Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

FMI y deuda, ¿nacionalismo o enfoque de clase?

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En la nota anterior (aquí) critiqué la afirmación de que Argentina pasó a ser una colonia a partir de la firma del acuerdo con el FMI. También cuestioné la idea de que la “contradicción principal” (para usar la terminología de la militancia de los 1960 y 1970) esté planteada, en Argentina, en términos de “nación versus imperio”, o “movimiento nacional versus la anti-patria”. En esta entrada amplío esa crítica con algunos datos y precisiones sobre la deuda externa y su dinámica.

El discurso del nacionalismo de izquierda sobre la deuda

Tal vez el diagnóstico más repetido en la izquierda nacional es que la deuda es producto de una estafa, de un fraude o ilegalidad. Y que sus causantes principales son el FMI; los gobiernos neoliberales y el capital financiero internacional. De manera que tendría un origen subjetivo y externo. El énfasis en lo subjetivo alimenta la creencia de que el problema son los estafadores –gobiernos neoliberales y sus amigos-, y no las relaciones de producción y de cambio asociadas a un capitalismo atrasado y dependiente.  

En cuanto al acento en lo “externo”, apunta a que el país, de conjunto, (los neoliberales y los “grupos económicos locales” son la anti-patria) es explotado por los países desarrollados. Por eso se dice que estos últimos “explotan nuestros recursos”, “nuestra riqueza”. Expresiones que sacan del radar a la explotación del trabajo por el capital (para reforzar la idea se llega a decir que nuestro querido suelo, o el viento, generan plusvalía, que se llevan los imperialistas).

Establecidos estos criterios, el nacional-marxismo considera entonces que la deuda es uno de los mecanismos principales de la explotación de Argentina. Es sencillo como funciona: “nos” prestan determinada suma, y a partir de ahí comienza el infinito suplicio del Sísifo colonizado, de pagar pero nunca achicar la deuda. Como dice un periodista del palo nacional-trotskista: “Argentina pagó 200.000 millones de dólares entre 2003 y 2015 y sigue debiendo 200.000 millones de dólares”. Peor aún, a partir de la firma del acuerdo con el Fondo “el país ha pasado a ser el virreinato del FMI”, como sentencia una conocida dirigente del FIT-U.

Un enfoque alternativo

En primer lugar, ponemos el acento en la cuestión estructural. La deuda es una consecuencia de los mecanismos de acumulación del capitalismo subdesarrollado y dependiente. Lo subjetivo juega un rol secundario. La clave es el bajo nivel de inversión o, en términos marxistas, de acumulación de capital productivo (forma social bajo la cual se desarrollan las fuerzas productivas en el modo de producción capitalista). De ahí la falta de competitividad de la economía. Y el hecho de que la competitividad se busque casi siempre por medio del tipo de cambio real alto (o sea, bajos salarios en términos dólar o euro).

Segundo, a partir de 2010, y hasta 2020, la cuenta corriente fue altamente deficitaria. En esa década el déficit acumulado fue de 120.076 millones de dólares. Semejante negativo no puede explicarse por alguna maniobra especulativa, estafa o imposición colonial. Agreguemos que en 2020 y 2021 (hasta el tercer trimestre) la cuenta corriente fue superavitaria por 6600 millones de dólares (producto de la recesión interna, suba del tipo de cambio, mejora de los términos de intercambio). Pero las reservas apenas crecieron.  

Tercero, entre 2006 y 2015 la salida de capitales (tomando en cuenta solo la adquisición de moneda y depósitos en moneda extranjera) fue de 79.000 millones de dólares. Y entre 20015 y 2019 salieron otros 93.000 millones (si se agrega la inversión directa y de cartera en el exterior, fueron 128.000 millones de dólares en los cuatro años del macrismo). O sea, la fuga se produjo tanto bajo el gobierno “nacional y popular” como bajo el gobierno “neoliberal agente del capital financiero”. De nuevo, esto no ocurre porque lo ordene alguna potencia colonial, o el FMI, sino porque la burguesía argentina lo considera conveniente para sus intereses.

Cuarto, las tenencias de activos externos por residentes argentinos son superiores a la tenencia de activos argentinos por residentes en el exterior. O sea, Argentina es acreedora, no deudora como muchas veces se dice. Al tercer trimestre de 2021 el neto positivo era de 122.513 millones de dólares. El total de activos en el exterior, siempre en 2021-3, alcanzaba los 413.288 millones, de los cuales 235.995 millones correspondían a particulares (estos incluyen más que la clase capitalista; amplios sectores de las clases medias ahorran en dólares). Este avance de la posición inversora internacional tuvo como contrapartida el crecimiento de la deuda externa. Por otra parte, los activos de argentinos en el exterior –incluidos los colocados en países desarrollados- rinden intereses, rentas y ganancias, esto es, plusvalía. Plusvalía que es trabajo no pagado de los obreros de esos países. Todo esto es difícil de cuadrar con el relato “somos una colonia”.  

Quinto, si el déficit en cuenta corriente no se financia con entrada de capitales, o préstamos de algún tipo, caen las reservas. Entre 2011 y 2015 el BCRA perdió reservas por 28.900 millones de dólares. En el extremo, la economía puede llegar a la cesación de pagos, con la consiguiente crisis cambiaria, devaluación, eventualmente crisis bancaria. Una alternativa entonces es endeudarse. Esto ocurre por encima o por fuera de que haya estafadores o especuladores.  

Por otra parte, cuando se disparó la corrida contra el peso, en 2018, las reservas del Central disminuyeron dramáticamente. Con el préstamo del FMI, a fines de 2018 se elevaron a 65.786 millones de dólares. Pero a fines de 2019 se habían reducido de nuevo; estaban en 44.848 millones de dólares. La salida de capitales –que excedía en mucho a algunos “amigos del poder”- continuaba a todo vapor. Una salida que se explica por una “lógica de clase”.

Sexto: bajo los gobiernos de Cristina Kirchner la deuda externa argentina se mantuvo estable y el déficit en la balanza de pagos derivó en la pérdida progresiva de reservas. En 2015 esa baja orillaba límites peligrosos. Luego, en el gobierno de Macri, el déficit externo fue cubierto con entradas de capitales especulativos y la deuda se incrementó hasta que estalló la crisis cambiaria (salida precipitada de capitales, en abril de 2018). Entonces entraron en juego el FMI y su préstamo. La deuda de la Administración Central con organismos multilaterales y bilaterales (FMI en primer lugar) pasó del 6% del PBI en 2015 al 20% en 2019.  

La salida de los capitales que habían entrado al país entre 2016 y 2018 se produjo obedeciendo a decisiones tomadas con criterios capitalistas (rentabilidad, previsibilidad, etc.). A lo que se sumaron salidas de fondos de residentes argentinos (una vez más, no lo hicieron bajo “coerción colonial”).

Séptimo, el déficit fiscal, en promedio, rondó el 4,5% del PBI entre 2011 y 2021. Es el resultado tanto de la debilidad de la acumulación –afecta los ingresos del Estado- como del incremento del gasto fiscal improductivo y de las erogaciones destinadas a contener estallidos y desviar la bronca de los millones de desocupados y pobres (más el sostenimiento de la burocracia y de miles de chupasangre puestos a “altos funcionarios” del Estado).

El déficit puede cubrirse con emisión monetaria o con deuda. El gobierno kirchnerista primero lo cubrió recurriendo mayormente a la emisión. Pero ya en la segunda presidencia de Cristina Kirchner aumentó el endeudamiento. La deuda bruta de la Administración Central, que se había mantenido relativamente estable, se incrementó en 43.000 millones de dólares entre 2011 y 2015. Con la particularidad de que ese aumento se debió, esencialmente, a deuda con Agencias del Sector Público. Una consecuencia fue el deterioro del activo del BCRA (y por lo tanto, del valor del peso).

Luego, entre 2015 y 2019 el gobierno de Macri aumentó el stock de deuda del Gobierno en otros 82.400 millones de dólares. Pero acentuó el endeudamiento externo: a finales de 2019 la deuda externa del gobierno general llegó a los 172.898 millones de dólares.

Octavo: no hay forma de que el Estado argentino haya transferido a los acreedores, en términos reales, 200.000 millones de dólares en la última década o década y media. Es que para que ocurra una transferencia en términos reales no basta con que haya superávit fiscal. Es necesario que también haya divisas, y estas solo pueden provenir de superávits en el sector externo. Pero si a lo largo de una década hubo déficit fiscal (no solo financiero, sino primario, o sea, antes del pago de intereses); y déficit en la balanza de pagos, ¿cómo se pudo haber realizado una transferencia en términos reales? No hay forma de que ello pudiera producirse. La deuda se pagó tomando deuda. No solo para renovar los principales, sino también para pagar los intereses. En consecuencia los diferentes gobiernos (“nacionales” o “neoliberales”) aceptaron endeudarse a tasas cada vez más elevadas. Es lo que se puede llamar un esquema Ponzi. Esto se hizo sin que mediara coacción militar, o extraeconómica alguna. 

Noveno: la dinámica Ponzi desemboca en desvalorizaciones masivas de los capitales y reestructuraciones de deudas. Así, antes del acuerdo con los bonistas privados el gobierno enfrentaba vencimientos por 63.000 millones de dólares entre 2020 y 2024. Se impuso pues la reestructuración de la deuda.

Las reestructuraciones implican desvalorizaciones de capital, pero son imprescindibles en la historia de las finanzas capitalistas. Por eso, el FMI buscó poner límites a los que las traban con tenencias minoritarias de títulos. Una cuestión bastante natural, pero varios intelectuales del campo nacional dijeron entonces que había un “nuevo FMI”, como si este hubiera pasado al bando de la liberación tercermundista. En paralelo, presentaban al ministro Guzmán como un astuto y firme negociador capaz de poner en vereda a los buitres especuladores. Es una manifestación del abordaje subjetivista de la deuda.  

En su momento criticamos estas interpretaciones (aquí) y dijimos que no había que poner esperanza en el “nuevo FMI”, ni en el docto experto en negociaciones de deuda. También criticamos la afirmación de que a partir de esa reestructuración el país dispondría de más fondos para las necesidades sociales. Sin embargo, los apologistas miraron para otro lado. En cualquier caso, los bonos reestructurados hace año y medio hoy están a precios de remate (y el riesgo país por las nubes). Y los que hace poco más de un año elogiaban a Guzmán, hoy lo acusan de “falta de firmeza” para negociar. No salen del psicologismo (y barato).  

Décimo: no hay salida progresista de la deuda en el sistema capitalista. Un default sin un programa que ataque las raíces del problema, no es solución. Sectores de la izquierda radical proponen medidas avanzadas, que tendrían sentido bajo un régimen obrero y socialista que implemente un programa articulado. Pero son parches precarios y hasta inútiles en un sistema capitalista.  

Destacamos también que la reestructuración de la deuda con los bonistas no mejoró un ápice la situación de la clase obrera y las masas populares. Los salarios y jubilaciones y pensiones, que habían bajado fuertemente entre 2018 y 2019 -20% promedio los salarios, algo más las pensiones- se mantuvieron hundidos (e incluso perdieron algún punto adicional). La pobreza, según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, alcanzó en 2021 el 44% de la población (en 2015 era el 29%). El 28% de los trabajadores ocupados es pobre. Casi el 45% de la población vive con un programa social.  Y la perspectiva post acuerdo con el FMI es que las cosas empeoren para las masas trabajadoras. La inflación proyectada se acerca al 60% anual; los aumentos de tarifas están en el horizonte cercano; el tipo de cambio se indexará, lo que sumará a la inflación; el déficit en la cuenta energética seguramente aumentará. El gobierno y las cámaras empresarias pretenden que los aumentos salariales no superen el 40 o 45%, muy por debajo de la inflación.

Todo apunta a que la reducción del déficit fiscal se dé por fuerte licuación de los gastos en salud, educación, los planes sociales y los ingresos de los trabajadores estatales. A su vez, continúa abierta la posibilidad de que en un plazo cercano Argentina entre en un nuevo default (y después de 2024 escalan los vencimientos con los acreedores privados). Por lo que tendríamos nuevas rondas de desvalorizaciones de capital y “ajustes” sobre las masas laboriosas.

En resumen, los capitalistas y sus gobiernos se han endeudado atendiendo a la defensa de sus posiciones e intereses. La deuda habilitó una masiva salida de capitales, que tuvo como contrapartida un bajo nivel de acumulación. La salida del estancamiento y crisis vía aumento de la explotación del trabajo, salarios bajos, reducción de prestaciones sociales, y similares medidas, es una política hacia la que convergen todas las formas del capital (nacionales y extranjeros, grandes o pequeños), y los organismos de crédito internacionales, con el FMI a la cabeza; pero no se trata de explotación colonial, sino capitalista.

Para bajar el documento: https://docs.google.com/document/d/1nAHtMrQXyqC_dqw8zhhXsW5IPnpr1QJlT2nIDGJobSY/edit?usp=sharing

Written by rolandoastarita

22/03/2022 a 12:01

Publicado en General

22 respuestas

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  1. Si la cuestión nacional no existe y no hay países opresores y países oprimidos, no se entiende por qué usted se ubica del campo de Ucrania contra Rusia

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    Guillermo

    22/03/2022 at 16:07

    • Perdóneme la franqueza, pero su crítica es una tontería (¿o mala fe?). Le pregunto, ¿dónde dije que «la cuestión nacional no existe»? Lo que dije es que no existe en Argentina. Lo afirmo en el mismo sentido que lo planteó Lenin: en un país dependiente como Argentina no está planteada la liberación nacional (o la segunda independencia).

      Pero eso no significa que no haya conflictos nacionales. Por caso, Palestina. ¿Por qué dice usted que niego la cuestión nacional en general? Lo he tratado explícitamente: https://rolandoastarita.blog/2021/06/08/sobre-el-ataque-a-giordano-sionismo-y-limpieza-etnica/ ¿Por qué dice estas cosas sin fundamento alguno? ¿O es que no tiene argumentos limpios y honestos?

      Con respecto a Ucrania, también era un país dependiente, antes de la invasión, y no veo que estuviera planteada la lucha por el derecho de Ucrania a existir como nación. Pero con la invasión rusa la situación cambió. ¿O para usted es lo mismo que el ejército ruso esté metido en Ucrania a que no lo esté?

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      rolandoastarita

      22/03/2022 at 16:48

    • Para usted entonces es lo mismo entonces que el FMI cogobierne la Argentina, con revisiones periodicas que pueden determinar, por ejemplo, corridas cambiarias o bancarias, que que no esté?

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      Guillermo

      22/03/2022 at 16:57

    • Lo que afirmo es que no hay cambio cualitativo alguno Argentina sigue siendo un país dependiente, no es una colonia. Los argumentos los he presentado en estas notas y en anteriores (por ejemplo, https://rolandoastarita.blog/2016/07/07/por-que-segunda-independencia/).

      Argentina ha firmado el acuerdo con el FMI a partir de la decisión del poder ejecutivo y el congreso. No hubo coacción militar colonialista de tipo alguno. Esto no tiene nada que ver con el virreinato del Río de la Plata (puede leer a Hobson para ampliar en qué consiste una relación colonial). El programa (o medidas, no es un programa) adoptadas son las mismas que pide la clase dominante argentina de conjunto. Por eso apoya el acuerdo. Si Argentina no cumple los acuerdos y le cortan la renovación de deuda,. entrará en default dentro de 3 meses, o 6 meses, Pero no por eso pasará a ser colonia. Simplemente será un país dependiente en default.

      Agreguemos que la deuda no fue impuesta por domino colonialista alguno. Entiendo que todo esto les saca relato al nacionalismo (a la exacerbación nacionalista en la que están metidos) y les sea muy difícil de digerir, pero son los hechos. Más aún, el mismo tipo de medidas están exigiendo, de hecho, los inversores y acreedores de la deuda argentina, muchos de los cuales son argentinos. La exigencia está plasmada en los precios de los bonos (o el riesgo país). ¿O van a decir que un tenedor de deuda, argentino, está ejerciendo un poder colonial sobre el Estado argentino?

      Repito, el discurso nacionalista (en todas sus vertientes, desde el peronismo hasta el nacional-trotskismo) está plagado de contradicciones. Como la de afirmar que Argentina transfirió en 10 años 200.000 millones de dólares al exterior, y sigue debiendo esa cifra. Muestro que eso es imposible, y siguen con la misma.

      Por último, encuentro una incongruencia mayúscula en buena parte de esta izquierda nacional: es que por un lado dicen que Argentina pasó a ser colonia por haber firmado un acuerdo con el FMI. Pero por otra parte, niegan (o pasan a segundo plano) el hecho de que en Ucrania esté planteada una lucha por la autodeterminación nacional, cuando la están demoliendo a bombazos y tienen decenas de miles de tropas rusas combatiendo en el país.

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      rolandoastarita

      22/03/2022 at 17:17

    • Agrego un caso histórico: a comienzos de 1976 la economía británica tenía un elevado déficit en cuenta corriente; la inflación era muy elevada (25% en 1975); había elevado déficit fiscal; el valor de la libra había bajado un 20% en 2 años; y en enero de 1976 hubo fuerte pérdida de reservas. Los mercados presionaron por un ajuste. Finalmente el gobierno laborista de James Callaghan recurrió al FMI. Este le otorgó un préstamo por 3.900 millones de dólares (el más grande hasta ese momento). La medida fue muy resistida por la izquierda laborista, pero aplaudida por el mercado.

      El préstamo fue de tipo stand by, pero se establecieron condiciones (no usuales en este tipo de préstamos) y cláusulas de cumplimiento. Las condiciones fueron reducción del gasto público, aumento de impuestos y de las tasas de interés. Un plan de ajuste «hecho y derecho». ¿Se puede decir que por esto GB pasó a ser una colonia del FMI? ¿Que entonces estaba planteada una lucha por la liberación nacional?

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      rolandoastarita

      22/03/2022 at 18:28

    • Es muy raro que usted afirme y presuma que la coacción militar es el único tipo de coacción que se puede ejercer. De ser así los embargos económicos, por ejemplo, no entrarían dentro la categoría de «coactivos». Y en nuestro caso, para usted tampoco entrarían las amenazas de «golpes de mercado», como las que mencioné (corridas cambiarias, corridas bancarias, hiperinflación, etc). Es decir, para usted el capital financiero no tiene ninguna incidencia para que los Parlamentos y gobiernos de los países como Argentina se arrodillen y sigan al dedillo sus recetas (ver el fin del gobierno de Alfonsín, por ejemplo) Es muy raro que usted, siendo una persona muy inteligente, considere que sea lo mismo que un plan económico se elabore (o se apruebe) en Washington y no en Buenos Aires. Su posición lo llevaría, por ejemplo, a considerar que es lo mismo que un litigio sea resuelto por un tribunal en Nueva York que en la calle Talcahuano. El concepto de «cesión de soberanía» no existiría para usted. Todo es igual. Insisto: con su posición no se entiende por qué usted (como yo) repudia la criminal invasión de la potencia Rusia a la oprimida Ucrania.

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      Guillermo

      22/03/2022 at 19:05

    • «Es muy raro que usted afirme y presuma que la coacción militar es el único tipo de coacción que se puede ejercer»
      Sería raro si alguna vez yo hubiera dicho semejante estupidez. No entiendo esta manera de «debatir». ¿Por qué inventa? ¿Cuándo y dónde dije que la coacción militar es el único tipo de coacción que se puede ejercer? ¿Por qué no me cita?

      A ver, empecemos con lo elemental: un trabajador «libre» de medios de producción está coaccionado a entregar trabajo gratis al capitalista para poder vivir. Es básico de la teoría marxista. ¿Cuándo negué eso? ¿Cómo puede decir entonces que solo conozco la coacción militar?

      Segunda cuestión elemental: ¿por qué le parece que Marx ha dicho que lo que distingue a la explotación capitalista es que la coacción es por medios económicos, mientras que la explotación feudal o esclavista (y de otros modos de producción precapitalistas) es EXTRA ECONÓMICA. O sea, político-militar.

      Tercero: lo anterior sirve para entender la especificidad de la explotación colonial y su diferencia con la coacción por vía económica. Una amenaza de «golpe de mercado» es una amenaza de corrida cambiaria., y es económica (¿por qué no se pregunta por qué no hay corridas contra las monedas fuertes?). Y lo mismo ocurre con la inflación, la deflación, la salida de capitales. Son fenómenos económicos en lo esencial, de naturaleza cualitativamente distinta a lo que es una coacción extra económica. Un país ocupado militarmente y saqueado es una colonia. Un país que participa del mercado mundial y con un gobierno independiente es un país capitalista dependiente (siempre según la categoría de Lenin). Que los Kirchner o Macri acepten tribunales de Nueva York para litigios de la deuda no convierte a Argentina en colonia. Lo hacen a partir de los intereses capitalistas que defienden. De la misma manera que cuando aceptan pagar tasas de interés usurarias. Ejemplo: Kirchner vendió bonos a Venezuela con tasas que llegaron al 15%. Se puede decir que lo hizo coaccionado por la necesidad de crédito, pero eso no vuelve a Argentina una colonia de Venezuela. Como tampoco convirtió a Gran Bretaña en colonia el préstamo con condiciones que le dio el FMI.

      Por último, dice que para mí «todo es igual». ¿Dónde dije que todo es igual si estoy haciendo una distinción tajante entre colonia y país dependiente? Por el contrario, «todo es igual» para ustedes, los nacionalistas. Según ustedes, Argentina (y el resto de América Latina) fue colonia en 1800, en 1850, en 1970 y en 2020. ¿Qué sentido tuvieron entonces las luchas por la independencia?

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      rolandoastarita

      22/03/2022 at 22:20

    • Agrego: sinceramente, estoy asombrado por los argumentos. Jamás había leído o escuchado que un país que sufre una alta inflación pasa a tener el status de colonia. ¿Alemania era colonia a inicios de los 1920? O que es colonia porque sufre una corrida contra su moneda. ¿Gran Bretaña pasó a ser colonia cuando las corridas contra la libra en 1931, o luego cuando estalla la «serpiente monetaria»? ¿Francia colonia cuando la corrida contra el franco en el primer año de la presidencia de Mitterrand? Y ya que estamos en tren de invenciones, ¿por qué no decir que una deflación (que al fin y al cabo es más peligrosa que una inflación) también convierte a un país en «colonia»?

      Repito: entiendo que estén ansiosos -reconozco que son buenos patriotas- por defender el enfoque nacionalista. Pero eso no los autoriza a semejantes disparates.

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      rolandoastarita

      22/03/2022 at 22:43

    • Rolo el problema es que ellos creen que los «golpes de mercado» lo deciden cuatro tipos de traje después de una entrevista con Guzmán donde no les ofrecieron medialunas. No es un movimiento racional de miles de capitales e incluso ahorro de argentinos.

      Es la lógica de la vagancia, es muy difícil ponerse a estudiar e investigar teoría y fenómenos económicos y monetarios cuando tenemos la respuesta rápida del complot. ¿Por que Argentina esta mal? Por el FMI. ¿Por que hay deuda externa? Por los amigos de Macri. ¿Por que hay corrida bancaria? Por que los amigos de Macri quieren voltear al gobierno. ¿Como es que el pais es «saqueado»? Facil, los empresarios imperialistas «se la llevan toda». No hacen falta libros, ni teoria, ni dos dedos de frente.

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      German

      23/03/2022 at 13:29

  2. No niego que factores estructurales sean determinantes (no comparto todos los que pone, porque en varios hay premisas que no concuerdo y que -por ser premisas- exceden lo que puede debatirse aquí). Advierto, no obstante, que hay cierto «cherrypicking» en la argumentación, ya que -por ejemplo- homologa los efectos de una salida de u$d 8.800 millones por año en promedio con otra de más de u$d 23.000 millones, con el fin de subsumir las diferencias. Lamento además que se erija en sommelier del estilo argumentativo ajeno, llamando «disparates» y mostrando su «asombro» por las observaciones de otros. Será que Ud escribe para gente demasiado iluminada, que visualiza como obviedades las disquisiciones de gente de a pie

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    Jorge

    23/03/2022 at 09:49

  3. Sin dudas hay causas estructurales, como dice en su primer punto. Eso no quita ni que existan otras ni que esas otras puedan tener mayor relevancia en un momento particular. Hay un límite para debatir aquí porque hay premisas en las que Ud se basa con las que no concuerdo y requeriría retrotraer el tema mucho más allá del contenido expuesto aquí. No obstante, señalo que equiparar las consecuencias de un período en el que la fuga era de u$d 8.800 millones por año con otro en el que salían más de u$d 23.000 millones (con la salvedad, además, de que son promedios -medida de tendencia central muy sensible a valores extremos-) es un ejercicio de Cherrypicking. Capaz que me equivoco, pero me parece humildemente que empezar respondiendo a otros que lo que dice es «una tontería» o declararse asombrado porque alguien piensa diferente, no estarían siendo estrategias de debate muy honestas.

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    kemmotar28

    23/03/2022 at 09:54

    • Los que escriben en diarios del «nacional-marxismo» no son «gente de a pie». Dicen lo que dicen con toda conciencia. Y lo repiten una y otra vez. Por ejemplo, que la deuda es producto de una estafa, de un fraude. O que Argentina paga deuda y debe siempre más. No solo es gente con plena conciencia de lo que dice, sino también hay que decir que nunca responden las objeciones y críticas que se les hacen. Por otra parte, los que leen esa prensa y repiten aquí esos argumentos aquí, también es gente informada. Repiten esos argumentos sin responder las críticas. Por ejemplo, que no puede ocurrir que un país con déficit fiscal y en balanza de pagos transfiera en términos reales al exterior. No tengo otra manera de decirlo, es un imposible, un absurdo. Se los demuestro con cifras, no responden, y siguen en la misma (a esto tal vez usted lo llame «debate honesto»).
      A lo que agregan invenciones «originales». Como decir que el hecho de que un país tenga elevada inflación, o esté bajo amenaza de una corrida cambiaria, lo convierte en colonia. Asombroso argumento.
      Estamos entonces ante gente informada pero a la cual la verdad científica parece importarles un comino: cuando se les muestra la inconsistencia de esa noción de «colonia», de nuevo no responden o miran para otro lado.
      Por último, y contra lo que usted afirma, no me asombro de que haya mucha gente que piensa diferente a mis posiciones. No solo pienso diferente a lo que piensa la mayoría de la población (el 95% de los votos van para partidos enemigos del socialismo), sino también pienso muy diferente de lo que piensa la inmensa mayoría de la izquierda, sea stalinista, castrista, trotskista. En particular, no me asombra que hayan adoptado una postura nacionalista ante la deuda, y que barran la contradicción de clase debajo de la alfombra patriótica. Cualquiera que lea este blog puede darse cuenta que ya hace mucho hice esa crítica. Pero sí me asombra el nivel de los argumentos. Nunca hubiera esperado que gente informada sostenga que un país es colonia porque, por ejemplo, esté bajo amenaza de corrida cambiaria, o tenga elevada inflación. Sí, ratifico, es una argumentación asombrosa.

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      rolandoastarita

      23/03/2022 at 10:53

  4. Pareciera q a los nacional populares les indigna que Rothschild, por personalizar, cobre el dinero q el Estado Arg le suplicó.
    Pero la plusvalía robada x los Patrón Costas y los Blaquier es lo más progre que hay.

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    santiago

    23/03/2022 at 11:03

  5. Rolo
    Argentina y otros paises del mismo nivel de desarrollo, no podrán lograr en las próximas décadas el nivel de los paises mas desarrollados? cuales son las razones?
    1. llegaron «tarde» al desarrollo por lo tanto productividad rezagada en general 2. mercados internos chicos? 3.lejos de los centros de consumo 4. debido a la historia rentistica de su economia desarrollaron una industria poco coordinada desarrollada 5.una clase trabajadora mas fuerte?

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    maria paz

    24/03/2022 at 01:10

    • Corea del Sur logro desarrollarse tarde y tiene el tamaño del Chaco.No es el tamaño del mercado interno sin dudas, ni una clase trabajadora fuerte y organizada con los Moyano y Yaskis.Es nuestra burguesía no competitiva que sobrevive devaluando y monetizado déficits.

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      GUS LIZA

      24/03/2022 at 07:41

    • «es nuestra burguesia no competitiva» nadie con dos dedos de frente invertiría en Argentina. Sin financiacion, sin incentivos para exportar, llenos de burocracia (300 dias para poder formar una SRL), con nula estabilidad no podes desarrollar inversiones a largo plazo, tienen que ser todas con un retorno de capital acelerado. Por eso hay tanta «inversion inmobiliaria»

      Argentina pasó de tener un gran porcentaje del IED de sudamerica a ser una fraccion menor. Bunge y Born era de las 3 empresas molineras mas grandes del mundo, liquidaron casi todos sus activos en Argentina, y de estos ejemplos sobran. No hay una «tara» de la burguesia, nadie invierte en activos de riesgo si el retorno esperado es bajo

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      German

      24/03/2022 at 11:49

    • El tema excede con mucho el marco de un «comentario».
      Sobre las raíces del atraso argentino, habría que señalar, al menos, dos cuestiones: a) la propiedad terrateniente, la ausencia de una colonización tipo «farmers» de EEUU (cuestión que señaló Sarmiento). Entre otras cuestiones, impidió que hubiera un mercado interno desarrollado, acumulación de capital y fuerza de trabajo (a comienzos del 1900 Argentina todavía era, en buena medida, un gran desierto; comparar con las oleadas de inmigración que recibía por entonces EEUU, y la ocupación de tierras). 2) Si bien entre 1880 y 1920 Argentina tiene un alto crecimiento, no participa en la segunda revolución industrial, con eje el acero, la química, la mecánica (véase sobre esto el trabajo de Andrés López).
      El problema central en los últimos 50 años, por lo menos; la debilidad de la acumulación; esto es, de la reinversión. Gran parte del excedente termina en colocaciones en el exterior.

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      rolandoastarita

      25/03/2022 at 14:00

  6. Rolo, coincido en lo esencial con tu planteo, sintetizado en que «… no se trata de explotación colonial, sino capitalista». Es clave entender que la burguesía local reproduce las relaciones de dominación basadas en la extracción económica de lo producido por el trabajo (o sea, de plusvalía) y que por eso son agentes de la explotación capitalista, tal como el FMI, los demás organismos internacionales de crédito y hasta los tenedores particulares de bonos soberanos de deuda (el caso de los jubilados italianos tenedores de deuda que no entraron en las reestructuraciones de 2005 y 2010 es ilustrativo) y los grandes fondos de inversión como Black Rock o Pimpco, son todos ellos, también, agentes de la explotación capitalista. No se trata de moral, sino de relaciones sociales de producción; ¡menos psicología y más marxismo, por favor! Ahora bien, atento a tu crítica a lo que llamás ‘nacional-trotskismo’, pido tu opinión sobre la votación negativa del bloque del FIT-U en la sesión de Diputados que resolvió autorizar al PEN negociar la deuda con el FMI el pasado 11 de marzo. Del Plá, Bregman, Del Caño y Vilca votaron en contra del acuerdo con el Fondo; ¿vos qué hubieras hecho? Porque en un pasaje de esta nota -como en una veintena de notas que te he leído desde que inauguraste el blog, allá por el 2009, ¿no?- afirmás que «Sectores de la izquierda radical proponen medidas avanzadas, que tendrían sentido bajo un régimen obrero y socialista que implemente un programa articulado. Pero son parches precarios y hasta inútiles en un sistema capitalista», en virtud de que es imposible una salida progresiva al drama de la deuda en el sistema capitalista; digo, entonces votar contra el acuerdo fue inútil y contradictorio, pero votar a favor…, ¿qué hubiera sido? ¿Cuál es el apropiado posicionamiento de clase en este caso, según tu visión general? Gracias por el espacio.

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    Roberto M. LAVAT

    25/03/2022 at 03:24

    • La cuestión del voto es táctica. También se podía haber abstenido, indicando con eso que ninguna de los partidos o facciones burguesas era más progresiva que las otras. El problema central de la izquierda fue su argumento, totalmente nacionalista.
      Algunas veces toman la precaución de decir que un default que no vaya acompañado de un programa económico de tipo transición al socialismo (expropiaciones de la banca, estatización del comercio exterior, control obrero) no tendría nada de progresivo. Pero al mismo tiempo dan a entender que es progresiva (o sea, está más a la izquierda) la propuesta del default «burgués» de la deuda. Para colmo, cuando presentan esas medidas «transicionales al socialismo» no explican que nunca pueden ser aplicadas por el Estado capitalista (o el gobierno capitalista). A lo que agregan disparates, como el que he señalado en la nota sobre las transferencias reales. Repito, a la vista de todos estos problemas, y del exacerbado nacionalismo del discurso, el voto (negativo, abstención) me parece algo secundario.

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      rolandoastarita

      25/03/2022 at 14:10

  7. ¿Me permitís que te la complique? Imaginemos que la votación estaba empatada a falta de los cuatro votos del bloque del FIT-U, un impredecible 126 a 126, ¿sería «algo secundario» decidir entre el voto positivo y el ‘no-positivo’, aprovechando a citar a un no-estadista argentino? Esto sin contar que, en caso de abstenerse, el desenlace le quedaba servido en bandeja al bueno de Massa. Si las marxistas decimos que el parlamento burgués es la caja de resonancia de la propaganda que es la principal tarea junto con la organización de los elementos avanzados de la población, ¿no te parecería primario y con un contenido decididamente clasista estar a favor o en contra de un default en esta coyuntura?

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    Roberto M. LAVAT

    25/03/2022 at 16:02

    • Tal vez sea necesario ampliar un poco sobre mi enfoque. El punto de partida de mi razonamiento es que ninguna de las corrientes burguesas que se enfrentaron en la votación es progresiva con respecto a la otra. Esto es, tengo una posición distinta de la que tiene casi toda la izquierda argentina. Para esta, JxC o Alberto F están «a la derecha» de La Cámpora. Incluso en sus escritos hablan de «la derecha» para referirse a JxC, o Pro, o UCR, como si el peronismo, o La Cámpora, tuvieran una posición más progresista (lo cual no les impide, en las campañas electorales, decir que todos son lo mismo).
      Mi posición es que no son lo mismo, pero ninguno es progresivo con respecto al otro. Aquí la progresividad se refiere a que ninguno de esos programas fortalece o beneficia las posiciones de la clase obrera, o la lucha, ideológica y política, por el socialismo. Por lo tanto, que estén empatados, o que gane uno o el otro por 1 voto, etc. no cambia el asunto. Si hubiera triunfado el rechazo al acuerdo, habrían prolongado las negociaciones para llegar más adelante a otro acuerdo más o menos parecido. De la misma manera que dentro de 3 meses pueden estar negociando otro acuerdo, el número 23 en la historia de las relaciones FMI – Argentina.
      Estar a favor de un default dirigido por un gobierno burgués a lo único que lleva es a confundir banderas. Significa adherir de hecho al frente nacionalista burgués, o pequeñoburgués, que no tendría ninguna progresividad con respecto al JxC o cualquiera de las otras corrientes burguesas. Incluso en el caso extremo de que alguna corriente burguesa o pequeñoburguesa nacional quisiera aplicar un programa de desarrollo económico autárquico («vivir con lo nuestro», según reza la fórmula anti- deuda externa del izquierdismo nacionalista),. no tendría nada de progresivo en lo que respecta al desarrollo de las fuerzas productivas; o al fortalecimiento social de la clase obrera; menos en acercarnos a alguna forma de conciencia socialista o independencia de clase.

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      rolandoastarita

      26/03/2022 at 11:01

  8. Rolo entiendo tu explicacion sobre porque argentina no pudo llegar a ser un pais desarrollado, y porque en los ultimos 50 años la baja tasa de inversion hace que crezca a bajos niveles, pero a futuro hay algo que no le permita llegar a niveles de pais desarrollado, por ejemplo el pasado que tubo o algo presente (poe jemplo
    que el capital avance sobre la especificidad actual encontrando en países como la Argentina formas de acumular capital medio.) o como algunos dicen argentina a lo sumo podra en los proximos 50 años llegar a un nivel de desarrollo como el chileno ?

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    maria paz

    28/03/2022 at 20:45


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