Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Milei y los “austriacos”, fascismo y dictaduras

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En repetidas oportunidades organizaciones de izquierda han destacado la relación, amistosa y colaborativa, de Javier Milei y su partido La Libertad Avanza (LLA) con defensores o incluso partícipes de la dictadura de Videla. Hay muchas evidencias de esa relación. Por ejemplo, la participación en el bloque legislativo de LLA de Victoria Villarruel, quien niega el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar. O el papel de Milei como asesor del ex general Antonio Bussi, cuando este estuvo en el Congreso nacional. Asimismo, se ha señalado el apoyo de Friedrich Hayek (adalid austriaco de la “libertad”) a la dictadura de Pinochet.

Los partidarios de la escuela austriaca, sin embargo, niegan que Hayek haya apoyado al dictador chileno (véase aquí). Y más en general, sostienen que la escuela austriaca nunca apoyó o justificó dictaduras o regímenes de tipo fascista. Pero esto parece difícil de sostener a la luz de los hechos históricos y de los mismos textos que dejaron los referentes de la escuela austriaca.  

Von Mises y el fascismo, y el derecho de rebelión

Si bien Mises reconocía que el fascismo era contrario a las ideas liberales, y que su política exterior empujaba al mundo a la guerra, sin embargo lo consideraba necesario, e incluso reivindicable, como reacción al socialismo y el bolchevismo. En Liberalism: A Socio-Economic Exposition, publicado en 1927, escribió:

“No se puede negar que el fascismo y movimientos similares que apuntan al establecimiento de dictaduras están llenaos de las mejores intenciones y que su intervención ha, por el momento, salvado a la civilización europea.  El mérito que el fascismo por lo tanto ha ganado para sí vivirá eternamente en la historia. Pero si bien esta política ha traído la salvación por el momento, no es del tipo que podría prometer un éxito continuado. El fascismo fue una emergencia provisional [an emergency makeshift]. Verlo como algo más sería un error fatal” (véase aquí; énfasis nuestro).  

Pocos años después, Mises fue consejero en el régimen austro-fascista de Engelbert Dollfuss. En 1933 Dollfuss y el derechista Frente Patriótico dieron un golpe de Estado, disolvieron el Parlamento e impusieron un régimen represivo autoritario. En 1934 se estableció un Estado corporativo, imitación del fascismo italiano. El régimen suprimió el laicismo en la enseñanza; destruyó a los sindicatos; y prohibió a varios partidos políticos. Todo lo cual no constituyó impedimento para que Mises fuera economista jefe de la Cámara de Comercio de Austria y consejero de Dollfuss, hasta que este fue asesinado en julio de 1934. Mises era judío y posteriormente tuvo que escapar del nazismo. Pero esta colaboración con el régimen de Dollfuss, y su reivindicación del fascismo italiano no deberían ser pasadas por alto cuando se hace balance de algunas trayectorias y de la posición de la escuela austriaca frente a dictaduras.

Por otra parte, y en un plano más general y teórico, en La acción humana Mises precisa que “El principio del gobierno mayoritario o gobierno por el pueblo recomendado por el liberalismo no aspira a que prevalezca la masa, el hombre de la calle”, sino a que “los electores confieran el poder a los candidatos más competentes” (p. 181, Unión Editorial, 2011; énfasis nuestro). Pero eso debe lograrse “convenciendo a los conciudadanos y no echando los tanques a la calle”. Sin embargo, se opone al derecho a rebelarse contra las tiranías, “por ilegal e insoportable que la opresión resulte”. Es que una revolución “es invariablemente un acto ilegal que desintegra el orden constitucional establecido”. Por eso, “lo que nunca puede hacerse es promulgar un ‘legal derecho a rebelarse contra la opresión’” (véase p. 348, nota). Como botón de muestra de lo que implica este planteo, preguntémonos cómo se aplica a la sublevación de estos días contra el régimen dictatorial teocrático iraní. O a la resistencia a la opresión de tantas dictaduras y regímenes represivos. Bonita forma de “defender la libertad”.

Hayek y la dictadura de Pinochet

Hayek fue discípulo de von Mises y también destacado referente de la escuela austriaca. Visitó Chile por primera vez en noviembre de 1977, invitado por la Universidad Técnica Federico Santa María. En 1974 había recibido el Premio Nobel y por lo tanto cuando viajó a Chile ya era una figura pública (nos basamos en B. Caldfwell y L. Montes, “Friedrich Hayek y sus dos visitas a Chile”, Estudios Públicos 137, verano 2015, pp. 87-132 aquí).    

Durante su visita a Chile, en 1977, Hayek se entrevistó con Pinochet. Al día siguiente El Mercurio (18/11/1977) destacó en primera plana que habían conversado “sobre el tema de la democracia limitada y el gobierno representativo”. Hayek había señalado que la democracia ilimitada “no puede funcionar porque… crea una serie de fuerzas que después destruyen al régimen democrático”. Pinochet se había mostrado muy interesado en la idea y Hayek pidió a su secretaria que le enviara una copia del capítulo “A Model Constitution” de Law, Legislation and Liberty. Por entonces la dictadura estaba elaborando una nueva Constitución. Hayek también alabó la política económica de la dictadura y sostuvo que el costo social era “un mal necesario que rápidamente se va a superar”. Chile, dijo, “constituye un ejemplo a nivel mundial”.

Pocos días después, en una entrevista a la revista Ercilla, sostuvo que la recuperación económica chilena era “extraordinaria”, y que estaba asombrado por el grado de prosperidad que encontraba en el país gracias a la libertad económica. Una afirmación en línea con Friedman y los Chicago Boys que por entonces decían que el mundo estaba asistiendo al “milagro chileno”. El periodista observó que, sin embargo, las tasas de interés en Chile sí eran libres, pero no los salarios y el tipo de cambio. Hayek admitió que no conocía esa circunstancia, y dijo que el tipo de cambio fijo era “muy dañino”. Sin embargo, los salarios no podían ser libres, y eso era lo importante: “El verdadero problema es la fijación de salarios y sueldos. Ninguna economía puede funcionar a no ser que los sueldos y salarios estén equilibrados”. Es que si los salarios son inflexibles (a la baja) “se transforman en un obstáculo para el buen funcionamiento del mercado”.      

Después de esa primera visita a Chile, Hayek denunció lo que consideraba una campaña internacional de difamación contra el régimen de Pinochet. En un artículo publicado en 1978 en el journal conservador Politische Studien sostuvo que “el régimen de Pinochet es injustamente sometido a una campaña de propaganda negativa”. Y se quejó porque la prensa internacional distorsionaba la realidad “tanto de Chile como de Sudáfrica” (donde crecía la resistencia contra el apartheid y el régimen racista). 

Ese mismo año, el 3 de agosto, el diario inglés The Times publicó una nota de Hayek en la que este decía: “En los tiempos modernos ha habido numerosas instancias de gobiernos autoritarios bajo los cuales las libertades democráticas estaban más seguras que bajo las democracias”. Pone como ejemplo la dictadura de Salazar, de Portugal, (en 1962 había enviado al dictador portugués un ejemplar de Los fundamentos de la libertad). Sigue la carta al Times: “Más recientemente yo no pude encontrar una solo persona incluso en el muy calumniado Chile que no estuviera de acuerdo en que la libertad personal era mucho mayor bajo Pinochet que lo que lo ha sido bajo Allende”. También pide reflexionar sobre el hecho de que, tal vez con excepción de lo que ocurre en la democracia directa basada en la asamblea de todos los ciudadanos, “una democracia nunca puede crearse sino debe ser el producto de la decisión autoritaria de unos pocos… Después de todo, algunas democracias han sido posibles solo por el poder militar de algunos militares” (véase aquí).

En el mismo sentido, en su segundo viaje a Chile, en un reportaje a El Mercurio, 12 de abril de 1981, declaró que “la democracia necesita de una buena limpieza por un gobierno fuerte”. También: “… prefiero a un dictador liberal y no a un gobierno democrático carente de liberalismo”. Estas posiciones están en sintonía con el planteo de que hay que proteger el orden constitucional “contra los abusos de la democracia” (véase el siguiente apartado). Ese año la Sociedad Mont-Pelerin realizó su congreso en Chile; entre sus miembros había amplio consenso en que la dictadura de Pinochet había salvado a Chile del comunismo y que en lugar de hablar de los derechos humanos había que destacar el progreso económico.

Democracia “a lo Hayek”

La defensa de la dictadura de Pinochet por parte de Hayek debe ponerse en el marco de su enfoque más general. La idea central es que la democracia debe ser limitada, y esencialmente subordinada a la continuidad y buen funcionamiento del mercado y el sistema capitalista. Con este punto de partida, en Los fundamentos de la libertad cuestiona que sea conveniente ampliar siempre y todo lo posible la democracia, y plantea que no es mejora cada extensión del derecho de sufragio universal adulto. “Tampoco resulta obvio que la representación proporcional sea mejor por cuanto parece más democrática. Difícilmente se puede sostener que la igualdad ante la ley requiera necesariamente que los adultos tengan voto” (p. 230, Unión Editorial). También: “Las decisiones de la mayoría nos dicen lo que el pueblo quiere en un determinado momento, pero no lo que le interesaría querer si estuviera mejor informado, y, a menos que tales decisiones pudieran modificarse mediante la persuasión, carecerían de valor” (p. 240). Poco después afirma que si por algo se caracterizan las decisiones de la mayoría es “por la peculiaridad de ser necesariamente inferiores a las decisiones que los miembros más inteligentes del grupo adoptarían tras escuchar todas las opiniones” (p. 242).

Dado que explica la evolución de la sociedad por el progreso de las ideas, y piensa que las ideas nuevas “son generadas por pequeñas minorías que gradualmente convencen a la mayoría”, sostiene que es necesaria “una división de funciones entre quienes se preocupan principalmente de determinadas soluciones y los que se ocupan de ideas generales y de elaborar y reconciliar los diversos principios y acciones que las experiencias pasadas han sugerido” (p. 245). Esta última conformaría así una elite de especialistas, o profesionales, que manejaría las ideas abstractas y determinaría el curso general a seguir. “Tanto el hombre ordinario como el dirigente político obtienen de tales profesionales las concepciones fundamentales que constituyen el encuadre de su pensamiento y guían su acción” (p. 246).

Acorde con esta concepción, en Law, Legislation and Liberty propone la formación de una Asamblea Legislativa que debería poner límites a la Asamblea Gubernamental (encargada de las cuestiones cotidianas), y cuyos miembros solo serían elegibles entre personas de edad madura y que ya se hubieran probado “en los negocios ordinarios de la vida”. Durarían en su cargo 15 años, y se les garantizaría no estar sujetos a la disciplina partidaria. Esto es, una especie de asamblea de “notables” para sostener las tradiciones y creencias “que en las democracias exitosas han restringido, por un largo tiempo, el abuso del poder de la mayoría” (p. 108, vol. 3 Routledge, 1993). Pero aun así, la libertad podría ser suspendida cuando las instituciones fueran amenazadas y se hiciera necesaria la acción común “por el fin supremo de defenderlas o evitar cualquier otro peligro común para la sociedad” (p. 111).

Burke y Hayek

Es claro que Hayek adhería a ideas conservadoras y reaccionarias. Al respecto, su cercanía intelectual con el padre del liberalismo conservador, Edmund Burke, es significativa. Burke era crítico de la Revolución Francesa y sostenía que el Iluminismo había sido un movimiento “destructivo del intelecto humano”. Hayek también criticaba al Iluminismo, hablaba de la quiebra del proyecto racionalista cartesiano de una sociedad gobernada por un proceso de pensamiento consciente, y consideraba a Burke un precursor de su idea del “orden espontáneo” (básicamente, el rechazo de una construcción social racionalmente ordenada por seres humanos libres). Burke y Hayek abogaron por una concepción de la libertad “bajo el imperio de la ley y las reglas”. Ambos fueron defensores de las tradiciones que el Iluminismo criticó por “irracionales” (o consideró plagadas de supersticiones y prejuicios). Para Burke y Hayek la tradición corporizaba la experiencia colectiva de nuestros antecesores y condensaba más conocimiento que el que cualquier persona o grupo de personas pudiera adquirir a lo largo de una vida. Las tradiciones que sobreviven, decía Hayek, fueron transmitidas por una razón, aunque ella pueda ser inaccesible a un intelecto individual (véase L. C. Raeder, 1997, “The Liberalism/Conservatism of Edmund Burke and F. A. Hayek: A Critical Comparison”, Humanitas, vol. X N° 1, National Humanities Institute).

Un planteo que no puede estar más alejado de Marx, para quien “la tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos” (El dieciocho brumario de Luis Bonaparte). Pero por eso, la crítica tiene como objetivo mover al ser humano “a pensar, obrar y organizar su sociedad como hombre que ha entrado en razón, para que sepa girar en torno a sí mismo y a su yo real” (“Introducción a la Crítica de la filosofía del derecho de Hegel”). En los austriacos, por el contrario, la preocupación es por mantener las ataduras de la sociedad de clases y al ser humano sometido a fuerzas sociales que no domina. Y a esto le llaman libertad (o libertad negativa). En Marx, la meta es la ruptura con las tradicionales estructuras sociales y políticas opresivas, y la superación de la alienación frente al trabajo y la mercancía. Es una concepción de libertad en sentido positivo, y radical.  

Para terminar: el apoyo de Hayek a Pinochet o a Salazar, y antes el de Mises al fascismo, encajan en una concepción globalmente muy reaccionaria. Para esta gente la libertad primordial a defender es la del mercado y la de la propiedad privada del capital. Si estas son amenazadas, se justifican “los remedios de emergencia”, dictaduras y fascismos incluidos. No hay forma de negar estas vinculaciones. Son parte constitutiva de un sistema de pensamiento desarrollado, por décadas, y a través de muchísimos escritos. Agreguemos a Milton Friedman, que no pertenece a la escuela austriaca, pero es otro referente de las ideas de Milei, y también fue defensor y apologista de la dictadura chilena. La cercanía de LLA con un genocida como Bussi no debería asombrarnos.  

Para bajar el documento: https://docs.google.com/document/d/1CDLJKxgVY5_VycKeN2ww1dSfPM0YpSSrdkRQ2u1ANlQ/edit?usp=sharing

Written by rolandoastarita

11/12/2022 a 17:58

Publicado en General

64 respuestas

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  1. Podrías titular uno «Marx, los marxistas, totalitarismos y dictaduras» y ver quien sale mejor parado…

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    juan

    11/12/2022 at 18:10

    • En el blog encontrará muchas notas críticas a regímenes burocrático dictatoriales que actuaron en nombre de Marx y Engels. Ahora bien, ¿conoce algún caso en que Marx y Engels hayan apoyado dictaduras del tipo Pinochet, o justificado regímenes como el fascismo? ¿O es que tiene que inventar este «cargo» para desviar el eje de un escrito al que no puede responder?

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      rolandoastarita

      11/12/2022 at 22:44

    • Escribe Marx en la nueva gaceta renana, año 1849 «las absurdas masacres de los días de junio y octubre (…) el canibalismo de la propia contrarrevolución, todas esas cosas convenceran a los pueblos de que hay una manera sola de abreviar, simplificar y concentrar los estertores de la vieja sociedad y los dolores de partos de la nueva, una manera sola: el TERRORISMO REVOLUCIONARIO», «NO TENEMOS COMPASION NI PEDIMOS COMPASION DE USTEDES. CUANDO LLEGUE NUESTRO TURNO, NO PEDIREMOS EXCUSAS POR EL TERROR» (si no apoyaron dictaduras brutales, fue porque no tuvieron chance de ver ninguna afin a ellos, por sus declaraciones… queda claro que SI lo hubieran hecho). El marxismo es esto, violencia y miseria, el liberalismo (con sus contradicciones, es otra cosa.

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      juan

      11/12/2022 at 22:58

    • Pero esa es una respuesta a las masacres de la contrarrevolución de 1848-9, que fue despiadada. Incluso Marx tampoco defendió la política de los jacobinos. En cuanto a Pinochet, Videla, el fascismo italiano, fueron «violencia y miseria», y peor que eso. Y Hayek (y otros liberales) apoyaron a Pinochet, y Mises al fascismo.

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      rolandoastarita

      11/12/2022 at 23:44

    • Guste o no el modelo chileno (iniciado por los Chicago Boys en la dictadura de Pinochet) llevó a cabo una gran modernización capitalista que sacó de la pobreza a millones de chilenos y fue muy exitoso (lo que queda aun lo es), no se si el marxismo puede ofrecer algo parecido…

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      juan

      12/12/2022 at 00:04

    • El marxismo no niega que un régimen capitalista ultra-represivo pueda experimentar un fuerte crecimiento económico. Ha ocurrido muchas veces. Garantizado un nivel de explotación del trabajo, y las condiciones para la reinversión de plusvalía, hay crecimiento económico. En Asia se han dado muchos casos. Incluso el desarrollo económico de China en las últimas décadas lo prueba.

      Lo interesante entonces con respecto a la escuela austriaca es que, en nombre del crecimiento económico haya apoyado una dictadura como la de Pinochet. Y lo hizo con el mismo argumento que presenta usted: poner en segundo plano el ataque a los derechos humanos, a la anulación de las libertades democráticas y el derecho al voto (incluso haciéndose eco de la excusa «es una campaña de desprestigio internacional») y exaltar el crecimiento económico (por supuesto, sin mencionar tampoco que se basaba en la explotación acrecentada del trabajo). Su comentario demuestra que el debate sobre lo que hicieron Mises o Hayek frente al fascismo o la dictadura chilena sigue siendo actual.

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 07:47

    • Agregado. Para que no quede tan abstracta mi respuesta, llamo la atención sobre lo que dice Hayek, en el reportaje citado, sobre los salarios: la tasa de interés y el tipo de cambio podían ser «libres», pero no los salarios. Esto es, para que las cosas funcionaran, los salarios debían permanecer intervenidos por el Estado. En fin, los límites del «liberalismo» exhibidos sin pudor.

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 07:51

    • Un par de apuntes:
      1- eso de «la explotación acrecentada del trabajo» que dicho así suena espantoso, asumo es la forma marxista de expresar que hubo un aumento sostenido del nivel de salarios / vida de toda la población, no sin altibajos, obviamente hubo dos grades crisis en el medio, pero una vez superadas, permitieron al mismo modelo, generar un 4.1% de crecimiento anual promedio del PIB per cápita entre 1991 y 2005, un montón, incluso en términos de distribución, bien medida, el modelo también fue exitoso. Obviamente no es perfecto, puede haber algo mejor, pero seguro que ese algo no tienen nada que ver con Marx y compañía- https://www.cepchile.cl/cep/site/artic/20160304/asocfile/20160304100656/rev134_CSapelli.pdf
      2-respecto de Hayek y los salarios, es claro al respecto, que se rijan por mecanismos de mercado y punto, eso implica, flexibilidad a la baja/alza (onda Hong Kong), ni mas, ni menos no se requiere ninguna intervención del estado, salvo la de quitarse de en medio. Hay un texto interesante, «sindicatos, para que? donde queda claro su punto, me parece te estas guiando solo por una entrevista, y ahí es muy fino porque entran las traducciones, interpretaciones del periodista, etc.
      3- y por último, no es que «en nombre del crecimiento, todo esta permitido», la libertad es una sola, si le preguntas a Hayek por el modelo político, te va a decir que no es aceptable, a diferencia del modelo económico que si lo es, entonces el primero tiene que converger hacia el segundo, cosa que finalmente hizo. En estas cosas nunca hay blanco y negro, la dictadura de Pinochet no se justifica por lo que hizo (que fue un horror, en términos de derechos humanos), si acaso es justificable sería por lo que evitó, que fue que un país se transformara en una nueva Cuba (que hubiera sido una catástrofe en términos humanos, mucho mayor, ni que hablar económicos). Fue repudiable, lo fue, también se hicieron cosas repudiables para ganarle la guerra al fascismo nazi, y al comunismo soviético, así es la historia de la humanidad. Lo único que faltaba ahora es que los marxistas, (auténticos comerciantes de carne humana), corran a los liberales por temas de derechos humanos.

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      juan

      12/12/2022 at 10:09

    • ««la explotación acrecentada del trabajo» que dicho así suena espantoso, asumo es la forma marxista de expresar que hubo un aumento sostenido del nivel de salarios / vida de toda la población».
      Asume mal, No puedo explicarle aquí la teoría de la plusvalía de Marx, pero trate de informarse y estudiar antes de escribir cosas como esta. Para que se oriente: la plusvalía relativa explica por qué y cómo pueden aumentar al mismo tiempo el salario real y la tasa de explotación.

      En segundo lugar, la teoría de Marx explica por qué el desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo se basa en la explotación del trabajo.

      En tercer lugar, cuando triunfó el golpe militar se liberaron los precios y las tasas de interés, PERO NO LOS SALARIOS, que fueron mantenidos a un nivel bajísimo. Esto fue acompañado de la represión y supresión de las organizaciones obreras, sindicales y políticas. La tasa de plusvalía aumentó dramáticamente. En la nota se muestra cómo Hayek aprobó que los salarios estuvieran fijados.

      En cuarto término, no es cierto que haya solo una libertad. En la literatura sobre el asunto se distingue -en especial desde el clásico trabajo de Berlin- entre la libertad negativa y positiva. Un punto central de diferencia entre la noción de libertad de los austriacos y la que defendemos los marxistas.

      Por último, no el apoyo a dictaduras como la de Pinochet o al fascismo por parte de los representantes de la escuela austriaca está orgánicamente vinculado a su concepción y, en un plano más general, al enfoque que solo considera la libertad negativa.

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 10:24

    • Si, leí sobre el tema, fue en clave irónica que puse eso. Respecto de la libertad, no hay libertad económica vs libertad política, es lo que quise decir. Sobre los salarios, habría que ver si eran de equilibrio, quizá la fijación de la que hablaba hayek tuviera que ver con una política antinflacionaria, suele ser una medida típica para frenar la inflación inercial, pero eso es coyuntural, no una «concepción respecto de que como deban determinarse los salarios en si. En fin es muy amplio, lo dejo por acá. Saludos

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      juan

      12/12/2022 at 10:35

    • Fue en clave irónica eso, si leí sobre el tema, respecto de la libertad me refiero a que no es económica vs política, obvio que conozco esos matices que son claros y hay mucha literatura (positiva, negativa, etc.) Sobre los salarios, seguramente se refiere a un congelamiento puntual (suele ser un componente típico de una política antiinflacionaria, para frenar la inflación inercial), no a que per se el estado tenga que fijarlos de forma perpetua, lo lees descontextualizado a Hayek.

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      juan

      12/12/2022 at 10:42

    • ¿En qué lugar afirmé que Hayek planteó fijar los salarios de los chilenos «de forma perpetua»? Respuesta: en ningún lado. ¿Para qué mete entonces ese argumento? ¿Es el afán de defender lo que hizo Hayek a cualquier precio?
      El tema es que apenas triunfó el golpe de Estado los salarios quedaron congelados (y la clase obrera imposibilitada de defenderse, dado el poder militar que debía enfrentar) en tanto los negocios de la clase capitalista «se liberaban» (precios y tasa de interés). Esto permitió un alza repentina de la tasa de plusvalía (debería buscarlo, hace años leí un estudio que decía que en Chile, después del golpe, se había alcanzado una distribución del ingreso a favor del capital como había en pocas partes del mundo). Por supuesto, esa fijación de salarios no tiene por qué ser «perpetua». Pero duró lo suficiente como para ayudar decisivamente a recomponer la rentabilidad del capital. El episodio, y el hecho de que Hayek haya apoyado esa fijación de los salarios en Chile son reveladores de la real naturaleza del «liberalismo austriaco».

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 14:30

    • No tiene nada que ver, el gobierno militar asume en un escenario de hiperinflación, un plan antiinflacionario, en una economía con cierta bimonetariedad, tiene 4 componentes clásicos, ancla fiscal (contención del gasto), ancla cambiaria (tc fijo, o bandas de flotación), ancla monetaria (corte en emisión) y un congelamiento de salarios (para frenar la inercia). Es una receta típica, tasa de interés tiene que ser libre (real positiva) y los precios libres (para re acomodar las distorsiones de precios relativos). Si hicieron eso, estuvo técnicamente perfecto. Es una medicina amarga, sin duda, pero necesaria. Esto es de lo que hablaba Hayek (y cualquier economista formado). Cuando acumulas distorsiones tan grandes, inventando una distribución del ingreso insostenible, eso a la larga se paga y el capital toma lo suyo (restablece su tasa ganancia) y más (como las correcciones suelen ser exageradas, eventualmente se re equilibra y devuelve ese más). La rentabilidad del capital es condicion necesaria para el crecimiento, no se que tiene de raro, a menos que se viva en Cuba o Corea del Norte.

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      juan

      12/12/2022 at 15:02

    • Su comentario confirma lo que dice la nota que hizo Hayek. Apoyó a una terrible dictadura militar que impuso a la clase obrera una receta «técnicamente perfecta», basada en el aumento de la explotación. «Libertad» económica para la clase capitalista, represión y hambre para los que generan el valor con su trabajo. «Receta técnicamente perfecta». Terminamos aquí este intercambio. No tiene sentido seguir.

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 15:19

    • Hambre? si estaban racionando la comida en los últimos días del gobierno de Allende, pasaron de eso, al PBI per cápita más alto de la región, desde los inicios de 1980 a 2014 la pobreza cayó del 45% al 8% (sin planes, subsidios, ni distorsiones, de forma sostenible). La evidencia es contundente, aún siendo el peor exito del liberalismo, es superior a cualquier cosa lograda por Marx y sus díscipulos. Lo dejo por acá. Saludos,

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      juan

      12/12/2022 at 15:27

    • ¿Siempre discute así? Le digo que después del golpe el congelamiento de salarios y la liberación de precios provocó una enorme distribución de la riqueza en favor del capital y me sale con los datos a partir de 1980. Pero entre 1973 y 1978 hubo un aumento gigantesco de la miseria. Lo conozco incluso por gente chilena amiga que vivió esos años terribles. Sin poder, por supuesto, enhebrar la menor protesta (a esto usted lo llama libertad). Y luego vino la crisis «Chicago boys» de inicios de los 1980. Esto es, el crecimiento económico posterior tuvo como presupuesto una supresión de libertades políticas (derecho a la protesta, a la huelga, a la organización, a la huelga, a elegir) e incluso a la libertad de discutir salarios. ESO es lo que apoyaron Hayek, Friedman y prácticamente todos los liberales. Y es lo que defiende usted «en nombre de la libertad», faltaba más. Que es lo que dice la nota.

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 15:35

    • La diferencia entre Marx y la escuela austríaca es que justamente Marx no defendió nunca una libertad abstracta, carente de determinaciones, ni la sociedad como una suma de individuos y por lo tanto los conflictos sociales sean inexistentes (individualismo metodológico). Es la escuela austríaca, la de Chicago, el libertarismo y afines los que se la pasan hablando de la libertad (viva la libertad, carajo!!) y al mismo tiempo tienen como su mayor modelo a regímenes dictatoriales. Porque ni siquiera la aplicación de las políticas neoliberales en Estados Unidos les parecen ni les han parecido nunca suficientes. Chile era su paraíso porque sin libertad de prensa ni de manifestación, con la población temblando de miedo, es que se pudo implementar a fondo el sistema de pensiones de capitalización (que en todo el mundo sólo lo tiene Chile, todos los demás países mantuvieron algún tipo de sistema de reparto) y la mercantilización de la educación con las escuelas subvencionadas o chárter (que una vez más, ni siquiera en Estados Unidos han alcanzado el peso que tienen en Chile) para nombrar sólo dos ejemplos. En la actualidad yo no soy marxista, así que no es mi propósito defender a Marx, pero la «libertad» que ustedes proponen implica la regresión hacia un sistema de voto censitario al estilo del siglo XIX o directamente, algún tipo de dictadura muy represiva. Es por eso que cuando la resistencia del movimiento obrero lleva a que sus ideas no se puedan implementar dentro de la democracia, se quejan del «gradualismo» y de que sus ideas nunca han sido implementadas del todo

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      Pablo

      12/12/2022 at 18:26

    • La libertad del marxismo, en el ideal, muy ambiciosa, más abarcativa, que la noción más simple del liberalismo, pero por eso también mucho mas irrealizable y por ende más oscura en el fondo. En la práctica ni que hablar… me quedo con la libertad del liberalismo chileno, o norteamericano antes que la «libertad» del comunismo soviético. Respecto de pensiones, y educación, incurrís en puros lugares comunes, sobre educación en el neoliberal chile, egresa mucha mas gente de la educación media que en sus pares latinoamericanos, el sistema de reparto, quebrado en todos lados, en chile la capitalización desarrolló el país y acumuló un fondo gigantesco (que ahora se están timbeando pero bueno). No es que el liberalismo sea antidemocratico, sino que es escéptico respecto del FUNDAMENTALISMO DEMOCRÁTICO, son dos cosas totalmente distintas.

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      juan

      13/12/2022 at 12:59

    • Estimado Juan: creo que Ud. es algo injusto con los logros del liberalismo (o neo) en Chile y que deja fuera de sus claros éxitos la etapa previa a la “salida” de Allende. ¡No todo se logró después de setiembre del 73! Es muy injusto no reconocer que el estado de cosas que Ud. bien menciona (“Hambre? si estaban racionando la comida en los últimos días del gobierno de Allende”) fue obra puramente del Gobierno de la UP. ¿Habrá colaborado algo en eso algún pequeño paro de camioneros? Seguramente no. ¿Sabotajes? No, esos son “embelecos fraguados”, diría Borges. En fin, sea ecuánime y reconozca los méritos del empeño y esfuerzo de los que abrieron la trocha al milagro de los Chicago Boys. Por omisiones como estas es que ellos se llevan toda la gloria y los que allanaron el camino a la Libertad (que no tenían nada que ver ideológica ni políticamente con ellos, claro) pasan al olvido. Que los “Chicagos” luego hayan dependido de que el Estado chileno garantizara las condiciones para que el Mercado se expresara libremente (por ejemplo haciendo desaparecer o asesinando o hacinando en mazmorras o llenando de desagradecidos al modelo de la Libertad el Estadio Nacional), bueno, sí, ningún modelo es puro en la realidad. Y como Ud. bien dice era necesario, por el bien de los chilenos de bien: “medicina amarga, sin duda, pero necesaria”.

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      Mario

      13/12/2022 at 09:10

    • Algunos datos que no son «puros lugares comunes». Promedio de las pensiones nuevas pagadas en 2022 en Chile según Radio Bio Bio (no precisamente un medio de izquierda) 6,44 Unidades de Fomento (A$44371,6). Por supuesto, pensiones autofinanciadas, sin incluir la socialista y autoritaria PBS. Jubilación promedio en el reparto socialista y totalitario argentino:A$78.200 https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/mteyss-sss_indicadores_monetarios_2022_12.pdf Y con esto no estoy embelleciendo la situación de los jubilados en Argentina, que es espantosa. Lo único que trato es de responder a su defensa del sistema de capitalización. Es interesante que hable de la capitalización de los fondos de pensiones y no de los montos de los haberes que perciben los jubilados. Si, en Chile terminan la enseñanza secundaria una proporción mayor de estudiantes que en otros países latinoamericanos. En Estados Unidos todavía es una proporción mayor y las escuelas chárter, como ya dije, tienen un peos mucho menor, asi como las universidades con fines de lucro, que tanto han sido promovidas durante el modelo neoliberal en Chile, en Estados Unidos son llamadas «diploma mills» (fábricas de diplomas) y también tienen un peso mucho menor en términos de matrícula. Dicho sea de paso, los colegios subvencionados chilenos estan en su mayoría en manos de unas pocas empresas provenientes del sector inmobiliario https://www.ciperchile.cl/2014/06/06/colegios-subvencionados-asi-operan-los-siete-grupos-de-megasostenedores-que-lideran-el-negocio/ Yo ya no soy marxista, así que no me corra con la «libertad (o falta de ella) del marxismo soviético». Y vuelvo a algo que ustedes los libertarios esquivan continuamente, Ningún modelo les parece lo suficientemente cercano a su ideal. En Chile un porcentaje considerable de las exportaciones mineras estan controladas por una empresa estatal, Codelco, le suena? Evidentemente, hasta a Pinochet le faltó amor por la libertad para privatizarla. El hecho de que exista algún tipo de programa oficial de empleo, o de vivienda social, o incluso que el ejército se encargue de la construcción de carreteras en las regiones remotas, para ustedes es «socialismo y falta de libertad». Y todo eso pasa en Chile, y pasaba incluso durante el régimen de Pinochet. Quizás matando algunos miles más se podría haber privatizado Codelco y prescindido de todos los programas sociales, cosa que los desocupados tuvieran la libertad de morirse de hambre

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      Pablo

      13/12/2022 at 16:34

    • no me imagino a los chilenos pidiendo por el Sistema argentino… comparaciones en pesos, ni dólares o PPA, poco serio (te olvidas de cuanto aporta un chileno vs argentino, es mucho menos) en fin. Revisate la evolución de la producción de cobre chilena privada vs publica. Lo dejo por acá. Saludos,

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      juan

      13/12/2022 at 19:28

    • La comparación no está hecha en pesos, sino en UF, que es la medida que se usa para calcular los precios, salarios y en parte los impuestos en Chile desde la época de Frei padre (y que lógicamente se puede trasladar a pesos). En cuanto al poder adquisitivo, el costo de vida es más alto en Chile que en Argentina. De todos modos, mi intención no es defender el sistema jubilatorio argentino, pero la realidad es que aunque los salarios en Chile son más altos que en Argentina, las pensiones autofinanciadas (sin PBS), son efectivamente más bajas. Y si, hay un reclamo desde antes del estallido social de 2019 para terminar con las AFP. Lo que pasa es que para ustedes cuando surge el descontento popular contra su maravillosa libertad, es todo subversión, guerra molecular, Maduro, Soros… Aunque ha aumentado el peso de la minería privada, Codelco sigue teniendo una importancia considerable (sobre todo como fuente de ingresos para el fisco). Y dicho sea de paso, vuelvo a la misma pregunta de antes, aparte del cobre en Chile hay empresas estatales en el área de petróleo, ferrocarriles, la construcción de carreteras en zonas marginales la lleva a cabo una dependencia del ejército. Todas esas políticas estan equivocadas para ustedes? Las consideran «socialistas»? Y sobre ese detallito del «fundamentalismo democrático». ¿La validez de la democracia es contingente a que no se modifique el modelo económico de libre mercado irrestricto que ustedes defienden? En cuanto se trate de tocar un poquito ese esquema llamamos a los milicos?

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      Pablo

      14/12/2022 at 14:05

    • Las pensiones son mas bajas porque el chileno promedio aporta mucho menos que un argentino / uruguayo (mi caso) promedio, es básico y no tiene que ver con el sistema de pensiones en si, sino con las tasas de aportes (personales+patronales) que tengas, si yo aporto 20 entre empleado y patron y un chileno aporta 10, su pension va a ser mas baja (por mas que la afp haga un excelente trabajo administrando su fondo) . La democracia no es un «contingente» pero puede ser más represiva sobre la libertad individual (si se lleva a extremos) que una dictadura. Es una discusión eterna, que va desde la revolución inglesa vs la francesa, muy bien planteada por Burke, Toqueville y otros. La reivindicación liberal es la plena vigencia del estado de derecho, es decir gobierno de leyes y no de hombres, limitado constitucionalmente, basado en principios abstractos y leyes generales que se aplican a todos por igual, ni mas ni menos. La democracia mal entendida, lleva a gobierno de hombres, no de leyes y a particularismos y tratamientos desiguales.

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      juan

      14/12/2022 at 14:35

    • Las pensiones en Chile son más bajas porque hay menos aportes. Mejor habría que aclarar que es porque no hay aportes PATRONALES, que ese es el verdadero objetivo de los sistemas previsionales de capitalización. Burke defendía mantener el sufragio restringido al 5% d la población, con representación corporativa de la Iglesia Anglicana y las universidades, al estilo medieval, que después retomaron Mussolini y Franco. Tocqueville veía incluso a la democracia norteamericana, que excluía a los afroamericanos, como un sistema peligroso. Claro, la democracia puede ser más represiva para los patrones, les puede quitar el «derecho» a ofrecer jornadas de trabajo de 12 horas diarias, a despedir trabajadoras embarazadas. Tremendos atropellos a las libertades individuales. Por eso volvamos al sufragio restringido, o pongamos a gobernar un milico que mate a toda la gente que se atreva a protestar porque las jubilaciones son más bajas para aumentar las ganancias patronales. Eso es verdadera libertad. Viva la libertad, carajo!!

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      Pablo

      14/12/2022 at 22:39

    • Toda carga sobre la seguridad social, la paga directa (aporte personal) o indirecta (aporte patronal) el trabajador, porque ambas le quitan parte de SU SUELDO, sea antes, o después del nominal, así que no es válido tu argumento. Leer a esos pensadores con ojos del siglo XXI… bueno es de mínimo, mala fe. El hecho de que la revolución francesa fuera un proceso que derrocó a un rey absoluto, para terminar coronando a un emperador más absoluto que todos los anteriores hasta Carlomagno, debería darte una pista de lo que estos pensadores quisieron decir.

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      juan

      15/12/2022 at 09:51

    • Se nota ese cambio constante de argumentos. Ahora resulta que los aportes patronales son parte del salario que se le quita al trabajador (como, no era que el salario representa la utilidad marginal del trabajo?). Dicho sea de paso, la culpa de que las pensiones en Chile sean tan bajas es de los jubilados? Cada vez se están enroscando más. El razonamiento de que una revolución democrática radical lleva inevitablemente al cesarismo fue el que inspiró a Carl Schmitt y otros teóricos fascistas de los años ’20 para atacar a la democracia. Y yo juzgo a Burke con los valores del siglo XXI porque ustedes lo siguen defendiendo en el siglo XXI. Y de hecho, Alberto Benegas Lynch sigue defendiendo el voto restringido ahora, no en el siglo XIX. Pero queda claro que ustedes se indignan con el «totalitarismo marxista» no por sus atrocidades, que no niego que las haya tenido, sino porque golpeó sus intereses de clase, lo que ustedes llaman «sus derechos de propiedad». Yo no tengo «derechos de propiedad» que el socialismo me pueda quitar. Tengo desacuerdos con el marxismo por otros motivos. Y entre ellos está que las experiencias socialistas del siglo XX han menospreciado la democracia. Pero en eso los libertarios, austríacos, liberales o el nombre que se vayan a poner mañana no se diferencian para nada. No me extrañaría que si seguimos este intercambio usted termine reivindicando a Hitler porque «salvó a Alemania del comunismo»

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      Pablo

      15/12/2022 at 13:13

    • La “reivindicación liberal” (pero del liberalismo del S. XIX) puede ser eso de “plena vigencia del estado de derecho… gobierno de leyes”, etc. Pero no tiene que ver con la reivindicación “neoliberal”, la del S XX y actual, de los Chicago Boys y los Gary Becker, por poner otro ejemplo. El liberalismo actual (el “neo”) reivindica la ampliación de la lógica del mecanismo económico a ámbitos y dominios que hasta ahora no formaban parte de esa lógica. El nuevo Homo económicus es una “empresa en sí”. Para eso pergeñaron la teoría del “Capital Humano” (T. Schultz, también Becker), y la inversión en esa senda, en educación, por ejemplo, para “acrecentar” el CH. Aspiran a un análisis económico puro, de “asignación óptima de recursos”, con el que se abordarán felizmente problemas sociales complejísimos y determinados en gran parte por la propia organización social del sistema vigente (por eso Becker analiza el sistema penal y la criminalidad, no desde la lógica moral o con teorías jurídicas sino con la lógica economicista del mercado libérrimo y tratando de demostrar que “las políticas óptimas para combatir el crimen son parte de una óptima asignación de recursos” https://www.nber.org/system/files/chapters/c3625/c3625.pdf, p. 45). Por eso, los “principios abstractos”, las leyes, el estado de derecho, son meros complementos inesnciales que acompañan el núcleo teórico, que adornan el relato. Ahora cada individuo (los que alguna vez fueron miembros de algo llamado excesivamente clase trabajadora…) es, ni más ni menos, un “empresario de sí” (término tan a la moda por las filosofías de moda y ya consagrado y suscripto por Foucault en 1978/9) cada uno es una empresa, productor y consumidor a la vez. ¡Qué manera fabulosa de inventar fábulas, queridos liberales!

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      Mario

      15/12/2022 at 16:07

    • Agregado: cito a Gary Becker porque la nota que origina este interesante intercambio se titula “Milei y los austríacos, fascismo y dictadura”, y el asno que anda paséandose por los estudios de tv y rebuznando a chillido limpio suele citarlo como uno de sus principales referentes intelectuales.

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      Mario

      15/12/2022 at 16:18

    • Justamente en estos días estoy trabajando una nota de complemento de la anterior, esta vez dedicada a las concepciones racistas de un referente central de los austriacos, Murray Rothbard. Pues bien, y ya que lo menciona a Becker, es interesante que explica la discriminación «por los gustos y preferencias». Y la gente, siempre según Becker, sacrifica bienes materiales para darse el gusto de discriminar. El individualismo metodológico llevado al extremo. No lo voy a mencionar en la nota sobre el enfoque racista de Rothbard, pero vale decir que es otro de los admirados por Milei.

      Y ya que estamos, mencionemos que la «superación» de Becker estuvo a cargo de Arrow – Phelps. Según estos, los productores se apoyan en estereotipos raciales por representar un menor costo en los negocios. O sea, discriminan porque es más barato confiar en los estereotipos grupales que en un test para la competencia individual. Arrow es otro de los admirados por Milei (véase la nota sobre el teorema de Arrow y democracia en este blog).

      En fin, estamos ante cumbres del pensamiento universal. ¿Por qué hay diferencias de ingresos? Pues porque hay grupos humanos intelectualmente inferiores dada su constitución genética. ¿Por qué hay discriminación racial? Porque hay mucha gente a la que le gusta discriminar. Y así de seguido.

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      rolandoastarita

      15/12/2022 at 16:36

    • Ya que estas en el tema del racismo, te sugiero leer escritos de Marx respecto de los latinoamericanos por quienes demostró siempre una extrema y bastante repugnante aversión racial (ver textos sobre bolívar, o mexico en artículos periodísticos), más alguna cosa sobre la india (texto más académico) donde da a entender algunas cosas interesantes. El liberalismo de adam smith sostiene que todos somos naturalmente iguales y que la experiencia y la vida, dan origen a las diferencias, hayek cree que ya de entrada la desigualdades entre los seres humanos son gigantescas, y la ciencia le dio la razón (ni mejores, ni peores, simplemente distintos). De ahí la reivindicación liberal por la igualdad moral y la igualdad ante la ley son in disociables del liberalismo (sin eso, es la ley del mas fuerte). Pero ese es el problema de los marxistas, son una ideología, y como toda ideología siempre ejerce la critica respecto de los demas, pero nunca de si misma. El liberalismo, como doctrina, es amplia, pluralista y sujeta a cambios, es ultra critica consigo misma. La verdad, tenía mejor opinión de este sitio. Pero viendote como dedicas tiempo a sacar de contexto y vender una visión completamente maniquea de tus oponentes teoricos, me decepciona bastante. Por suerte, con los marxistas analíticos, se puede hablar con un mínimo de seriedad intelectual.

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      juan

      15/12/2022 at 17:03

    • También encontrarás escritos de sesgo racista en Engels. Por caso, cuando se refiere a los pueblos sin historia. La idea de raza, y de diferencias de razas, estuvo extendida en el siglo XIX. Hoy ningún marxista defiende esas concepciones.

      Subrayo: incluso la noción de raza desde hace más de 70 años es rechazada por antropólogos, genetistas y otros investigadores. Así cómo la idea de que, por ejemplo, las diferencias intelectuales (coeficientes de inteligencia) entre negros y blancos, se expliquen por herencia genética. Cantidad de investigaciones y papers han rebatido los desatinos del tipo «The Bell Curve». O la «explicación» de la opresión secular de la mujer por causas «biológicas», como hizo Rothbard. Y no se trataba del siglo XIX, sino de 1973 y 1994 (escritos de Rothbard que siguen a disposición de quien quiera verlos. ¿Cómo es que los Milei y compañía sigan haciendo silencio sobre semejantes escritos?

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      rolandoastarita

      15/12/2022 at 17:17

    • Juan, podés encontrar en este mismo blog varias notas que son críticas con puntos de vistas de Marx y muchas otras que son muy críticas de puntos de vistas de intelectuales marxistas o de corrientes políticas marxistas. Me parece que no aplica tu acusación.

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      Hugo Ramón Soul

      16/12/2022 at 09:24

    • Es muy frecuente para las teorías racistas y misóginas disfrazar su inferiorización de determinados grupos humanos diciendo que no defienden la desigualdad sino la «diferencia». Asi, los sectores religiosos conservadores y muchos charlatanes «neurocientíficos» como Facundo Manes, sostienen que las mujeres estan genéticamente mejor capacitadas para actividades como la crianza de los niños (que en la sociedad capitalista se encuentran entre las menos remuneradas) o para las ciencias sociales y humanidades (a las que al mismo tiempo no consideran «verdaderas ciencias»). Los racistas «científicos» al estilo de Phillippe Rushton y Richard Lynn sostienen que los negros estan mejor capacitados que los blancos para actividades que requieren mucho esfuerzo físico, como los deportes y la sexualidad (¿los estará afectando el consumo de pornografía?) pero al mismo tiempo son inferiores en términos de inteligencia. Sostener que la desigualdad entre los seres humanos tiene bases genéticas es inevitable cuando no se pueden explicar los tremendos niveles de desigualdad que existen en el capitalismo en base a la «utilidad marginal de x» o la «postergación de z». Pör otro lado, el libertarismo se opone categóricamente a las políticas de acción afirmativa y a la prohibición de la discriminación laboral o en cualquier otro ámbito porque «vulneran la libertad económica». O sea, yo como dueño de un restaurante tengo derecho a poner un cartel en la entrada que diga «no se admiten judíos». Dicho sea de paso, el partido libertario sudafricano Action South Africa formó en 2021 una coalición para gobernar la municipalidad de Johannesburgo en la que está incluído el Freedom Front Plus, un partido formado por antiguos dirigentes del ala más dura del régimen del apartheid y que tiene su mayor base social entre los afrikáners (blancos de origen holandés). Varios actuales dirigentes del Freedom Front Plus se opusieron a la liberación de Mandela hasta el último momento porque lo consideraban un «peligroso terrorista marxista»

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      Pablo

      16/12/2022 at 16:57

    • Rolando, si, la China de Mao, con Mao en vida, apoyo a Pinochet, igual que la URSS apoyo a Videla, desde el comienzo. El apoyo de EEUU a Videla duró hasta que se fue Ford, unos 9 meses, pero Carter le hizo un embargo de armas, obligó a Argentina a firmar el Tratado de Tlatelolco (para que no tenga armas nucleares) y denunció los crímenes y desapariciones, incluidas las monjas francesas. La dictadura nacional-socialista del Proceso sostuvo a la URSS en la criminal invasión de Afganistán, en la cual 1,5 millones de afganos fueron asesinados por el nacional-socialismo Soviético. Acá no solo el PC apoyo la dictadura, otros partidos de izquierda también. El PST lo hizo desde el comienzo (en una página de trotskistas argentinos están los documentos); luego todo el peronismo y toda la izquierda argentina apoyaron la dictadura en el 82 (carta Ubaldini, cuadro montoneros enviado a Reino Unido a colocar bombas en los submarinos, etc). Si Mao apoyaba una dictadura, Brezhnev apoyaba la otra, y viceversa, sobre todo si tenían conflictos (como el Canal de Beagle). Cuba y Libia también apoyaron a Videla

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      Gogol

      25/12/2022 at 02:45

    • Acerca de que el PTS apoyó a la dictadura, no sé de dónde sacan eso. En marzo de 1976 yo era militante del PST y en ningún momento supe de algo así. Sí hubo muchos errores y problemas de caracterización de la situación política antes del golpe (el PST negaba lo que todo el mundo veía, que se venía un golpe), e inmediatamente después del golpe, cuando se caracterizó que era una dictadura «blanda» (no recuerdo exactamente el término). Pero de ahí a apoyar a la dictadura hay un tramo muy grande. No sé qué «documento» pueden citar para decir que el PST apoyó a Videla.
      Un tema secundario: no entiendo por qué califica a la dictadura de Videla de «nacional socialista». No fue un régimen nazi.
      En cuanto al 82, fue más complejo: muchos grupos de izquierda apoyaron la invasión a Malvinas, pero se mantuvieron críticos de la dictadura.

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      rolandoastarita

      25/12/2022 at 10:27

    • En la parte del artículo del periódico «Cambio», está la cita. https://prensaobrera.com/aniversarios/el-pc-y-el-pst-frente-al-golpe-militar. Luego, apoyaron la dictadura en el 82. Crítica o no críticamente, la apoyaron, y eso es todo. La dictadura mantuvo las empresas públicas del modelo peronista, y tuvieron 8 años para cambiarlo si querían. Fue una dictadura con un claro contenido antisemita y antioccidental.

      Repito, la República Popular China (que en este momento está destrozando las protestas que pedían la caída de Xi Jinping, abriendo todo a propósito sin un solo chino vacunado, con lo cual se estiman varios millones de muertos, sin que la izquierda diga una palabra), apoyo en aquella época a Pinochet.

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      Gogol

      25/12/2022 at 13:19

    • Pero las citas que hace Prensa Obrera, referidas al golpe del 24/03 son de caracterizaciones; en particular, de la situación política marcada por una falta de resistencia casi total, por parte de la población (y la clase obrera en especial), al golpe. En ningún lado, hasta lo que conozco (dejé de militar en el PST aproximadamente en mayo del 76) se planteó algo siquiera parecido al apoyo a Videla. Algo similar se puede decir de la posición ante la toma de Malvinas (en ese momento yo militaba en el PST). Hubo una política de apoyo a la toma de Malvinas y crítica de la dictadura por su estrategia cuando se precipita la guerra con Gran Bretaña.
      Sobre que la dictadura mantuvo las empresas públicas (estatales) es cierto pero no veo qué tiene que ver con que el PST haya apoyado a la dictadura durante 8 años.
      Por último, es cierto que bajo la dictadura de Videla, hubo antisemitismo, pero esto no es suficiente para sostener que se trató de un régimen nazi (campos de concentración con cientos de miles de judíos, genocidio). De hecho, en las fuerzas armadas argentinas hubo una larga tradición antisemita, que lógicamente continuó bajo Videla. Pero, repito, esto no da elementos como para decir que se trató de un régimen nazi (o que fueran regímenes nazis las dictaduras anteriores a Videla).

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      rolandoastarita

      25/12/2022 at 13:39

    • Rolando, el artículo dice que se envió condolencias a militares «víctimas» de la guerrilla. Y que no se defendió a presos políticos. Después Zamora durante La Tablada envío coronas a los familiares de los militares muertos. Situaciones distintas, pero misma gente y misma actitud… Nuevamente, apoyar a una dictadura fascista que ataca a otro país (las Malvinas -hispanizacion del francés «Iles Malouines»- jamás fueron argentinas) y mata civiles o genera más condiciones para su muerte (se computan oficialmente tres civiles muertos por el fuego cruzado: hubo más) es exactamente apoyar la dictadura. La izquierda y el peronismo apoyaron la dictadura pro Soviética del Proceso. No lo confesaran, pero en sus fueros íntimos creían que los militares estaban girando hacia el Socialismo o alguna cosa así. Entrar en guerra con el Reino Unido tampoco es cualquier cosa, y es algo que la mayoría de los izquierdistas aún celebra… Sobre nacional socialismo, no defino a este por el genocidio de judíos, sino por la estructura económica (fuertemente estatizada), la dictadura política, la militarización de la sociedad, la propaganda, etc. China, por ejemplo, tiene un régimen nacional socialista («socialismo con características chinas»), dónde se mezclan Marx, Engels, Mao, Lenin y Confucio. Hay campos de exterminio en Xinjiang, aunque las víctimas son musulmanes.

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      Gogol

      25/12/2022 at 17:16

    • «Se envió condolencias a militares» (cuando el gobierno de Isabel). Eso es distinto a apoyar el golpe.
      «No se defendió a guerrilleros presos». De nuevo, eso no fue apoyar el golpe. Sobre este último asunto participé personalmente en colectar dinero para presos de la guerrilla (en 1975) y tuve discusiones por ese motivo con la dirección del PST. Pero los argumentos sobre ese asunto no tenían nada que ver con algún apoyo a la dictadura militar. Lo mismo se puede decir del envío de condolencias de Zamora por militares muertos en La Tablada. Se lo puede criticar, pero eso no es sinónimo de apoyo a la dictadura de Videla. No se puede decir cualquier cosa. Para darle un ejemplo, cuando los anarquistas mataron al embajador alemán en Rusia, bajo el gobierno soviético, el partido bolchevique (Lenin personalmente) envió condolencias a Alemania. Por supuesto, se puede discutir pero de ahí a decir que el gobierno bolchevique apoyaba al Estado alemán hay un trecho. No hay forma de clarificar una diferencia si todo es usado para hacer acusaciones de este calibre. Cuando decimos que el PC apoyó a Videla tenemos hechos y datos, reiterados y claros, incluso cantidad de testimonios de la misma militancia PC.

      Más en general, no entiendo esta manera de discutir en la izquierda. Pareciera que hay un desprecio por datos y hechos. Antes dijo que la dictadura instalada en 1976 era nazi y antisemita. Le argumento que no era nazi y ahora escribe que era fascista. Ya expliqué en otras notas la diferencia entre Italia 1920s y 1930s y Argentina 1976-83. Por otra parte, hay una diferencia apreciable entre apoyar a la dictadura de Galtieri y apoyar a Argentina en el enfrentamiento con GB. Personalmente, no estoy de acuerdo con hacer de Malvinas una causa nacional, pero comprendo que no se puede por eso acusar a toda la izquierda de estar con la dictadura. Para colmo ahora dice que la militancia pensaba «en su fuero íntimo» (¿?) que los militares estaban girando al socialismo. O sea, cuando me torturaban los milicos en 1976 usted dice que en mi fuero íntimo pensaba que los torturadores hacían lo que hacían por el socialismo. Bueno, cuando se llega a estas barbaridades digo basta. No tiene sentido mantener un intercambio en estos términos.

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      rolandoastarita

      25/12/2022 at 23:20

  2. Ronaldo siempre he pensado que este debate podría tener dos perspectivas. Una, la de qué realmente dijeron e hicieron Mises y Hayek. Yo por ejemplo podría enviarle mi sertículo sobre la filosofía política de Mises donde interpreto al párrafo de Mises sobre el fascismo de un modo muy diferente al suyo. Y así. Pero estos debates son interminables. Finalmente ningún texto tiene dentro del texto a su con-texto y por eso, si no hay empatía con el autor, todo texto puede interpretarse del modo que querramos. Remito aquí a las normas de interpretación estudiadas por Umbero Eco en «Los límites de la interpretación». Pero esto me lleva a la segunda perspectiva. Y es la siguiente. ¿Hasta qué punto es justo querer juzgar a un autor por sus errores? ¿Quién no los tiene? El juicio justo sobre un autor tiene que pasar por su núcleo central, utilizando la terminología de Lakatos, y no s´é si es justo condenar a un autor por los errores que haya cometido que no forman parte de su núcleo central. Yo mismo me paso la vida defendiendo al núcleo central de Horkheimer y Adorno contra las c´riticas de los liberales que no quieren saber nada con ellos porque «eran marxismas», desconociendo que el marxismo de la Escuela de Frankfurt no es leninista. ¿Por qué no proceder con la misma justicia con los austríacos? ¿O no será que los marxistas no soportan que hayan sido liberales clásicos, defensores de la república constitucional y de la economía de mercado, y ENTONCES gozan enrostrándoles sus contradicciones vitales? ¿Es justo hacer eso?
    Algún día los marxistas no leninistas y los liberales clásicos deberíamos concordar en una interpretación de nuestros respectivos autores que pase por su núcleo central y no confundir a este último con los errores de los autores que no formen parte de ese núcleo. Creo que eso facilitaría notalblemente la discusión. De lo contrario no que dada nadie. ¿Eso es el trabajo académico? ¿La terea de la cancelación? Jefferson tenía esclavos, Russel dijo «al diablo con la lógica» una vez que se enojó. Y salvando las distancias, la metafísica de Hiedegger no pasa por su estúpido apoyo al régimen de Hitler. No podemos pasarnos la vida cancelando autores y olvidando sus núcleos centrales. Propongo interpretaciones más justas.

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    Gabriel Zanotti

    11/12/2022 at 18:35

    • «¿Hasta qué punto es justo querer juzgar a un autor por sus errores?»
      Dos cuestiones: a) los defensores de la escuela austriaca niegan el apoyo a dictaduras o fascismo por parte de Mises o Hayek. «No, Hayek no apoyó el régimen de Pinochet», de Britton, en Mises wire. Mostramos que sí, que Hayek apoyó a Pinochet. Entonces ahora «no es justo condenar a un autor por sus errores». ¿Pero no es que no había apoyado a Pïnochet? Además, ¿por qué no es justo criticar (no puedo «condenar» a nadie a pena alguna) semejante grado de «errores»?

      b) En segundo lugar, «errores» de este tipo no son trueno en cielo sereno. La orientación que tuvieron Hayek, Friedman y otros fue exaltar los «logros económicos» y pasar por alto la brutal represión y el ataque a los derechos humanos. Lo cual es revelador de las prioridades. Pienso ampliar este asunto en un próximo artículo centrado en Berlin y, de nuevo, su actitud ante dictaduras.

      Por otra parte, y sobre la afirmación (aunque está bajo la forma de pregunta retórica) «los marxistas no soportan que hayan sido liberales clásicos, defensores de la república constitucional», la encuentro fuera de contexto histórico. Es que en el siglo XIX Marx y Engels apoyaron decididamente al movimiento cartista y en general la reivindicación del derecho al voto sin restricciones. ¿Acaso esa fue la posición del «liberalismo clásico»?

      Una precisión: el tema no es del pasado, sino actual. De nuevo, aliarse con un personaje como Bussi no es un simple «error» (del tipo «estaba distraído» o «no sabía quién era»). Es una línea política.

      Por último, para el año próximo se podría organizar un debate centrado en la tesis de Hayek sobre el «orden espontáneo». Sinceramente, no veo la manera en que puede conciliar ese enfoque con el marxismo de, por ejemplo, Marcuse («Razón y revolución»).

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      rolandoastarita

      11/12/2022 at 22:36

    • Yo no niego el apoyo de Hayek a Pinochet, aunque en un debate habría que aclarar muchos contextos. Sólo digo que ello no refuta sus logros a favor de una democracia constitucional. Pero comprendo que eso a vos te parezca muy grave, como a mí me parece muy grave el apoyo de muchos argentinos que hoy gobiernan al terrorismo del ERP y Montoneros. Todos tenemos que hacer un mea culpa de la delicada década del 70, y hasta que ese mea culpa no sea justo y equánime, estos debates serán interminables. Sobre organizar un dabate sobre el orden espontáneo, de acuerdo, pero obvio que no es compatible con el marxismo de Marcuse……

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      Gabriel Zanotti

      11/12/2022 at 23:52

    • «¿¿Yo no niego el apoyo de Hayek a Pinochet». Pero la mayoría de los «austriacos» sí lo niegan. Por eso no he leído ninguna crítica de austriacos a notas como la que he citado en el blog. Por otra parte, en la nota argumento por qué la posición de Hayek es profundamente reaccionaria. No es solo el apoyo a dictaduras como la de Salazar o Pinochet.
      Con respecto a «todos tenemos que hacer un mea culpa de la delicada década del 70», no entiendo por qué tenemos que ser «todos». Ni por qué se debe excluir lo ocurrido antes de los 70. ¿Por qué no preguntarse qué postura tuvieron los liberales en los golpes militares de 1955 y 1966? Y esto para no ir más hacia atrás.

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      rolandoastarita

      12/12/2022 at 07:39

    • Bueno Ronaldo el tema es muy sensible para seguirlo sólo por acá sin el contexto personal.

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      Gabriel Zanotti

      12/12/2022 at 09:01

    • El profesor Zanotti es partidario de una especie de libertarismo «cool», que en lugar de Mises y Rothbard se basa en las corrientes epistemológicas posmodernas. El único problema es que todo eso funciona solamente para los debates de la academia norteamericana (y aún así en la última Convención del Partido Libertario yanqui ganaron los rothbartianos del Mises Caucus). Pero en América Latina y en la Argentina en partícular el libertarismo lo representa gente como Alberto Benegas Lynch, que en 1983 justificó en TV abierta durante el programa «Tiempo Nuevo» la desaparición del dirigente sindical Oscar Smith y actualmente pregona el sufragio restringido. Para los libertarios criollos el posmodernismo es parte del «marxismo cultural» porque estan decididos a no perder tiempo en debates académicos e implementar su utopía libertaria a sangre y fuego. Y para eso no sirven Ayn Rand, Robert Nozick o el último niño terrible del libertarismo posmoderno. Necesitan misoginia, nacionalismo extremo, belicismo, racismo y todo ese tipo de ideas para justificar ideológicamente la represión masiva que van a necesitar para hacer «avanzar a la libertad»

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      Pablo

      12/12/2022 at 00:19

    • En ciertas ocasiones los temas se vuelven «demasiado sensibles» cuando uno se queda sin argumentos.

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      luisgac

      12/12/2022 at 19:15

  3. Gracias por el articulo muy bien escrito y situado historicamente. En mi caso desconocia el facismo Austriaco y su relacion con Von Misses. En cuanto a Friedman q es Monetarista, el y sus Chicago Boys, q participaron en el Gobierno de Pinochet generando el fracaso economico q tuvo su cenit en la crisis de 1982. Tal fue el hartazgo de los militares Chilenos con los Chicago Boys, q le exigieron a Pinochet q no pusiera mas Ministros de Economia educados en Chicago desde 1982. La recuperacion Chilena, q desde niveles muy bajos se inicia en1983, con «ayuda de USA» fue dirigida por Ministros no formados en Chicago

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  4. A los demás: mi hermenéutica no es post-moderna, es Gadamer basado en Husserl, eso NO es post-modernismo.

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    Gabriel Zanotti

    12/12/2022 at 09:02

    • El problema central que encierra este debate no es ni filosófico ni moral, sino histórico. La cuestión de fondo es si los liberales reales en la historia real apoyaron o no apoyaron dictaduras reales. Y cuando uno revisa la historia real, se verifica que los liberales repetidas veces apoyaron las dictaduras (obviamente aquellas dictaduras que defendían al capital).
      Y esto que se ve a nivel mundial, se repite en argentina: todas las dictaduras siempre fueron bendecidas por los principales liberales del país. Hay que hacerse cargo de lo que hizo el liberalismo realmente y dejar de mirar para otro lado.
      Como dato de color, le recuerdo a Zanotti que uno de los think tank que integra (LyP) tiene entre su dirección a Manuel Solanet, supuesto defensor de la libertad pero que durante la dictadura de Videla fue Secretario de Hacienda de la Nación (1981/82) y Secretario Técnico del Instituto Nacional de Planificación Económica (1977/81).
      Saludos

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      cristianjcaracoche

      12/12/2022 at 13:30

    • No me interesan demasiado los matices entre Gadamer con su giro hermeneutico y el posmodernismo, se los dejo para usted que es especialista en eso. A lo que voy es que los libertarios que tenemos en Argentina y América Latina en general, les interesan mucho menos que a mí ese tipo de debates. Su fundamento ideológico fuera de la economía es el conservadurismo al estilo de Burke, Bonald y de Maistre, y las corrientes de extrema derecha que los continúan en la actualidad. Dicho sea de paso, Pinochet en Chile mientras tenía a los Chicago Boys en la parte económica y recibía visitas casi en peregrinación de gente como Mises, Hayek y Friedman, en el ámbito político su principal asesor era el conservador católico Jaime Guzmán con su «gremialismo» calcado del falangismo español. Lo que se dice un verdadero paladín de la libertad. Chile, dicho sea de paso, fue él último país latinoamericano en tener ley de divorcio

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      Pablo

      12/12/2022 at 18:03

    • Rolando,no Ronaldo

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      GUS LIZA

      13/12/2022 at 13:50

  5. Recuerdo haber leído «El individuo contra el Estado» de Herbert Spencer, escrito x 1880.
    El tipo sostenía v gr q el liberalismo más q abolir ciertas prohibiciones, establecía nuevas.
    Sólo le faltó mencionar la libertad de venderse como esclavo.
    Mi punto es q estos tipos no sólo no son «libertarios» (sinónimo de anarquista) sino tampoco liberales; el liberalismo siempre ha encarnado la izquierda de la burguesía.
    Llama la atención q nuestros»liberales» no sean filósofos (pienso en Benedetto Croce o Stuart Mill) ni abogados sino exclusivamente economistas; lógico q sólo defiendan el liberalismo económico (presunto liberalismo porq siempre hay alguien exceptuado q se beneficia y mucho.

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    santiago

    12/12/2022 at 13:15

    • Además, estos «economistas» creen ciegamente en dogmas pero se presentan como «pensadores científicos». Un absurdo total. Su forma de interpretar la economía está más cerca de la religión que de la ciencia. Hace años que digo que Milei es un burro, y lo sostengo con argumentos. Por ejemplo, insultó a una periodista salteña llamándola «burra» orqeu ella había planteado que «Roosevelt había puesto en práctica políticas Keynesianas». Pero como «La Teoría General…» de Keynes se publico en 1936, y Roosevelt ya estaba poniendo en práctica sus políticas «heterodoxas» desde antes de ese año, entonces… no se podía hablar de «keynesianismo aplicado por EEUU». Encima, el BURRO dijo que el libro de Keynes era una «mierrrrrda» (con la r remarcada). O sea ¿la única manera de difundir ideas, s a travbés de libros? ¿Keynes no estaba al frente de cátedras en Inglaterra, no publicaba papers o artículos en revistas? ¿no había Cpongresos de Profesionales o intercambio por carta? Entonces, con esa «lógica» absurda propia de los liber(o)tarios neoliberales, como el primer evangelio se escribió en el año 60, más o menos… quiere decir que durante 60 años de la era cristiana, NO EXISTIERON CRISTIANOS. Una imbecilidad total. A partir de ahí, todo lo que pueda decir será puesto entre paréntesis por mí…

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      Ariel

      19/12/2022 at 15:00

  6. Totalmente de acuerdo, el liberalismo fue cómplice de dictaduras, del fascismo y también de otras porquerías como el colonialismo y la esclavitud.

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    Omar

    12/12/2022 at 21:01

  7. Sin ánimo de defender a los más conservadores, sí creo que es importante resaltar que una verdadera democracia no es votarlo todo a tontas y a ciegas. Sólo deben votar los implicados en cada tema tras el debido debate reflexivo.

    Debe haber instituciones, leyes y garantías, separación de poderes, arbitrajes, etc… Porque sí no, sería fácil acabar como en los juicios populares de la revolución china, donde se ejecutaba a gente al tuntún de forma seguramente demagógica e irreflexiva.

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    David Martín

    14/12/2022 at 14:07

  8. En «Ley, Leigislación y Libertad», Hayek propone una «asamblea de notables»… ¿Y eso no lo acerca al fascismo?

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    Ariel

    19/12/2022 at 14:54

    • Por supuesto que esa propuesta no lo ubica en el fascismo. Por eso en la nota hablo de una posición conservadora (extremadamente conservadora). Lo que sí lo acerca al fascismo es el apoyo a la dictadura de Pinochet. Aunque el régimen no haya llegado a ser fascista (en el sentido del fascismo italiano, que sí avaló Mises), sí tuvo rasgos fascistas. En particular, brutal ataque a las organizaciones obreras, apoyo activo de sectores más o menos amplios de la clase media.

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      rolandoastarita

      19/12/2022 at 15:08

  9. A grandes rasgos comparto la crítica de Rolando Astarita a Hayek y Von Mises, este último apoyó al austrofascismo porque las políticas sociales y redistributivas de la Viena roja de los años 20 le resultaban insoportables (aunque habían aumentado enormemente el bienestar de las clases populares vienesas). Pero creo que usted no le hace justicia a Edmund Burke cuando lo retrata poco menos como un reaccionario de pacotilla, una visión más constructiva aquí : Reactionary Prophet
    Edmund Burke understood before anyone else that revolutions devour their young—and turn into their opposites

    By Christopher Hitchens https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2004/04/reactionary-prophet/302914/

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    Alfonso

    21/12/2022 at 15:52

    • Pero que bienestar? es la época de la hiperinflación esa, como siempre tuvo que venir la derecha (Seipel) y medio que tratar de arreglar el desastre (lo que al final, costó mucho consiguió).

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      juan

      21/12/2022 at 16:40

  10. Después de 1934, Gunther comentó: «En Viena, los socialistas produjeron una administración notable, por lo que probablemente sea el municipio más exitoso del mundo. […] Los logros de los socialistas de Viena fueron el movimiento social más estimulante del período de posguerra. en cualquier país europeo. Resultado: los clérigos los bombardearon hasta eliminarlos » https://hmong.es/wiki/Red_Vienna

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    Alfonso

    21/12/2022 at 17:12

    • Mitología pura, pero bueno, eso es el marxismo después de todo, un cristianismo materialista.

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      juan

      21/12/2022 at 17:24

    • «Marxismo = cristianismo materialista». ¿De dónde saca semejante cosa? Además, la nota trata del apoyo de «austriacos» a dictaduras, como la de Pinochet o Salazar (y antes Mussolini). ¿Qué tiene que ver esto con el «cristianismo»? Presento pruebas que en absoluto recurren a la fe cristiana o al Papa, sino a HECHOS. No puede responder y escribe estas cosas. ¿Qué seriedad tiene esto?

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      rolandoastarita

      21/12/2022 at 17:30

    • El comentario tiene que ver con las alusiones a esa Viena maravillosa del socialismo del 20, que es pura mitología Por qué cristianismo materialista? es simple, porque es el universalismo de los pobres, de las clases sociales, etc. Respecto de tu argumentación en general sobre austriacos y dictaduras, tiene mucho de lugares comunes, de recorte selectivo, y una memoria de mínimo bastante parcial. Más viniendo del marxismo.

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      juan

      21/12/2022 at 17:35

    • Primero: Hayek apoyó a Pinochet. Sus discípulos lo negaron (los he citado). Demuestro que sí lo apoyó. ¿Qué responden? Pues que lo mío es «selectivo». ¿Qué es «selectivo»? ¿Acaso haber puesto el foco en lo que ustedes negaron? «Lugar común». ¿Qué lugar «común»? Si hablo del apoyo de Hayek a Pinochet, repetido y explícito, y que ustedes tratan de disimjular, ¿qué tiene eso de «selectivo»? ¿O de parcial?

      Segundo, ¿dónde Marx habló de «universalismo de los pobres»? ¿Dónde de «universalismo de las clases sociales»?
      Mire, no quiero perder tiempo con trolls y provocadores. No le vuelvo a publicar un comentario hasta que no diga DÓNDE Marx dijo semejantes cosas.

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      rolandoastarita

      21/12/2022 at 17:47


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