Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

“Distribución de la riqueza” y el socialismo vulgar

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Algunas organizaciones de izquierda, que dicen basar sus análisis y estrategia en la teoría de Marx, ponen en el centro de su propaganda y agitación la demanda de “distribuir la riqueza”. Parecen pensar que esta es una forma de facilitar la comprensión y aceptación del socialismo por parte de los trabajadores. Esto tal vez explique por qué, durante las campañas electorales, la demanda se repite por todos lados, como si fuera una solución mágica.

No acuerdo con esa política. La razón principal por la que discrepo es que de esa forma se pone el acento en la distribución, y no en las relaciones sociales que subyacen a esa distribución, y que la determinan.

Con esto no niego que es posible mejorar, mediante las luchas reivindicativas, los salarios y las condiciones laborales (en particular, en las fases expansivas del ciclo económico), sin tener que acabar necesariamente con el modo de producción capitalista. Pero hay que ser consciente de que estas mejoras siempre tienen límites determinados por la lógica de la ganancia. Y que en absoluto acaban con la explotación del trabajo. Más aún, en tanto subsista el actual modo de producción, la clase obrera estará obligada a reiniciar una y otra vez las luchas salariales y contra la prepotencia del capital. Es que cuando los salarios amenazan seriamente la ganancia, el capital o bien reemplaza al trabajo por la máquina; o hace más lenta la acumulación; o se traslada a otra región o país. Por cualquiera de estas vías, o una combinación de ellas, pone límites a las mejoras de salarios y laborales.

Por eso, el objetivo del programa socialista no puede reducirse a una mejor distribución del valor agregado por el trabajo –esto es, a luchar para que disminuya la relación plusvalía/valor de la fuerza de trabajo. Como explica Marx en Salario, precio y ganancia, cuando se pelea por el salario se pelea contra los efectos del sistema capitalista, pero no contra la causa de los malos salarios, la desocupación, el pauperismo. Por este motivo, la bandera del socialismo debe ser la abolición del sistema del trabajo asalariado. Esta demanda supera el horizonte del sindicalismo, que siempre se limita, incluso en sus mejores exponentes, a exigir mejoras en la distribución.

Estas ideas también las encontramos en la Crítica del Programa de Gotha; escribe Marx:

“…es equivocado, en general, tomar como esencial la llamada distribución y hacer hincapié en ella, como si fuera lo más importante. La distribución de los medios de consumo es, en todo momento, un corolario de la distribución de las propias condiciones de producción. Y ésta es una característica del modo mismo de producción. Por ejemplo, el modo capitalista de producción descansa en el hecho de que las condiciones materiales de producción les son adjudicadas a los que no trabajan bajo la forma de propiedad del capital y propiedad del suelo, mientras la masa sólo es propietaria de la condición personal de producción, la fuerza de trabajo. Distribuidos de este modo los elementos de producción, la actual distribución de los medios de consumo es una consecuencia natural. Si las condiciones materiales de producción fuesen propiedad colectiva de los propios obreros, esto determinaría, por sí solo, una distribución de los medios de consumo distinta de la actual. El socialismo vulgar (y por intermedio suyo, una parte de la democracia) ha aprendido de los economistas burgueses a considerar y tratar la distribución como algo independiente del modo de producción, y, por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución” (edición elaleph, p. 18; énfasis agregado).

El enfoque marxista entonces se opone a la visión de los reformistas burgueses, socialistas vulgares, y semejantes, que ponen el acento en “la distribución de la torta” (torta = valor agregado). Recordemos que, de manera característica, Karl Dühring, decía que el modo de producción capitalista era bueno, pero el modo de distribución capitalista debía desaparecer. Inevitablemente, a partir de aquí, las cuestiones se plantean en términos de cuánto le corresponde al trabajo, cuánto al capital, si es “justo” tanto más o tanto menos, etcétera. Así se pasa por alto la pregunta esencial, que debería hacerse todo trabajador: ¿quién hizo la torta que va a repartirse? Con lo cual empezamos a cuestionar la relación de propiedad/no propiedad de los medios de producción y de cambio.

Existe todavía otro problema con la demanda de “distribuir la riqueza”, y es que induce a pensar que la solución de los males sociales pasa por distribuir, de algún modo “equitativo”, los medios de producción entre los ciudadanos. O sea, pasar a un modo de producción basado en el pequeño burgués propietario de su lote de tierra, de su pequeño taller, comercio o medio de transporte. El socialismo pequeño burgués siempre tuvo este norte; lo mismo ocurre con muchas variantes del populismo. Frente a la concentración y centralización del capital, la consigna parece ser “volvamos a la pequeña propiedad”. Para esta gente las calamidades sociales no tienen su origen en el capital, sino en el hecho de que este sea “demasiado grande”.

Naturalmente, comprendo el afán de algunos marxistas de quedar bien con el populismo pequeño burgués (máxime en campañas electorales), pero la realidad es que repartir la gran propiedad para volver a la pequeña propiedad es un objetivo reaccionario. Cambiar las grandes unidades productivas o comerciales por la pequeña unidad administrada por los propietarios individuales, significaría un retroceso en las fuerzas productivas. Por eso históricamente el marxismo no levantó la consigna de “repartir los medios de producción”, sino socializarlos. Esto es, que pasen a manos de la sociedad, de los productores asociados.

Como puede verse, se trata de cuestiones que afectan a la esencia de la teoría y la política del socialismo.

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“Distribución de la riqueza” y el socialismo vulgar

Written by rolandoastarita

04/06/2017 a 12:52

22 comentarios

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  1. Profesor, de nuevo, gracias por mantener esta férrea posición crítica y coherente con el marxismo radical. La cual es necesaria en este momento, donde los grandes intelectuales de la izquierda latinoamericana están asumiendo posiciones simplonas y condescendientes con el estatismo burocrático, olvidando los elementos determinantes que estructuran el cúmulo de relaciones sociales capitalistas.

    ¿Cómo pensar una sociedad radicalmente distinta sin asumir una posición radicalmente crítica frente al capital?

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    Vandal

    04/06/2017 at 13:40

  2. Cito: ” Por eso históricamente el marxismo no levantó la consigna de “repartir los medios de producción”, sino socializarlos. Esto es, que pasen a manos de la sociedad, de los productores asociados.”.

    Tal vez el problema es no saber cómo realizar esto. ¿Cómo pasa una empresa de porte como Techint, Apple o BritishPetroleum a mano de “la sociedad”? ¿no es esta la razón por la cual, ante la insolubilidad concreta de eso, se haya siempre confiado en “el Estado” como sustituto de los “productores”?

    Una empresa grande en manos de sus trabajadores acaso no sería una redistribución de la propiedad entre sus empleados a partir de quitar de la mano exclusiva de los accionistas el control y usufructo del excedente?

    ¿porqué esos trabajadores que crean esa riqueza deberían ceder la propiedad al Estado, a la “sociedad” (?) o a ramas más ineficientes (o directamente inútiles) de la economía?

    Vuelvo a insistir con lo mismo: esto tiene que ver con que sin incentivos materiales (y una vez que cesa la movilización política, los incentivos materiales priman sobre los morales), como palanca para elevar la productividad. Sin productividad a largo plazo mayor al promedio de la época histórica del capitalismo, no hay sociedad mejor posible.

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    Hernan

    04/06/2017 at 18:29

    • ¿Que los trabajadores de una determinada empresa compren acciones de la misma sería una forma de socialización de la misma, aunque sigan trabajando en ella como asalariados?

      Por otro lado, ¿como y quien socializaría los medios de producción?, los intentos de ello en el pasado no salieron demasiado bien.

      Por último, ¿dentro de el Capitalismo, que un determinado partido político en el poder, facilite fiscalmente y de alguna otra manera a las empresas Cooperativas no sería un paso en la buena direccion?

      Un saludo

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      Carlx

      05/06/2017 at 00:57

    • Carlx, como andás. Estimo que una socialización sería la extensión de ese fenómeno, tal vez. Pero eso sería la “esfera cooperativa”, descentralizada, gobernada más o menos por el mercado y los precios (no digo sin ninguna regulación), de una sociedad de otro tipo. Otra esfera en tal sociedad podría ser la economía planificada de forma más o menos centralizada en otras ramas, que también es necesaria para proyectos de otro tipo tal vez.
      Estoy seguro de dos cosas: la sociedad va a tener formas empresariales diversas en el futuro. El crowdfunding (la financiación masiva de proyectos mediante un numero grande de “pequeñas” inversiones) está logrando hoy la aparición de otros esquemas empresariales.
      Tal vez, como alguno escribió por acá, haya que suplir al marxismo con otros esquemas para la actualidad (y descartar lo que no sirva).

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      Hernan

      05/06/2017 at 11:03

    • Pienso que no se puede meramente contraponer la idea de “socialización” al “estatismo”, “nacionalismo” y demás, dado que estos son intentos o formas de… socializar concretamente, medios de producción concretos, con trabajadores concretos, y demás… es como contraponer la idea de mamífero a la de Juan Carlos Bermudez… Sin embargo se hace todo el tiempo. En fin, saludos.

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      Fabián

      09/06/2017 at 19:06

  3. Profe Astarita :Gracias por mantener la critica a los diferentes socialismos es una manera coherente de rescatar del permanente olvido que se encuentran las ideas del socialismo científico.

    La nota desnuda el encubrimiento tosco reformista muy de moda en la izquierda trotskista y progresista mundial(Burgués, pequeño burgués e incluso corrientes obreras y sindicales). Donde se piensa que con reformas a favor de la clase obrera, esta podría desarrollar su conciencia de clase, realmente pienso es un disparate.
    Yo asociaría esta critica al Pts, que levanta la agitación desacertada de la consigna de las 6 horas de trabajo sin rebaja de salarios.Digo desacertada porque pienso que la clase obrera no esta encarando su lucha por esta reivindicación y las condiciones de relación de fuerzas no están dadas en ese camino. Y mi conclusión al respecto es que Pts hace demagogia electoralista es decir su fin inmediato es una banca parlamentaria como medida “revolucionaria” esto sumado a su giro “distribucionista” con reformas tributaria de toda índole como el de crear becas estudiantiles para que los hijos de lo trabajadores puedan terminar una carrera universitaria, que en si no esta mal, pero se lo encara desde una forma unilateral, es decir los males pueden resolverse con una ley, una reforma tributaria y cobrarles mas impuestos a lo ricos.Esto claramente lleva desde mi punto de vista a una reconcialicion de clases y a perpetuar el orden existente capitalista y su Estado.

    Es claro que el “Programa revolucionario” del Pts no difiere mucho de los pequeño-burgués y progresistas, donde desaparece la critica al Estado burgués y aparece la critica tributaria de que la clase clase obrera puede mejorar sus condiciones de vida en el actual régimen explotador. Realmente como dijo algunas vez Mao nuestros compañeros del Pts no solo plagiaron el slogan de los izquierdistas europeos “Nuestras vidas valen mas que sus ganancias” al estilo Søren Kierkegaard sino que se encaminan a ser unos “Compañeros de ruta capitalista” yo agregaría “y electoralista”.

    Gracias Profe!!! con usted aprendí la critica.

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    Víctor Hugo

    05/06/2017 at 10:28

  4. Dejo la critica De Rolando a las seis horas
    http://rolandoastarita.com/Seishorasydesocupacin.htm

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    Víctor Hugo

    05/06/2017 at 10:35

  5. ”pero la realidad es que repartir la gran propiedad para volver a la pequeña propiedad es un objetivo reaccionario”
    ”Por eso históricamente el marxismo no levantó la consigna de “repartir los medios de producción”, sino socializarlos”.
    Este es un tema nuclear, critico.1.- Si se reparte la propiedad grande entre los productores NO SE PIERDE la gran propiedad, al revés es el mejor modo de conservarla. El reparto de propiedad a los productores es un arma anti-robo, anti-cacos de la propiedad grande. ¿Robo de quien? De la burocracia, del partido, de las vanguardias,etc..La evidencia empírica hasta hoy es irrebatible: cualquier pintamonas se ha apropiado de esa propiedad grande en el Socialismo. Como contrafactual hoy, en el caso actual de las cooperativas, NADIE, salvo los productores, captura para si mismo el capital-propiedad total de la Cooperativa, la cual existe y funciona operativamente en el mercado y separada de los capitales particulares de los cooperativistas. El capitalismo hizo lo mismo: creo un propiedad mas grande (las S.A., las S.L., etc…) manteniendo, en su interior, a las propiedades individuales. En resumen, la evolución de los modos de producción es eso: la creación de propiedades productivas cada vez más grandes que integran y no eliminan a las propiedades pequeñas y anteriores.
    La socialización. En la práctica real (no la inventada) esa supuesta socialización fue, siempre y hasta ahora, colocar al Estado como titular ficticio de la propiedad grande. Pero si le reprochamos (se hace en este blog) a las democracias occidentales el falso slogan de que ”El Estado somos todos” lo mismo deberíamos decir en el Estado socialista. Ese ‘Estado de todos’ al final es capturado por alguien. Es lo que ha sucedido hasta hoy, y nada indica que no vuelva a suceder. La propiedad privada de los productores, protegida por la ley, evita ese robo. .

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    antonio

    05/06/2017 at 13:57

    • Una nota más. Si se tiene ‘miedo’ a las propiedades pequeñas, diversificadas y no centralizadas’, la propiedad de los productores sobre los medios de producción no tiene porque realizarse directamente sobre cada empresa (complejidad y costes innecesarios), y si puede hacerse sobre el mismo Estado. Ese si sería un Estado de todos.

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      antonio

      05/06/2017 at 14:06

  6. ”Frente a la concentración y centralización del capital, la consigna parece ser “volvamos a la pequeña propiedad”
    Por otra parte, en mi opinión, esta idea es muy cierta. No se tratata de volver a la pequeña propiedad, no se trata de un socialismo de multitud de cooperativas de propietarios aisladas entre si.
    Eso seria un socialismo ‘hacia dentro’ de las cooperativas, pero que seguiría siendo capitalismo hacia el mercado. Con la correspondiente explotación entre empresas, desigualdad, monopolización etc.que se da hoy en el capitalismo. El problema no lo es el capital, el problema es el capital separado, no asociado. La concentración y centralización del capital es positiva en si misma por las economías de escala que produce. Ese cambio de escala es el desarrollo de las fuerzas productivas marxista . Seguramente la solución que mejor resuelve la dialéctica concentración/propiedad de los productores, sea la de un Estado propiedad de sus ciudadanos y propietario, a su vez, de las medios de producción. Si, cierto, cualquier multinacional y sus múltiples sociedades filiales esta funcionando hoy en día así.

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    antonio

    05/06/2017 at 17:04

  7. Rolando esto que escribe es dogmatismo puro. Como si el programa de Lennin y Stalin no hubieran exististido, y no se hubieran basado en la obra de Marx. El libro de Edgardo Lander “Contribución a la crítica del marxismo realmente existente” hace años lo demostró, y no se puede Tachar a Lander de pequeño burgues – quien sepa quien es, sabrá el peso que ha desempeñado en la izquierda venezolana-. O el libro de Hinkelammert “Crítica a la razón utopica” se inscribe en dicho sentido. Ahora bien, sobre la crítica al socialismo vulgar por sobresaltar el distributismo, han habido críticas al respecto, como por ejemplo, de Godelier a Karl Polanyi sobre si visión circulacionista, pero no tiene ni un ápice Godolier lo que significa el pensamiento de Polanyi en su base antropológica, al respecto véase el debate entre Jun Bautista fuentes Ortega y Fernandez Lira UCM (en youtube). En conclusión, la utopia del socialismo la apropiación universal de los medios de producción, es una linda historia del pensamiento humano. Con esto no legitimo al liberalismo. pero una de las causas de la bancarrota del comunismo y socialismo marxista es el no haber propuesto una alternativa real al problema de la propiedad privada véase, el Libro de G.K. Chesterton “Los limites de la cordura, el distributismo y la cuestión social”.

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    Antuan L

    05/06/2017 at 20:08

    • La historia se repite. Los reformistas siempre dijeron lo mismo a los que proponían el camino revolucionario: pensar en un cambio radical de las relaciones de producción es teoricismo, dogmatismo, infantilismo, porque la socialización de los medios de producción es una utopía. Casi calcado de lo que le decía Bernstein a Rosa Luxemburgo. Claro que con esto no se rebate el argumento de Marx, que sintetizo en la nota.

      Repito el argumento: en la medida en que se mantenga la propiedad privada del capital, la clase obrera estará obligada a reiniciar siempre las luchas reivindicativas; y la lógica de la ganancia se impone sobre las necesidades vitales de las masas trabajadoras. Además de acusar al argumento de “dogmatismo puro”, habría que tratar de presentar algún argumento.

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      rolandoastarita

      05/06/2017 at 20:56

    • No conocía el libro de Lander, gracias por el dato Antuan. Muy interesante. Por otro lado, considero al igual que usted que dado el agotamiento efectivo de la planificación estatal central como alternativa a la propiedad privada capitalista, por ahora no tenemos alternativas. La izquierda existente parece no darse cuenta de que no tiene, en absoluto, un modelo superador al soviético. En ese sentido, los comunistas del siglo XX tienen el mérito de haber edificado algo distinto, con todos los problemas que se quiera, pero fué algo distinto sin dudas. Otro modelo civilizatorio. No tenemos ninguno que supere esa experiencia, ni siquiera en el papel.

      Un saludo.

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      Hernan

      05/06/2017 at 22:00

  8. Rolando perdon que pregunte algo fuera del tema del articulo

    La deuda que toma cambiemos el actual gobierno es el 75% para pagar deuda anterior, pero para que se tomo la deuda anterior y el 25% restante para cubrir deficit fiscal? por que no se usan las reservas del banco central como hizo el kirchnerismo o emision de moneda, ya que esta ultima, solo contribuye una parte de la infalacion la cual es debido principalmente a la devaluacion?

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    cecilia

    05/06/2017 at 23:13

  9. Compañero profesor Rolando Astarita.
    En el fondo las organizaciones políticas de los obreros, y todos los llamados partidos progresistas que han pretendido subrogarse el derecho de ser los defensores de los pueblos (Syriza y los muchos etc que ha habido y hay) jamás persiguieron más que objetivos que eran inmanentes al modo de producción capitalista, el proletariado es un participante más en la competencia global, y a la larga sus intereses no se han revelado en absoluto como incompatibles con el desarrollo del capitalismo; los obreros casi desparecieron con la continua disminución del número de trabajadores asalariados, lo que queda hoy del llamado movimiento obrero es un corporativismo, un lobbismo para unos grupos de asalariados privilegiados, porque no todo el mundo hoy puede tener y/o alcanzar un trabajo, que no demandan otra cosa que sobrevivir en la competencia mundial, en esta búsqueda, a menudo van del brazo de sus empleadores, los ves en los sindicatos aceptando reestructuraciones dolorosas para mantener la competitividad de sus empresas y salvar empleos.
    Un saludo afectuoso desde España

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    Rodolfo Crespo

    06/06/2017 at 13:10

    • Rodolfo, ¿me explica este párrafo?: “con el desarrollo del capitalismo; los obreros casi desparecieron con la continua disminución del número de trabajadores asalariados…”
      Saludos.

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      Eduardo

      06/06/2017 at 21:08

    • Respuesta a Eduardo
      Aunque parezca inverosímil Eduardo, los obreros (trabajadores por cuenta ajena que reciben un salario) nunca han sido MAYORÍA entre la población trabajadora del mundo, han sido siempre una MINORÍA, en efecto, en algunos países pueden quizás sobrepasar el 50 % de la población trabajadora, pero visto en el mundo de conjunto más bien ha disminuido, y ello pese a que el país y continente más poblado (China y Asia respectivamente) se han incorporado de pleno a la economía capitalista mundial.
      Advertimos que cada vez existen más sujetos de mercado que reúnen en sí mismos las categorías lógicas del propietario de los medios de producción y del asalariado, esto en el marco del enorme aumento del número de trabajadores “autónomos”, que en ciertos países ya son más numerosos que los asalariados, que ya sabe que esta figura de trabajador es la del autoexplotado, no tiene nada de liberador.
      Entre los asalariados que siguen en su sitio, muchos defienden efectivamente sus “intereses” matándose a trabajar para mantener la competitividad de la empresa donde tienen su puesto de trabajo, ellos saben (yo mismo, porque yo trabajo en una empresa capitalista) que si ésta colapsa con el colapso se va el capitalista, pero ellos también. La “autogestión obrera” (que veo que en algunas fábricas argentinas existe y es alabada por algunos incluso) ha encontrado finalmente su cruel parodia en la idea de una “democracia de los accionistas” (le insisto, en mi empresa yo también soy accionista, aunque no porque yo quiera, sino porque te dan las acciones al finalizar el año y te obligan a mantenerlas en ella varios años antes de tener libertad para venderlas y desahacerte de las mismas), es decir, de un universo de asalariados que, remunerados con acciones se convertirían colectivamente en “propietarios” de sus empresas, haciendo realidad la asociación perfectamente lograda entre el capital y el trabajo.
      Todas estas consideraciones me lleva a decirle que no existe un sujeto ontológicamente opuesto “en sí” al capitalismo al cual estaría sometido simplemente de forma exterior. Si así fuera, bastaría con que este sujeto tomara conciencia de su situación para convertirse también “para sí” en un sujeto anticapitalista, de forma que su despliegue coincidiría con la ruina del capitalismo, pero en el capitalismo solo existe un sujeto: el “sujeto automático” del que habla Marx (es triste decirle y constatarlo pero es así compañero) que habría que abolir, no desarrollar. En cuanto sujetos, los sujetos son sujetos del capital, que sean asalariados o capitalistas importa poco, son los soportes de unos procesos que los superan; en los Grundrisse Marx dice que “los individuos son ahora dominados por Abstracciones, mientras que antes dependían unos de otros. La abstracción o la idea no es sin embargo nada más que la expresión teórica de esas relaciones materiales que los dominan” y Moise Postone en su libro (que está libre en le red y se lo puedo enviar si quiere, me da su correo por favor) Tiempo, trabajo y dominación social página 70-71 dice “Marx caracteriza explícitamente el capital como la substancia automotriz que es el Sujeto. Al hacerlo, Marx sugiere que un Sujeto histórico en sentido hegeliano existe realmente en el capitalismo, pero aún así no lo identifica con ningún sector social, como el proletariado, ni con la humanidad, sino que lo analiza en términos de la estructura de las relaciones sociales constituidas por un tipo de práctica objetivadora y aprehendida por la categoría capital (y por tanto de valor). El Sujeto de Marx, como el de Hegel, entonces, es abstracto y no puede ser identificado con ningún actor social”. Ese es el gran problema del capitalismo Eduardo que no tiene un sujeto revolucionario, del mismo modo, la izquierda radical ha exagerado mucho la importancia de la traición de los dirigentes que tuvo lugar en la Revolución rusa, en las demás revoluciones que desembocaron en la formación de Estados especialmente autoritarios y prácticamente dentro de todos los movimientos de protesta que han existido.
      Sin pretender quitarle importancia a la pertinencia del juicio moral contra los sepultureros de las revoluciones, hay que señalar que estos no hacían otra cosa que seguir al sujeto automático que los propios traicionados no habían superado, el acento a veces obsesivo, que la izquierda radical ha puesto en las cuestiones de la organización, la crítica de los partidos y los sindicatos, la definición de la burocracia como nueva clase parasitaria y explotadora, todo esto Eduardo, aunque exacto como descripción, en cuanto explicación podría haber reivindicado más por la inspiración de mucha gente que por la de Marx. No se si con esto le explico algo.
      Saludos a usted y en especial al compañero profesor Rolando Astarita.

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      Rodolfo Crespo

      07/06/2017 at 13:25

    • Rodolfo, gracias por tomarse el trabajo de tan amplia respuesta. Creo compartir algunas de sus ideas, como por ejemplo -y lo pongo en mis palabras-, la de que la clase asalariada no es una clase opuesta a la de los propietarios en el sentido de que pueda imponerse a ella sin dejar de ser a su vez asalariada; también esta otra: que se ha exagerado el papel del factor subjetivo -léase: burocracia, léase: errores o tácticas equivocadas de las direcciones revolucionarias-, olvidando que esos factores subjetivos poseen una base material, como usted bien señala.

      Respecto de la pregunta que le hiciera, se la formulé porque tenía entendido que los asalariados se constituyeron en clase mayoritaria hace alrededor de una o dos décadas, y supuse que el crecimiento proseguiría, aumentando aún más la brecha, en cambio usted afirma que existe un descenso de esta clase. ¿Tiene datos sobre esto?

      Rolando, ¿puede aportar sobre este asunto?

      Gracias y saludos.

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      Eduardo

      07/06/2017 at 23:01

  10. Hola Profe: El economista marxista Michael Roberts en un debate sobre su libro “Gran depresión” y la critica que le hicieran Paul Mattick (Hijo)en la sesión del Foro de izquierda en Nueva York y se lo menciona su trabajo y el de Jose Tapia. dejo link para que sigan este debate https://thenextrecession.wordpress.com/2017/06/07/cycles-in-capitalism-a-critique-of-the-long-depression/

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    Víctor Hugo

    07/06/2017 at 10:38

  11. Gracias por su respuesta profesor. El argumento sobre la imposibilidad y utopía de la apropiación en el limite universal de los medios de producción es largo y no lo puedo exponer en este espacio, pero tiene que ver con aspectos no solamente económicos, sino antropológicos y filosóficos. Pero tengo que señalar, que el marxismo que propone la colectivización pone a priori, que al momento de darse la reapropiación, se va eliminar el deseo de ganancia ¡qué acaso no es una bonita utopia? Los argumentos en forma detalla los puede encontrar en el debate de Juan Bautista y F. Lira https://www.youtube.com/watch?v=-LTr606rERI.

    El marxismo a fracasado en su proyecto político el no querer verlo no lleva a ningún lado. Le puedo decir que los más grandes marxistas en su tiempo se dieron cuenta de eso y optaron por posibilidades más reales, Luis Razeto, Laura Collin, Edgardo Lander, Enrique Leff, Carlo Benetti, Juan Bautista Fuentes Ortega, y un largo etc. Además de ser los que han criticado al marxismo de manera más contundente.

    Sobre la imposibilidad del socialismo por tender al estatismo, pero también criticando al capitalismo el libro de Chesterton que cite más arriba es una joya (está en la web).

    Por último criticar al marxismo desde el propio progresismo no es muy bien visto por los intelectuales de izquierda, pero no hay otra forma de realizar una crítica al capitalismo y al socialismo marxista. De ahí que señalo y sostengo la frase lapidaría “dogmatismo puro”. La izquierda está en bancarrota por que no tiene una visión popular y cultural realista. Sólo se indigna de la explotación natural y humana, que no es cosa menor, Pero está lejos de haber desarrollado una visión equilibrada del hombre. Al igual que la ideología liberal.

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    antonioL

    07/06/2017 at 16:10

    • “el marxismo que propone la colectivización pone a priori, que al momento de darse la reapropiación, se va eliminar el deseo de ganancia”-
      Marx, o Engels, nunca dijeron que bastara con una expropiación para que “al momento” desapareciera el deseo de ganancia. Incluso explícitamente estuvieron a favor de la medida de la Comuna de organizar cooperativas de trabajadores en las empresas tomadas a los capitalistas.

      Por otra parte, el marxismo explica cómo y por qué ocurre la explotación en el capitalismo, y cómo y por qué el sistema capitalista desarrolla ciertas tendencias. Entre ellas, la tendencia a la proletarización, a la polarización social, a la formación de un mercado mundial. Demuestra que la raíz de la explotación y de esas tendencias está en la propiedad privada del capital. No pretende desarrollar “una visión equilibrada del hombre”. Para esto último es necesaria la intervención de múltiples disciplinas (entre ellas, la psicología, la antropología, biología).

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      rolandoastarita

      08/06/2017 at 08:47

  12. Rodolfo,
    ”Si así fuera, bastaría con que este sujeto tomara conciencia de su situación para convertirse también “para sí” en un sujeto anticapitalista, de forma que su despliegue coincidiría con la ruina del capitalismo”,
    Es muy buena su reflexión, sin duda. Se trata, por decirlo de algún modo, de la explicación de porque el Feudalismo dura tantos siglos. Los siervos, los plebeyos, los burgueses, etc.. tardan siglos en librarse de la nobleza y instaurar el capitalismo.Al proletariado capitalista le esta sucediendo lo mismo. Y sólo ha empezado ha rebelarse en 1.917. Los obreros no pueden librarse ”por autoconciencia” de las relaciones materiales de producción existentes de las cuales viven: productivas, comerciales, laborales–. Lo que cuenta son las condiciones materiales de supervivencia existentes y su distribución a una fecha dada, y los que poseen (elites capitalistas) el 80 % de la riqueza de una sociedad en esa fecha MANDAN y DETERMINAN , y los que tienen el 20 % obedecen y por mucho tiempo. Los que obedecen, obreros capitalistas, tendrán que lanzar repetidos cañonazos (revoluciones) hasta conseguir un reparto de la riqueza igualitario.

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    antonio

    07/06/2017 at 16:51


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