Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Regímenes stalinistas y política stalinista en América Latina

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Algunos lectores del blog han planteado que es un error de mi parte calificar al chavismo de régimen stalinista, o de movimiento stalinista. A fin de evitar discusiones falsas, en esta breve nota respondo la cuestión.

Empiezo diciendo que nunca dije que el de Venezuela fuera un régimen stalinista, al estilo, por caso, de lo que fue la URSS. En todas las notas lo he descrito como un capitalismo de Estado, de tipo burocrático y reaccionario. A la URSS, en cambio, la he caracterizado como un régimen estatista burocrático. Más aún, he polemizado con la idea de que se trató de alguna forma de capitalismo de Estado. La dinámica, forma de funcionamiento, tipo de crisis económica de la URSS (y de otros regímenes del Este de Europa) no fueron los propios del capitalismo. Tampoco caractericé al grupo burocrático gobernante soviético como una clase social. En la URSS –al menos hasta sus últimos tiempos- no existió una burguesía que hubiera crecido al calor de un capitalismo de Estado (para una caracterización de la URSS, ver aquí y aquí).

Venezuela entonces no es un régimen de tipo soviético-stalinista, sino un capitalismo de Estado que sí tiene el apoyo del stalinismo. Lo cual empalma con una larga tradición de los PC de América Latina. Recordemos que ya desde los años 1930 los partidos Comunistas latinoamericanos adoptaron el programa y la estrategia de la revolución “democrática-antiimperialista-antioligárquica”. Sería una revolución que alentaría el capitalismo “nacional”, preparatorio de la “segunda revolución, ahora socialista”. Por eso no preveía la colectivización de la tierra ni la estatización general de los medios de producción (como ocurrió en la URSS, y luego en otros países, incluida Cuba).

Las formas concretas que adoptó esa política fueron varias. Una de ellas fue la participación directa en gobiernos de coalición, como ocurrió cuando la presidencia de Allende, en Chile. Pero también apoyaron a gobiernos militares “nacionalistas revolucionarios”, y a gobiernos “populares y nacionales” de diversos tipos. Por ejemplo, al gobierno militar de Velasco Alvarado, de Perú, a fines de los 1960 y principios de los 1970. O al gobierno de Perón-Isabel Perón, entre 1973-1976. En la nota anterior he citado este último caso ya que es altamente ilustrativo: en 1973 Perón asumió el gobierno del brazo de los elementos más nefastos de la ultra-derecha, y amparando a sus bandas asesinas. Pero el PC argentino (con el acuerdo de Cuba), lo apoyó y colaboró incluso en el ministerio de Economía. Todavía en 1975, cuando los asesinatos de la Triple A eran cotidianos, la Conferencia de PC latinoamericanos, reunida en La Habana, se negó a condenar al gobierno de Isabel Perón (la posterior defensa de Videla tuvo este antecedente).

Puede verse que en todos los casos no se trata del apoyo a regímenes stalinistas como fue la URSS, sino del apoyo stalinista a gobiernos capitalistas, o de capitalismo de Estado, “populares”. Es significativo que cuando triunfó la revolución contra Somoza en Nicaragua, Castro aconsejó a la dirección sandinista no seguir los pasos de Cuba, y mantener un régimen de economía “mixta”.

El apoyo al régimen de Chávez y Maduro es entonces una nueva expresión, aunque adaptada “al siglo XXI”, de esta vieja política de los PC. Y no se trata solo de los PC y los castristas, sino de una ideología y política que han impregnado fuertemente a la izquierda más amplia. En Argentina, por ejemplo, miles de ex PC mantienen lo básico de lo que mamaron durante décadas, y hoy son parte de la base militante del kirchnerismo (ver aquí). A su vez, está la influencia stalinista, más difusa y amplia, que encaja en el nacionalismo y el estatismo burgués que inspiran al progresismo habitual.

Todo esto explica la facilidad con que hoy gran parte de la izquierda defiende al régimen de Maduro, a pesar del desastre humanitario que arrasa a Venezuela. Son dirigentes y militantes que adoptan con total naturalidad la política stalinista que ha sido tradición en América Latina; aunque formalmente no lo reconozcan. En particular, son característicos el desplazamiento a un segundo plano de la contradicción capital-trabajo; el ahogo burocrático de la organización independiente de la clase obrera; el apoyo al capitalismo de Estado y a las “fuerzas armadas patrióticas” asociadas; y la exaltación nacionalista sin límites. Además, los métodos están acordes con ese programa: la mentira y la manipulación; la calumnia para quebrar y silenciar a los críticos; y en la medida en que se los permite la correlación de fuerzas, la represión abierta de los disidentes. En definitiva, el stalinismo, en tanto política y práctica, estuvo lejos de desaparecer con la caída de la URSS; al menos, en América Latina.

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Regímenes stalinistas y política stalinista en América Latina

Written by rolandoastarita

07/08/2017 a 12:40

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13 comentarios

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  1. He leído sus tres últimas entradas, me interesaba mucho saber su posición al respecto y esperaba su análisis. He sido muy crítico con sus posiciones en otras ocasiones, pero con algo de humildad y honestidad, reconozco y comparto en gran medida su análisis sobre este último tema. De lo que he leído al respecto en los medios, de lo que se suele llamar izquierda -cosa polivalente e incluso muchas veces mítica, en el buen sentido-, sobre todo en la Jornada periódico por excelencia de la izquierda mexicana, los análisis son tan faltos de sensibilidad intelectual y burdos que por sí solos condena a la emancipación de los movimientos sociales, son anacrónicos y coléricos. Entiendo que el fenómeno de la conspiración “yanqui” siempre está presente; pero no son capaces de un análisis autocritico del fracaso del socialismo histórico y muchas veces teórico. Edgardo Lander respetable autor y activista de Venezuela lo ha señalado con bastante claridad, “la incapacidad de la izquierda de la autocrítica”. Todo aquel que se aleja del discurso legitimador de la barbarie del gobierno de Nicolás Maduro es automáticamente clasificado de pro-imperialista, según dichos “intelectuales” de lo que se trata es de mantener a la izquierda en el poder a costa de lo que sea y sin importar las formas, aspecto que usted ha señalado bastante acertadamente. Al respecto los Zapatistas (EZLN) en sus últimos encuentros “Los muros del capital, las grietas de la izquierda” fueron bastantes críticos de la izquierda institucionalizada al grado de señalarlos como de derecha, incluyendo a los gobiernos de Ecuador y Bolivia. no quiero recalcar dicho aspecto más allá de su precisión o no , sino más bien considerar que al respecto la Izquierda que apoya al gobierno de Venezuela, no pronunció ni una sola palabra al respecto.

    Para terminar mi pequeño comentario, la actualidad de la llamada izquierda se puede sintetizar con el título de un artículo del teólogo P. Trigo “Repensar las Izquierda porque son necesarias y han fracasado…..”

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    Antonio

    07/08/2017 at 15:30

  2. Solo quiero marcarle un error, usted dice “Empiezo diciendo que nunca dije que el de Venezuela es un régimen stalinista, al estilo, por caso, de lo que fue la URSS.” En realidad lo correcto sería: Empiezo diciendo que nunca dije que el de Venezuela “fuera” un régimen stalinista, ….

    Por lo demás, siempre que lo leo es muy motivador hacerlo, independientemente de estar o no de acuerdo con sus posiciones. Muchas Gracias por cada lectura !!

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    Fabian

    07/08/2017 at 16:31

  3. Hola Rolando,

    gracias por estas notas que ayudan mucho a distinguir las tradiciones políticas que hoy en día se alejan decididamente de las posiciones de Marx y sus análisis sobre el capital (cuando lo leo percibo un alejamiento impresionante).
    Además aporta un elemento que me parece fundamental para comprender lo que pasa mucho hoy cuando regímenes que se dicen de “izquierda” terminan actuando o aplicando medidas que benefician al capital: la desmoralización. Hay que hacer un trabajo doble, no solo explicar la explotación, sino también mostrar que aquellos que se dicen ir contra ella solo contribuyen a perpetuarla.

    Un saludo grande,
    Fernando.

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    Fernando Turri

    07/08/2017 at 16:43

  4. He estado leyendo sus últimos trabajos en el Blog, proponiendo el nuevo mismo tema. No digo que usted no sea un valioso analista que las fuerzas con vocación transformadora pueden y deben aprovechar. Pero le voy a hacer una pregunta: ¿Ha existo para usted algún gobierno de lo que suele llamarse revolucionarios que desde que estos existen haya hecho algo bueno?. Si analizo el caso Venezuela (que es el que esta en el centro del debate ahora): ¿Cuándo dieron petróleo a precios baratos (por debajo del mercado mundial) a países del caribe y centroamérica no fue digo de homenaje?, ¿cuándo hicieron las misiones: milagro, barrio adentro etc, tampoco fue algo digno para una poblaciñón pobre por la que nadie jamás se había preocupado antes?.
    En lo demás estoy con usted, su crítica es justa, pero a veces vemos solo lo malo. Me dirá usted: han sido unos cretinos, le dieron migajas al pueblo para robarse el patel grande ellos, y coincido con usted, pero esas maasas pobres aprendieron que ellos pueden conquistar algo, que si luchan alcanzan algo, y una vez que lo tienen o lo han tenido les será duro quitárselo. No creo que algunos defiendan a Maduro cuando salen a la calle (otros sí seguramnete y motivos tendrán), pero algunos salen a defender lo poco que han obtenido, tal vez un aula con un maestro para sus hijos, otros un policlínico, etc. No no llmaar´çia al pueblo que defiende en la calle algunas conquistas alcanzadas como turba, porque según leeemos en la calle estan los grupos: los a favor y lo que estan en contra, y al menos en 3 meses se ha visto que la gente d ela MUD no ha hegemonizado la calle.

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    Luis

    07/08/2017 at 17:00

    • Nunca negué que el chavismo mejoró, durante algún tiempo (ayudado por el aumento de los precios del petróleo) la situación de amplios sectores de las masas trabajadoras, en especial los más postergados y hundidos. Lo que he dicho es que eso no equivale a construcción alguna del socialismo, ni -y esto es lo más importante- dio poder a la clase trabajadora.

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      rolandoastarita

      07/08/2017 at 18:59

  5. Rolando conocía tu nombre pero no había leído ninguno de tus textos hasta que nuestro amigo mutuo Fernando Souza me los envió., en especial los que tratan de la dramática situación de Venezuela. Coincido mucho con tus comentarios e ideas y creo que en efecto la situación de ese pantanoso ambiente que se ha dado en llamar “izquierda latinoamericana” ha llegado a una frontera radical de deslindes tajantes precisamente con motivo lo que sucede en el país caribeño. De hecho podemos extender este giro a la “izquierda al nivel mundial”. Junto con Siria, Venezuela es hoy una de las pruebas de fuego de esa “izquierda”.

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    Manuel Aguilar MOra

    07/08/2017 at 17:27

  6. La tragedia de Venezuela por Michael Roberts.
    (3 / 08 / 2017 )
    https://thenextrecession.wordpress.com/2017/08/03/the-tragedy-of-venezuela/

    A medida que el régimen de Maduro trata de imponer su nueva Asamblea Constituyente como rival o reemplazo del actual Congreso venezolano y de detener a los líderes de la oposición pro capitalista, la situación económica y social en el país sigue empeorando.

    Según el FMI, el PIB de Venezuela en 2017 es un 35% por debajo de los niveles de 2013, o 40% en términos per cápita . Esa es una contracción significativamente más pronunciada que durante la Gran Depresión de 1929-1933 en los Estados Unidos, cuando se estima que el PIB estadounidense ha caído un 28%. Es ligeramente mayor que la de Rusia (1990-1994), Cuba (1989-1993) y Albania (1989-1993), pero es menor que la experimentada por otros ex Estados soviéticos en el momento de la transición, como Georgia, Tayikistán, Azerbaiyán, Armenia y Ucrania, o países devastados por la guerra como Liberia (1993), Libia (2011), Rwanda (1994), Irán (1981) y, más recientemente, Sudán del Sur.

    https://thenextrecession.files.wordpress.com/2017/08/vene-gdp.png?w=450&h=210

    Así, según Ricardo Haussman, ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo , la catástrofe económica venezolana enana a la historia de Estados Unidos, Europa Occidental o el resto de América Latina.

    En 2013, advertí que los logros de la ‘revolución bolivariana’ bajo Chávez estaban seriamente amenazados. Chávez había mejorado las condiciones de los más pobres con mayores salarios, servicios sociales y reducción de la desigualdad. Pero estas mejoras sólo fueron posibles dentro de los límites de la economía capitalista utilizando los ingresos de las exportaciones de petróleo en un momento en que los precios mundiales del petróleo eran muy altos. Pero los precios del petróleo comenzaron a marcar el tiempo y prácticamente se redujeron a la mitad en los últimos dos años.

    Las exportaciones de petróleo cayeron en 2.200 dólares per cápita de 2012 a 2016, de las cuales 1.500 dólares se debieron a la caída de los precios del petróleo. El gobierno de Maduro comenzó a acumular enormes deudas externas para tratar de mantener el nivel de vida. Venezuela es ahora el país más endeudado del mundo. Ningún país tiene una deuda externa pública más grande como proporción del PIB o de las exportaciones, o se enfrenta a un mayor servicio de la deuda como proporción de las exportaciones.

    https://thenextrecession.files.wordpress.com/2017/08/ven-trade.png?w=450&h=210

    El gobierno recurrió a la devaluación de la moneda para impulsar los ingresos en dólares, pero esto sólo estimuló inflación indignante y recortes en los salarios reales. Al mismo tiempo, el gobierno decidió ‘honrar’ todos sus pagos de deuda externa y recortar las importaciones en su lugar. En consecuencia, las importaciones de bienes y servicios per cápita se redujeron en un 75% en términos reales (ajustados a la inflación) entre 2012 y 2016, con una nueva disminución en 2017. Este colapso es comparable al de Mongolia (1988-1992) Y Nigeria (1982-1986) y más grande que todos los otros cuatro años de colapso de importaciones en todo el mundo desde 1960. Esto llevó a un colapso en la agricultura y la manufactura incluso mayor que el del PIB general, recortando casi otros $ 1.000 por habitante en bienes de consumo producidos localmente.

    El salario mínimo – que en Venezuela es también el ingreso del trabajador medio, debido a la gran proporción de asalariados – disminuyó en un 75% (en precios constantes) de mayo de 2012 a mayo de 2017. Medido en la caloría disponible más barata, El salario mínimo disminuyó de 52,854 calorías por día a sólo 7,005 durante el mismo período, un descenso del 86,7% e insuficiente para alimentar a una familia de cinco, suponiendo que todos los ingresos se gasta para comprar la más barata de calorías. Con su salario mínimo, los venezolanos podían comprar menos de una quinta parte de los alimentos que los colombianos tradicionalmente más pobres podían comprar con los suyos.

    La pobreza de ingresos aumentó de 48% en 2014 a 82% en 2016 , según una encuesta realizada por las tres universidades más prestigiosas de Venezuela. El mismo estudio encontró que el 74% de los venezolanos perdió involuntariamente un promedio de 8,6 kilos (19 libras) de peso. El Observatorio Venezolano de la Salud señala un aumento de diez veces en la mortalidad de pacientes hospitalizados y un aumento de 100 veces en la muerte de recién nacidos en hospitales en 2016.

    Según un estudio realizado entre octubre y diciembre de 2016 por Caritas Venezuela, en colaboración con Caritas France, la Comisión Europea y la Confederación Suiza, hay claros indicios de desnutrición crónica entre los niños en Venezuela. En algunas zonas, alcanza niveles cercanos a lo que, según las normas internacionales, es una crisis. El informe dice: “Las estrategias de supervivencia inseguras e irreversibles se están registrando desde un punto de vista económico, social y biológico, y el consumo de alimentos callejeros es especialmente preocupante”. Según una encuesta realizada en junio de 2016 en el estado de Miranda, 86% de los niños temían quedarse sin comida. El cincuenta por ciento dijo que se acostaban hambrientos por falta de comida en sus casas. ”

    Erika Guevara, directora de la Oficina Regional de Amnistía Internacional para las Américas en junio de 2016, escribió: “JM Children’s Hospital. De los ríos de Caracas, una vez que una fuente de orgullo como modelo de la atención pediátrica en Venezuela, hoy es un símbolo trágico de la crisis que está barriendo este país sudamericano. La mitad del gigantesco edificio se derrumba, las paredes se tambalean, los pisos se inundan y las habitaciones están tan deterioradas que ya no se usan. A mitad de camino, cientos de niños están siendo tratados. Pero tanto los medicamentos como los suministros médicos básicos son escasos, y las madres de los niños ya han renunciado a ordenarlos. (…) “. Las Voces del Hambre, reportaje de Telemundo y dirigido por el periodista venezolano Fernando Girón, muestra cómo niños venezolanos luchan con aves de rapiña por huesos desechados por carniceros (El Nacional, 28/02/17).

    Antes de Chávez, la mayoría de los venezolanos estaban desesperadamente pobres después de una serie de gobiernos capitalistas de derechas. Pero ahora, una vez más, bajo Maduro, esta es la situación para los pobres y la mayoría de la clase obrera venezolana. No es de extrañar que el apoyo al gobierno de Maduro haya disminuido mientras las fuerzas de reacción se hacen más fuertes. Mientras que la lucha de la mayoría, muchos en la tapa del gobierno de Maduro son tan cómodos como los capitalistas venezolanos y sus partidarios que intentan traer abajo al gobierno.

    El gobierno de Maduro ahora depende cada vez más no del apoyo de la clase obrera, sino de las fuerzas armadas. Y el gobierno los cuida bien. Los militares pueden comprar en mercados exclusivos (por ejemplo, en bases militares), tienen acceso privilegiado a préstamos y compras de autos y departamentos, y han recibido aumentos salariales sustanciales. También han ganado contratos lucrativos, explotando controles de cambio y subsidios, por ejemplo, vendiendo gasolina barata comprada en países vecinos con enormes ganancias.

    Como ha señalado Rolando Asturita en una serie de publicaciones. El ejército tiene fuerte poder económico directo, ya que la FANB dirige y controla toda una serie de empresas: el banco BANFANB; AGROFANB, para la agricultura; EMILTRA, transporte; EMCOFANB, sistemas de comunicaciones de la empresa de la FANB; TVFANB, un canal abierto de televisión digital; TECNOMAR, una empresa mixta de proyectos de tecnología militar; FIMNP, un fondo de inversión; CONSTRUFANB, constructor; CANCORFANB, Empresa Bolivariana Mixta; Agua Tiuna, planta embotelladora de agua; Y luego está CAMINPEG, la empresa anónima militar, minera y petrolera y de gas.

    Muchos de la élite del gobierno de Maduro han utilizado la crisis económica para su propio beneficio personal. Ellos han comprado la deuda del gobierno para retornos ricos, mientras que al mismo tiempo asegurarse de que no hay incumplimiento, todo a expensas de la caída de los niveles de vida de las personas que deben pagar esta deuda a través de impuestos y los ingresos del petróleo. Las divisas destinadas al pago de la deuda externa han sido compensadas por la reducción de las importaciones de alimentos, medicinas o insumos industriales esenciales.

    Así, como los manifestantes anti-gobierno luchan contra la policía y el ejército en las calles y el gobierno de Maduro se acerca cada vez más al régimen autoritario absoluto, la clase trabajadora se queda en el frío. El programa económico y social de la oposición es el tradicional de los capitalistas nacionales respaldados por el imperialismo: reformar las leyes laborales (es decir, más explotación y despidos), privatización o reprivatización de las empresas estatales, desregulación de los controles sobre la inversión Garantizar una alta tasa de explotación laboral) y, por supuesto, el levantamiento de los controles de precios y la reunificación de los intercambios. La implementación de este programa impondría aún más pérdidas a la mayoría. Al igual que las sanciones previstas por el imperialismo estadounidense y sus acólitos en la región.

    ¿Qué salió mal con los loables objetivos del chavismo? ¿Podría evitarse esta tragedia? Bueno, sí, si la revolución chavista no se hubiera detenido a menos de la mitad, dejando la economía predominantemente en el control del capital. En cambio, los gobiernos de Chavista y Maduro se apoyaron en los altos precios del petróleo y en enormes reservas de petróleo para reducir la pobreza, mientras que no transformaron la economía a través de inversiones productivas, propiedad estatal y planificación. Entre 1999 y 2012, el estado obtuvo unos ingresos de US $ 383.000 millones por el petróleo, debido no sólo a la mejora de los precios, sino también al aumento de las regalías pagadas por las transnacionales. Sin embargo, este ingreso no se utilizó para transformar los sectores productivos de la economía. Sí, algunos se usaron para mejorar el nivel de vida de las masas empobrecidas. Pero no había ningún plan para la inversión y el crecimiento. A la capital venezolana se le permitió seguir adelante, o no, según el caso. De hecho, la participación de la industria en el PIB disminuyó del 18% del PIB en 1998 al 14% en 2012.

    Ahora los “marketeers libres” de la derecha nos dicen que esto demuestra que el “socialismo” no funciona y que no hay escapatoria de los rigores del mercado. Pero la historia de los últimos diez años no es el fracaso del “socialismo” o la planificación, es el fracaso de poner fin al control del capital en un país capitalista débil (cada vez más aislado) con aparentemente sólo un activo, el petróleo. No había inversión en la gente, sus habilidades, no desarrollo de nuevas industrias y el aumento de la tecnología – que fue dejada al sector capitalista. Contraste eso con el “socialismo con características chinas”, aunque en el país más grande y ahora economía en el mundo.

    Hace poco más de un año, argumenté en un post que, para salvar los objetivos del chavismo, “probablemente sea demasiado tarde, ya que las fuerzas de reacción ganan terreno cada día en el país. Parece que sólo esperamos la decisión del ejército de cambiar de lado y expulsar a los chavistas “.

    ———————————————————————-

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    Prueba de acceso

    07/08/2017 at 17:47

  7. ”Bueno, sí, si la revolución chavista no se hubiera detenido a menos de la mitad, dejando la economía predominantemente en el control del capital”
    Ese fue el problema de fondo del Chavismo, en mi opinión (y, ay, el de Cuba, de la Urss, paises del Este Europeo, etc..): es el factor decisivo de no poner la totalidad (o una mayoría alta, el 90 %,p.ej.) de la economia en modo de producción socialista. No situarla la economía en propiedad social. Y, sobre todo, no colocarla bajo mando, dominio y control de sus obreros alejada del control de una casta burocrática.. Si existe una economia privada capitalista, libre, fuerte y con el poder suficiente, va a intentar siempre desmontar el socialismo. Le pasó al capitalismo con el feudalismo y le esta pasando ahora desde el siglo XX al socialismo con el capitalismo.

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    antonio

    08/08/2017 at 06:45

    • Antonio

      ¿Usted no entiende que su posición significa pedirle a la boliburguesía, militares, burócratas estatales y nuevos ricos lúmpenes del chavismo, absolutamente corruptos que, desde el capitalismo pasen al socialismo que tanto pregonan llamándolo “socialismo del siglo XXI”. Socialismo utópico, estatista burgués, senil?.

      ¿No se da cuenta que este fenómeno, que la burguesía construya y luche por el socialismo, es una tontería y estupidez más grande que una iglesia. En la historia nunca ha sucedido esto. Todo lo contrario, siempre los burgueses han defendido la explotación capitalista a sangre y fuego.

      Su teoría tiene vieja data. Es la teoría del reformismo, significando que mediante elecciones tomamos el poder del estado burgués, desde allí vamos tomando todas las instituciones del estado capitalista, y en ese proceso pasamos “pacíficamente” al socialismo. Eduard Bernstein, líder socialdemócrata alemán, planteó esto a finales del siglo XIX. Por supuesto, los grandes clásicos del marxismo, Rosa Luxemburgo, Lenin y el mismo Kaustky en ese momento, combatieron a fondo esta posición que no tiene nada que ver con el marxismo.

      ¿Resultados de esta teoría?

      El ejemplo vivo es Venezuela. Continuó el capitalismo y los “socialistas” fueron absorbidos totalmente por el estado capitalista y se transformaron en lúmpen-burgueses. No “resistieron” ni un minuto el gran regalo que le cayó en sus manos: la renta petrolera más fabulosa que ingresó a Venezuela.

      He visto a muchos “izquierdistas” en Venezuela, pata en el suelo, sin ningún centavo, que en el pasado se rasgaban las vestiduras por el socialismo, y que ahora son ultramillonarios, burgueses, defendiendo a sangre y fuego su poder y riquezas.

      La inexistente “revolución” chavista no se detuvo por la mitad. Nunca fue una revolución.

      Aquí repito algo que machaco permanentemente: desde el comienzo el régimen chavista fue un régimen bonapartista burgués, capitalista, explotador del trabajo, antiobrero y antipopular.

      Lo del progresismo, antiimperialismo, la liberación nacional, el “socialismo del siglo XXI” es el discurso para engañar a los ingenuos e incautos.

      Creer que la “revolución” chavista se detuvo a la mitad del camino, se estancó y eso impidió que llegara al socialismo es una estupidez total. Es un afirmación que no tiene nada que ver con el marxismo.

      Saludos

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      La duda metódica

      08/08/2017 at 10:57

  8. D. Metodica,

    No le responderé en absoluto, ni ahora ni en otras ocasiones, pero para que no crea que tiene razón alguna sólo le dire que usted, a juzgar por sus textos, me temo que no tiene la más mínima idea de mis argumentos y ,tengo la sospecha, que tampoco la tiene de los suyos.Ni se acerca a lo que deseo exponer, a mis tésis. Lo siento. Yo no veo posible debatir siquiera con alguien con un conocimiento tan superficial, personalista del socialismo y que, peor, publicamente, y en este mismo blog, dice haber sido un reformista durante muchos años en Venezuela (¿Chavista de 1º año ?¡), que confiesa que ha pecado y que se arripiente de sus pecados. Es decir, un exreformista con un socialismo cuasireligioso, que considera que todo el socialismo historico ha sido malvado e invalido y que ahora solo da soluciones comunistas ”para el más alla” (nunca para aqui y ahora). Impresionante. Me ud. deja de piedra. Dejelo estar asi. Saludos cordiales

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    antonio

    08/08/2017 at 12:18

    • Antonio

      ¿De donde saca Usted que he “sido un reformista durante muchos años en Venezuela y chavista de 1º año”?

      ¿Me ha confundido con otra persona? ¿O está inventando?

      Busque en mis comentarios para demostrar si dije alguna vez algo así.

      Cópielo y péguelo literalmente, debajo de mi comentario. Demuéstrelo.

      Como no lo va a poder demostrar, tengo todo el derecho de decir, con todas las letras, que Usted es un calumniador y un mentiroso.

      Usted, al no tener argumentos, utiliza la vieja metodología estalinista: utilizar ataques personales basados en mentiras, para descalificar y destruir a la persona que no está de acuerdo con Usted.

      Usted lo único que me provoca es lástima. Y no acepto sus saludos cordiales.

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      La duda metódica

      08/08/2017 at 18:07

    • Agregado

      Como no tengo problemas en confesar mis “pecados” públicamente, si hubiera dicho, como Usted afirma mentirosamente que fui “un reformista durante muchos años en Venezuela (¿Chavista de 1º año ?”, hubiera aceptado tranquilamente su acusación.

      No le tengo miedo a la autocrítica.

      Creo que es profundamente terapéutica. Ojalá las organizaciones de izquierda se bajen del pedestal de la “infalibilidad papal” y se atrevan a aceptar y corregir sus errores. Lamentablemente no es una costumbre muy frecuente.

      Lenin decía que inteligente no es el que no comete errores. Es imposible no cometer errores. Inteligente es el que comete errores, se da cuenta, y los corrige rápidamente.

      Así, vuelvo a decir que nunca confesé el “pecado” del que me acusa Usted, y por esa razón, vuelvo a afirmar, con todo mi derecho que Usted, Antonio, es un calumniador y un mentiroso.

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      La duda metódica

      08/08/2017 at 18:37


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