Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

La tesis de la crisis por “escasez de plusvalía” (2)

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La primera parte de esta nota, aquí.

Las crisis periódicas en Grossmann

En la parte anterior de la nota vimos que, de acuerdo a Grossmann, la acumulación del capital lleva, inexorablemente, al derrumbe del sistema por escasez de plusvalía. Pero además, la teoría del derrumbe nos conduce, según Grossmann, a la explicación de las crisis. Es que, en determinado punto de la marcha de la acumulación hacia el derrumbe, el capital “sobre-acumulado” sería reajustado, mediante la desvalorización, “a la magnitud necesaria para la producción de la valorización normal y el sistema se encuentra nuevamente en una posición de equilibrio”, aunque a un nivel superior de acumulación (p. 94).

Pienso que no hay forma de encajar esta explicación de las crisis en la teoría del derrumbe de Grossmann. Es que en el esquema con que fundamentó la inevitabilidad del derrumbe por ningún lado aparece la “sobreacumulación del capital”. Por el contrario, la acumulación sigue su marcha a ritmo constante hasta que el mismo no se puede mantener por falta de plusvalía. En esta historia el “capital sobreacumulado” no se menciona. ¿Cómo es entonces que la sobreacumulación desata la crisis? Se podría considerar que Grossmann está aludiendo a las crisis de sobreproducción – por la tendencia del capital a expandir la producción por encima de las posibilidades de realización; véase aquí). Pero en ese caso la oferta superaría a la demanda. Sin embargo, en el avance de la acumulación hacia el derrumbe Grossmann supone que existe equilibrio entre oferta y demanda (lo hemos citado en la parte anterior de la nota). Otra posibilidad es que se refiera a la sobreacumulación “absoluta” del capital, en el sentido que la menciona Marx en su discusión de la LTDTG. Pero esta es un caso – teórico – de crisis por carencia de mano de obra y aumento de salarios – o reducción de la tasa de plusvalía – un supuesto que tampoco aparece en su teoría del derrumbe. En definitiva, no entiendo cómo se puede decir que de la teoría del derrumbe de Grossmann se deriva una explicación de las crisis periódicas por sobreacumulación.

La tesis de Paul Mattick

Mattick también explica la crisis por escasez de plusvalía; “… la causa última de esas crisis – la escasez de plusvalía…” (p. 171). La razón de que se llegue a esa escasez es que la competencia y el crédito estimulan la producción, pero además “imponen la necesidad de un volumen de plusvalía que puede exceder en mucho el que se requeriría simplemente por la tendencia de la tasa de ganancia a caer…” (p. 170). Sostiene que la prosperidad capitalista depende de la aceleración de la acumulación, pero esa aceleración conduce a la crisis de sobreacumulación (pp. 170-1). Pareciera referirse a una crisis típica de sobreproducción, o sobreinversión – los mercados se saturan, caen precios y ganancias- pero como vimos, la crisis se debe, en última instancia, a la escasez de plusvalía. El exceso de mercancías invendibles es una manera “transfigurada” de cómo aparece en el mercado esa causa última. Aunque tampoco explica por qué tiene que ocurrir esa transfiguración, ni qué relación existe entre lo que se oculta y lo que aparece.

En cualquier caso, lo importante es que, según estos pasajes, la tendencia de la tasa de ganancia a caer requeriría un cierto volumen de plusvalía. Sin embargo, el crédito y la competencia impondrían la necesidad de un volumen de plusvalía que excedería el nivel (¿normal?) requerido por la tendencia a la baja de la tasa de ganancia. Por lo cual aparecería la escasez de capital, “causa última de la crisis”, que se manifestaría en la ya mencionada forma transfigurada de sobreproducción de mercancías.

Pues bien, es difícil entender la lógica de estas afirmaciones, y su relación con la teoría marxista. En primer lugar, en Marx la plusvalía es la variable independiente, y la tasa de ganancia es la variable dependiente (depende de la masa de plusvalía y del stock de capital invertido). Mattick invierte esta relación al decir que la caída de la tasa de ganancia “requiere” un cierto volumen de plusvalía. Para peor, presenta esta relación sin explicar por qué eso es así, como si fuera el asunto más natural. Significativamente, esta inversión en la relación entre las variables la volvemos a encontrar en Shaikh. No es casual, juega un rol importante en la tesis de la crisis “por escasez de plusvalía” (véase más abajo).

Por otra parte, tampoco se entiende por qué el crédito impondría la necesidad de un cierto volumen de plusvalía. Es que el crédito permite que plusvalías acumuladas por capitales particulares (por ejemplo, porque constituyen fondos de amortización) sean canalizados a otros sectores productivos. Así como otros recursos líquidos existentes en la sociedad. Esto sin contar que mediante la creación endógena de dinero el crédito bancario puede alimentar a la acumulación por encima de los límites que pudiera determinar la plusvalía acumulada en períodos anteriores.

De la misma manera cuesta entender por qué, según Matrick, la competencia impone al capital la necesidad de mayor plusvalía. Es que la competencia no determina la masa de plusvalía; simplemente la distribuye. Es cierto que en determinado momento capitales individuales pueden no disponer de la plusvalía necesaria resistir la lucha competitiva. Pero esta situación no se aplica al capital de conjunto.

Por otro lado Mattick afirma que “la plusvalía se acumula, a partir de ese momento [de sobreacumulación] solo parcialmente” (ibid.). Si la crisis ocurre porque la plusvalía “no alcanza”, ¿por qué la plusvalía se acumula “parcialmente”? ¿No era que la “sobreacumulación” se debía a la escasez de plusvalía disponible para la acumulación? ¿Por qué entonces no se acumularía toda la plusvalía disponible, y solo lo hace una parte?

La explicación de Shaikh

En Valor, acumulación y crisis Shaikh continúa, en lo  sustancial, el enfoque de Grossmann, y proporciona la una explicación de las crisis que ha gozado de mucha aceptación entre marxistas argentinos (me incluyo; lo que sigue tiene mucho de crítica a mis propias explicaciones en el pasado). A igual que Grossmann, subraya el carácter bifacético de la LTDTG – atañe tanto a la tasa de ganancia como a la masa – y también explica la crisis por insuficiencia de la plusvalía. Sin embargo, no hace depender la tasa de acumulación del “potencial del capital acumulado”, como Grossmann. Cambiando un poco la notación, exponemos el planteo de Shaikh:

En primer lugar, la tasa de ganancia, Π, cae constantemente a una tasa a. De manera que

Πt = Π0 e-at            (1)

O sea, la tasa de cambio continuo de la tasa de ganancia es – a. En símbolos, y denotando tasa con itálica y negrita, es

Π = – a        (1’)

Luego define que la masa de beneficio, B, es igual a la tasa de ganancia por el acervo de capital, K (K = C + V):

Bt = Πt K       (2)

La tasa de cambio de la masa de beneficios es igual a la tasa de variación de la tasa de ganancia más la tasa de crecimiento del stock de capital:

    B = Π + K         (3)

A su vez, y extrañamente, hace depender la tasa de crecimiento continuo del stock de capital, K, de la propensión al ahorro de los capitalistas, μ, y de la tasa de beneficio en el tiempo t. En símbolos:

K = μ Πt             (4)

Tengamos presente, además, que por (1) Πt depende de a, la tasa a la que cae la tasa de rentabilidad. De manera que en realidad (4) nos dice que la tasa de cambio continuo del stock de capital está determinada por la tasa de cambio de la tasa de rentabilidad, dada la propensión al ahorro. A su vez, reemplazando en (3) con (1’) y (4), obtiene:

B = – a + μ Πt           (5)

Por (5), cuando la tasa de ganancia llega a ser igual a a/μ, el crecimiento de la masa de beneficio es cero; y a partir de ese momento, se contrae.

Repasemos los pasos del argumento: por (1) la tasa de ganancia está en descenso a lo largo de toda la fase alcista del ciclo; por (2), la masa de beneficio (o sea, de plusvalía) depende de la tasa de ganancia multiplicada por el stock de capital; por (4) la tasa continua de acumulación depende, dada la propensión al ahorro de los capitalistas, de la tasa de beneficio en el tiempo t; por (3), la tasa de variación de la masa de beneficios es igual a suma de la tasa de variación de la tasa de beneficio y de la tasa de variación de la acumulación. Por último, la tasa de variación continua de la masa de beneficio depende de la tasa de variación continua de la tasa de beneficio y de la tasa de beneficio existente en el tiempo t.

Este repaso nos suscita una primera pregunta de por qué la tasa continua de variación de la masa de beneficio debe depender de la tasa de beneficio existente en el tiempo t.  Cuestión que nos remite a la ecuación (4), donde la tasa de variación continua del stock de capital depende de la tasa de beneficio en t. Si se hace depender la variación del stock de capital de la tasa de beneficio, ¿por qué no hacerla depender de la tasa de variación continua de la tasa de beneficio? Si Πt depende de a ¿por qué no se hace explícita esta relación entre K y a en la ecuación (4)? La única explicación que se me ocurre es que en ese caso se cae la teoría de la crisis asociada a (5). Pero veamos otras cuestiones que exceden las fórmulas.

Con respecto a (2), la pregunta es por qué la tasa de beneficio aparece en el lado derecho de la ecuación (o sea, como variable independiente) y la masa de beneficio en el lado izquierdo (o sea, como variable dependiente). Es el mismo problema que vimos en Mattick, solo que ahora es más explícito y está formalizado. No es un tema menor, ya que hace a la secuencia no solo teórica, sino también real, de la generación de plusvalía y valorización del capital. Es que en el mundo real – y en la teoría de Marx – antes de iniciarse el nuevo período de producción el capitalista decide cuánto de la plusvalía del período anterior acumula en capital constante y variable, y cuánto consume. En consecuencia, dada la masa de capital variable, y la tasa de plusvalía, queda determinada la masa de plusvalía, o de beneficio (para simplificar, consideramos ahora plusvalía = beneficio o ganancia). La cual, por supuesto, deberá realizarse en el mercado. Luego, dado el stock de capital, se determina la tasa de beneficio. De manera que (2) debería transformarse en Π=  B/K.

Luego, dada la masa de beneficio obtenida en el período, el capitalista decidirá, según las necesidades o presiones de la lucha competitiva, cuánto de la plusvalía obtenida la vuelca para ampliar la producción en el siguiente período. O sea, la tasa de acumulación depende de la masa de beneficio Kt =μ Bt (también podríamos establecer una variación discreta, con ∆Kt dependiendo de Bt-1. Corresponde a la afirmación de Marx de que “la acumulación está determinada por la parte de dicha masa [de ganancia] que se reconvierte en capital”·, dada determinada tasa de ganancia (p. 314, t 3, El Capital). A medida que aumenta la masa de explotados (suponemos la tasa de plusvalía constante) aumentan la masa de beneficio y la acumulación. A la vez, si esa acumulación aumenta la composición orgánica del capital, se intensificará la presión bajista sobre la tasa de ganancia.

Por el contrario, si se dice, como Shaikh, que la tasa de acumulación del capital está determinada de forma directa por la tasa de ganancia, y que la tasa de ganancia baja constantemente, se concluye que la tasa de crecimiento de la economía se debilita desde el mismo momento en que se inicia la fase alcista del ciclo. Asimismo, la tasa de crecimiento de la masa de beneficio también debería estar debilitándose [ecuación (5), pero también por (2)]. Es un resultado contrario al supuesto de Grossmann y al de Marx (aquí). Tampoco es compatible con cualquier ejercicio teórico que pueda hacerse de crecimiento de la acumulación con aumento de la composición del capital. Por caso, si suponemos un punto de partida de 50c + 50v + 50s, y una acumulación de capital constante de 5% anual, y de capital variable 2% anual, con tasa de plusvalía constante, la masa de beneficio crece durante muchos períodos a una tasa constante. Más grave, el argumento de Shaikh no parece encajar en lo que ocurre en la realidad de los ciclos capitalistas: nada indica que la masa de beneficio, o el stock de capital, crecen a tasas decrecientes desde el inicio mismo de la recuperación. Por último, tampoco existe evidencia de que la tasa de variación de la tasa de beneficio (ecuaciones 1 y 1’) sea negativa a lo largo de toda, o la mayor parte, de la fase alcista.

2008-09, ¿crisis por escasez de plusvalía?

En varios pasajes de El Capital, cuando discute la LTDTG, Marx señala que es característico de las crisis la sobreabundancia de capital que se mantiene líquido, esto es, no va a la acumulación productiva. Hay “exceso de capital” o “capital desocupado”, por un lado, y “población obrera desocupada por el otro” (p. 322 ibid.). Esto es, no se puede tratar de una crisis ni por presión salarial, que comprimiera las ganancias, ni por una escasez de capital dinero (esto es, de plusvalía acumulada en rotaciones anteriores). Pero veamos el caso más cercano, la crisis financiera de 2008-09. ¿Fue una crisis por escasez de capital? No vemos manera de sostener tal cosa. Todo el período que conduce a la crisis está marcado por la liquidez. A mediados de 2005 The Economist señalaba “En los últimos tres años, en tanto los beneficios se han incrementado a lo largo del globo, el gasto de capital ha permanecido relativamente débil. Como resultado, las empresas en agregado se han convertido en ahorristas netas en una escala gigantesca. Su ahorro puede explicar por qué los rendimientos de los bonos ahora son tan bajos” (7/07/05). Los beneficios se mantenían líquidos. “El incremento total del ahorro neto de las empresas en los últimos cuatro años ha sido de más de 1 billón de dólares, el 3% del PBI global, y cinco veces el aumento del ahorro neto de las economías emergentes en el mismo período”. O sea, en las vísperas mismas del viraje hacia la crisis había amplia liquidez.

En este punto recordemos que en  la recuperación posterior a la recesión de 2001, en EEUU, la inversión industrial se mantuvo baja. Aunque ello no se explica por “escasez de plusvalía”, ya que existía abundante capital dinero. Pools que de conjunto llegaron a administrar unos 3,8 billones de dólares en 2007 – o sea, antes del estallido de la crisis – proporcionaron el combustible para el boom de construcciones de viviendas y la burbuja hipotecaria. Además, el alza no se quebró por “escasez de plusvalía”, sino porque hubo abarrotamiento del mercado. Es eso de que “se producen demasiadas mercancías para poder realizar el valor y el plusvalor contenidos o encerrados en ellas, bajo las condiciones de distribución y consumo por la producción y consumo dadas por la producción capitalista  y reconvertirlo de nuevo en capital…” (Marx, p. 331, t. 3, El Capital). La relación deudas hipotecarias / valor de las viviendas se encontraba a niveles elevados ya en 2004. Las ventas alcanzaron un pico en julio 2005 y luego se debilitaron. Los precios comenzaron a caer a inicios de 2006. Paralelamente, había mucho capital líquido. El peso de las hipotecas se hizo cada vez mayor, en relación al valor de las viviendas, y comenzó el desapalancamiento de hogares. La rentabilidad y las ganancias del capital se estancaron, y luego bajaron. El sistema de crédito, que interconecta todas las ramas, hizo su parte. Hacia fines de 2007 estalló la crisis. Durante la crisis hubo una fuerte demanda de liquidez, pero no porque se hubiera agotado la masa de plusvalía, sino simplemente porque el desapalancamiento, la caída de los valores y activos, y de la demanda, empujaban a la masa monetaria a contraerse hacia su base. Un fenómeno que Marx registraba también en las crisis de su tiempo, pero tiene poco que ver con la tesis de la  “escasez de plusvalía”.

Textos citados:
Grossmann, H. (1984): La ley de la acumulación y del derrumbe del sistema capitalista, México, Siglo XXI.
Marx, K. (1999): El capital, México, Siglo XXI.
Mattick, P. (2014): Crisis económica y teorías de la crisis. Un ensayo sobre Marx y la ciencia económica, Madrid, Maia.
Shaikh, A. (1991): Valor, acumulación y crisis, Bogotá.

Descargar el documento: varios formatos siguiendo el link, opción Archivo / Descargar como: La tesis de la crisis por “escasez de plusvalía” (2)

Written by rolandoastarita

27/07/2020 a 17:36

Publicado en Economía

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2 comentarios

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  1. Creo haber leído en tus trabajos, que la caída en la tasa de ganancia puede ser el factor explicativo de determinadas crisis, pero no el factor monocausal de todas las crisis (No es textual). En ese caso, que valor teórico se pe puede otorgar, en tu opinión, a la LTDG? Un yerro monumental de Márx? O solo un ejercicio teórico que refleja una tendencia de muy largo plazo, sujeta a contratendencias, compatible con el desarrollo y supervivencia del sistema? Algo muy distinto de las interpretaciones canónicas tradicionales.

    9

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    AP

    30/07/2020 at 21:01

    • La caída de la tasa de ganancia, y de la masa de ganancia, parece preceder a las crisis. El tema es si esa caída ocurre por la LTDTG, esto es, se debe al aumento de la composición de capital. Si, según esa ley, la caída de la t. de g. es tendencial (o sea, actúa en el largo plazo, debido a las causas contrarrestantes) parece difícil que pueda explicar las crisis. Estoy estudiando esta cuestión, tengo muchos cabos sueltos, pero las explicaciones mecánicas tipo Shaikh o Grossmann (la LTDTG explica las crisis grandes) no parecen encajar bien con los hechos. Marx, por su parte, tampoco intentó explicar las crisis del siglo XIX por la LTDTG. Algunos efectos de la ley, que señala Marx, creo que deben rescatarse: por ejemplo, que la caída de la t. de g. puede acelerar la acumulación (los capitalistas que intentan sobrevivir buscan ganar mercados, por ejemplo aumentando la escala de la producción). También acelera la centralización de capitales. En cuanto a la formulación de la ley en sí misma, por parte de Marx, llegué a la conclusión de que tiene problemas. El teorema Okishio en ese respecto es correcto. Aunque por otra parte parece ser un hecho que en el largo plazo ha tendido a aumentar la inversión en capital constante por obrero. Pienso que esto puede explicarse muy bien si se introduce en el análisis el cambio tecnológico que innova productos (lo he planteado en la nota sobre el teorema Okishio). De todas formas, repito, muchas de estas cuestiones las sigo estudiando.

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      rolandoastarita

      31/07/2020 at 16:42


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