Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Conciliacionismo burgués reformista y la tradición del marxismo 

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Por estos días me ha llegado un escrito de Martín Mosquera,  “Argentina ante un instante de peligro: derrota de Macri, ‘terrorismo financiero’ y lucha de clases”, (https://contrahegemoniaweb.com.ar/argentina-ante-un-instante-de-peligro-derrota-de-macri-terrorismo-financiero-y-lucha-de-clases). Este trabajo ha gozado de bastante difusión en medios de izquierda que defienden políticas frentepopulistas, y de conciliación con fuerzas nacionalistas burguesas o pequeñoburguesas.

Preciso que el término “frentepopulista” se refiere a la política tradicional de los stalinistas (variantes URSS, maoísta, castrista) de postular alianzas, o apoyos “críticos”, a programas y coaliciones burguesas reformistas, con el argumento de “unidad frente a la derecha”. Una idea que predomina en la izquierda latinoamericana. En Argentina, esta orientación hoy se concreta en el llamado a votar, si se produjera un ballotage, al Frente de Todos. Incluso personas que han votado al FIT en las PASO me dicen que si hubiera una definición entre el macrismo y el kirchnerismo, votarían por este último. En este respecto, el escrito de Mosquera les brinda ejemplos de pasadas tácticas marxistas que avalarían el “apoyo crítico” al Frente de Todos y “la unidad contra Macri”. El objetivo de esta nota es responder los argumentos históricos que brinda Mosquera; empiezo con su orientación política general.

El planteo de Mosquera

Mosquera caracteriza el triunfo del Frente de Todos en las PASO como “una victoria de las fuerzas populares”. Sería una victoria porque “refuerza la confianza de la clase trabajadora en sus propias fuerzas, eleva las achatadas expectativas sociales y puede ser un punto de apoyo para un ciclo de luchas que aspire a recuperar lo perdido en el último período”. Agrega que se trata de “una victoria popular ambigua, contradictoria y que puede desdibujarse si no irrumpe pronto una intervención social de amplitud” (ibid.). En este contexto, el rol del FIT sería constituir “un polo político que presione por izquierda al peronismo”.

Sin embargo, sigue Mosquera, la izquierda tuvo una orientación sectaria al mantenerse al margen del “movimiento de rechazo popular a la derecha”. Esto a pesar de que el PTS, Altamira y el MST dijeron que el resultado electoral era una derrota del imperialismo y la derecha, argentina y latinoamericana. Según Mosquera, el FIT-U debió haber adelantado un pronunciamiento ante un eventual ballotage, “aclarando que no se ubica en el  mismo plano a la derecha y al populismo”. Explica también que en los enfrentamientos entre fuerzas populistas y nacionalistas burguesas, por un lado, y la derecha y el imperialismo, por el otro, “se dirimen, de forma distorsionada parte de los intereses populares”.

En base a lo anterior, resume su orientación de la siguiente manera: “si algo fortalece al reformismo burgués es que la izquierda revolucionaria se coloque a su derecha o actúe como factor divisionista que debilita la lucha contra el enemigo común. En cambio, si algo prepara mejor para enfrentar a la derecha y al reformismo burgués al mismo tiempo es que  la izquierda se muestre no solo como el ala más radical del movimiento de lucha, sino como la más unitaria, no dividiendo un combate común en función de diferencias ideológicas a priori”.

Los argumentos basados “en la historia del marxismo revolucionario”

En respaldo de su enfoque político, Mosquera afirma que la identificación de la independencia de clase con el auto-aislamiento “nada tiene que ver con la historia del marxismo revolucionario”. En conexión con esta idea, recuerda la recomendación de Lenin a los comunistas británicos, de que votaran a los candidatos laboristas contra los liberales “mientras caracterizaba al laborismo como un partido obrero/burgués, es decir, una formación caracterizada por una dirección y un programa pro-capitalista pero una base obrera que obligaba a ciertas concesiones”. Explica que Lenin recomendaba el voto al laborismo para poder dialogar con los obreros, para explicar en lenguaje sencillo que los soviets eran mejor que el Parlamento, y de esa manera “sostener a Henderson [principal líder del laborismo] con mi voto del mismo modo que la soga sostiene al ahorcado”. Lenin criticaba también a los que sostenían que la táctica era demasiado complicada, o que las masas no la entenderían. Y agrega Mosquera –atención, es Mosquera el que dice esto, no Lenin.- que “la gente entiende perfectamente bien que se promueva un voto defensivo contra la derecha, a la vez que se conserva una estricta independencia organizativa y programática”.

Además de este caso, Mosquera cita el apoyo de Trotsky a la expropiación de las petroleras extranjeras por parte del gobierno de Cárdenas, en México. También a Marx cuando en 1848, en el Manifiesto Comunista, “reflexionó en torno a que “los comunistas no formamos un partido aparte”. Y agrega la táctica del Frente Único, desarrollada por la Internacional Comunista bajo conducción de Lenin y Trotsky. Veamos entonces la relevancia de estos ejemplos históricos para el “votemos al Frente de Todos”.

El Manifiesto Comunista y el “partido aparte”

Como adelantamos en el anterior párrafo, según Mosquera, Marx (y Engels) dijeron, en 1848, que los comunistas “no forman un partido aparte”. Pues bien, lo que escribieron Marx y Engels fue que los comunistas no forman un partido aparte “opuesto a los otros partidos obreros”. O sea, Mosquera “se tragó” el “opuesto a los otros partidos obreros”. Raro, ¿no? Es que la omisión es relevante ya que Marx y Engels estaban diciendo que sí formaban un partido “aparte” de los partidos burgueses y de la pequeña burguesía. Y es en ese marco que sostienen que los comunistas se distinguen de los otros partidos obreros en que hacen valer los intereses comunes del proletariado en las diferentes luchas, independientemente de la nacionalidad; y en que representan los intereses del conjunto.

Pero si esto es así, la frase de El Manifiesto Comunista sobre que los comunistas no forman un partido aparte con relación a los partidos obreros, no tiene relación alguna con un eventual llamado de los comunistas a votar a una fuerza política burguesa (como es el Frente de Todos en la Argentina). O sea, y contra lo que pretende Mosquera, cuando Marx y Engels afirmaban que no se distinguían del resto de los partidos obreros, no estaban promoviendo por ello alguna forma de unión o bloque con fuerzas burguesas. Precisemos también que Marx y Engels tenían presente, al redactar esta frase, al Cartismo inglés; un partido que no caracterizaban como “burgués”. Por otra parte, a partir de sus experiencias militantes, modificaron su idea de partido (véase, por ejemplo, la Crítica al Programa de Gotha; y la correspondencia en relación a la unión con los lassalleanos). Y la modificaron en un sentido que en absoluto favorece el argumento conciliacionista de Mosquera: la clave de la independencia de clase pasaba por no formar bloques programáticos con la burguesía o la pequeña burguesía reformista; y constituirse en partido “aparte”, independiente.

El apoyo de Trotsky a las expropiaciones de Cárdenas

El ejemplo de Trotsky defendiendo las expropiaciones del gobierno de Cárdenas tampoco parece apropiado para defender el voto a una fuerza burguesa como el peronismo. Recordemos que en los 1930 Trotsky apoyó una medida concreta, una expropiación por parte del gobierno mexicano, que perjudicaba los intereses de potencias capitalistas. Lo hizo en el contexto que consideraba a México una semicolonia, y que las expropiaciones avanzaban en la liberación nacional.

¿Qué tiene que ver esto con el llamado a votar a F-F? Admitiendo que las expropiaciones de Cárdenas fueran acciones de “liberación nacional”, ¿de qué actos de “liberación nacional” por parte de F-F está hablando Mosquera? ¿Acaso de los Kirchner defendiendo las privatizaciones menemistas? ¿De Alberto Fernández trabajando en los equipos de Cavallo? ¿O se refiere al vaciamiento de YPF, orquestado por los Kirchner y el grupo Petersen? ¿O a las indemnizaciones que pagó el gobierno K a Repsol? ¿O al acuerdo, que sigue siendo un secreto, que hizo el kirchnerismo con la Texaco? ¿O se trata del prometido aumento a los jubilados con los intereses de las Leliq? ¿O del, casi inevitable, paso de un acuerdo stand-by con el FMI, a uno de “facilidades extendidas”? ¿Cuál es la “medida antiimperialista” que nos perdimos para que Mosquera nos traiga a colación la defensa puntual, por parte de Trotsky, de una medida concreta, como fue la expropiación llevada adelante por Cárdenas? ¿De qué “antiimperialismo” habla?

La táctica del Frente Único de la Tercera Internacional

La táctica del Frente Único de la Internacional Comunista tampoco tuvo que ver con el apoyo electoral a partidos burgueses. Es que la IC planteó, en los 1920, la unidad de las fuerzas obreras para luchar “por demandas concretas y delimitadas” contra la ofensiva de la burguesía (véase “Tesis sobre la unidad del frente proletario”, Cuarto Congreso de la IC, 1922). En ese momento, y según el análisis de la IC, millones de obreros impulsaban a la formación de un frente proletario entre los partidos de la Segunda Internacional, los sindicatos de Amsterdan y la IC. Por eso, y conservando la libertad de propaganda, los partidos Comunistas debían procurar “una unidad de las masas obreras en el terreno de la acción práctica”.

Subrayo: acción práctica. Es lucha por objetivos concretos. Una política que, por otra parte, siguen los partidos de la izquierda argentina (y de otros países). Por ejemplo, cuando apoyan una huelga dirigida por la burocracia sindical. Pero ni a la IC, ni a los marxistas revolucionarios posteriores se les ocurrió que la política del Frente Único fuera un justificativo para apoyar electoralmente bloques burgueses; que además se alternan, más o menos rutinariamente, en gobiernos insertos en regímenes democrático burgueses.

Incluso Trotsky, a quien cita Mosquera, habiendo sido uno de los mayores defensores del frente único para frenar el avance del nazismo en Alemania, lo delimitó de las políticas frentepopulistas, o de conciliación de clases. A Trotsky jamás se le ocurrió defender la política de “votar al mal menor” –un bloque burgués preferido sobre otro bloque burgués, dentro del mismo sistema- con el argumento “ayudamos a mantener y reforzar la unidad proletaria”. Por eso, al tiempo que abogaba por el frente único de comunistas y socialistas, en Alemania, contra los nazis, rechazaba los acuerdos electorales o parlamentarios del PC con la socialdemocracia, y pedía “un acuerdo práctico, de cara a acciones de masas, por objetivos de lucha” (véase, por ejemplo, “Por un frente único contra el fascismo”, de marzo de 1932, en La lucha contra el fascismo).

El mismo criterio encontramos en sus escritos sobre España, cuando insistía en la diferencia entre un bloque obrero y las políticas de unidad con la burguesía: “El bloque de los distintos agrupamientos políticos de la clase obrera es absolutamente necesario para resolver tareas comunes. (…) En cambio, la alianza del proletariado con la burguesía… no puede, por regla general, más que paralizar la fuerza revolucionaria del proletariado” (Lección de España: última advertencia). La política de Trotsky contra el frentepopular pasa por dividir el bloque de conciliación de clases, por separar a la clase obrera de la burguesía “progresista”, o “liberal democrática”. Es lo opuesto de la unidad “con el reformismo burgués” para “enfrentar a la derecha” en unas elecciones burguesas más o menos usuales.

Lenin y el Laborismo inglés

Examinemos ahora el principal argumento histórico de Mosquera, la recomendación de Lenin de que los comunistas entraran al Laborismo y que lo votaran (aun después de que la dirección del Partido Laborista hubiera rechazado la adhesión del PC).

En El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo, y en el Segundo Congreso de la Internacional Comunista, Lenin planteó que el PC británico debía afiliarse al Partido Laborista, ya que el mismo permitía que los partidos conservaran su prensa y publicaciones. Lenin también aconsejó que el PC llamara a votar a los candidatos del laborismo contra los liberales en las circunscripciones en que no pudiera constituir una candidatura propia. En su opinión, esto permitiría a los comunistas llegar a las masas, y que los trabajadores, a partir de su experiencia, rompieran con el parlamentarismo burgués, y adhirieran “al método soviético.”

Sin embargo, y esto es clave, en ningún lugar Lenin dice que el Laborismo representara una alternativa progresista para los trabajadores. En parte alguna considera que el voto a esa fuerza constituyera una suerte de “voto defensivo de la clase obrera” contra la ofensiva capitalista. O que los trabajadores debían votar al Laborismo “para presentar un frente unido contra la derecha”; o que el PC debiera abstenerse de “dividir el bloque contra la derecha por razones ideológicas”; menos aún transformarse en un “polo político que presione por izquierda al laborismo”.

Para entender la táctica de Lenin comencemos por refrescar su caracterización del Laborismo. Sostiene que el Laborismo no era “la expresión política de los trabajadores organizados en los sindicatos” (véase “Discurso sobre la afiliación del PC al Partido Laborista”, Segundo Congreso de la Internacional Comunista, julio-agosto de 1920). Es que la naturaleza de un partido depende, dice Lenin, de la gente que lo dirige y “del contenido de sus acciones y tácticas políticas. Solo esto último determina si realmente tenemos ante nosotros un partido político del proletariado”. Agregaba que, visto desde este punto de vista, “el Partido Laborista es un partido burgués, porque a pesar de que está constituido por trabajadores, está dirigido por reaccionarios, y la peor clase de reaccionarios, que actúan en el espíritu de la burguesía. Es una organización de la burguesía, que existe para engañar sistemáticamente a los trabajadores con la ayuda de los Noskes y Scheidemans británicos” (Noske y Scheideman eran dirigentes del ala derecha de la Socialdemocracia alemana, participaron en el asesinato de Rosa Luxemburgo y otros revolucionarios). Por eso el PC británico, decía Lenin en El izquierdismo…, debía entrar al Laborismo para denunciar con nombre y apellido a sus dirigentes “como socialtraidores”.

Remarco: según Lenin, el Laborismo estaba dirigido “por la peor clase de reaccionarios”.  ¿Y por qué eran reaccionarios de la peor clase? Pues porque existían “para engañar sistemáticamente a los trabajadores”. Pero esto Mosquera no lo dice; se limita a observar que Lenin caracterizaba al Laborismo como una organización burguesa, con base obrera. ¿Por qué Mosquera no agrega la frase “reaccionarios de la peor especie”, si está presentando la posición de Lenin? Respuesta: es que si admite estas ideas de Lenin, no tendría manera de decir que, según Lenin, el Laborismo reforzaba la autoconfianza de la clase trabajadora; o que un gobierno laborista pudiera cambiar la correlación de fuerzas entre el trabajo y el capital. Por eso, mientras Mosquera pone el acento en que la base del Laborismo era obrera, y en que, por lo tanto, un gobierno laborista “debía hacer concesiones”, Lenin dice que la base era obrera y por lo tanto era engañada por sus líderes. El peso de la caracterización leninista está en el engaño a los explotados, en el embotamiento de su conciencia de clase y en el rol funcional al capitalismo de la dirección burguesa del Laborismo. Que es todo lo que Mosquera oculta. Por supuesto, Mosquera y el resto de los conciliacionistas pueden apostar a que Alberto Fernández y Cristina Kirchner, de la mano de los Insfrán y Manzur, de la burocracia sindical, la Iglesia, y los dirigentes sociales reformistas, “refuercen la confianza de la clase obrera en sus propias fuerzas”, y “amplíen sus horizontes de lucha”. Pero sería conveniente que para eso dejen tranquilo a Lenin; no hay manera de encajar los escritos del revolucionario ruso en el conciliacionismo de clase; ni en la apología de la subordinación de los trabajadores a la ideología, la política y las instituciones burguesas.

Más aún, Lenin apuntaba a que la crisis le estallara al gobierno laborista. Una cuestión que explica William Pau, quien fuera delegado del PC británico en la IC y discutió la táctica hacia el Laborismo con Lenin. En un artículo publicado a fines de 1920 Pau escribió que el objetivo de votar al Laborismo era “precipitar la crisis que inevitablemente le estallaría y lo abrumaría”. De esa manera las masas, a partir de su experiencia, romperían con sus líderes burgueses y adoptarían el método del soviet como la institución capaz de encarar los problemas que las afectaban  (véase https://www.marxists.org/archive/paul-william/articles/1920/12/02.htm).

Como cualquiera puede advertir, procurar que “la crisis le estalle al Laborismo” es bastante distinto a “apoyar desde la izquierda la unidad contra la derecha”. Además, si buscaba que la crisis les estallara, mal se puede decir que Lenin recomendaba apoyar electoralmente al Laborismo para constituir una suerte de frente único defensivo, con el reformismo burgués, destinado a paliar los efectos de la crisis sobre las masas. Por el contrario, todo apuntaba a quebrar al Laborismo; a que fracasara (si digo que alguien vive para engañar a los explotados, quiero, como marxista, que fracase, no que le vaya bien). Por eso Lenin apuntaba  a que las bases rompieran con sus dirigentes, y esto se le decía a las masas, a través de la prensa comunista, internacional y británica. En ese mensaje no había la menor concesión a la ideología burguesa o reformista. La entrada de los comunistas en el Laborismo, o el voto a sus candidatos, debía favorecer la llegada de ese mensaje revolucionario, rupturista con el reformismo, no conciliador; no estaba en función de reforzar “la unidad contra la derecha”.

Ese enfoque –que tiene sus raíces en Marx, dicho sea de paso- permite entonces entender la figura de “sostener al laborismo como la soga sostiene al ahorcado”, que cita Mosquera. Esa frase se encuentra en El izquierdismo…, donde Lenin afirma que si el Laborismo se hace del poder, y las masas se desilusionan de sus líderes, se podría derribar “de un solo golpe”, y “con serias posibilidades de éxito”, al gobierno de Henderson. Es aquí que dice que había que sostener a Henderson con el voto “del mismo modo que la soga sostiene al ahorcado”. ¿Qué tiene que ver esta situación –las masas que querían soviets, los comunistas en ascenso, la burguesía en crisis- con “sostener a Alberto Fernández con el voto de izquierda como la soga sostiene al ahorcado”? ¿Cómo se puede perder hasta tal punto el sentido de las proporciones?

Agrego que la idea de que los líderes laboristas debilitaban a la clase obrera (no fortalecían su confianza, sino la debilitaban) está de nuevo expuesta en la “”Resolución sobre táctica de la Internacional Comunista”, del Cuarto Congreso de la IC, noviembre de 1922. Allí se sostiene que los gobiernos obrero-liberales (como existía en Australia; como podía darse en Inglaterra), o los gobiernos socialdemócratas, como el alemán, “son tolerados en los períodos críticos de la burguesía debilitada  para engañar al proletariado y ganar tiempo con la ayuda de los obreros corrompidos. Los comunistas… deberán desenmascarar sin piedad, frente a las masas, a esos falsos ‘gobiernos obreros’”. Aquí el eje de las dificultades es, una vez más, la conciencia reformista y burguesa que inculcaban las direcciones reformistas y burguesas. De nuevo pregunto, ¿qué tiene que ver esto con llamar a votar a esos gobiernos de colaboración de clases para “cambiar la correlación de fuerzas entre las clases”? Además, ¿cómo se puede citar a Lenin para defender la idea de que el apoyo al reformismo burgués fortalece la conciencia de la clase obrera?

Tres consideraciones finales

En primer lugar, señalo que los argumentos basados en el principio de autoridad (“tengo razón porque X lo afirmó Lenin, o Marx”, etcétera) no tienen validez científica. Es necesario demostrar que tal o cual tesis, caracterización, táctica política, etcétera, es correcta, o no lo es. En este respecto, lo único que hice en esta nota es mostrar que lo que Mosquera dice que hizo el marxismo revolucionario, no es lo que hizo el marxismo revolucionario. No demostré por ello que tengo razón (o que Lenin haya tenido razón) contra Mosquera y los conciliacionistas que lo siguen.

En segundo término, Mosquera tiene razón cuando critica al FIT-U por no llamar a votar por el Frente de Todos en la eventualidad de un ballotage. Si el FIT-U sostiene que un triunfo de la fórmula F-F representa una derrota de la derecha y el imperialismo; o si se piensa que mejora la correlación de fuerzas entre el capital y el trabajo (o entre la patria y las fuerzas imperiales), no se entiende por qué no convoca a votar “por el mal menor” cuando solo quedan dos fuerzas.

Por último, es necesario tomar conciencia de que las recomendaciones tácticas que en su momento hicieron Marx, Lenin o Trotsky deben examinarse a la luz de sus resultados. Recordemos que el Laborismo accedió al gobierno en Gran Bretaña en 1923, las calamidades de las masas trabajadoras continuaron, y sin embargo, no hubo giro de los trabajadores hacia el método de los soviets. Además, la mayoría de las organizaciones de izquierda en Gran Bretaña siguieron votando, durante décadas, al Laborismo (y algunas hicieron entrismo). Sin embargo, los resultados en materia de radicalización de las masas trabajadoras, o avance en conciencia de clase, han sido nulos. Algo similar podemos decir de otras experiencias de gobiernos “de los trabajadores”, o “de los socialistas y comunistas”. La pregunta entonces es, ¿qué balance sacamos de la táctica “apoyamos para que hagan la experiencia”? ¿O del “apoyamos la unidad con la fracción progresista de la burguesía para fortalecer a la clase obrera”?  ¿Pueden explicar los frentepopulistas dónde y cuándo dio resultados favorables al socialismo?

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Written by rolandoastarita

25/08/2019 a 17:05

56 comentarios

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  1. Lo planteado por Mosquera es una fiel representación de la bancarrota ideológica de la izquierda que se reclama marxista en Argentina. Muy a la par de nombres como Claudio Katz, que ungido como uno de los más renombrados economistas marxistas argentinos firma en apoyo a Fernández y la lucha contra el supuesto “terrorismo financiero”.

    Me pregunto cuando esta caída, que sólo puede seguir empeorando, va a encontrar su piso.
    Saludos.

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    Ramiro

    25/08/2019 at 17:14

    • Katz está llamando a votar la formula Fernandez- fernandez?

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      Edu

      31/08/2019 at 16:50

  2. Hola!
    Algunos sectores de la izquierda argentina consideran un análisis muy parecido en relación a la táctica (o estrategia, no lo sé) de Nahuel Moreno y el “entrismo en el peronismo” . Que opinión le merece esa posición morenista?
    saludos!

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    Dante

    25/08/2019 at 20:21

    • El entrismo en el peronismo no dio ningún resultado. Cuando terminó el entrismo el grupo de N. Moreno seguía siendo minúsculo.

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      rolandoastarita

      26/08/2019 at 22:29

  3. Este es el articulo que esperaba y estaba dispuesto a pedir q comentes.Me parecía necesario echar luz sobre esta confusión en sectores de la izquierda q no sabían explicar porque no se apoyaba “el mal menor” y en sectores trabajadores del peronismo q no entienden la diferencia entre peronismo y “la izquierda” como ellos le llaman.

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    Pablo

    25/08/2019 at 21:53

  4. Lo que dice Ramito sobre Katz es una tergiversación, pero es secundario.
    Comparto en líneas generales el sentido de tu crítica, Rolando, pero creo que el nudo es otro.
    Toda la discusión del “mal menor” es bizantina, porque aun desde un criterio reformista burgués que considerase que echar a Macri es más importante que tener ante las masas una política independiente, ni así puede sostenerse el voto a F-F en una segunda vuelta porque a) no habrá segunda vuelta; b) el 4% que junta toda la izquierda dividida no tiene ninguna importancia si F-F tiene 15% de ventaja (seguramente ampliará ese margen en octubre) y precisa solamente 10 para ganar en primera vuelta; c) aun si hubiese segunda vuelta el apoyo de la izquierda sería un regalo sobrante que el otro no precisa. O sea: la izquierda no pierde NADA si se diferencia nítidanente, aunque fuese cierto que lo principal fuese sacar a Macri el posible sacrificio político de un perfil propio no es necesario, seria inútil y gratuito.
    El problema verdadero acá, si me permiten opinar de afuera, es por qué la izquierda argentina está en tan lamentable situación. Después de décadas de “alternancia” no es un tema de “mal menor” pero tampoco de “estrategia equivocada” de abandono del marxismo ni nada de eso, desde el momento que todas las variantes (incluyendo a la gente de este blog, no veo por qué no) están en el mismo estado lastimoso.
    En cuanto a la soga de Lenin, no tiene nada que ver en este caso, y tampoco fue una política que pueda esgrimirse como correcta.
    No tiene nada que ver: Lenin creía que los Laboristas, que nunca habían llegado al gobierno, engañaban a los obreros con falsas promesas, y que si llegasen, los obreros descubrirían el engaño. Recién en 1924 los Laboristas fueron gobierno PARCIALMENTE y por 9 meses apenas. No tiene nada que ver con el peronismo argentino ni con CFK que ya se colgaron de la soga innumerables veces. Sostenerlos no ha de ser para que ahorquen. En ese sentido el argumento está totalmente fuera de contexto.
    Y lo otro, Rolando, si bien tú insinúas que Lenin se equivocó, hay que decirlo sin cortapisas. El Laborismo fue gobierno en UK tanto como el peronismo en Argentina e hizo cosas igual de espantosas, pero sólo con eso no se ha logrado que la clase obrera tome conciencia. Al menos parcialmente Lenin estaba equivocado, y meterlo en esta discusión es cerrar los ojos a la realidad.
    Lo que importaría es hablar de por qué la izquierda argentina está en ese estado, peor que la izquierda Laborista.

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    Fernando Moyano

    26/08/2019 at 09:15

    • En esta nota solo procuré mostrar que lo que dice Mosquera sobre la historia del marxismo está mal. Mi idea es desarrollar otras cuestiones en próximas notas. Entre ellas, la idea de que cuando las masas trabajadoras hacen la experiencia con un gobierno que las desilusiona, giran a la izquierda (o hay muchas posibilidades de que lo hagan). Es la idea que está detrás de la propuesta de Lenin (aquí un agregado: Lenin incluso da a entender que los obreros británicos se inclinaban hacia los soviets).

      Esa idea se demostró equivocada, y en repetidas oportunidades. Lo ha planteado en otras notas, y voy a volver sobre el asunto. La desilusión generalmente provoca escepticismo, desmoralización, dispersión; lo cual abona un terreno para que muchas veces crezcan incluso alternativas de derecha.

      Otra cuestión vinculada a la anterior: la táctica de apostar a “participar desde adentro en el proceso” (sea un movimiento nacional, un partido, etcétera, con dirección y programa burgués), con vistas a hacerlo girar hacia la izquierda, no ha funcionado nunca. En Argentina esa idea ha dado lugar a toda suerte de “entrismos” en el peronismo; o al “apoyo crítico” (como ocurrió en 1973, cuando gran parte de la izquierda votó Perón-Perón, una fórmula que encarnaba una ofensiva de la ultraderecha fascista).

      Y otra cuestión vinculada a las anteriores: la tendencia a presentar como “victorias populares” votaciones como la de 1973; o la reciente en las PASO (y hay muchos otros ejemplos, en Argentina y en el mundo). Siempre la misma cantinela: “las masas están avanzando…”. Así se recrean esperanzas que se frustran, una y otra vez. De nuevo, sobre este último punto, la posición del marxismo tradicional (Marx, Engels, Rosa Luxemburgo, Lenin) era muy distinta. Espero desarrollarlo en una próxima nota.

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      rolandoastarita

      26/08/2019 at 09:32

  5. Yo directamente no entiendo a un partido marxista que se presenta a las elecciones. ¿Si las ganase que harían? ¿insuflar las ansias revolucionarias a las masas desde el gobierno?

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    Gerardo

    26/08/2019 at 16:39

    • Se ha discutido en otras notas si tiene sentido presentar candidatos a cargos ejecutivos. La. Opinión de rolando es que no. Sí tiene sentido presentar candidatos a legisladores.

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      Gus

      27/08/2019 at 10:50

    • Pues lo siento pero no termino de ver la diferencia. ¿Un legislador va a impedir la explotación del trabajo de alguna forma? quizás con mucha fuerza social detrás se les puedan arrancar algunas concesiones, pero enviar a obreros a esos puestos es perderlos. Sus intereses empezarán a ser otros muy diferentes.

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      Gerardo

      27/08/2019 at 18:50

    • El legislador no tiene, como el ejecutivo, necesidad de gestionar el gobierno. puede apoyar o impulsar proyectos de ley que sean beneficiosos para la clase obrera, sin necesidad de comprometerse en tareas de gobierno que impliquen aplicación de presupuestos, manejo de fuerzas represivas, etc, todo lo ligado a garantizar la reproducción de las relaciones de producción. Puede oponerse a otros, y aún siendo aprobados, no es el encargado de aplicarlos. Por supuesto que no puede detener la explotación del trabajo y eso lo debe dejar claro. Sirve, además, como tribuna para difundir las ideas socialistas. El tema se trata en esta nota https://rolandoastarita.blog/2013/11/15/intendencias-de-izquierda/

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      Gus

      28/08/2019 at 01:37

    • La participación de los revolucionarios en elecciones burguesas sólo tiene sentido como parte de un plan estratégico. Incluso el objetivo político solo podría estar en la campaña y nada más. En este sentido se podría utilizar la cobertura de la campaña electoral para difundir un programa revolucionario. También para fortalecer la organización del partido revolucionario a nivel nacional. Incluso, con sólo utilizar la campaña se podría constituir un partido revolucionario. En otro escenario, el partido podría tener posibilidades de ganar. Entonces, muy probablemente, estamos hablando de una efervescencia revolucionaria entre las masas trabajadoras y populares. En esas condiciones debe haber un plan de revolución, y la presencia del partido en el gobierno del estado burgués es parte de ese plan.

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      Amauta

      30/08/2019 at 03:48

  6. BRILLANTE ROLAND0
    HAY QUE DARLE MAZAZOS AL REFORMISMO YAL PSEUDO REVOLUCIONARISMO

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    mundo alejandro

    26/08/2019 at 20:04

  7. Dice Deutscher en el “Desterrado” que los pequeños grupos trotskistas del primer tiempo, cuanto menos arraigo de masas más furioso verbalismo revolucionario. Creo que es una forma de desprenderse de la responsabilidad. Si propongo cosas irrealizables me ahorro el trabajo de realizarlas.
    El seguidismo reformista es lo mismo con signo contrario: grito consignas radicales y acompaño “lo posible”.
    Solamente quiero contar, a propósito de LA IDEA DE LENIN DE LA SOGA Y LOS LABORISTAS,
    una experiencia personal en la izquierda uruguaya (que es donde estoy).
    El Frente Amplio llegó al gobierno en 2005, las elecciones fueron en el 2004, fue la primera vez que la izquierda llegó al gobierno en Uruguay. El FA es una coalición “catch-all”, socialistas reformistas, estalinistas PC, democristianos, social – liberales, reformistas burgueses, ex guerrilleros, ex anarquistas, trotskistas, maoistas, y muchos militantes independientes “de a pie”. La hegemonía siempre fue reformista, la derechización y verticalizacion fue en paralelo al crecimiento electoral, el “movimiento” fue cediendo ante el partido de fracciones, verticalIsta por acuerdo de cúpulas. Nunca fue el FA como el peronismo, es de tradición de izquierda, y nunca tuvo nada parecido a la Triple A. El “populista FA” es Pepe Mujica “el presidente más pobre del mundo”, pro-capitalista con teoría de “revolución por etapas”.
    Un grupo de militantes de intención revolucionaria nos apartamos del FA. Estaba Jorge Zabalza, ex guerrillero y de los presos políticos “rehenes” de la dictadura.
    En 2004 estaba claro que el FA ganaría la elecciones y pese a ese proceso evidente de derechización había un enorme entusiasmo en la gente.
    APLICAMOS EL CRITERIO DE LA SOGA DE LENIN. Hicimos una crítica muy detallada y analítica y desde fuera del FA llamamos a votarlo “para poner al elector ante los hechos”.
    Los hechos fueron muy claros desde el mismo comienzo. Inmediatamente a las elecciones convocamos a un amplio encuentro de militantes de intención revolucionaria (y al mismo tiempo nos disolvimos) y logramos una gran participación: guevaristas, anarquistas, trotskistas, “marxistas marxistas” etc, sin reformistas ni estalinistas. Esa coordinación duró unos pocos meses.
    Pese a la traición del gobierno frenteamplista la gente no salió a la calle. Lo atribuimos al “período de duelo” y había que esperar, y seguir luchando en la calle. Pero pasaron todas las etapas de Kubler-Ross. Negación, indignación, negociación, depresión, aceptación, en ese orden o cruzado y a destiempo unos y otros, y después empezaba de nuevo, negación, indignación etc. Todas nuestras coordinaciones fracasaron porque todos tenían razón, y en eso ustedes tienen experiencia, aunque acá no tenemos TANTA razón como allá.
    El hecho es que Lenin no tenía razón, los reformistas se colgaron de la soga pero no se ahorcaron. Para la receta faltaba un ingrediente.
    La gente está completamente decepcionada del FA pero sigue la lógica del “mal menor”.
    La izquierda extra FA sigue siendo marginal. Tenemos una pequeña coalición de “frenteamplistas fundacionales” (volver al 71) hegemonizada por “guevaristas-estalinistas” con un pequeño aliado maoísta y otros grupos menores, que tiene 1 diputado. Tenemos un pequeño partido trotskista “PO-Altamira” que siempre “pasa las PASO” pero no pasa de ahí, y otros mucho más pequeños que ni eso, que serían como Nuevo MÁS, MST, IST, PTS. Ninguno es eso exactamente pero más o menos.
    También tnenemos anarquistas (varios grupos), guevaristas (idem), y hasta algún comunista de izquierda “pannekoek-bordiga”. También “izquierda social” autonomista y los extraparlamentaristas.
    A uno de esos grupos trotskistas (no diré cuál) con el que trabajé un tiempo, yo le digo “los gases nobles”. Son elementos que tienen un perfecto equilibrio eléctrico subatómico. Como son perfectos no se combinan con nadie. Por eso se les dice “nobles”. No reaccionan ni provocan reacción de nadie. Son inertes. Los perfectos son inertes, ustedes me entienden. Sigo pensando que “the proof of de pudding is in the eating”.

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    Fernando Moyano

    26/08/2019 at 23:38

  8. Yo me reuso a votar en blanco en un balotage, me parece algo totalmente intrascendente, tibio y para nada revolucionario. Claramente no están las condiciones para una revolución socialista y votar en blanco en este contexto es la nada misma. Para mi no es lo mismo un partido de derecha neoliberal que uno pequeño burgués que podria (potencialmente , más que la otra fuerza) desarrollar las fuerzas productivas, más allá de que no termine con las relaciones sociales de explotación del capitalismo dicho desarrollo puede ser la base para, en un futuro, la viabilidad económica del socialismo.
    Me parece que la permanencia en el sistema político de los partidos como el FIT son fundamentales para mantener las ideas socialistas en los debates y en la conciencia colectiva. Pero no me gusta que desde el FIT se “llame” a votar en blanco, a mi me suena como una seudo orden que se baja a los súbditos y no me parece que sea el espíritu del socialismo, tendrían que no pronunciarse, dar libertad de decisión o simplemente decir a cual seria su postura personal o conjunta pero no bajar una decisión tomada por un grupito y intentar decidir por los votantes, cada cual que decida a quien votar.

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    Andrés

    27/08/2019 at 11:58

    • La afirmación de que un partido pequeñoburgués, puesto al frente de la conducción de un país, desarrolla las fuerzas productivas, es todo un aporte al conocimiento del género humano. ¿Cómo no se nos había ocurrido?
      Esto dejando de lado el hecho de calificar al peronismo de “partido pequeñoburgués”. Otro extraordinario avance para las ciencias sociales y políticas. De nuevo, ¿cómo no se nos había ocurrido?

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      rolandoastarita

      27/08/2019 at 12:11

    • Agrego: me pregunto si es el ansia de buscar cualquier justificativo para votar, con excusas de izquierda, a fuerzas enemigas del socialismo, el que les lleva a este tipo de afirmaciones. Pareciera que no tuvieran límites para el disparate. Es asombroso.

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      rolandoastarita

      27/08/2019 at 12:34

    • Andrés, si gana Alberto Fernandez seguramente aumente los swaps con China, tome deuda de Pekin, le asegure el litio para Huawei, y (¿porque no?), otra base militar en territorio argentino. Ser un país sometido por China, como lo son Corea del Norte, Nepal, Bangladesh, Laos, Filipinas, o Nicaragua y Venezuela, por citar los latinoamericanos, es un destino infinitamente peor que el presente que tenemos. Porque China POR AHORA conserva su régimen de censura de la información y de anulación del individuo solo dentro de su país, pero eso puede variar con el tiempo. El 5G no es para encontrar la llave si se te pierde, o para que el desayuno se haga solo. Es para anular al ser humano. Si China exterioriza su mundo interior hacia los países que domina, podes ir despidiéndote de muchas cosas, empezando por este blog.

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      Gogol

      02/09/2019 at 21:31

  9. Desde ya no es simple el desarrollo económico con las condiciones actuales del sistema global, claramente los problemas de productividad y restriccion externa lo imposibilitan para un país como Argentina, quedo claro con el kichnerismo. Ahora bien, claramente no es lo mismo un gobierno que propone un modelo de acumulación especulativo que uno productivo sustentado en el mercado interno, que mas allá de que tenga un límite natural y cantado, en el transcurso, moviliza la economía y alguna mejora técnica deja, a nivel físico y de conocimiento.
    Aunque también tengo que reconocer que en el contexto actual tengo mis dudas de que haya margen para llevar a cabo este modelo productivo y que seguramente se induzca a la depreciación del tipo de cambio, con el consecuente empobrecimiento de las grandes mayorías, pero mi análisis es teniendo en cuenta que el balotaje es una decisión de descarte que no representa a las minorías, pero lamentablemente hay que tomar una decisión , por lo menos así lo siento yo.

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    Andrés

    27/08/2019 at 13:21

    • ¿Cómo voy a dudar de la progresividad histórica del “modelo productivista con inclusión social” del “partido pequeñoburgués” peronista-Kirchnerista? Indudablemente, usted tiene razón. ¿Cómo negar el extraordinario crecimiento del producto por habitante a lo largo de los 8 años de gobierno de Cristina K? ¿O la manera en que creció la inversión/PBI? ¿Hay otra mejor muestra de desarrollo de las fuerzas productivas? ¿Y cómo negar el extraordinario desarrollo económico, a lo largo de décadas, encabezado por la pequeñoburguesía productivista, en provincias como Formosa, Chaco, La Rioja, Catamarca?
      Y esto para no mencionar el fabuloso desarrollo de Santa Cruz, gobernada desde hace más de un cuarto de siglo por la pequeñoburguesía productivista K. ¿No tenemos todos a la vista las extraordinarias inversiones productivas realizadas en esa provincia con los más de 1000 millones de dólares recibidos por la privatización de YPF?

      Y todo esto para no ir más atrás en la historia: por ejemplo, para no preguntarnos por el gran desarrollo económico de Argentina entre 1973-6; o durante la década menemista (otro claro exponente de la pequeñaburguesía productivista, apoyado por la fracción K de la pequeñoburguesía productivista). ¿Quién puede dudar, a la vista de estos resultados, que su “voto por descarte” tiene un profundo fundamento científico, abonado en sólidas evidencias empíricas? En realidad, con análisis como el suyo, ¿quién necesita al marxismo? ¿Para qué “El Capital”, si con “Sinceramente” basta y sobra?

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      rolandoastarita

      27/08/2019 at 13:36

    • Andrés, con todo respeto, lo que ud plantea es uno de los argumentos básicos del socialismo burgués y ya fue archicriticado en múltiples notas en este blog. Por ejemplo, hablar de “modelo de acumulación especulativo” no tiene ni pies ni cabeza desde un marco teórico marxista. Pará el marxismo, el plusvalor (que es lo que se acumula) se produce durante el proceso productivo, o sea que toda acumulación tiene base productiva. Como ni rolando, ni quienes seguimos el blog hace años podemos estar respondiendo eternamente los mismos argumentos a cada lector nuevo (en un momento hay q dar ciertos argumentos por contestados y avanzar en la discusión) le pido se remita a notas anteriores sobre el “modelo k”, lea los análisis y las críticas, los debates en los comentarios, y luego, con eso digerido, vuelva y planteé su argumento. De lo contrario se presta a que no se lo tome en serio, dado que sus planteos son elementales, no resisten el. Menor análisis y ya fueron rebatidos.

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      Gus

      27/08/2019 at 14:24

    • De cualquier modo, es interesante su participación. Mucha, pero mucha gente opina igual que ud. Siempre es bueno cuando quienes tienen esa concepción se encuentran con un gran marxista como rolando. Porque la construccion teórica sobre la que basaban su acción política se desmorona por completo. Bienvenido, como en matrix, estas a punto de tomar la pastilla roja. Ojo, luego ya no hay vuelta atrás

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      Gus

      27/08/2019 at 14:34

  10. Rolando, no digo que el Peronismo haya llevado ala Argentina al desarrollo económico pero hay que distinguir que el país tiene una estructura industrial que, aunque de baja productividad y básica, fue posible por los procesos de sustitución de importaciones . Porque sino tendríamos que reconocer que países como Paraguay, Bolivia, Ecuador etc, que nunca tuvieron dicho proceso, están en el mismo nivel de desarrollo productivo que Argentina. También se podría discutir si los procesos de sustitución de importaciones fueron resultado del peronismo o de las condiciones coyunturales internacionales pero bueno ahí habría que exceder el ámbito por la extensión del tema.
    Más allá de esto tengo claro que las condiciones para una revolución no están dadas y que votar en blanco no significa absolutamente nada.

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    Andrés

    27/08/2019 at 14:24

    • Fue usted el que dijo que el peronismo es una fuerza pequeñoburguesa que desarrolla las fuerzas productivas. Yo me limité a señalar que hay amplia evidencia empírica de lo que usted afirma, y me pregunté cómo es que no nos habíamos dado cuenta.

      Por otro lado, con esto de lo meritorio de la industrialización por sustitución de importaciones, estaría llegando a la conclusión de que en los 1930 los marxistas podrían haber dado su “voto útil” a los Conservadores.

      Por último, muy bueno eso de que cuando no están dadas las condiciones para la revolución, lo mejor es votar a alguna corriente burguesa (y si tiene entre sus antecedentes linduras como la Triple A o el menemismo, mejor aún). En este respecto, es posible que el voto en blanco “no signifique nada”. De lo que estoy seguro es que el voto al peronismo en nombre de ideales de izquierda sí tiene mucho significado.

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      rolandoastarita

      27/08/2019 at 15:08

    • Mi voto no sería en nombre de ideales de izquierda, eso no lo dije en ningún momento, lo que dije es que seria un voto por descarte porque no quiero mantenerme inerte ante una decisión social importante.

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      Andres

      27/08/2019 at 16:11

  11. Me parece un poco arrogante la opinión del lector que dice que mis comentarios están condenados a no ser tomados enserio.
    Y me pregunto, de dónde salen los recursos que se pagan a los especuladores durante un modelo de valorización financiera. Salen del excedente de producción generados del trabajo, es decir que ese excedente, en vez de ir a la acumulación productiva, va a la especulación. No estoy diciendo que genere valor lo financiero.
    Agradezco la paciencia y respeto del profesor, conozco su obra pero no coincido en todo lo que plantea.

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    Andres

    27/08/2019 at 16:26

    • Le pido perdón entonces. Pensé que usted tenía ideas de izquierda. Siendo que no es de izquierda, veo coherente que vote a un partido defensor del orden capitalista.

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      rolandoastarita

      27/08/2019 at 16:39

    • No sé si tengo ideas de izquierda o no, quien quiera juzgarlo que lo haga. Quiero una sociedad más justa y se que el capitalismo no es la solución porque se basa en relaciones de producción que suponen la explotación de una clase por otra. Creo que la propiedad privada de los medios de producción es la base de sistema y en tanto esto no se modifique no va a existir un cambio significativo. Ahora bien, si las relaciones de fuerza no hacen viable una revolución que cambie el sistema no hay mucho que podamos hacer más que mantener las ideas de una sociedad diferente vivas. Pero cuando en este contexto, hay que decidir (estoy hablando de un balotaje) no hay que desentenderse porque esa decisión aunque sea entre distintas variantes burguesas va a afectar la vida de muchas personas en distintos modos, personas cercanas o no e incluso uno mismo. Después puede que en la búsqueda de razones, cercanas a mi pensamiento, para tomar la decisión ponga en la balanza cuestiones que no necesariamente sean del todo progresivas de forma directa a lo que entiendo como un ideal. En la vida todos nos encontramos con estas decisiones. Usted planteó en algún momento que en Venezuela, por la crisis extrema, era necesario que se restablezca el orden capitalista pleno por parte de un gobierno liberal, Estados Unidos o quien sea porque no había condiciones estructurales para el socialismo, usted me corregirá si no fue así.

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      Andres

      27/08/2019 at 17:35

    • “Usted planteó en algún momento que en Venezuela, por la crisis extrema, era necesario que se restablezca el orden capitalista pleno por parte de un gobierno liberal, Estados Unidos o quien sea…”. ¿Dónde escribí semejante cosa?

      Por otra parte, la razón por la cual el marxismo no apoya a variantes burguesas insertas en un régimen de democracia burguesa “ad usum” tiene que ver con el llamado a romper con la ideología y el programa burgués. A que la clase obrera entienda que no gana nada apoyando a una variante contra otra. Que es lo que se explica en la nota. Usted está en contra de esta política porque defiende la política que siguió, históricamente, la mayor parte de la izquierda (principalmente las variantes PC), de votar al “ala burguesa progresista”. Con este tipo de argumentos gran parte de la izquierda votó en 1973 a Perón-Perón; en 1983 al Frejuli y Herminio Iglesias; en 1989 a Menem; ahora llaman a votar a A. Fernández. Siempre con el mismo cuento: “Votamos al ala industrialista, anti-neoliberal”, etcétera. Por eso lo de “el peronismo es un partido pequeñoburgués que impulsa las fuerzas productivas”. No es inocente. Es parte del “relato” con que siempre engañan y entretienen; así llevan a frustración tras frustración, a la desmoralización y el desánimo. Pero no tiene caso de que trate de convencerlo de algo. Tenemos puntos de vista ideológicos opuestos.

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      rolandoastarita

      27/08/2019 at 17:55

    • No Andrés, no digo que esta condenado a que no se lo tome enserio. Digo que si pretende que se lo tome en serio, no puede argumentar que apoyar al frente de todos es apoyar un modelo productivo frente al modelo de. Acumulación especulativa que representa juntos por el cambio. Ese argumento es el ABC del peronismo, del nacionalismo burgués, del socialismo burgués, y fue criticado en muchas notas, tanto las referidas a los años de gobierno k, como a aquellas rebatiendo la tesis de la financierizacion. Entonces si ud no atiende los argumentos allí vertidos, no se va a tomar enserio su participación. Porque no aporta nada nuevo, sólo está repitiendo lo que ya se Rebatió y entonces queda, necesariamente, en ridículo.
      En cuanto a los recursos que pagan el interés, salen del plusvalor generado en la actividad productiva, como ud buen dice. Así es ahora, y así fue siempre. Entonces de qué diferencias de modelos hablamos? No quiero seguir este debate porque nos va a llevar punto por punto por los lugares por los que pasaron debates anteriores, que, insisto, están ahí, para que cualquier interesado lo lea y forma sus propias opiniones. Además nos iríamos off-topic.

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      Gus

      27/08/2019 at 17:36

  12. El índice de Gini bajó en casi todo el gobierno kirchnerista. ¿Cómo se convence a la clase obrera de que un nuevo gobierno K no va a mejorar sus actuales condiciones de vida?

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    Matias

    28/08/2019 at 17:17

    • No entiendo esta manera de razonar la política. El marxismo no puede llamar a votar en base a un pronóstico de qué ocurrirá en los próximos años con el ciclo económico, la producción, la demanda de fuerza de trabajo, la lucha de clases y los salarios. En 1973, después de la renuncia de Cámpora, ¿podía alguien conocer de antemano lo que ocurriría desde fines de 1974 con el ciclo capitalista y los salarios? Además, ¿debía establecerse el voto en base a tal pronóstico? Además, ¿había alguna manera de establecer que la situación pudiera ser cualitativamente distinta si cambiaba el partido gobernante? Las mismas preguntas podemos hacer para cada coyuntura electoral. En 1989, ¿había manera de predecir la suerte de los salarios en la década de los 1990? Además, ¿podía establecerse que habría diferencia votando al radicalismo en lugar del peronismo?

      La realidad es que ese tipo de propaganda (o las decisiones de voto atadas a esos análisis), no tiene sentido alguno desde el punto de vista del marxismo, y la lucha por la independencia de clase. Los salarios y las condiciones laborales fluctúan con los ciclos capitalistas, y la lucha de clases que se desarrolla a lo largo de las subas y bajas de las economías. La situación de la clase obrera depende fundamentalmente de eso, y no de que esté al frente del gobierno burgués tal o cual fuerza política. En los próximos meses todo indica que seguirá agravándose la situación de la clase obrera y los sectores populares. Es la lógica de toda crisis. Hasta que llega un punto en que empieza el repunte de la acumulación, y con ello mejoran los salarios. Esto va a ocurrir cualquiera sea el gobierno que esté al frente. Insisto, ¿cómo se puede pensar que los marxistas llamemos a no votar partidos burgueses solo cuando pronostiquemos una caída en el ciclo económico?

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      rolandoastarita

      28/08/2019 at 17:35

  13. ‘’En los próximos meses todo indica que seguirá agravándose la situación de la clase obrera y los sectores populares. Es la lógica de toda crisis. Hasta que llega un punto en que empieza el repunte de la acumulación, y con ello mejoran los salarios.Neil Halliday Says’’

    Este análisis tiene un lado positivo excelente: es una previsión. Y basada en aspectos económicos que se pueden comprobar en su realidad. O no. Se echa de menos este tipo de previsiones en el análisis marxista. Previsiones que podrán dar mejor o peor resultado en su exactitud pero que pueden servir de guía a los simpatizantes socialistas. Dicho de otro modo, el economista y politólogo marxista debe ‘’mojarse’’ en sus análisis con su herramienta económica, y al igual que un arquitecto, un medico o un cocinero, debe indicar que sale de su estudio (material y objetivo, sino científico) sobre la situación económica-social. Presente, pasada y… futura. En la medida de su conocimiento económico. Porque sino se hace ese calculo y previsión, ‘’siempre acertamos’’ y nos situamos, yo también, en la ‘’venta de humo’’ ¿no?
    El lado menos positivo, en mi opinión, es que no se deduce en absoluto (sería una falacia non sequitur) en su comentario que de un ‘’repunte de acumulación’’ se vaya a derivar una ‘’mejora de salarios’’tanto en la economía de Argentina como en el resto de países. ¿En base a que lógica económica y pruebas de evidencia empírica llega a esa conclusión? Le agradezco sobremanera el desarrollo, todo lo breve que desee, de tal previsión. Puede que con tal explicación refute mi opinión de que lo que sucede con los salarios en un periodo de acumulación capitalista tal como el actual es todo lo contrario: los salarios (y resto de condiciones laborales) BAJARAN. Seguirán bajando, siendo precisos. Le motivo, además, porque sucederá tal decrecimiento de salarios con lo que creo que es un argumento económico con suficiente evidencia a su favor. Primero, le rebato su concepto de ’acumulación capitalista’’ dicho sin distinción de que empresas gozarán de tal aumento de la acumulación. ¿Les sucederá a todas, a unas pocas,..?Ya se dará cuenta que si no le sucede a todas la empresas tal acumulación no se puede dar un aumento general de salarios. Y, también lo sabe, que, hasta hoy por lo menos, el modelo capitalista no reparte ganancias ‘alegre y equitativamente’ entre todas la empresas del mercado. Nunca lo ha hecho. Sucede todo lo contrario, y precisamente sucede porque es un modelo de capital productivo PRIVADO, en el que están separadas las cuentas de capital y sus rendimientos. Segundo, le amplio esto indicando que sucederá esa rebaja de salarios porque estamos, y desde los años 80 y en casi todo el planeta, en un periodo de monopolización/oligopolización de mercados creciente con concentración del capital productivo en unas pocas y grandes empresas multinacionales en cada sector. Esta oligopolización es la que presiona, teóricamente y de facto, a la pequeña y mediana empresa obligándoles a la bajada de salarios de sus obreros y empleados .Si, se puede decir, grosso modo, que esa es la causa de fondo, aunque no la única, de la explotación y plusvalía sobre el asalariado. Sucede lentamente y desde las categorías más bajas, pero sucede. Esas empresas Pymes y no-monopolísticas final y desgraciadamente no sobreviven, pero ese es otro problema: el hundimiento económico generalizado. La caída del crecimiento urbi e orbi, con tasa de ganancia capitalista decreciente (Michael Roberts), y países primer mundo al borde la recesión técnica en el 2º trimestre 2019 (Alemania, R. Unido, etc…) va en esa dirección.Esta secuencia de oligopolización en los mercados viene sucediendo, insisto, de los años 80.La caída de la participación de los salarios en el PIB, reducciones salariales, precarización de contratos, tasa de paro creciente, etc…, en paralelo y al mismo tiempo del dominio cada vez más concentrado de los mercados por las grandes empresas, lo demuestra.
    Un saludo

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    antonio

    29/08/2019 at 07:16

    • Durante los periodos de auge o crecimiento aumenta la inversión y con ella la demanda de fuerza de trabajo, lo q impulsa a la suba su precio, es decir el salario. Hay evidencia empírica de este fenomeno en Argentina en las recuperaciones posteriores a las crisis de 1989 y de 2002.
      En cuanto a la “oligopolizacion” a la que se refiere, le aconsejo leer el capítulo 6 de “valor, mercado mundial y globalizacion”, que puede encontrar en la sección “libros y publicaciones”. Allí se hace una crítica la idea de la economía dominada por monopolios y se presenta abundante evidencia empírica de competencia en el mercado mundial. Por supuesto, las empresas pequeñas suelen ser las menos preparadas para afrontar esa competencia, y muchas veces se ven obligadas a pagar salarios más bajos (en general por vía del empleo no registrado) para poder obtener una ventaja competitiva y hacer frente a esa presión de la competencia.

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      Gus

      30/08/2019 at 00:10

    • Gus
      Lo que sólo le puedo decir , y simplemente es así porque no dispongo del tiempo suficiente, tiempo p. ej. para comprobar la evidencia de esas muy sospechosas recuperaciones de salario (¿de todos los asalariados, solo de algunos sectores, quizás solo en las grandes empresas, y, especialmente, por cuanto tiempo se producen esas subidas de salario. Unos meses, unos años, es un incremento indefinido?)en Argentina en 1.989 u 2.002, es que yo conozco la suficiente evidencia empírica de los suficientes economistas profesionales de macro (Michael Roberts, Xavier Arrizabalo, Joseph Stigliz, P.Krugman, pero existen muchos más ), con ideología de izquierda y derecha, de que si estamos en un periodo de oligopolización de mercados, en los cuáles se da si o si y siempre una caída de los salarios del CONJUNTO de los salarios de un país. Y que ese fenómeno sucede desde los ochenta. Si le digo que eses datos, además, confirman empíricamente dos leyes y fenómenos económicos-políticos principales del capitalismo tales como los ciclos de la propiedad del capital (ciclos revolucionarios) y la ley de concentración del capital, solo alargaríamos la charla, lo cual no haré y me disculpará. Pero quizás, con algo de suerte, le induzcan a reflexionar sobre ellos, profundizar y ampliar su teoría económica…. y corregir su error.
      Saludos,

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      antonio

      30/08/2019 at 09:57

    • La mediana del salario en EEUU, en el primer trimestre de 2019, fue 2,7% superior al primer trimestre de 2018 (dato Bureau of Labor Statistics). La tasa de inflación anual fue 1,6%. De manera que hubo una mejora del salario real.

      Claramente, no hay forma de encajar este dato (y puedo multiplicar los ejemplos) con “la suficiente evidencia empírica de los suficientes economistas profesionales… de que si estamos en un periodo de oligopolización de mercados, en los cuáles se da si o si y siempre una caída de los salarios del CONJUNTO de los salarios de un país. Y que ese fenómeno sucede desde los ochenta”.

      A veces me da la impresión que alguna gente toma esta sección “Comentarios” para ensayar disparates de cualquier tenor.

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      rolandoastarita

      30/08/2019 at 10:56

    • Agrego: lo desafío a que nos diga dónde y cuándo Paul Krugman sostuvo que, debido a que “estamos en un período de oligopolización de los mercados”, siempre se da “una caída de conjunto de los salarios de un país”. ¿Dónde PK escribió semejante cosa? Usted que invita a su interlocutor a “profundizar y ampliar su teoría económica” y a “corregir su error”, ¿por qué no da una mano y nos dice dónde Krugman escribió lo que usted dice que afirma? Si usted no es un charlatán de feria, debe de tener el dato. Es sencillo lo que le pido entonces. ¿¿¿DÓNDE PK DIJO QUE LOS SALARIOS DE UN PAÍS SIEMPRE BAJAN DEBIDO A LA ACTUAL OLIGOPOLIZACIÓN DE LOS MERCADOS????

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      rolandoastarita

      30/08/2019 at 11:13

    • ¿Pero de verdad piensa refutarme la afirmación de que los salarios en términos reales están bajando desde los años 80, en toda la OCDE al menos, con un dato que aporta comparando un trim. de 2019 con el mismo trimestre del año anterior y en un solo país¡¡ ¿Le parece que el periodo de 1 año que ud. indica en su repuesta es suficiente para indicar como evolucionaron los salarios en los 40 años anteriores?.Lo veo y no lo creo. Repito, solo esta confirmando con esa insulsa e irrelevante respuesta la validez de la tesis de la caída de salarios. ¿No se da cuenta? Eso si es análisis científico, no me cabe la menor duda ¡¡Por otro lado, así que ¿no conoce?, ¿la conoce pero no la corrobora? la literatura económica y autores que avalan esa caída de salarios reales. ¿Y tampoco conoce, o no avala, la literatura, si de economistas de 1º nivel mundial’ (algunos ya citados), que demuestran la tesis de la oligopolización en los mercados.Vaya. Impresionado estoy. Si, con este tipo de rebates ‘científicos’’ dudo mucho que reflexione sobre su teoría económica y corrija errores. Lo dudo. No le digo nada sobre el disparate de calificar como disparates la tesis del ciclo revolucionario o la Ley de concentración del capital. ¿Qué ud. sea el autor, según dice un discípulo suyo, de un texto que niega la existencia de oligopolios y afirma la existencia de competencia real y significativa (¿comparada con cual otra situación de competencia? )en los mercados capitalistas da a pie a que califique la tesis contraria como disparate? ¿Lo hará aportando también un dado único e irrelevante?
      Puede que el Astarita ‘autor’ haya salido a la palestra en su comentario, pero, ese Astarita ha enterrado muy al fondo al cientifico, marxista, intelectual a secas, etc..
      Y va a ser que realizar comentarios en su blog si sea un ejercicio de valor…Demasiado valor, para mi gusto
      Saludos,

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      antonio

      30/08/2019 at 11:50

    • Usted escribió que por la oligopolización de los mercados los salarios SIEMPRE BAJAN. Si SIEMPRE bajan, lo hacen año tras año. Y dijo que eso mismo afirmaba Paul Krugman. Entonces vuelvo a preguntarle ¿dónde Krugman dijo eso? ¿Por qué no contesta? No cambie el tema. Repito, si usted no es un charlatán de feria, ¿cómo compagina SU afirmación de que los salarios SIEMPRE bajan, con el hecho de EMPÍRICO, comprobado, de que los salarios en EEUU en los últimos 12 meses SUBIERON? Un solo ejemplo (y puedo poner muchos otros) y dejé al desnudo que usted escribe pavadas sin la menor evidencia empírica. De la misma manera, le pregunto dónde Krugman afirmó lo que usted dice que afirmó, que los salarios bajan siempre porque hay oligoplización de los mercados, y responde cualquier cosa. ¿¿DÓNDE KRUGMAN DIJO LO QUE USTED DIJO QUE DIJO??? ¿¿¿DÓNDE??? No mire para otro lado. ¿Por qué no responde? Respuesta: no responde porque usted es un charlatán, una persona que escribe como un toll. Pues bien, no tengo por qué publicar comentarios de charlatanes, ni a trols. Hasta que no ponga la cita de Krugman, no vuelvo a publicarle un comentario.

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      rolandoastarita

      30/08/2019 at 12:33

    • El salario real en estados unidos solo cayo en la crisis de 2001(cayo en 2002) y 2009.

      Eso si la tasa de crecimiento viene bajando, pero siempre positiva

      https://tradingeconomics.com/united-states/wage-growth

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      benjamin

      30/08/2019 at 17:25

    • Sí, claro, decir que los salarios reales bajan siempre, o que están bajando desde hace 30 o 40 años, es una demostración lisa y llana de ignorancia. Y lo peor es que se intenta disfrazar esa ignorancia apelando a “autoridades” como Krugman o Stiglitz. ¿Cuándo y dónde Krugman, por ejemplo, afirmó que los salarios reales en EEUU, o en China, o en Francia, etcétera, hoy son más bajos que en 1989 o que en 1979?
      Por supuesto, otra cosa muy distinta es que la polarización de ingresos y riquezas ha tendido a aumentar en los países capitalistas en las últimas cuatro décadas.

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      rolandoastarita

      30/08/2019 at 17:33

    • En la figura E8 se ve el incremento de la desigualdad después de 1980

      https://wir2018.wid.world/files/download/wir2018-summary-english.pdf

      salarios reales (compilación de Kennedy investigador del CEPED)

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      benjamin

      30/08/2019 at 23:38

  14. ¿En Europa estamos entrando en una nueva crisis?

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    David Martín

    29/08/2019 at 09:53

  15. Hola Rolo, ¿tenés pensado redactar alguna nota sobre el anuncio del Gobierno de perfilar la deuda? ¿Por qué no se lo consideraría default?

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    Walter

    29/08/2019 at 16:06

    • No tengo pensado escribir sobre la crisis por ahora. El “reperfilamiento” de la deuda es de hecho un default parcial.

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      rolandoastarita

      30/08/2019 at 10:58

    • A mitad de año Lavagna había pedido que se modificaran los vencimientos porque eran incumplibles. En épocas de inflación es común que las empresas renegocien sus deudas e, inclusive, que se concursen para licuarlas. En la Argentina es bastante normal. Por ejemplo, se suelen presentar en concurso, designar a algún tercero para que vaya comprando la deuda a los acreedores a precio vil y luego, cuando tienen la mayoría de la deuda comprada, proponen un acuerdo a varios años y con grandes quitas y los acuerdos terminan siendo homologados, dejando el tendal de pequeños acreedores en el camino.

      Escuché el otro día en la TV que de los últimos 24 acuerdos entre países y el FMI en 20 oportunidades fue necesario reformular los vencimientos por la imposibilidad de cumplir. Ignoro si el dato es correcto pero si lo fuera nuestro caso no sería una excepción sino otro más entre tantos.

      Me interesaría saber, si no es demasiado trabajo, a qué medidas podría recurrir un gobierno burgués para evitar financiar la fuga de capitales con deuda y, en ese caso, que efectos inmediatos y mediatos tendrían dichas medidas en la economía en general. Creo que podría ser útil para tener herramientas que permitan confrontar con esas ideas.

      Saludos

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      Lucas

      30/08/2019 at 17:01

  16. D. Martin
    Este análisis y previsión de un economista marxista de gran nivel responde a su pregunta.
    ”Global investment growth is already down to just 1% a year, according to JPM. If investment should go negative globally in the next few quarters, then global real GDP growth, currently around 2.5% a year (depending on how you measure it), would drop towards zero – in other words, A GLOBLAL RECESSION”

    https://thenextrecession.wordpress.com/2019/08/28/the-trade-trigger/

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    antonio

    30/08/2019 at 06:19

  17. Consulta. Ud niega las experiencias de Vietnam?

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    camilo

    31/08/2019 at 11:22

  18. dos preguntas sobre la crisis actual en argentina
    Cree que la devaluacion de lunes que paso de 47 a 60 fue dejada correr? que el banco central no la paro a primera mañana para que llegue a 60 62 ?
    Y cree que vamos a una hiperinflacion debido a la retirada de plazo fijo en pesos a dolares?
    O aun plan bonex?
    El default total ya esta descontado?

    gracias

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    martin gomez

    31/08/2019 at 15:19

    • El dato objetivo es que el lunes 12 de agosto el BCRA no intervino cuando el precio del dólar se disparó. De todas maneras, pienso que no hubiera podido parar la suba. De hecho, desde el viernes anterior a las PASO hasta hoy el Central perdió unos 11.000 millones de dólares de reservas; el viernes la tasa de las Leliq terminó en 83%; aumentaron las intervenciones, y sin embargo, con todo eso, la suba semanal del dólar fue de casi 8%. Esto incluso con A. Fernández y su equipo diciendo que un dólar a $60 les parecía muy conveniente.

      Por ahora no veo una hiperinflación (en la híper de 1989 los precios llegaron a aumentar un 4% diario), pero sí una nueva y fuerte aceleración de la inflación. Con la perspectiva de que a su vez ponga más presión sobre el dólar. El programa de AF parece ser la intención de anclar los precios vía un pacto social (para el cual será clave la dirigencia sindical, más el peso del aparato PJ y la Iglesia).

      Los precios de los bonos argentinos son prácticamente de default. Y lo que hizo el gobierno esta semana fue, de hecho, un default “suave”.

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      rolandoastarita

      01/09/2019 at 09:54

    • por que carlos rodriguez y otros economistas de derecha y monetaristas o liberales o austriacos dice que si se sale masivamente de los plazos fijos o de las leliqs que son los pesos de los plazos fijos colocados en letras del bcra se produce una hiper?

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      martin gomez

      01/09/2019 at 20:11

    • Hay temor de que se vayan al dólar. La suba del precio del dólar empuja la inflación. Aunque todavía estamos lejos de un hiperinflación.
      Una aclaración: muchos plazos fijos son de fondos de inversión. Y muchas empresas mantienen dinero de su capital de trabajo colocándolo en fondos de inversión.

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      rolandoastarita

      01/09/2019 at 22:06

  19. Estimado profesor Rolando, ante esta peligrosa situación que afecta principalmente a los trabajadores, desde ya bastante golpeados, ¿cuál debe ser la consigna inmediata? Vale decir, una consigna realizable dentro de la actual correlación de fuerzas, que signifique un avance para las masas, incluyendo sus niveles organizativos y de conciencia.

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    Amauta

    02/09/2019 at 04:05

    • Frente a una crisis económica no existe “la” consigna inmediata, que dé solución a los padecimientos de los trabajadores (en primer lugar, al aumento del desempleo). Por supuesto, se pueden exigir medidas de tipo paliativos (como es un seguro contra el desempleo), pero no hay manera de evitar la desvalorización de los capitales, el retroceso de la producción y aumento de la desocupación. Si hubiera alguna solución a instrumentar desde el gobierno, los marxistas podrían haberla planteado ya hace mucho. Después de todo, ya Marx y Engels había estudiado con bastante profundidad la crisis de 1847. Y desde entonces las crisis se repitieron en todos los países capitalistas; además de que cada vez fueron más globales. En lo que respecta a Argentina, es incluso más claro. Como señalé en una nota de fin de 2018, desde la crisis de 1975 a la fecha hubo unos 20 años de retroceso del PBI; y en algunos episodios la caída superó el 10%. Es un fenómeno estructural, que no se arregla con alguna medida gubernamental de apuro.

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      rolandoastarita

      02/09/2019 at 09:25

    • Muy agradecido por su respuesta. Evidentemente las crisis cíclicas del capitalismo son inevitables y necesarias para dar lugar a nuevos periodos expansivos sobre la base de la destrucción masiva de capital que estas mismas crisis generan.

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      Amauta

      05/09/2019 at 06:24


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