. Algo similar podemos decir de lo ocurrido en Vietnam. Vietnam, que constituyó el máximo referente de la lucha antiimperialista en los 1960 y 1970, terminó siendo el mejor alumno del FMI en los 1990 y 2000 (y hoy es un paraíso de la explotación de mano de obra por parte de grandes multinacionales). Sumemos la trágica desintegración de Yugoslavia: donde se suponía que reinaba la solidaridad y fraternidad entre los pueblos, se desató una brutal guerra nacionalista, con un saldo de incontables víctimas y devastación.

En una nota anterior del blog, escribí sobre esta cuestión: “Los fracasos de los “socialismos reales”, o el actual desastre del “socialismo siglo XXI”, no son cuestiones menores. La izquierda no puede desconocerlos. En 1927, o sea, apenas una década después del triunfo de la revolución, Trotsky pronosticó que una vuelta de la URSS al capitalismo provocaría un retroceso “infinito” en la conciencia socialista de la clase obrera mundial. En 2015, y con las experiencias (y horrores) stalinistas a cuestas, aquel pronóstico de Trotsky tiene validez multiplicada” (sobre estas cuestiones, véase aquí, aquí). En otra nota: “lo que importa es que en la conciencia de millones, el ideario del socialismo se había derrumbado. Y sobre este derrumbe avanzó el “no hay alternativa”, consigna asumida no solo por el neoliberalismo, sino también por la socialdemocracia, los movimientos nacionalistas y por millones de militantes o ex militantes de los partidos Comunistas”.

Para hacerlo más actual, ¿se puede desconocer la influencia desmoralizante y desorientadora de lo que hizo el chavismo en Venezuela? ¿O lo que está haciendo Ortega en Nicaragua? ¿O Syriza en Grecia? ¿O lo que hizo la burocracia “progre-izquierdista” con grandes empresas estatales, utilizadas para saquear las arcas públicas, como ocurrió con Petrobrás? ¿Por qué los trabajadores brasileños, por caso, deberían entusiasmarse con el capitalismo de Estado? ¿Por qué los trabajadores de Santa Cruz, para citar otro caso representativo, deberían considerar “progresistas” a los gobiernos K de esa provincia? Para explicarlo con otro caso histórico: ¿se puede concebir algo más desolador para un militante comunista, argentino, cuando en 1976-1977 se enteraba de que Fidel Castro, el PC cubano, la URSS y su propio partido apoyaban a Videla? ¿O para un maoísta cuando supo que el gobierno chino estuvo entre los primeros en reconocer a Pinochet, después del golpe militar? ¿O para un ex combatiente sandinista ver y vivir lo que está haciendo hoy Ortega?

Es imposible desconocer estas cuestiones a la hora de explicar la situación que atravesamos. Con el condimento, para agravar la crisis ideológica y política, que buena parte de la izquierda en las últimas décadas consideró progresista cualquier forma de política nacionalista burguesa. Por ejemplo, cuando fue el ataque de Al Qaeda a las Torres Gemelas hubo gente de izquierda que saludó a Ben Laden como un “revolucionario”. Cuando el triunfo del Brexit, partidos de izquierda dijeron que se había producido un avance en la dirección anti-capitalista (aquí, aquí, aquí, aquí). Con una lógica parecida, muchos izquierdistas, e incluso marxistas, ayudaron a la exaltación nacionalista en Cataluña y fomentaron la división en la clase obrera española (aquí). Así, atizaron el nacionalismo frente a la mundialización de la explotación capitalista. Esto es, justo cuando presentar la alternativa socialista e internacionalista era más urgente y necesaria. Aunque puestos a ser nacionalistas, no hay nada como un buen fascista para fomentar el odio xenófobo (que siempre va de la mano del machismo y del racismo).

Pienso entonces que es muy limitado explicar el triunfo de Bolsonaro por la crisis económica, o la violencia social. Después de todo, la crisis debería abonar el terreno para el avance de la crítica marxista. Pero si con la crisis ocurre exactamente lo contrario, estamos en un problema. Y si cuando los trabajadores se desilusionan con el socialismo burgués, en lugar de girar a la izquierda, giran a la derecha, de nuevo estamos en un problema. Por eso, es una tontería decir que la dificultad para el socialismo reside en las iglesias, las FFAA, Washington o los grandes medios. ¿O se piensa que se puede avanzar al socialismo con el beneplácito de las iglesias, las FFAA, Washington y los grandes medios?  Además, si frente a la mundialización del capital la izquierda abraza a la nación burguesa, ¿qué queda del internacionalismo socialista? La respuesta es que poco y nada.

Por otra parte, esta situación no se supera con meros llamados a la lucha. En este punto recuerdo que cuando caía la URSS, gente de izquierda pronosticaba que, inevitablemente, estallaría una revolución obrera y socialista, que barrería no solo con la burocracia, sino también con todo atisbo de restauración capitalista. Lo mismo se dijo sobre los países del Este Europeo. Por caso, algunos llegaron a afirmar que con las masas movilizadas y organizadas en Solidaridad, era imposible que en Polonia volviera el capitalismo. Luego, cuando ya el capitalismo se extendía por todos lados, el diagnóstico fue que apenas los trabajadores lo sufrieran en carne propia, volverían a los ideales de Lenin y Trotsky. Siempre con la convicción de que la experiencia generaría conciencia socialista. Pero la cosa no se demostró tan sencilla, y hoy millones de obreros del ex bloque soviético votan por la derecha nacionalista. Los ideales del internacionalismo socialista parecen enterrados bajo una pesada losa de inmundicia nacional-estatista.

Naturalmente, la agitación por demandas cotidianas y la participación en las luchas son necesarias e imprescindibles. Pero hay que tomar conciencia de que por sí mismas no darán lugar a la reconstitución de un programa y una estrategia socialista correcta. Las experiencias con gobiernos de derecha de las masas trabajadoras pueden dar lugar a gobiernos del llamado centro-izquierda, que a su vez vuelven a ser reemplazados por gobiernos de derecha. Fue la función de hecho que cumplió la “tercera vía”, cuando se presentó como alternativa al “neoliberalismo tatcheriano reaganiano” de los 1980, para dar paso luego a la ola de los nacionalismos xenófobos. Alternancias de este tipo no se pueden descartar en el futuro, ni en Brasil ni en otros países de América Latina.

Necesitamos poner el debate ideológico en el primer plano. Y hay que enfrentar las cuestiones sin excusas ni palabrerío izquierdista consolador. En este respecto, para terminar, reproduzco un pasaje de una de las notas antes citadas: “… es necesario elaborar una perspectiva sobre la base del análisis crítico de las experiencias pasadas. (….) … la reconstrucción de un ideario socialista no podrá efectuarse pasando por alto estos estudios y debates. Por eso también, hay que ser consciente de que estas cuestiones exigirán tiempo y una intensa lucha y enfrentamiento con la ideología burguesa dominante. Y por sobre todas las cosas, una actitud abierta a admitir el problema y la necesidad de encararlo de frente, y con toda honestidad intelectual”.

Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como: Bolsonaro y la alternativa socialista

Written by rolandoastarita

10/10/2018 a 14:07

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57 comentarios

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  1. Suscribo ciento por ciento. Añadiría que es necesario no sólo explicitar las deficiencias del capitalismo sino también señalar cómo haría un régimen socialista para superarlas. Decir “gobierno de los trabajadores” y “nacionalización de la banca y el comercio exterior” como suelen hacer los referentes de partidos de izquierda no parece ser suficiente. Cómo se organizaría la producción y distribución de bienes en un régimen socialista de modo tal que no acabe sufriendo los problemas de escasez y larguísimas colas para hacerse con pocos productos de dudosa calidad, como ocurrió más o menos en todos los socialismos reales? Si no podemos pintarle a los trabajadores un panorama convincente acerca de cómo y por qué su vida cotidiana sería mejor con un cambio de sistema, difícil que se entusiasmen mucho como para embarcarse en una empresa que además podría costarles la vida en el intento de hacerla realidad.

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    Anibal

    10/10/2018 at 14:23

    • Si, se debe “aterrizar” el slogan “gobierno de los trabajadores”, “nacionalizacion de la banca”, etc.
      Falta una “practica” socialista que demuestre las ventajas de un sistema de solidaridad, por sobre uno de competencia … cooperativas? prensa obrera? arte? … algo aun mas inmediato y directo, que tenga que ver con el precio del pasaje, el alquiler, el combustible, el precio de los productos de la canasta familiar …
      Recuerdo un ejemplo que ilustra muy bien como la izquierda alemana se hizo poderosa, antes del golpe de Hitler: si despedian a un obrero, y este era “lanzado” de su casa, los obreros del barrio se unian y hacian
      oposicion al desalojo. Cada vez que se sacaba un mueble, ellos lo entraban nuevamente por las vantanas … al poco tiempo la acumulacion de las causas en la justicia hicieron impracticables las detenciones.

      El socialismo es muy consistente, fuerte y agudo, en la critica, pero debil en su alternativa de propuesta. Las semillas de la futura sociedad deben estar prefiguradas en la sociedad por cambiar.
      La alternativa socialista no debe ser fuerte solo en los momentos de crisis, sino que en todo momento !. Es en el auge capitalista cuando el obrero tiene mejor posicion para resistir y demandar mejor salario, mayor democracia. En periodos de crisis todos cuidan el empleo y moderan sus opiniones politicas

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 00:31

  2. Un artículo más que necesario. El problema es que muchos militantes de izquierda han construído una identidad política muy fuerte alrededor de ciertas ideas y referentes casi sagrados, y temen que un debate ideológico destruya esos referentes. También hay un cierto desdén hacia lo ideológico y la elaboración de ideas, sobretodo de ideas novedosas, porque lo importante es “el trabajo militante”. Como si la elaboración teórica no fuera un trabajo arduo, mucho más que ir a una asamblea o a poner unos carteles.

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    David

    10/10/2018 at 15:27

    • Pienso que hay varios problemas. Por un lado, la ex militancia PC, o la actual militancia PC, no tiene ningún interés en hacer un balance profundo de lo que defendió a lo largo de décadas. Algo similar ocurre con los partidos que se identificaron con los diversos “socialismos reales” (admiradores del maoísmo, del titoísmo).

      Por otra parte, los partidos trotskistas tienen el problema de que deberían revisar críticamente lo que dijeron cuando cayó la URSS. Aquí en Argentina prácticamente todos los grupos caracterizaron que se daban las condiciones para una revolución socialista en Europa del Este y la URSS. La caída del stalinismo, según este enfoque, liberaba las energías revolucionarias de las masas en el mundo. Había llegado “la hora del trotskismo”. ¿Cómo se vuelve de estas cosas sin examinar a fondo categorías teóricas, caracterizaciones, etc.?

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      rolandoastarita

      10/10/2018 at 15:38

    • La militancia de los PCs ha construído toda su definición e identidad política en base a la defensa de la URSS o regímenes similares como referentes ideológicos ineludibles. Para ellos pedirles renunciar o revisar esas experiencias es tanto como pedir renunciar a Marx. Es a lo que me refería cuando hablaba de identidades políticas. Por eso se niegan a hacer balance.

      Han desarrollado ademas asociado a esto una determinada forma de ver y hacer política consistente en encubrir y negar hasta extremos que rozan el absurdo. Por ejemplo, en una ocasión discutía con una persona que defendía a Corea del Norte -si, existen- y yo le preguntaba si le parecía normal que estuviera penado sacar imágenes fotográficas o de vídeo con la cara del lider recortada. Me dijo que era una calumnia imperialista. Yo le respondí que lo había escuchado de la boca del mismísimo Cao de Benos, representante en el extranjero del regimen, y le pase el enlace al video. Cuando lo vio, al no poder seguir negando la evidencia, cambio el discurso y dijo que era una cuestión cultural sin relevancia. Me parece una anécdota significativa de la forma de pensar y argumentar estalinista.

      Respecto al trotskismo, el problema reside en una visión espontaneísta, que considera que ante cualquier crisis surge el momento revolucionario por desencanto de las masas. No se tiene en cuenta que la reacción a la crisis esta mediado por los conceptos y esquemas ideológicos que tengan los trabajadores. Realmente es sorprendente que el trotskismo maneje esta idea cuando se reclama en la herencia del leninismo, que le da mucha relevancia al partido como instrumento político. Si las propias condiciones generan espontaneamente la revolución, para que queremos un partido?

      En el caso del derrumbe de los regímenes estalinistas, no se valoró el descredito que este había generado en la mente de miles de personas hacía cualquier cosa que tuviera que ver con el socialismo.

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      David

      10/10/2018 at 21:30

    • Ambos a la par !. La teoria se alumbra mediante la practica, y viciversa. Eso no quiere decir el que un cuadro teorico deba salir a pegar carteles, pero si debe estar vinculado organicamente a una practica politica concreta. Estrategia sin tactica y tactica sin estrategia son dosd caminos a una derrota segura !

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 00:35

  3. saludos profesor Astarita…concuerdo con su analisis…..se puede saber cual es su postura frente a la segunda vuelta en Brasil, ya que mucha de la izquierza ha salido a apoyar criticamente al PT?

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    Edgar

    10/10/2018 at 15:40

    • Sí, estoy de acuerdo con votar al PT. Sin apoyar su programa (ni críticamente, ni cosa por el estilo). Pero el voto es una cuestión táctica. Lo más importante es el contenido de la actividad política.

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      rolandoastarita

      10/10/2018 at 15:42

    • Por que en este caso si votar al pt en segunda vuelta y no en el ballotage en francia con le pen o en estados unidos con trump etc etc?

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      carolina gomez

      10/10/2018 at 17:16

    • Profesor, recuerdo que frente al ballotage Scioli-Macri Ud. defendió la posición del voto en blanco, bajo el argumento de que era necesario rechazar toda presión por parte de la “táctica del voto útil” para mantener en pié el mensaje crítico del marxismo, y de que ninguno de los dos candidatos resultaban progresivos para la clase obrera. Ahora bien, mi duda es, siguiendo esa misma línea argumental, desde una perspectiva socialista, qué razones hay para preferir a Haddad o Bolsonaro? Máxime teniendo en cuenta, por ejemplo el ajuste de tinte neoliberal que comenzó Dilma, militarización de favelas con Lula, etc. Por qué considera que el PT sería progresivo frente a Bolsonaro?
      Muchas gracias. Saludos.

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      Martín

      10/10/2018 at 20:49

    • Sí, efectivamente, no veo diferencias sustanciales entre Scioli y Macri. Más en general, pienso que el kirchnerismo no es lo mismo que el macrismo, pero no veo que uno tenga alguna progresividad con respecto al otro. Con relación a Bolsonaro, no tengo demasiada información y trato de ser prudente. Insisto en que no deseo meterme en cuestiones tácticas. De todas maneras, si Bolsomaro sube con un programa de atacar a los homosexuales, cercenar derechos a las mujeres en un sentido fascista, o a los negros, puede ser correcto votar a Haddad.

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      rolandoastarita

      10/10/2018 at 21:35

    • Entiendo entonces que su postura a favor del voto a Haddad deviene motivada únicamente por el fascismo que expresa Bolsonaro en sus declaraciones públicas, En este sentido, creo que a cualquiera -y me incluyo- nos horroriza la idea de que un tipo así llegue a presidir un país. Pero, trasladando el argumento, si Macri hubiere efectuado declaraciones fascistas explícitas de algún tipo antes de las elecciones en nuestro país, ello hubiera resultado entonces suficiente para instar el voto a favor de Scioli?
      Lo sigo analizando, pero no estoy tan seguro de que no estemos frente a la misma situación que se dio en el ballotage en nuestro país, y que nos llevaría a tomar la misma postura a favor del voto en blanco.

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      Martín

      10/10/2018 at 23:17

    • Pero Macri (o Cambiemos) no es Hitler (o el nazismo).

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      rolandoastarita

      10/10/2018 at 23:23

    • No, por supuesto que no. No estoy diciendo eso, y estoy muy lejos de quienes hablan hoy de “dictadura” o régimen fascista en nuestro país.
      Mi pregunta es si las declaraciones fascistas de un candidato son motivo suficiente para votar a su oponente en un ballotage, aún cuando este último no represente ninguna progresividad para los trabajadores.
      Como siempre, gracias por el espacio.

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      Martín

      10/10/2018 at 23:57

    • Acuerdo en que algunas declaraciones de un candidato no dan suficientes elementos como para decir si expresa un movimiento fascista (o bonapartista represivo, o algo así). Por eso trato de ser prudente en el tema del voto, es algo que deberán decidir los marxistas brasileños, que tienen más elementos de análisis. Por ejemplo, si el voto a Bolsonaro ayuda a soliviantar a grupos de ultraderecha que comiencen a atacar a las organizaciones de izquierda, a los sindicatos, homosexuales, movimientos feministas, etc. Según leo en el diario, algo de eso comenzó a suceder. Pero, insisto, los que tienen que decidir son los militantes brasileños, que conocen a fondo la situación. Y lo importante es no dar ningún apoyo programático (ni crítico ni de cualquier otro tipo) al PT, o a cualquier otra variante burguesa.

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      rolandoastarita

      11/10/2018 at 09:38

    • Comprendo su posición y la comparto en el sentido de que el límite en estos casos debe ser el fascismo. No podemos ser neutrales ante el fascismo.
      Como Ud. manifestó en otro comentario reciente, creo que el problema que tenemos a la hora de posicionarnos frente al ballotage en Brasil radica en la caracterización que hagamos de Bolsonaro y de su partido, la cual claramente se encuentra condicionada por la poca información directa con la que contamos. En este sentido, debo decir que no me parece que estemos ante un un “movimiento” fascista, más allá del comportamiento del líder del partido y algunos de sus seguidores.
      También dudo de que, en caso de ganar, tenga el camino libre para tomar medidas de tinte fascista, teniendo en cuenta que al menos la mitad de la población -estimo- las resistiría fuertemente.

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      Martín

      11/10/2018 at 20:51

  4. Siempre muy interesante leerle profesor. Esta vez no solo me gustaría agradecerle por su tiempo sino también por no evitar jardines, como por otra parte siempre ha hecho.

    En gran medida muy de acuerdo con las comillas enmarcando al término socialismo real, muy de acuerdo con el uso mucho más preciso de capitalismo de Estado pero muy curioso lo que siempre me pasa con usted al leerle en cuestiones de praxis política “Para hacerlo más actual, ¿se puede desconocer la influencia desmoralizante y desorientadora de lo que hizo el chavismo en Venezuela? […] ¿O para un ex combatiente sandinista ver y vivir lo que está haciendo hoy Ortega?” me encanta leerle y ver como desarbola el medio del campo y la defensa del rival con ejemplos históricos muy pertinentes pero cuando ya está en la línea de gol vuelve el balón atrás para dar un pase más, siempre me hago la misma pregunta ¿cuántos ejemplos históricos necesitan para ver que la constitución de un partido político no va a llevar más que a un nuevo fracaso? Por lo demás, sería una diferencia desde el fracaso, ya que con partido o con sindicato ninguna de las dos alternativas, ni el socialismo autoritario, ni el libertario están consiguiendo tracción social pero eso también es curioso, desgraciadamente mismo fracaso pero uno con renuncia en los medios para fracasar en los fines y otro sin esa renuncia fracasando igualmente, sería cuestión de añadir eso al debate, no cree usted, replantearse los medios.

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    vacioynausea

    10/10/2018 at 16:44

    • Aparte de los que nombras, que otros medios ?
      ¿Es un planteamiento del tipo “no se si se pueda ganar el partido, pero al menos anotemos un gol, luego ya veremos como seguiremos avanzando” ?
      Esto seria un socialismo de Estado pero con administracion exitosa? (… un puente de plata para Bolivia en su aislamiento)
      Tacticas populistas agresivas? (… apoyar al retorno de Cristina K con apoyo condicionado de la izquierda)

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 00:55

  5. Me parece un analisis muy interesante con el que concuerdo en gran medida. Lo unico que es un pequeño detalle, que para mi hace mucho ruido, es que puede encerrar grandes contradicciones el juntar las palabras socialismo y burgues. Entiendo perfectamente que en el contexto del articulo, esta denominacion se refiere a los gobiernos “progre” que han pasado recientemente por America Latina. Pero esto puede dar a pensar que es posible construir por ejempmo un “socialismo real” adentro de estos “socialismos burgueses”. Entonces la primera pregunta seria: ¿Esta usted de acuerdo que desde adentro del peronismo se podria, por ejemplo, disputar por un programa socialista real?
    Por otro lado me genera cierta contradiccion haber leido este parrafo: “Naturalmente, la agitación por demandas cotidianas y la participación en las luchas son necesarias e imprescindibles. Pero hay que tomar conciencia de que por sí mismas no darán lugar a la reconstitución de un programa y una estrategia socialista correcta. Las experiencias con gobiernos de derecha de las masas trabajadoras pueden dar lugar a gobiernos del llamado centro-izquierda, que a su vez vuelven a ser reemplazados por gobiernos de derecha. Fue la función de hecho que cumplió la “tercera vía”, cuando se presentó como alternativa al “neoliberalismo tatcheriano reaganiano” de los 1980, para dar paso luego a la ola de los nacionalismos xenófobos. Alternancias de este tipo no se pueden descartar en el futuro, ni en Brasil ni en otros países de América Latina.”. Para luego leer en una de sus respuestas que si, efectivamente se pronuncia a votar en favor del PT en Brasil.

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    Fernando

    10/10/2018 at 18:25

    • Uso la expresión “socialismo burgués” en el mismo sentido que se usa en El Manifiesto Comunista.
      Pienso que no hay ninguna posibilidad de disputar dentro del peronismo por un programa socialista. El peronismo es una organización burguesa. No se la puede cambiar desde adentro. Todas las experiencias de “entrismo” (y hubo varias por parte de corrientes de izquierda) fueron un fracaso.
      Sobre el voto al PT, aclaro que en general trato de no opinar sobre problemas de táctica referidos a países que no conozco demasiado. Pero enfatizo que se trata de una cuestión táctica. Lo importante es no apoyar el programa del PT.

      En este respecto, quisiera hacer una aclaración. Algunos grupos trotskistas toman como un tema de principios no votar nunca a una variante burguesa. Pienso que es una postura un poco infantil, que incluso no se advierte en Trotsky. Por ejemplo, cuando fueron las elecciones españolas de 1936, Trotsky criticó fuertemente al Frente Popular y estuvo en contra de que los marxistas se incorporaran al FP. Sin embargo, no dijo palabra sobre no votarlo, frente a la coalición de la derecha. En particular había una reivindicación del FP que impulsaba al voto de la clase obrera, incluso de muchos obreros anarquistas, que era la demanda de libertad de los presos políticos. De la misma manera, Lenin aconsejó votar al partido Laborista inglés, aunque no apoyaba su programa ni orientación.

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      rolandoastarita

      10/10/2018 at 20:05

  6. Sobre la última pregunta que te hacen Rolo, tenía también una duda similar, aunque entiendo tu punto de vista: que llamar a votar al PT es una cuestión meramente táctica, y que además, eso no significa que se apoye ni su programa ni su orientación. Solo agregaría un elemento más al análisis que quizás los marxistas tendríamos que prestar atención. Partiendo de coincidir totalmente con tu caracterización de la crisis de alternativa a nivel mundial, la ausencia de balance y de autocrítica de las mayorías de organizaciones de la izquierda, si hubiera una mínima posibilidad de abrir un debate en alguna de sus filas, a mí me parece que luego se nos complicaría poder explicar pacientemente el hecho de que llamemos a votar al PT… Que un compañero, al que solemos denominar “de vanguardia”, se le abra en su cabeza esa coordenada, pienso no va a ser tan sencillo, esto de, tal como muchas veces vos decís, “toma de conciencia”, o que su subjetividad pueda ser conmovida y logremos ser escuchados. Creo que la experiencia del siglo pasado nos está indicando claramente que el cerebro no funciona tal como se pensaba en otra época, que las modificaciones en la manera de pensar, o mejor dicho, la particular forma en que se constituye y se organiza la psiquis humana, algo imprescindible si realmente queremos algún día volver a colocar en agenda la alternativa revolucionaria para la clase obrera, desbordan largamente la mera cuestión de un “cambio en la consciencia”. Desgraciadamente, los ideólogos burgueses, en estas cuestiones nos llevan la delantera por el momento, sólo veamos de qué manera han estudiado cómo atravesar esa psiquis cuando, la mar de las oportunidades (“lo hacen sin que lo sepan”) los “convencen” para consumir mercancías, y también, ¿por qué no?, los influencian para votar algún candidato burgués. Saliendo de esta cuestión, y de esta duda momentánea que me atrevo a expresar, todo el desarrollo de tu artículo es brillante, profundamente esclarecedor, y una vez más, te lo tengo que agradecer. Un enorme saludo desde ciudad ribera, Rosario.

    Pta: Si de la vergonzante postura de la izquierda para muestra basta un botón, aquí les dejo un ejemplo bochornoso: https://cronicasdelnuevosiglo.com/2018/10/07/que-la-derrota-no-nos-derrote/ Un análisis que parte de reivindicar al populismo progresista, le echa la culpa de la situación brasilera a la Red Globo, habla de “persecución política” a Lula. Un triste artículo que desde el título niega la derrota, y termina hablando ridícula y utópicamente del “cielo de la revolución”

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    Cesar Giulietti

    10/10/2018 at 21:51

    • Una par de alcances:
      PT no es lo mismo que un gobierno de los trabajadores
      PT no es lo mismo que Bolsonaro
      Es conveniente, es posible, apoyar al PT en contra de Bolsonaro?

      Observemos la situacion de los contendientes: clase trabajadora vs el imperio (transnacional y sus agentes burgueses locales)
      – La operacion contra el PT esta articulada por los EEUU
      – La clase trabajadora esta desmovilizada desde arriba … el PT la contiene

      Votando al PT, la izquierda se diluye y desdibuja.
      LLamando a votar en contra de Bolsonaro (voto nulo ?, voto en blanco?), la izquierda pasa a ser factor, a demostrar voluntad, de ser oposicion y alternativa socialista al actual proyecto de los EEUU para Brasil

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 01:54

  7. UNA ACLARACIÓN MI ESTIMADO AMIGO. CREO QUE YA ES DEMASIADO CONOCIDO Y EXTENSAMENTE DIVULGADO, QUE AL QAEDA NO FUE QUIEN DERRIBÓ LA TORRES GEMELAS. FUE EL MISMO IMPERIO DE LOS AMOS DEL MUNDO USANDO A BUSCH HIJO, LOS QUE DERRIBARON LAS TORRES. LOS PERIODISTAS QUE IBAN A DENUNCIAR ESTO, FUERON ASESINADOS Y OTROS PATRIOTAS AMERICSNOS HAN DICHO LO MISMO. SUGIERO QUE LEAN A DANIEL STULIN QUIEN HA DOCUMENTADO TODA ESTA PATRAÑA. LO QUE SE BUSCABA ERA UN BUEN PRETEXTO: TERRORISMO MUNDIAL,PARA INVADIR CRIMINALMENTE: IRAK, AFGANISTAN.ESE ES LA VERDAD.

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    CÉSAR ANTONIO CHIROQUE MONDRAGÓN

    11/10/2018 at 12:27

    • Por favor, escriba en minúscula. No es necesario gritar para entendernos.
      No voy a entrar en la discusión acerca de si las Torres Gemelas fueron derribadas por el gobierno de EEUU. Si es cierto o no, no afecta el argumento presentado en la nota. El hecho fue que, asumiendo que Al Qaeda lo había realizado, gente de izquierda en Argentina saludó a Ben Laden como revolucionario.

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      rolandoastarita

      11/10/2018 at 12:32

  8. excelente nota ! !

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    yo

    11/10/2018 at 12:55

  9. Sobre el voto en la segunda vuelta: los planteos sobre táctica son referidos a la coyuntura específica y no se trasplantan de una situación a otra, no se «infiere» que si digo Haddad en Brasil hoy tenga que votar a Daniel Martínez en Uruguay el año que viene. Pero lo más importante es que el voto no resuelve nada, es solamente un instrumento para llegar a las masas, y acá eso es clsrisimo. En la calle no hay riesgo de «diluirse» porque ellos «ni Empédocles» van a salir, salieron las feminista sin reponer a ningún partido concreto y quedó clarísimo el mensaje.
    Pero a su vez está claro el problema de fondo. Y es que si no renovamos el contenido del concepto de socialismo jamás vamos a poder convencer a nadie , y es necesaria una profunda recomposición conceptual en la izquierda anticapitalista. Si hay alguien que nunca estaría de acuerdo en congelar las ideas que se tenían antes de que ocurrieron los hechos, es Marx.

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    Fernando

    11/10/2018 at 13:11

    • “Y es que si no renovamos el contenido del concepto de socialismo jamás vamos a poder convencer a nadie”.
      Si.
      Porque entre el “socialismo de Maduro” o el “socialismo del PT”, mejor elegir lo que ofrece Bolsonaro (en el caso de Brasil).
      O mudar para Australia, Suiza,….

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      clemente

      16/10/2018 at 08:35

  10. Buena nota profesor, pero me genera muchas dudas el voto critico a bolsonaro, aun cuando no apoya el programa del pt etc. Si en todos los analisis se coincide en que bolsonaro es un producto en ultima instancia de la tibieza politica del pt mientras goberno entre muchos factores, como aca para explicar a macri tenemos que hablar de la responsabilidad del kirchnerismo, porque los revolucionarios le dice a la clase obrera que vote al monstruo que originó a un monstruo aun mas terrible, no es contradictorio? No es caer en la logica binaria del sistema? No es caer en la logica del mal menor? Que diferencia hay con syriza, podemos o scioli? Acaso el candidato del pt puede evitar el empoderamiento de la derecha fascista? Me parece que se esta enviando ub mensaje equivocado… saludos

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    GT

    11/10/2018 at 17:39

    • Repito que no tengo todos los elementos de análisis, no vivo en Brasil, no sigo su prensa. Por eso, para caracterizaciones, debo utilizar análisis de otra gente. Lo que afirman muchos grupos de izquierda (incluidos varios trotskistas) es que Bolsonaro expresa una corriente de tipo fascista, de ultraderecha fascista. Si esto es así, me parece correcto votar por el PT en el ballotaje. El PT no es una corriente fascista. Aclaro que tampoco son fascistas Scioli, Cambiemos o Syriza. No hay que repetir el error ultraizquierdista de los PC que consideraban fascistas a los partidos socialistas, o en Argentina a Yrigoyen.

      Ahora bien, entre un movimiento, o partido, o gobierno, fascista (o con acentuados rasgos fascistas) y un partido o gobierno democrático burgués, no somos indiferentes. Supongamos que en 1933, en Alemania, se hubiera dado un “ballotaje” entre el PS y Hitler. ¿Los comunistas debían abstenerse? Volviendo a Brasil, si efectivamente Bolsonaro encabeza un movimiento de ultraderecha fascista, su llegada al gobierno le va a dar más fuerza. El tema es si esa caracterización es acertada.

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      rolandoastarita

      11/10/2018 at 20:07

    • El problema es, como definimos que es fascismo y que no lo es? Es lo mismo extrema derecha que fascismo? En mi opinión no. No creo que Le Pen y Trump sean fascistas. Si lo sería obviamente Amanecer Dorado en Grecia. Creo que era Trotsky quien señalaba que una de las grandes diferencias entre el bonapartismo clásico y el fascismo era que este último tenía tras de si un movimiento de masas organizado, constituído generalmente por elementos pequeño-burgueses y de clase media. Este puede ser un buen criterio para empezar a hacer definiciones correctas y calibrar peligros, cosa muy necesaria a la hora de definir apoyos tácticos, actitudes políticas y alianzas.

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      David

      11/10/2018 at 21:27

    • Sigo pensando que es clave en el análisis el hecho de que hasta el momento, frente a la avanzada fascista, en todo este tiempo la dirigencia del PT (tanto politica como sindical) no llamo a movilizar, sino que hizo todo lo contrario, muy parecido a como actúa acá el peronismo. Si frente semejante aberracion como es bolsonaro su política es esa, ¿porque la clase obrera debería poner su confianza en el PT? Altamira argumenta entre otras cosas que esa es efectivamente la vía que ve actualmente la clase obrera y demás oprimidos -mujeres, poblacion negra etc- para enfrentar a Bolsonaro y que por lo tanto, sin tener acuerdo programatico, la izquierda tiene que apoyarla por puro pragmatismo. Ahora bien, ¿no es un tema recurrente en este blog que los revolucionarios no tienen que darle falsas esperanzas a las masas? ¿Es entonces el pt que originó a Bolsonaro y se demuestra impotente al momento de enfrentarlo, la bandera que tiene que levantar la izquierda -sea el voto critico o no-? Sigue sin quedarme claro. Pero en fin, creo que viendo lo que viene respondiendo a varias preguntas puedo anticipar su respuesta, por lo cual si le es molesto repetirse no me voy a ofender. Aunque como siempre si quiere profundizar se va agradecer. Saludos

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      GT

      11/10/2018 at 22:04

    • Al parecer Bolsonaro, o su politica de gobierno, no es fascista, al menos en el sentido clasico. El fascismo es una reaccion nacionalista pequeño-burguesa al gran incremento, con posibilidad de triunfo, de las fuerzas socialistas en una sociedad.
      Pero si algo nos ha traido los ultimos años del siglo pasado, es la renovacion de antiguos conceptos. Bolsonaro no es fascista, asi como Pinochet tampoco lo fue en sentido estricto … ¿pero en realidad no lo fue? O fue todo lo fascista que le permitia su momento historico?
      ¿Aparece la figura conceptual de neo-fascismo?

      Por ultimo, la tactica de optar por un mal menor, no queda subordinada a la relacion de fuerzas de la clase trabajadora vs la burguesia y el imperio?. Furrtes podemnos ariesgar tacticamente. Debiles, un error tactico puede devenir en una catastrofe estrategica

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 01:24

  11. Hay algo interesante, es que Argentina tambien vio un crecimiento de la Ultraderecha- Derecha populista, por la crisis 2008. En 2009 el PPR (Partido Popular de la Reconstrucción), gano un municipio en chacho apoyandose en la burguesia rural en 2007; Olmedo es senador provincial y 2011 diputado nacional (recordar que Salta ya existia una partido derecha llamado PRS); Aroyo(EX-PPR) llega al gobierno de Mar del plata en 2015 tras ser concejal desde 2009.
    En 2015 llega cambiemos al poder y en 2018 hay manifestaciones de sectores de derecha contra el aborto.

    Parece que Argentina en la zona “modernizada” parece existir una derecha populista liberal y en la zona mas “atrasada” mas estatista. Aclaro que entiendo que en realidad las zonas se configuran entre si y a su vez con el mercado mundial.

    .Mi duda es la siguiente, cuales son las condiciones materiales especificas que permitieron que surgieran en ellos lugares y no en otros, lo que incluye la economia y la politica como lucha de clases,

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    Messi

    11/10/2018 at 19:38

  12. 1) ustedes acá en Argentina deberían estar más preocupados con lo que se está gestionando en este exacto momento por debajo en esta sociedad – como bien dice el autor, es una tendencia global. El huevo de la serpiente se pudo ver en las reaciones al asesinato de Maldonado y en las movilizaciones por contra el aborto. Este campo está todavía no está organizado – ni tacticamente ni ideologicamente. Todavía. Si sale Iorio candidato para 2019, cuantos votos no sacaría?
    2) El debate ideológico es importante, pero el problema de la izquierda no es la falta de este último. El problema de la izquierda es que ella es compuesta por una enorme mayoría de acomodados, de ratas de aparatos, gente que quiere creerse importante. Lo que hace falta es una construcción proletaria que no se duerma en el obrerismo, ese orgullo asqueroso bien años 50. La gente tiene que dejar un poco de ganar elecciones para centros de estudiantes, sindicatos, la construcción de infinitas “orgas” con infinitas reuniones donde se poronguea y se disputa quien es el más capo. La izquierda ve en la política una carrera, mucha gente entre ahi con ese objetivo. Me dan asco.

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    borja

    11/10/2018 at 21:08

    • Ok, Esta bien su descripcion de lo que NO se debe hacer.
      Pero que es lo que se debe hacer ?

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 01:28

  13. RyR es una de las pocas agrupaciones que llama a votar en blanco, dejo aqui un adelanto del articulo de Sartelli explicando las razones

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    carolina gomez

    11/10/2018 at 23:54

  14. Insisto con lo que comenté en otra nota, no creo que en brasil haya condiciones para un movimiento fascista. En tanto el fascismo es una respuesta al avance del comunismo, y no hay tal avance en Brasil. Hay consenso de que habrá continuidad de la política económica actual, y si esta se ha llevado adelante sin la acción de bandas fascistas, no veo por qué vendrían ahora a ser necesarias. Me suena a que bolsonaro es un pedido desesperado de orden en una sociedad bastante violenta como la de Brasil. Por supuesto que estas acciones desesperadas suelen terminar muy mal. No me parece que haya que darle demasiada vuelta. Si hay consenso de que la presidencía de bolsonaro va a implicar un avance reaccionario fuerte sobre derechos de homosexuales, o una política de violencia desmesurada en las favelas, no estaría mal que los marxistas llamen a votar al pt por las dudas, siempre que estos se comprometan públicamente a defender tales derechos y a frenar la militarización de las favelas. Y tal apoyo se explica por esas causas y listo. Sin embargo debe ser algo excepcional. Tampoco caer en el vicio de siempre llamar a elegir al burgues menos reaccionario con tal de defender tal o cual derecho amenazado. El programa sigue siendo el mismo, reconstruir el ideario socialista y la independencia de clase del proletariado. Puede haber más o menos palos para los militantes, pero realmente no veo un riesgo de una política sistemática de violencia, al menos en tanto el movimiento marxista no sea efectivamente más poderoso. Ni que hacer militancia de izquierda en las favelas de Brasil ahora mismo fuera sencillo. Entre narcos, policía militar y punteros burgueses ya es bastante peligroso.

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    Gus

    12/10/2018 at 02:41

    • Si, completamente de acuerdo en la version clasica: “en tanto el fascismo es una respuesta al avance del comunismo, y no hay tal avance en Brasil”.
      Pienso que un gobierno de derecha puede ser tan fascista como su momento historico se lo permita, y eso deja gran variante a las alternativas. Por ejemplo, Chile fue todo lo fascista que le fue posible ser bajo Pinochet, el que tecnicamente, y bajo una optica europea, fue un “gobierno gorila con metodos facistoides” … la ausencia de clases medias, de una burgesia industrial importante, fueron causa fundamental de que no se fuera mas alla.
      Por un lado parece estar meridianamente claro que el PT contiene a las masas, que desmoviliza desde arriba, que su vocacion es administrar el Estado, no cambiarlo.
      ¿ Apoyan los EEUU a Bolsonaro o al PT?. Esto hace que el PT sea diferente a Bolsonaro.
      La tactica debiera ser, en mi opinion, apoyar independientemente toda manifestacion en contra de Bolsonaro, y respecto al voto: anular o voto blanco.
      El gran error seria un apoyo critico o condicionado al PT … es cadaver que ha cavado su propia tumba en su extremo afan populista del poder por el poder

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      Cesar Hormazabal Fritz

      18/10/2018 at 02:20

  15. El ciclo, el ciclo revolucionario, de lucha de clases. Yo no veo mayor y mejor explicación para el auge actual de partidos de extrema derecha, caída de las izquierdas burguesas (socialdemocracia) , e inexistencia, casi cero, de alternativas socialistas. Rosa Luxemburgo (en Reforma y Revolución)y su terrible (por el drama que supone, p.ej. hoy , pero, al mismo tiempo, esperanzadora y potente formula política sintetizadora de IMPULSO (1917)-FASE DE REFORMAS progresistas ( 1917-años 80, caída Urss-)-fase de CONTRARREFORMAS reaccionarias (años 80- ¿¿??), Trosky, en su ‘retroceso infinito de los trabajadores”, Ernst Mandel con sus ondas del ciclo económico afectado por la luchas de clases, y hasta autores de corte socio-liberal como Walter Scheidel en The Great Leveler: Violence and the History of Inequality from the Stone Age to the Twenty-First Century, parecen estudiarlo y definirlo así. Felicidades por su articulo, un balance resumen y casi enciclopédico (la ‘Astaritapedia’, me permitirá el humor) de la situación económica-política en este bendito planeta a día de hoy.

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    antonio

    12/10/2018 at 05:21

  16. Un corolario a mi comentario anterior. El hundimiento social en la fase de contra-reformas llega a una situación extrema: guerra, miseria económica, pandemia,.(Walter Scheidel) . Ese hundimiento pude tener alcance goblal (1º Guerra Mundial) por afectar al 1º mundo y, por extensión, al resto, o carácter local, regional y de poco alcance. Ese será el momento en que surja el fenómeno político salvador, disruptivo, el que va más allá de las papeletas electorales, el impulso formulado por Rosa Luxemburgo. El momento, esperemos, en el que se de el 2º paso- los modos de producción históricos han sufrido, hasta donde yo sé, estos avances y retrocesos- en la construcción del nuevo modo de producción socialista iniciado teóricamente a partir de Marx, y en la realidad social desde 1.917.Si esta vez se consigue otorgar pleno mando y dominio de los trabajadores sobre los medios de producción (empresas) puede que se eviten, definitivamente, nuevos retrocesos. Saludos cordiales.

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    antonio

    12/10/2018 at 07:28

  17. Astarita
    Yo no veo raro lo que ha ocurrido en Brasil, es la respuesta de la gente al neoliberalismo progresista o al progresismo neo (liberal).
    ¿Y la clase obrera brasileña? Como toda la clase obrera en casi todas partes: apoyando a partidos burgueses, de derecha, extremistas, o a la burocracia de partidos corruptos.
    Saludos

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    Ramón

    12/10/2018 at 11:04

  18. “¿Cómo se vuelve de estas cosas sin examinar a fondo categorías teóricas, caracterizaciones, etc.?”
    Me parece muy bien que pida que los Trotskistas examinen sus caracterizaciones…
    Pero que hay sobre Lenin y los Bolcheviques:
    http://www.outono.net/elentir/2016/11/08/lenin-numeros-datos-e-imagenes-de-los-crimenes-del-primer-dictador-comunista/

    ???

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    Lucio

    12/10/2018 at 14:52

    • No sé por qué un examen de categorías teóricas, caracterizaciones y políticas aplicadas por los marxistas debiera evitar lo que escribieron e hicieron Lenin y los bolcheviques.

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      rolandoastarita

      12/10/2018 at 16:55

  19. Impecable nota. Muchas gracias por escribir de esa manera.

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    Centro Argentino de Estudios Geopolíticos

    12/10/2018 at 16:34

    • me causa mucha gracia que un grupete de algunas decenas de intelectuales como RyR tenga no sólo una caracterización entera sobre la política de un país con 210 millones de personas, sino que tenga una posición política sobre eso y ADEMÁS piensa que a algún brasileño le importa lo que dicen a punto de “llamar” a votar en algo.
      Perdón, me equivoco.
      me causa mucha gracia que las 3 personas que bajan la línea en RyR tengan no sólo una caracterización… (y por decir 3 estoy siendo bueno).

      ¿Acaso ustedes piensan que eso tiene alguna cosa que ver con lucha de clases? Debate ideológico las pelotas, habría que hacer un debate serio sobre las prácticas…

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      borja

      12/10/2018 at 21:34

  20. Reblogueó esto en Alejandro Valle Baezay comentado:
    Muy interesante, contrasta con el de Zibechi que publiqué aquí.

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    vallebaeza

    13/10/2018 at 00:45

    • Gran artículo, como siempre.
      Solo una matización. Los datos de Grecia e Italia están mal. Aunque hay ultraderecha, no llegan al 50% ni de lejos.

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      Jesus

      13/10/2018 at 20:19

  21. INTERESANTE NOTA. Llena de errores. Me disculpe Sr. Rolando.
    Vivo en Brasil y Bolsonaro no es a favor de la dictadura.
    Escribes tambien lo siguiente:
    “Pienso entonces que es muy limitado explicar el triunfo de Bolsonaro por la crisis económica, o la violencia social.”
    Justamente estos son dos factores que influenciaron a los brasileros por este ciudadano.
    El PT destruyó el Brasil. Y el PMDB, aliado en los gobiernos, también ayudó.
    Hoy Brasil está frente a una grave crisis y la población quiere corregir.
    Argentinos, cuiden de Argentina.
    Que los brasileros cuidan de Brasil.
    Bolsonaro no es “ultraderecha”. Es “sentido común”.
    El PT siempre estuvo aliado a los peores gobiernos de Latinoamérica (via UNASUR o Foro de Sâo Paulo).
    Gobernó para ellos via corrupción, Brasil, asi como Argentina, son dos países muy cerrados.

    sobre política
    https://otambosi.blogspot.com/2018/10/juristas-preparam-manifesto-anti-pt-e.html
    https://otambosi.blogspot.com/2018/10/a-neutralidade-impossivel.html
    https://www.mises.org.br/Article.aspx?id=2868

    sobre economia
    https://www.mises.org.br/Article.aspx?id=2950
    https://www.mises.org.br/Article.aspx?id=2694
    https://g1.globo.com/economia/noticia/2018/09/28/desemprego-fica-em-121-em-agosto-e-atinge-127-milhoes-de-pessoas-diz-ibge.ghtml

    “Repito que no tengo todos los elementos de análisis, no vivo en Brasil, no sigo su prensa.”
    11/10/2018 at 20:07
    Sinceramente, reconsidere esta nota.

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    clemente

    16/10/2018 at 08:21

    • Mas sobre este asunto.
      Encontramos escrito:

      “2 – El retorno a la democracia siempre estuvo condicionado por la dictadura militar, y las FFAA nunca se replegaron totalmente. Su influencia corporativa permaneció intacta.
      3 – En esta campaña el PT tuvo que enfrentar a las FFAA,”

      Para entender el papel de las fuerzas armadas en Brasil, tomar como referencia lo siguiente:

      Constituição Federal Brasileira (Texto compilado até a Emenda Constitucional nº 99 de 14/12/2017) Art. 142

      Art. 142. As Forças Armadas, constituídas pela Marinha, pelo Exército e pela Aeronáutica, são instituições nacionais permanentes e regulares, organizadas com base na hierarquia e na disciplina, sob a autoridade suprema do Presidente da República, e destinam-se à defesa da Pátria, à garantia dos poderes constitucionais e, por iniciativa de qualquer destes, da lei e da ordem.

      El PT está amenazando la democracia en Brasil. Por lo tanto esta insitución comenzó a estar preocupada.

      “3 – En esta campaña el PT tuvo que enfrentar a Washington.”

      Washington? Referencias por favor!!

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      clemente

      21/10/2018 at 14:05

  22. Gracias.
    Muy motivador analisis !

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    Cesar Hormazabal Fritz

    18/10/2018 at 00:14

  23. En el ascenso de Hitler y Musolini a quienva a culpar ? al marxismo claudicante o a los que dividen hasta el infinito con su programa purista y de maxima, cuando la correlacion de fuerzas y el egoismo cultural y de medios que impregnan todo de discurso facista…del tipo gente honesta frente a vagos , pobres y ladrones….como se continue con el programa de maxima abstracto economicista y textimonial y no se desenmascare al facismo…continuar con la patetica paja de ponerse en puros solitarios por encima de todos…el fascismo arrasara con todo….continuen explicando la plusvalia…

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    Gato

    22/10/2018 at 04:48

    • ¿En qué lugar de la nota se defiende una política ultraizquierdista como la que sostuvo el PC alemán entre 1929 y 1933? ¿En qué parte de la misma se afirma que la defensa de un programa socialista e internacionalista impide la unidad de acción anti-fascista o anti-nazi? Además, ¿quién le dijo que la unidad de acción exige que los socialistas asuman programas y estrategias nacionalistas y burguesas? ¿O dejar de lado la crítica a la explotación capitalista? Esa fue la orientación de los PC (y en general de los stalinistas) a partir de 1934, con resultados desastrosos para el socialismo. Pero NO fue la política de Marx y Engels (tampoco la de Lenin).

      De todas formas, su comentario es expresivo de la desorientación que hay en la izquierda. Los militantes están tan acostumbrados a razonar con los criterios establecidos en el movimiento comunista internacional, que ni siquiera se les pasa por la cabeza que pueda existir algo distinto. Pero lo cierto es que Marx y Engels defendían la unidad en la acción y AL MISMO TIEMPO sostenían banderas internacionalistas y socialistas. Jamás se les ocurrió la estúpida y reaccionaria idea de que, a fin de luchar por alguna reivindicación, los socialistas debieran abandonar la crítica al capitalismo, la explicación de la plusvalía, o la perspectiva internacionalista. Jamás se les ocurrió que había que ocultar las diferencias que el socialismo científico tenía con los socialismos burgueses, pequeño burgueses, “verdaderos”, etcétera, para establecer alguna forma de unidad en la acción por reivindicaciones políticas o económicas favorables a la clase obrera. Son cuestiones básicas, pero centrales. Voy a escribir una nota en el blog sobre esto.

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      rolandoastarita

      22/10/2018 at 09:00

  24. Desorientacion…el sectarismo de la burbuja izquierdista donde muchos comentarios no caracterizan ni a Bolsonaro de facista…Brasil el de los escuadrones de la muerte, uno de los ultimos paises en abolir la esclavitud, donde las FFAA son bien vistas…Tampoco se ve la hegemonia de sentido comun facista en el que vivimos en Arg….la ideologia del ODIO y la solucion violenta es el FACISMO, vivimos en una sociedad donde la amplia mayoria pide linchamiento a ladrones, mano dura, los derechos humanos dicen ser para defender delincuentes, las Madres son un curro, piden mas gendarmes y polixia -bien vista y envalentonada-, pena de muerte, prendan fuego o cierren las villas…posiblemente tu vecino o tu compañero de trabajo lo caretea y lo calla….. Otro colectivo sectario que no ve mas alla de su anteojera; el Feminismo que reduce todo a machismo y al patriarcado…señoreitas el «correctivo» violento se aplica a los debiles …mujeres, viejos, homoxesuales, niños, cabecitas, senegaleses y hasta animales. Despierten aqui hay terreno fertil de sobra para practicas Facistas, los grandes medios y comunicadores de informacion y formacion vomitan facismo las 24hs, polarizan todo, ladrones vs gente honesta, les recuerdo que la mayor movilizacion sin partidos politicos en los ultimos 30 años fue la de Blumberg. La inmensa mayoria denosta esta democracia y dice que la politica y el Congreso estan lleno de ladrones. Votaron presidente al Empresario-nada mas antidemocratico que una empresa privada- … Macri -nieto de un facista- y un gobierno de Ceos y banqueros. Ya fue gobernador en Tucuman el gral Bussi…elecciones Pcia.BA, 2003, Rico 11,5% y Patti 12.2% sumados 23,7 .Hoy tenemos grupos que golpean , persiguen y prenden fuego colchones de personas en situacion de calle con concentimiento de fuerzas estatales , hay presos politicos, listas negras, gatillos facil records, se estigmatiza la protesta ; se deshumaniza y estereotipa a clases bajas de planeros, vagos, narcos, indigenas, piqueteros, etc Estamos bajo un fascismo sonrriente y sutil, o acaso el Propagandista Duran Barba no dijo que Hitler era un tipo macanudo y se declaro admirador de Goebbels … Bs.As. es un patio de prision lleno de camaras, rejas, cemento y polixia …muchos funcionarios piensan como Bolsonaro, añoran la Dictadura, pero son mas astutos …No estamos muy lejos del ascenso del facismo mundial…el capitali$mo en crisis y las masas despolitizadas, desesperadas viran a modo politico facista…y no hay peor facista que un burgues asustado…Salgan de la academia y el laboratorio teorico de biblioteca y escuchen la calle , la anomia y descomposicion social piden Orden…. Brasil esta cerca….la historia se repite y no la ven…como en los 30.

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    Gato

    23/10/2018 at 04:40

    • Decir que hoy en Argentina vivimos bajo el fascismo es haber perdido la brújula por completo. Creo que no se puede estar más desorientado. Más o menos el mismo despiste que tienen los que dicen que estamos bajo una dictadura.

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      rolandoastarita

      23/10/2018 at 11:11

  25. Suerte no soy kolla, villero, travesti, no duermo en la calle, no venta ambulante, no mapuche, no delincuente k, no zurdo, ni docente opositor, hipiee, ni abogado laboralista….sigo durmiendo tranquilo, que todavia es temprano…

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    Gato

    23/10/2018 at 22:45


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