Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Ascenso de la ultraderecha ¿situación “prerrevolucionaria”?

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Por estos días un lector del blog envió un comentario requiriendo mi opinión acerca de la afirmación de Jorge Altamira sobre que, en Argentina “no estamos en una etapa de reacción política sino de tendencias prerrevolucionarias”. En lo que sigue reproduzco, con algunas modificaciones de forma, mi respuesta, y agrego varias consideraciones.

Empecemos diciendo que lo de JA es lo que repiten los grupos trotskistas casi sin variación desde hace décadas. No importan las derrotas o retrocesos más o menos circunstanciales del movimiento obrero, la idea es que las masas trabajadoras están dispuestas a luchar, pero son traicionadas por las direcciones sindicales (o por las direcciones políticas reformistas, stalinistas, nacionalistas, etcétera). Esta idea la combinan con la tesis de que el capitalismo ya no desarrolla las fuerzas productivas. Por lo cual concluyen que “la situación es objetivamente revolucionaria”; o están latentes las “tendencias revolucionarias” (o prerrevolucionarias). Es cierto que en determinados períodos se tuvo que admitir que hubo derrotas de la clase obrera. Por caso, cuando triunfaron los golpes militares en los 1970 en Chile, Uruguay, Argentina. O ante el ascenso de Hitler al poder. Sin embargo, lo que prevalece por sobre los retrocesos es “la disposición de lucha de las masas trabajadoras”.

Un ejemplo característico y fundante de este abordaje es el Programa de Transición, escrito por Trotsky en 1938, para la Cuarta Internacional. Comienza diciendo que en todo el mundo “grandes masas de millones de hombres vienen incesantemente al movimiento revolucionario”. Aunque para 1938 la clase obrera estaba derrotada en la URSS; el nazismo y fascismo se habían impuesto en Alemania, Italia y Austria; en Francia el Frente Popular estaba en retroceso; en España vencían los ejércitos de Franco; y en EEUU se fortalecían Roosevelt y el reformismo.

Pero por encima de estos datos objetivos la idea era que debido al estancamiento secular del capitalismo la clase dominante ya no podía otorgar ninguna concesión importante; ni siquiera demandas democráticas serias. Se pensaba, además, que la crisis económica llevaría a las masas a radicalizarse y girar a la revolución. Por eso, en el PT Trotsky escribió: “la agudización de la crisis social aumentará no solo el sufrimiento de las masas sino también su impaciencia, su firmeza y su espíritu de combate”.

Un enfoque exitista inadecuado para la realidad argentina

Sostenemos que este enfoque exitista es inadecuado para orientarse en una situación como la que vive hoy Argentina. El planteo es que la crisis económica llevará a la radicalización y aumentará la disposición de lucha de la clase obrera; las direcciones de las organizaciones de masas traicionan, pero las masas finalmente adoptarán el programa que propone la izquierda porque se convencerán de que no hay otra salida.

Pero este argumento no cierra. Por ejemplo, según el PTS, “la pasividad que impusieron las direcciones sindicales fue uno de los motivos del avance de la derecha”. ¿Nadie se pregunta por qué las direcciones sindicales pudieron “imponer pasividad” en las bases, y nada menos que frente a la ultraderecha? Otro ejemplo: la idea de que Milei es “el último cartucho” de la clase dominante. En los términos de Política Obrera: “el ascenso de Milei al gobierno es un salto nuevo en la crisis política, porque podría convertirse en el último eslabón entre la situación presente y una situación revolucionaria”. ¿No es necesario preguntarse cuántos “últimos eslabones” hubo entre “la situación presente y la situación revolucionaria”, dadas las mediaciones políticas burguesas, pequeñoburguesas, nacionalistas y reformistas que se sucedieron a lo largo de la historia?

El problema fundamental: las crisis y penalidades sufridas no necesariamente inducen a las personas a girar hacia la izquierda. La historia está llena de ejemplos que desmienten esa extendida creencia. Para no volver sobre casos locales, recuerdo cuando, ante la caída de los regímenes stalinistas, muchos pronosticaban que “en cuanto las masas experimenten lo que es el capitalismo, volverán al socialismo (o defenderán los Estados proletarios)”. Sabemos cómo terminó esta historia.

Ascenso de la ultraderecha… ¿y la clase obrera?

Hay tres ideas entrelazadas que se potencian con lo anterior. En primer lugar, la que explica el voto de amplios sectores de la clase obrera a Milei y a LLA como protesta por la situación económica y expresión de hastío con el peronismo K. En segundo término, la que explica el voto de amplios sectores de la clase obrera a Massa y el PJ como “reacción de la clase obrera contra el fascismo”. En uno y otro caso, la conclusión es que la disposición de las bases a luchar está intacta. En otros términos, nada cambió en esencia (o sea, lo político ideológico no tiene espesor). De lo que se concluye que hay que seguir agitando alguna “consigna-solución” (romper con el FMI, no pagar la deuda) que llevará a la ruptura de las masas trabajadoras con “el anteúltimo eslabón”. Con la precisión de que habría que esperar algún ajuste hacia “la unidad de acción contra el fascismo” por parte de los que caracterizan que LLA en el poder es el fascismo en el poder. Pero el eje, por ahora, se mantiene en “romper con el FMI”, principal causante de los males.

La realidad es que esa estrategia no funciona. Después de todo, algunos partidos de izquierda hace ya 40 años que están insistiendo con la misma demanda del “no pago” y “ruptura con el FMI”, sin resultados en términos de influencia de masas. La población mantiene mayoritariamente el voto a dirigentes y organizaciones defensores del capital. Más aún, la ultraderecha ganó sin que la clase obrera presentara alguna resistencia particular. No es un dato menor. No se lo puede pasar por alto (y el fenómeno se repite en muchos países).

Necesitamos abrir un debate dentro de la izquierda

Es necesario abrir un debate acerca de la situación, mirando de frente las dificultades. De la actual coyuntura no se sale diciendo simplemente que el ánimo de lucha está intacto; que el voto obrero lo expresó; y que este será “el último cartucho” del sistema, antes de la entrada en escena de la revolución. Entre otros factores, es necesario encarar las representaciones ideológicas ultra reaccionarias que adoptaron muchos de los que votaron por Milei. Digámoslo con todas las letras: no se trató solo de rechazo a la situación económica que dejan el PJ y el kirchnerismo. El rechazo a “los extranjeros que vienen a atenderse a los hospitales argentinos, o a estudiar a las universidades” es frecuente incluso en sectores extremadamente empobrecidos. Así como a los planes sociales. O el pedido de “mano dura” frente a la inseguridad. Junto al consentimiento o dejar hacer de la campaña “contra los zurdos”.

Cómo se cruzan estas expresiones con la disposición, o falta de disposición, a luchar; o con el apoyo, o no, a formaciones nacionalistas o de ultraderecha; o con la disposición a cuestionar la ideología predominante y avanzar en la formación de una conciencia de clase, deberían ser motivo de análisis y discusión. No tengo ninguna claridad de cómo se resuelven estas cuestiones, pero estoy convencido de la necesidad de debatir estos temas. Hay que parar con las explicaciones simplistas. Hay que tener en cuenta la incidencia de los climas ideológico-políticos reaccionarios en la disposición a luchar. No se pueden tapar estas cuestiones con palabrerío sobre situaciones revolucionarias, o prerrevolucionarias, carentes de contenido.

Para terminar: el sistema capitalista demostró tener una durabilidad mayor de la que en su momento pensaron Marx o Engels; y en eso tuvo que ver una pasividad de la clase obrera mayor de lo que preveían los marxistas hace 100 o 150 años; o incluso los que militábamos en los 1960 o 1970. Y esa pasividad no se puede explicar meramente por “traiciones de las direcciones”. Hay que mirar de frente las dificultades.

Para bajar el documento: https://docs.google.com/document/d/1ES6PyYhMBEWRPStp3oxOV8OtbEnvVF5VGykobaoJghc/edit?usp=sharing

Written by rolandoastarita

23/11/2023 a 17:08

Publicado en General

19 respuestas

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  1. La posición de Altamira et alea es delirante terraplanista, lo más asombroso es que no pueda, ni Altamira ni la izquierda incorporar nada de las ciencias sociales, las cuales se desarrollaron enormemente desde los años que escribían los clásicos, viven fuera de nuestra época, no llegaron al siglo XXI.Hay gran cantidad de literatura sobre las modificaciones que el llamado neoliberalismo – lo sea o no, ha producido en la subjetividad y que es digna de ser tenida en cuenta.

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    Avatar de Victor

    Victor

    23/11/2023 at 17:38

  2. Excelente reflexión, sin avanzar por ese camino no hay futuro.

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    Avatar de Rubén Gurisatti

    Rubén Gurisatti

    23/11/2023 at 17:51

  3. Coincido totalmente. Como dije en un comentario al post anterior, hasta que no se corrijan los supuestos teóricos de la actividad revolucionaria (no hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria) la izquierda seguirá en el pantano, o peor: viviendo de espaldas a la realidad en un universo fantástico, alternativo.

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    Avatar de luisgac

    luisgac

    23/11/2023 at 19:14

  4. Excelente como siempre. Gracias Rolando.

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    Avatar de Centro Argentino de Estudios Geopolíticos

    Centro Argentino de Estudios Geopolíticos

    23/11/2023 at 19:20

  5. Con respecto a la durabilidad del capitalismo, este es un tema muy interesante. No puedo desarrollar acá. Pero siempre me pareció curioso observar que cuando Marx escribió todavía el capitalismo NO se había constituido como sistema mundial. De hecho, todavía muchos países considerados hoy centrales estaban en proceso de transición al capitalismo. Pienso en que Marx fue contemporáneo a procesos como la guerra civil estadounidense, la «vía junker» alemana o la restauración meiji japonesa. Quiero decir: no estaban dadas las condiciones de la transición, ni cerca. De hecho, cuando Lenin planteó su famosa teoría del imperialismo (más Hilferding y Bujarín), las posesiones coloniales y semicoloniales (que obstaculizaban el desarrollo del capitalismo en vastas regiones de la tierra) eran muy relevantes. Más aún, durante buena parte del siglo XX este sistema convivió con una tendencia a la contracción del espacio geográfico de la acumulación que recién puedo revertir totalmente con la caída de la URSS (1991). O sea que el capitalismo como modo de producción internacionalmente dominante es relativamente joven en la historia de la humanidad. Más de lo que normalmente se asume, imho. Sobre todo si lo comparamos con los modos de producción precedentes. En definitiva, mi enfoque aquí es distinto: no considero que la durabilidad del capitalismo es extraordinaria en términos históricos. Como este modo de producción ha desarrollado las fuerzas productivas mucho más rápido y profundamente que todos los anteriores juntos, también el desarrollo de sus contradicciones internas es más veloz y muestra sus límites más rápidamente. Es para debatir. Perdón por la extensión.

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    Avatar de luisgac

    luisgac

    23/11/2023 at 20:14

    • Luisgac, coincido en gran parte con lo que planteás.

      Respecto de la relativa juventud histórica del capitalismo y el desarrollo de procesos que no pudieron ver en vida Marx y Engels, a mí me resulta útil pensarlo desde la distinción que hace el propio Marx en «El Capital» entre «subsunción formal» y «subsunción real» del trabajo al capital.
      Toni Negri desarrolló algo de esta idea cuando todavía era marxista.
      Saludos

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      Mariana

      24/11/2023 at 13:16

    • Sí Mariana. Exactamente. La subsunsión real del trabajo al capital implica un modo de producción específicamente capitalista que se basa fundamentalmente en la producción de plusvalor relativo. Eso hablaría del desarrollo de las relaciones de producción capitalistas en intensidad, no solo en extensión. Y precisamente, me gustaría agregar que en la anterior gran oleada de la globalización (previa a la que inicia en la segunda posguerra y se acelera a partir de los años 80 hasta la crisis financiera 2008-9), me refiero a la época del «imperialismo clásico», el modo de producción capitalista era dominante a nivel mundial, en el sentido de que los países capitalistas adelantados (o imperialistas) dominaban al mundo, pero todavía las relaciones de producción capitalistas no se habían extendido a todo el mundo, y mucho menos desarrollado principalmente a través de la subsunsión real en la periferia. Pienso en la época de las colonias y semicolonias, antes de 1945. Por último, creo que tenemos que hacernos la siguiente pregunta: ¿el capitalismo realmente ha demostrado una «durabilidad» extraordinariamente elevada con respecto a los modos de producción precedentes o la forma muy acelerada de su desarrollo nos confunde?

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      Avatar de luisgac

      luisgac

      24/11/2023 at 17:55

    • Una cosa más, a fin de evitar posibles malentendidos:
      1) Estoy de acuerdo en que el capitalismo «duró más» que lo que pensaban los clásicos si bien, comparativamente, el capitalismo (en mi opinión) es un modo de producción relativamente nuevo en la historia.
      2) Sin embargo, lo que me parece difícil de entender es porqué Marx o Engles supusieron un ciclo de vida tan corto, teniendo en cuenta que, de sus escritos, se deduce que el capitalismo tardó miles de años en surgir y que todavía tenía mucho potencial de desarrollo en la época en que ellos vivieron.

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      Avatar de luisgac

      luisgac

      24/11/2023 at 18:06

  6. “… una serie de luchas en curso que prefiguran los prolegómenos de una etapa prerrevolucionaria” se lee en una nota de La Izquierda Diario sobre Francia de hace siete años. Pero cuando lo explica resulta que enumera solo luchas defensivas, de compañeros que llegan al conflicto como efecto de su desesperación.
    En mi recorrido de varios años por los partidos autoproclamados trotskistas ―de los cuales, cada uno a su turno, hui espantado―, padecí muchas veces eso de “situación prerrevolucionaria”, y lo más curioso es que el responsable de cada equipo lo lanzaba con más entusiasmo cuanto más duro era nuestro fracaso o más distantes se manifestaban los compañeros trabajadores de nuestras posiciones.
    Y, sí: Altamira tiene grabado ese cliché desde hace 50 años en un disco de 78 r.p.m., y atormenta a sus vecinos con el Winco a horas intempestivas. Pero no es eso lo que me preocupa.
    Lo que me preocupa y me asombra es que aquí y allá se presente a Milei como la amenaza más terrible.
    No, no lo es. No tiene ni un partido al que se pueda considerar como tal. Tendrá el 15 % de los diputados nacionales y el 11 % de los senadores: nada; no podrá hacer nada. Salvo…
    ¡…que se arregle con los peronistas! Sí, con los peronistas, no con Macri, que no lo va a salvar cuando los barones del conurbano y las huestes sindicales decidan voltearlo en el momento en que adviertan en él ―impopular como será―, un signo de debilidad.
    Y en este punto ―porque esto se está haciendo muy largo― es necesario señalar el verdadero peligro al que estamos expuestos: que el peronismo reasuma el poder en circunstancias excepcionales. Porque el 43-46 fue duro; no lo fue menos cuando se verticalizó la CGT peronizada, ni la represión de las huelgas al agotarse la plata dulce. Pero lo que nadie debe ignorar es lo que pasó entre el 73 y el 76, cuando al peronismo le tocó defender el statu quo. Cuando la gente no pueda pagar la luz ni comprar la leche ―¡otra que ponerse a manifestar contra los universitarios de países vecinos!― la troupe de aventureros, trepadores y oportunistas de Milei va a ser arrollada por el peronismo, que tuvo 44,3 % de los votos ¡después de este gobierno pavoroso cuyo timonel fue, precisamente, su candidato!
    En todo el mundo no hay quien lo entienda. Nosotros deberíamos comprenderlo: por algo es que el partido de Perón y Evita lleva 80 años garantizando la derrota de la clase trabajadora.

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    Avatar de juandelsur

    juandelsur

    23/11/2023 at 22:35

    • ¡Totalmente de acuerdo!

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      Avatar de juancsc13

      juancsc13

      24/11/2023 at 16:37

  7. Rolando

    Crees que las leliqs es un gran problema a solucionar o como dicen algunos economistas no es el problema central y se solucionara de a poco arreglando otros problemas princiaples como deficits etc?

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    Avatar de matias

    matias

    24/11/2023 at 15:28

    • Sí, creo que es un problema muy serio. Hay que tener en cuenta que el stock de Leliq (+ los Pases) es la contrapartida de los depósitos.
      La «solución» de Caputo, por ahora, es endeudarse más.

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      Avatar de rolandoastarita

      rolandoastarita

      25/11/2023 at 16:56

    • Rolando, por casualidad tenes pensado escribir algo con respecto a la «solución Caputo» y su «muñeca financiera» (Milei)? Piensas que construyendo algún tipo de «respaldo» mediante más deuda en dólares se pueda evitar tanto la corrida cambiaria como bancaria que podría implicar el fin de las leliqs? A la corta o a la largo no exigirá esto la necesidad de acumular más y más superávit primario para cubrir el déficit financiero y, por tanto, más ajuste? Un saludo y perdón por la avalancha de preguntas.

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      Avatar de luisgac

      luisgac

      28/11/2023 at 21:31

  8. Siempre estamos al borde de una revolución para algunos…

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    Avatar de Carolina

    Carolina

    25/11/2023 at 02:09

  9. En la parroquia del reverendo Altamira todo sigue igual. Gente valiosa pero dogmática, una pena.

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    Avatar de GABBO

    GABBO

    25/11/2023 at 19:54

  10. La situación pre revolucionaria la veo muy lejos en Argentina. El triunfo de Milei ha sido arrollador, y cuenta con un apoyo popular grande. Las cosas cambiarán cuando ponga en marcha su programa antipopular y para ello falta mucho tiempo.
    La táctica de las fuerzas revolucionarias en este momento es acumular fuerzas.

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    Avatar de Rodolfo Crespo

    Rodolfo Crespo

    26/11/2023 at 07:55

  11. Menem también aplicó un plan «antipopular» y fue reelecto.Poco importo los despidos a estatales y el indulto a los genocidas y jefes guerrilleros.Si baja la inflación…
    Milei Milei que grande sos!!

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    Avatar de GUS LIZA

    GUS LIZA

    30/11/2023 at 16:22

  12. Hola Rolando! Le comparto la réplica a su nota de parte de Jorge Altamira, en Política obrera

    https://politicaobrera.com/10653-la-izquierda-se-refugia-en-la-victoria-de-milei

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    Avatar de Víctor Hugo

    Víctor Hugo

    10/12/2023 at 00:59


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