Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

¿Estancamiento desde los 1970?

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En una entrada anterior (aquí) sostuve que la teoría de Marx de las crisis de sobreproducción no ha sido bien recibida por la mayoría de los marxistas. Adelanté entonces que una posible explicación de esa actitud es que las crisis ocurridas en el siglo XX fueron pensadas, por la mayoría de los marxistas, en el marco de enfoques estancacionistas. Esto es, en la idea de que el modo de producción capitalista se encuentra, desde hace más de 100 años, en su fase de declinación (o etapa del “capitalismo senil”). La razón última de esa situación, en línea con lo planteado por Lenin en su texto sobre el imperialismo, sería el dominio del capital monopolista financiero. Y la declinación se manifestaría en tasas nulas (en términos seculares) de crecimiento del producto; o al menos, sensiblemente menores que en el siglo XIX (de “libre competencia”). También en el deterioro, en términos absolutos, de las condiciones de vida de las masas trabajadoras; en el crecimiento del capital ficticio en lugar del capital productivo; y en el estancamiento o caída del número de trabajadores productivos (que generan plusvalía).

Son muchos los marxistas que han sostenido, o sostienen, este enfoque. Los escritos sobre las tendencias del capitalismo de León Trotsky, Paul Baran, Paul Sweezy, Francois Chesnais, entre otros, son característicos. Pero también keynesianos, como Alvin Hansen y Josef Steindl, y teóricos de la dependencia compartieron esa visión. A lo que debemos sumar los muchos marxistas que, una y otra vez, han asegurado que “ahora sí” el capitalismo ha entrado en “onda larga depresiva”, “estancamiento secular”, y similares.

Con esta tradición a cuestas es comprensible que algunos lectores hayan enviado comentarios, al blog o a mi correo, en los que afirman que el capitalismo está estancado desde hace décadas. Por estos días también leí un documento, de un grupo político de Argentina, en el que se sostiene que la crisis mundial se arrastra desde los 1970. En esta nota confronto estos enfoques con los datos de la evolución del capitalismo.

Recesiones y recuperaciones, y crecimiento

Antes de presentar los datos globales es necesario refutar la idea de que durante las recesiones se anula el crecimiento que pudiera haberse registrado en el período anterior al inicio de la contracción. “Las economías capitalistas conocen fases de crecimiento, pero son anulados en las recesiones que les siguen”, es el argumento.

Pero eso no se verifica. Es cierto que en las recesiones cae la producción, pero en la recuperación y expansión que siguen a la contracción el producto tiende a superar los niveles anteriores a la crisis. Para verlo, tomemos la economía de EEUU en los últimos 30 años (los datos que siguen son del NBER; los paréntesis indican trimestres).

En esas tres décadas, hubo recesiones entre 1990 (III) – 1991 (III); entre 2001 (I) – 2001 (IV); entre 2007 (IV) – 2009 (II).

Pues bien, en 1991 la economía se contrajo 0,1%. Y desde 1992 hasta 2001, creció al 3,8% anual promedio. De manera que en 2001 el producto era aproximadamente un 40% superior al de 1991. Luego, en 2001, la economía creció solo 1%. En los seis años posteriores, hasta 2007, lo hizo al 2,8% promedio anual. De manera que en 2007 el producto era mayor que en 2001. Con la gran recesión el producto se contrajo 0,1%  en 2008 y 2,5% en 2009. Pero entre 2010 y 2019, creció al 2,8% anual.

Es claro entonces que en EEUU no hubo estancamiento permanente desde 1990; sí recesiones. Si vamos más atrás en el tiempo, obtenemos resultados similares. Por caso, desde 1969 hasta 1982 hubo cuatro recesiones –siendo la más importante la de 1973 (IV) – 1975 (I) – pero el producto en 1989 era mayor que en 1970. Es que el promedio anual de crecimiento entre 1970 y 1979 fue 2,6%; y 2,9% entre 1980 y 1989.

Dicho esto, sí hubo una ocasión en que el ascenso posterior a la caída no recuperó el nivel anterior. Ocurrió en la crisis del 30: la caída se produjo entre agosto de 1929 y marzo de 1933. Luego, desde marzo de 1933 hasta mayo de 1937 hubo un fuerte crecimiento, pero no alcanzó a recuperar todo lo perdido en la caída anterior. Entre mayo de 1937 y junio de 1938 hubo una nueva contracción; y a partir del valle de 1938 se produjo una nueva fase alcista – en la que se superaron claramente los niveles de 1929 – hasta febrero de 1945, en que se produjo una recesión, esta vez suave. Por eso incluso esta dinámica también verifica la tesis general: a pesar de la profundidad de la caída entre 1929 y 1933, la economía terminó superando los niveles anteriores al desplome.

Volviendo ahora a la experiencia de las últimas décadas, concluimos que no hay manera de sostener que la economía de EEUU está estancada desde hace medio siglo porque “cada crisis anuló el crecimiento anterior”.

Datos económicos y sociales globales desde 1975

Presento ahora cifras sobre las últimas cuatro décadas y media. La referencia es 1975 dado que muchos sostienen que el capitalismo está en crisis desde 1973-1975. Véanse entonces estos datos:

El producto global, en dólares corrientes de 2010, en 1975 era US$ 5,9 billones, En 2018 fue US$ 85,9 billones. En dólares constantes pasó de 23,09 billones a 82,7 billones. Se multiplicó por 3,6 (Bco Mundial).

La población mundial en 1975 era de 4068 millones de habitantes. En 2019 fue 7700 millones. Aumentó un 88% (ONU)

La tasa de crecimiento, promedio anual, del producto real global por habitante entre 1975 y 2018 fue del 1,47% (cálculo en base a datos Bco Mundial).

Entre 1991 y 2017 el número de asalariados a nivel global, en miles de millones, pasó de 1000 a 1800. Entre 1990 y 2019 la fuerza laboral global pasó de 2,32 mil millones a 3,46 mil millones (OIT)

La esperanza de vida al nacer, en 1975 era 61 años. En 2017 era 72,4 años (OMS).

La tasa de alfabetización, total de adultos (% de personas con 15 años o más) en 1976 era 65,2%. En 2018 había pasado al 86% (ONU).

En 1975 el ratio comercio / PBI promedio de los países era 33,5%. En 2018 fue 59,5% (WTO).

Si la población mundial aumentó; si se elevó la esperanza de vida al nacer; si aumentaron las tasas de escolarización; si aumentó el producto por habitante, ¿cómo es posible decir que todo el crecimiento fue “ficticio”? ¿Cómo se puede sostener que las fuerzas productivas están al nivel del 1975?

Pero además, si en estas cuatro décadas y media el mercado mundial se expandió; si el capitalismo reconquistó China, Vietnam, y luego los territorios de la ex URSS y del bloque del Este de Europa; si las relaciones mercantiles y capitalistas penetraron más agudamente en casi todos los rincones del planeta, ¿cómo se puede afirmar que todo eso se debió al crecimiento del “capital ficticio”? ¿O al crecimiento del parasitismo financiero y a la descomposición del capitalismo (o sea, de la explotación capitalista)? ¿No se dan cuenta los estancacionistas que decir semejantes cosas equivale a negar la centralidad de la generación de plusvalía? ¿De dónde, si no, saldría la plusvalía que permitió la inversión de capital que a su vez permitió la acumulación de gigantescas fortunas y riquezas en manos del capital? ¿De dónde el capital que permitió el aumento de las masas de obreros que generan más plusvalía que va a parar a la clase dominante? ¿Cómo se puede entender la dinámica del capital y de la explotación desconociendo estos hechos?

Por otra parte, si entre 1975 y 2020 el producto global creció, se cae otro de los argumentos estancacionistas, que dice que cuando en unos países o regiones crece el producto, se reduce en otros países o regiones (de manera que la suma sería cero).

Comparando con el período de “libre competencia”

Se sostiene también que las economías capitalistas están estancadas con respecto al capitalismo de libre competencia del siglo XIX.

En el siguiente cuadro, tomado de Maddison (Growth and Interaction in World Economy. The Roots of Modernity, Washington, 2005), presentamos las tasas de crecimiento del producto en países occidentales y Japón, por un lado; y las tasas de crecimiento del producto mundial, entre 1820 y 2001.

Tasas de crecimiento del producto, promedios anuales, 1820 – 2001, Maddison

La tasa de crecimiento promedio entre 1973 y 2001 de los países occidentales más Japón fue superior a la de los períodos 1820-1870, 1913-1950; y casi igual a la del período 1870-1913. La tasa de crecimiento del producto mundial entre 1973 y 2001 fue superior a la de los tres períodos que van desde 1820 a 1950.

Por otra parte, y según el FMI, entre 2001 y 2019 los países desarrollados crecieron a una tasa promedio anual de 1,8%; similar a la del período 1820-1870 y 1913-1950. En cuanto al producto mundial, creció, también entre 2001 y 2019, al 3,7% anual promedio. Prácticamente igual que entre 1973-2001, cuatro veces más que entre 1820 y 1870 y 75% más elevado que entre 1870 y 1913.

Repito la pregunta: ¿cómo se puede decir que el capitalismo está, globalmente, estancado al nivel de hace 50 o 100 años? ¿Cómo se puede entender la naturaleza de las crisis desconociendo los datos de la acumulación? Pero no se trata solo de las crisis, sino también de fundar la crítica en ciencia, no en relato arbitrario.

Written by rolandoastarita

09/06/2020 a 17:37

25 comentarios

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  1. muy buen articulo, apoyado por buena data

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    Horacio Camba

    09/06/2020 at 17:43

  2. Profesor, quería saber su opinión sobre la idea de que la acumulación puede mantenerse a pesar de este (supuesto) estancamiento, gracias a la obtención de plusvalía “fuera” del ámbito de la producción (tesis defendida por los autonomistas o las feministas por ejemplo). Tengo entendido que Rosa Luxemburgo trabaja el tema de la reproducción, ¿Marx analiza esta posibilidad o no tiene mucho que ver con el marxismo?. Gracias

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  3. Profesor q opina sobre el tema Vicentin???

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    Carlos

    10/06/2020 at 03:39

  4. Hola Rolo. Solo una corrección. Los datos de crecimiento del producto entre el 75 y el 18 son a dólares corrientes. A dólares constantes de 2010 el producto se multiplicó por 4 “solamente”. Lo cual implica una tasa de crecimiento real bastante sólida igual, de alrededor del 3% anual. Por lo que no invalida nada de lo planteas. https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.KD

    Por otro lado me llama la atención el dato de la fuerza laboral global. Es llamativo que solo el 50% es asalariada.

    Saludos

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    Gus

    10/06/2020 at 20:55

    • Sí, tenés razón, me olvidé de señalar que era a dólares corrientes. Voy a corregir poniendo ahora las dos cuentas.

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      rolandoastarita

      10/06/2020 at 23:06

  5. Rolando,

    Para valorar la evolución del sistema capitalista desde los 70, creo que hay que tener en cuenta dos factores. El primero la incidencia del incremento de fuerza laboral (sobre todo la incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo), que creo que ha supuesto cerca de un 0,5% de crecimiento anual. La media de crecimiento en Occidente del PIB por habitante ha sido creo de un 2%, con lo que el crecimiento de la productividad habría sido sólo de un 1,5% anual. Pero el factor clave puede ser el del sobre-endeudamiento. Todo parece indicar que sin un incremento constante de la deuda (cercano a un 2% anual) no se habría producido crecimiento. Si esto es así, durante estas décadas habríamos crecido “artificialmente” a costa de nuestros hijos.
    Me gustaría contrastar contigo esta argumentación. Un saludo y felicidades por tu blog.

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    Ugaitz

    11/06/2020 at 11:47

    • En primer lugar, sobre la feminización de la fuerza laboral estuve a punto de incluirla, pero luego me pareció que no cambiaba el dato fundamental: aumentó la fuerza laboral asalariada en por lo menos un 80%. Lo que significa aumento de trabajo productivo (esto es, de trabajo que genera plusvalía).

      En segundo término, entre 1975 y 2019 el producto global por habitante creció a una tasa promedio anual de 1,47%. Es otra muestra de que en esos hubo desarrollo de las fuerzas productivas. El estancacionista irreductible me dirá que es un crecimiento muy bajo. Puede ser, pero lo que estoy discutiendo es que no hubo estancamiento, y menos todavía retroceso. Pero además, cuando veo el dato de Madisson sobre crecimiento del producto por habitante en el mundo occidental + Japón, resulta que el crecimiento promedio anual, entre 1820 y 1870 fue 1,4% (si tomo el promedio mundial es bastante más bajo). Ahora bien, nadie cuestionó ni cuestiona la caracterización de Marx y Engels de que en ese período había desarrollo de las fuerzas productivas. Pero como el dogma establecido es que “tiene” que haber estancamiento, no hay dato que los haga revisar la idea de que el capitalismo está estancado desde hace 50 o 100 años.

      Vuelvo a las preguntas que hice: si aumentó la población mundial; si mejoró la esperanza de vida; si aumentaron los niveles de escolarización; si aumentó la riqueza concentrada en el capital. ¿cómo diablos pudo haber ocurrido todo esto sin generación de valor y riqueza?

      Y estas preguntas se aplican a la cuestión del endeudamiento. Por supuesto, el capitalismo durante un período de tiempo puede mantener la producción en base al crédito. Marx lo destaca muchas veces, y es factor que puede agravar, y mucho, una crisis. Pero lo que no puede ocurrir es que el crecimiento de la producción mundial sea producto de la deuda. Si hay deuda hay acreedores que reciben intereses por el capital prestado. Y esos intereses son parte de la plusvalía. Y esa plusvalía es generada por obreros productivos; y el número de esos obreros productivos aumenta porque hay acumulación del capital. Son cuestiones elementales, pero hay que recordarlas porque pareciera que el crecimiento del producto mundial es el resultado de hábiles capitalistas financieros que operando con papeluchos generan crecimiento de la nada. Es todo un absurdo, conectado con la idea de que no hubo crecimiento del capital productivo porque todo fue “capital ficticio” (y aquí entra todo el cuento del “neoliberalismo” como el “gran enemigo”, que “succiona” al “capital industrioso”, etcétera.

      Para decirlo de otra manera, el interés es parte de la plusvalía; lo mismo si se trata de los dividendos de una acción. Decir que durante 50 o 100 años la acumulación de capital, y el pago de dividendos e intereses, procede mediante el crecimiento de la deuda plantea la pregunta de quién o quiénes son esos capitalistas financieros que prestan y prestan (aumenta la deuda) sin que aumente la producción (hay estancamiento), pero cobran intereses de manera creciente (para lo cual debería aumentar la producción y realización de plusvalía, o sea, la producción y realización de mercancías, pero el estancacionista nos ha dicho que eso no ocurre). ¿No se dan cuenta de que es todo un sinsentido, que no hay manera de encajar esa tesis en la teoría del valor?

      Pero además, no tiene sentido decir que no habría habido crecimiento porque crecieron las deudas. Precisamente Marx ha mostrado en cantidad de pasajes que cuando crece la acumulación crece el capital a préstamo y por lo tanto las deudas. Una empresa que tiene fondos líquidos de amortización los coloca en el mercado financiero, o en bancos, que a su vez financian inversiones en otros sectores; inversiones que generan más plusvalía (y en cierto momento llevan a la sobreproducción, etcétera). Por lo cual aumenta la producción y aumentan las deudas. Hasta que el proceso desemboca en crisis y desvalorización de los capitales (con la consiguiente caída de las acreencias). Pero esto no significa que la producción vuelve al punto anterior a la recuperación que siguió a la última crisis. ¿Que diríamos de alguien que dijera entonces que sin deudas no habría habido acumulación, y que eso evidencia que la economía capitalista está estancada?

      Voy a volver a escribir sobre esto, porque son argumentos que se repiten y repiten, sin detenerse un minuto a examinar qué lógica tienen. A esta altura, pienso que el método que se tiene es, ante todo, defender la tesis del capitalismo estancado (desde hace 50, 70, 100 años o más). Luego veremos de qué manera se lo prueba. Trotsky en su momento dijo que la mejor prueba empírica del estancamiento desde 1914 era el estancamiento de las construcciones (en 1940 estarían al nivel de 1914). Luego, como eso se demostraba insostenible, surgió el argumento “clase obrera” y pobreza absoluta: el número de obreros productivos no crece, se decía; la clase obrera cada vez es más pobre en términos absolutos; y similares. Cuando eso ya no se pudo sostener, se planteó (pero ya venía de antes) que había crecimiento, pero solo porque crecía la industria improductiva, de guerra. Cuando se le muestra al esancacionista de que eso tampoco se verifica, pasa a “lo único que crecen son las deudas”. Aunque muestre con cifras que creció el producto, me dirá algo así como es todo espejismo, porque crecieron las deudas. Pregunto, ¿los acreedores están en Marte y prestan a la economía global capitalista Tierra para que crezca sin generar producto ni plusvalía?

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      rolandoastarita

      11/06/2020 at 12:49

  6. Rolando,

    Gracias por tu comentario. Da gusto contrastar estas ideas clave contigo. Estoy de acuerdo en que un crecimiento del 1,5% anual no es en sí necesariamente “bajo”. Creo que los analistas con frecuencia se confunden por considerar como “normal” el crecimiento de la posguerra, de un 4% anual, cuando este crecimiento es el que realmente fue “extraordinario”. Para valorar lo sucedido desde los años 70, como tú dices, no hay que partir de prejuicios “estancacionistas” sino de la realidad de los datos. Aunque el crecimiento hubiese sido nulo o exiguo durante estas décadas, las causas de ello pueden ser diversas. Para algunos sería la acumulación de capital excesiva no compensada (creo que estos son los que llamas “estancacionistas”). Para otros se trata del agotamiento de la extensión productiva de la Segunda Revolución Industrial. Pero antes de nada es importante clarificar los datos.

    Con respecto a la deuda, creo que lo relevante de estas décadas ha sido que a un período de expansión de deuda le ha sucedido … otro período de expansión de deuda … y otro período de expansión de deuda. Por supuesto, no es que no haya crecido la producción, sino que ha crecido gracias a esa continua expansión de la deuda. Porque los aumentos de deuda implican aumentos de PIB (por mayor gasto, consumo o inversión). Pero, como contraste, al devolver la deuda y los intereses, esto empuja hacia abajo el PIB. Pero durante este período esta segunda parte no se ha producido, Desde bancos centrales y sistema bancario se ha alimentado continuamente nuevas fuentes de deuda que no sólo han evitado la contracción del PIB generada por la devolución de la deuda anterior sino que han alimentado nuevos incrementos del PIB.

    Es decir, no es que no haya habido crecimiento de la producción porque se han incrementado las deudas, sino que parece que ha habido incremento de la producción porque se han incrementado las deudas.

    La cuestión no es que hayan aumentado las deudas sino que han aumentado desproporcionadamente con respecto al crecimiento del PIB. De ahí que los ratios de deuda s/PIB se hayan incrementado constantemente. Es decir, no es que las deudas hayan aumentado como consecuencia de las necesidades naturales de la producción sino que han aumentado por encima de esas necesidades naturales, impulsando un crecimiento “artificial”.

    El comportamiento actual permanentemente expansivo de los bancos centrales parece ser una muestra de todo esto. Parece que nos hemos acostumbrado a que, cuando algo no funciona bien en la economía, todo se resuelva echando más dinero al mercado. Es decir, con más deuda. Y así conseguimos que se gaste, consuma o invierta más … Esto, por supuesto, impulsa el PIB pero, en teoría, a costa de un proceso contrario cuando la deuda se paga .. pero esta segunda fase la retrasamos una y otra vez … ¿a costa de las generaciones futuras?

    Entonces, para valorar el crecimiento “natural” de la economía, parece que de ese 1,5% de crecimiento anual de la productividad deberíamos descontar no el crecimiento de la deuda, sino el crecimiento de la deuda “por encima del crecimiento del PIB”. Porque esto es lo que dejamos pendiente para ser amortizado por las generaciones futuras. ¿No es así? Un saludo y gracias.

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    Ugaitz

    11/06/2020 at 13:44

    • La tesis del estancamiento por exceso de excedente es solo UNA variante del estancacionismo; diría que es la variante Sweezy Baran del Capital Monopolista. Sweezy en Teoría del desarrollo capitalista es estancacionista en base a la tesis del subconsumo. Trotsky por la tesis “dominio del monopolio que frena el avance tecnológico”. En los trotskistas actuales, la variante es caída secular de la tasa de ganancia. En Chesnais es “dominio del capital financiero y especulativo” (muchos que defienden la tesis del estancamiento por t. de g. también la combinan con esta).

      Segundo, si hubo un crecimiento del producto a lo largo del siglo XX y hasta el presente por lo menos igual al del período de libre competencia (1820-1870) no se puede sostener que las fuerzas productivas están estancadas desde hace 20, 50 o 100 años. Que es lo que quiero mostrar en la nota y lo que recibe el rechazo de casi toda la izquierda.

      Tercero, usted dice que se consigue que se consuma e invierta más gracias a la deuda. Le presento razones teóricas para mostrarle que esto no puede explicar el crecimiento a lo largo de décadas, pero no me responde. Trato entonces por otro lado: en China en los últimos 40 años hubo un extraordinario crecimiento. Y China es acreedora neta. O sea, no solo se desarrollaron las fuerzas productivas, sino que esto se hizo siendo acreedora. ¿No se da cuenta de que el consumo y la inversión en China proviene de valor y plusvalor generado por los obreros chinos? Pero además, si ese consumo e inversión hubiera sido financiado por otra economía, esta última tuvo que haber producido plusvalía. Decir que todo la economía de todo el planeta creció porque aumentó la deuda, sin que hubiera producción de plusvalía, recuerda a aquellos que pensaban que, por ejemplo, la Antigüedad vivía “del robo”. Se lo explico todavía de otra manera. Supongamos que un capitalista invierte $100 y obtiene, luego de un tiempo. $10 de plusvalía. Supongamos que de esos $10 de plusvalía, $5 los presta para generar intereses (una parte de la plusvalía). Supongamos que luego de un tiempo esos $5 de inversión rindieron $0,2 de interés. ¿Cómo pudo haber ocurrido esto? Pues porque hubo trabajo productivo que generó ese interés de $0,2, que es parte de la plusvalía. ¿Creció la deuda? Respuesta: sí.. ¿Creció la producción? Respuesta sí. Creció la producción cuando los $100 iniciales invertidos produjeron $10. Creció luego cuando los $105 reinvertidos producen (a través del trabajo) más plusvalía, por ejemplo $10,5. Y creció cuando los $5 invertidos en préstamo producen (siempre a través del trabajo) $0,2 de intereses (y supongamos, $0,3 de ganancia). ¿Si no hubiera habido crédito, se habría crecido menos? Posiblemente; Marx tenái razón cuando decía que el crédito es fundamental para la acumulación y el desarrollo de las fuerzas productivas. Pero esto no prueba absolutamente nada con respecto a tesis estancacionistas. A Marx jamás se le ocurrió que porque el crédito puede impulsar la acumulación, no hubiera desarrollo de las fuerzas productivas.

      Por otra parte, también es equivocado afirmar que cuando algo no funciona se arregla aumentando la deuda. Insisto, eso no puede prolongarse en el tiempo. En 2018 al gobierno de Macri le cortaron el financiamiento. ¿Por qué si todo se arreglaba tomando más deuda? La respuesta: porque las cosas en el capitalismo no funcionan así. Si el acreedor advierte que no puede recuperar sus préstamos, cierra la canilla. Es lo que ocurrió en Argentina repetidas veces. Pero hay ejemplos históricos por donde quiera.

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      rolandoastarita

      11/06/2020 at 14:55

  7. Gracias Rolando.

    El problema del sobre-endeudamiento no es que la producción no crezca sino que crece … a costa del crecimiento futuro.

    Imaginemos un ejemplo simple, en el que los bancos centrales impulsan sólo el crédito al consumo -a niveles sobre PIB superiores a los anteriores- a plazos de 3 años por un importe de 1% s/ PIB. Por ejemplo, bajando los tipos de interés. Los trabajadores ahora pueden comprar bienes y servicios, además de mediante sus salarios, mediante ese incremento de los créditos. Al comprarse más bienes y servicios, el PIB sube. Pero cuando, dentro de 3 años, esos préstamos deben devolverse, los trabajadores ya no pueden destinar ni siquiera sus salarios a comprar bienes y servicios, porque una parte de esos salarios los deben destinar a la amortización e intereses de los préstamos. Por lo tanto, bajan las compras de bienes y servicios, y baja el PIB.

    Si medimos la evolución de la economía el primer año y no tenemos en cuenta ese sobre-endeudamiento, estaríamos sobre-estimando el crecimiento “orgánico” de la economía.Porque durante ese año ha crecido en un 1% … a costa del 1% que decrecerá tres años después.

    En términos generales, esto es lo que puede haber sucedido con la economía occidental en estos 40 años. Hemos pasado de un endeudamiento del 100/150% s/ PIB a un 300/350% s/ PIB. Las inyecciones de deuda, aunque se estima que cada vez tienen menos capacidad de impulsar el PIB, parece claro que lo han hecho durante estos años.

    Interpreto que tus comentarios sobre la dinámica “natural” de crecimiento de la deuda son lógicos. Pero el crecimiento “extraordinario” que se ha producido durante estas 4 décadas no se explica como una consecuencia de las necesidades de financiación del sistema productivo. Quizás, al contrario, se ha tratado de una estrategia “keynesiana” de mantener viva la economía a base de alimentar constantemente la demanda con deuda. No por maldad del sistema financiero, sino porque, en su conjunto, se ha visto que estas inyecciones de deuda permitían evitar o superar -a corto plazo- cualquier problema coyuntural.

    ¿Cómo ha sido posible que esas inyecciones de deuda desproporcionadas se produzcan? Pues, lógicamente, a costa de un sistema financiero con riesgos cada vez mayores.Son los bancos centrales y la banca comercial los que ponen en marcha esos mecanismos pero, como tú dices, eso no quiere decir que tengan intereses contradictorios con el sistema productivo. Al contrario. De esta forma están, fundamentalmente, manteniendo viva la demanda agregada.

    Gracias otra vez, y un saludo.

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    Ugaitz

    11/06/2020 at 15:52

    • Debo convenir que es un argumento novedoso para defender la tesis del estancamiento. Pensé que una vez que hubiera demostrado que efectivamente la economía capitalista global creció en los últimos 20, 50, 100 años, etcétera, ya no quedarían más argumentos. Pero subestimé la capacidad inventiva en argumentos. Ahora es: “admito que en los últimos 50 años el capitalismo se desarrolló, pero el problema es que en el futuro habrá una caída”.

      Una cuestión que no me queda clara: ¿usted afirma que esa caída anulará lo que se ha crecido en estos 50 años o 100 últimos años?

      En cualquier caso, de todas maneras, su razonamiento está equivocado porque se centra en el crédito del consumo. Es que el crédito no se dirige solo, ni principalmente al consumo, sino a alimentar el ciclo capitalista. Esto es, el circuito es D- D- M (medios de producción y fuerza de trabajo)…. P (producción) – M’ D’ D’ (El Capital, t. 3). Al generarse valor y plusvalor se cubren los adelantos del capital y se pagan intereses, ganancias, impuestos, y se devuelve el capital adelantado (que a su vez vuelve a prestarse). Esto es, no hay un problema intrínseco de imposibilidad de funcionamiento del capital con el crédito. En ese marco, además, el capitalista dinerario también puede adelantar dinero al trabajador, quien lo devolverá con lo devengado por su salario (que es valor generado por el mismo obrero).

      Por supuesto, otra cosa es que el sector financiero diera los préstamos a consumidores improductivos. Si este fuera el caso general, la economía colapsaría muy rápidamente. Claro que habría que suponer prestamistas (bancos, inversores financieros, etcétera) que prestaran dinero sin tener ninguna consideración por la capacidad de pago del deudor. ¿En qué capitalismo existe eso? Por esta razón las causas de la crisis capitalistas no hay que buscarlas en alguna imposibilidad de funcionar inherente al sistema crediticio.

      Pero además, insisto en esto, es claro que la demanda, si no hay producción, no se puede sostener con créditos. No se puede sostener no ya por décadas, sino siquiera por algunos años. En cantidad de notas críticas tanto a los gobiernos kirchneristas, como al de Cambiemos, planteé que es imposible sostener la demanda en base a deuda (específicamente en Argentina, deuda pública). Esto se refleja en que cuando los déficits pasan ciertos umbrales los prestamistas se niegan a renovar los créditos. Lo cual prueba que si no hay generación de plusvalía, no hay manera de que haya crecimiento; menos todavía por décadas.

      De todas maneras, aun discrepando mucho, este intercambio me sirve de material para una nota. La gran mayoría de la izquierda piensa como usted (sacando su argumento de “hoy hay estancamiento porque en el futuro habrá estancamiento”; esto sí que nunca lo había escuchado).

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      rolandoastarita

      11/06/2020 at 16:21

  8. hay un marxista que dice que hay una superproduccion en la acumulacion actual, y los datos que da son el pbn nomimal de EEUU (Fluctuacion sin tendencia) productividad de trabajo industrial tambien en eeuu tambien fluctuacion sin tendencia, pbn a precios implicitos en eeuu y relaciones concretas de valorarizacion (que es eso?) tasas de ganancia del capital social (eso que es?) habla de capital social (tampoco entiendo que es)
    Me puede aclarar esto aunque no este de acuerdo, no lo logro entender

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    cecilia

    11/06/2020 at 16:29

  9. Gracias Rolando,

    Bueno, no soy “estancacionista”. Intento buscar la verdad, nada más. Por eso estoy abierto a todo para aclarar este tema: en qué medida el crecimiento del PIB desde los años 70 (en los países occidentales) ha sido “artificialmente” provocado por el sobre-endeudamiento.

    El sobre-endeudamiento implica reducción del crecimiento futuro. Pero ¿hasta qué punto? Si suponemos que el 300% de deuda s/PIB debiera en algún momento volver a ajustarse hasta una cifra “normalizada” de, digamos, el 150%, entonces esto supondría una amenaza evidente para el futuro de Occidente, aunque se fuera amortiguando de forma progresiva exclusivamente en base a “menor crecimiento” en lugar de a “decrecimiento”. Este es el gran reto del “desapalancamiento” de Occidente. Sobfe esa amenaza hablan muchos expertos, pero pocos han examinado lo que todo esto supone sobre lo sucedido hasta ahora, en los últimos 40 años.

    Lo del crédito al consumo lo planteo como ejemplo simplificado, pero supongo que es similar en el crédito productivo, cuando se trata de “sobre-endeudamiento”. Esto es, de unas cifras de endeudamiento que superan los niveles históricos “naturales” y que, en esta medida, tienden a dirigirse hacia inversiones improductivas, especulativas o ineficientes.

    Se suele estimar que las necesidades de financiación “ordinaria” de la economía alcanzan a un 100% / 150% del PIB. Y que, por encima, se trata de sobre-endeudamiento, que empuja la demanda pero no genera valor suficiente para “rentabilizar” este nuevo endeudamiento. Cuando llega la hora de pagar, el endeudamiento del conjunto de la economía no se reduce. Unos pagan y otros no, pero la continua inyección de nueva deuda mantiene viva la demanda.

    Efectivamente, para que esto haya sido posible, los bancos tienen que haber asumido riesgos disparatados. Pero es que eso es lo que las cifras acreditan. Si la deuda s/PIB en Occidente está en un 300% s/ PIB, alguien tiene que ser acreedor de esa deuda. Los bancos centrales, creando dinero de la nada (en definitiva, todos) y un sistema bancario que lleva implícito el alto riesgo. Es muy posible que esto fuese el origen del estallido de 2008. A partir de ese momento, los bancos centrales han sido muy activos inyectando el dinero necesario al menos para que no se produzca un desapalancamiento radical que hubiera hecho colapsar la economía occidental. Durante estos 12 años no se ha reducido el endeudamiento y lo que se ha hecho es mantenerlo más o menos en su nivel s/ PIB.

    “La demanda, si no hay producción, no se puede sostener con créditos”. Bueno, no se trata de que no haya producción sino de que no hay producción suficiente para rentabilizar el crédito total.

    En el caso de agentes o gobiernos concretos, es arriesgado e ineficiente intentar sostener la demanda en base a deuda.Pero esto no significa que no se haya hecho en ocasiones (salvar a acreedores que no pueden pagar inyectándoles más deuda). Es muy posible que, en el marco macroeconómico, esto sea lo que llevan décadas haciendo los bancos centrales occidentales.Un agente o gobierno no puede hacer eso por décadas. Pero un banco central puede hacerlo “para el conjunto de la economía”.

    Bueno, mi argumentación (con mis propias dudas sobre el tema) no sería “hoy hay estancamiento porque en el futuro habrá estancamiento” sino “no ha habido crecimiento “orgánico” y el crecimiento orgánico del futuro estará lastrado por el sobre-endeudamiento actual”.

    Un saludo y gracias otra vez. Este es una cuestión central para mí y avanzar en su clarificación es una oportunidad extraordinaria.

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    Ugaitz

    11/06/2020 at 17:43

    • Ahora resulta que en el último medio siglo hubo crecimiento pero no fue “orgánico”. Y menos mal que no es “estancacionista”. El producto mundial en 45 años se multiplicó por casi 4; la población mundial creció un 90%, pero no importa, hay estancamiento porque el crecimiento “no fue orgánico”. Hace un rato era estancamiento porque en el futuro habrá estancamiento. Ahora solo estará “lastrado”. Y así de seguido, contesto un argumento y sale otro, y otro, y otro. Indefinidamente. “No hubo crecimiento orgánico”. ¿Y en 1850 era “orgánico”?

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      rolandoastarita

      11/06/2020 at 18:52

  10. Si digo que no soy “estancacionista” es porque no parto de una posición a priori sino de una voluntad de profundizar en el análisis. Nunca he dicho que en estos 40 años no haya habido crecimiento, sino que ese crecimiento parece haber estado artificialmente inducido por el sobre-endeudamiento. Bueno, eso es al menos lo que estoy intentando verificar. Por eso, no cuestiono que el crecimiento se haya producido. Aunque sea a ese ritmo del 1,5% anual.

    El fenómeno del sobre-endeudamiento de las últimas décadas es sobre todo un fenómeno occidental. Esto podría indicar que es una respuesta al agotamiento de nuestras economías. China también se está endeudando aceleradamente durante los últimos años, pero con inversión fundamentalmente productiva.

    El impacto del incremento del sobre-endeudamiento sobre el PIB se produce a través del incremento de la demanda, lógicamente. Pero la cuantificación de este impacto es complicada. Por un lado, una parte de ese endeudamiento se destina a importaciones o procede de prestamistas que son a su vez potenciales consumidores. Además está el efecto multiplicador del impacto sobre la demanda de bienes y servicios adquiridos de forma sucesiva en la cadena productiva. Por eso he visto cálculos del impacto del sobre-endeudamiento sobre el PIB durante estas 4 décadas que varían entre un 2% y un 4% anual….

    Es muy posible que cálculos de este tipo estén depurados en los análisis de los bancos centrales, que suelen estimar la incidencia sobre el PIB de sus políticas expansivas -que normalmente actúan a través del endeudamiento-.

    Gracias y un saludo.

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    Ugaitz

    11/06/2020 at 19:37

    • Es que lo suyo si no es teoría estancacionista se le parece como dos gotas de agua. Todos sus argumentos coinciden con lo que dicen desde hace décadas los teóricos del estancacionismo. 50 años en los que el producto se multiplica por cuatro, en los que el producto por habitante crece a una tasa superior a la del siglo “de libre competencia y fuerte desarrollo de las fuerzas productivas”, en que la población aumente un 90%, es “crecimiento artificialmente inducido por sobreendeudamiento”.

      Es una manera de decir que “hubo crecimiento pero no verdadero desarrollo de las fuerzas productivas”. Una idea muy difundida entre los teóricos estancacionistas.

      En todo esto lo asombroso es que no les entra una. Le demuestro que teóricamente no hay posibilidad de ese crecimiento sin crecimiento del trabajo productivo, pero sigue en la misma. Que es lo que hace casi toda la izquierda en este tema. Todo es “capital ficticio”, plusvalía que se genera “por deudas”, por “crecimiento del parasitismo”. ¿Qué teoría del valor puede explicar semejante cosa? Respuesta: ninguna. ¿Cómo puede crecer la demanda si no hay generación de valor que respalde esa demanda? X presta dinero a Y para que le compre a Z. X no produce, Y no produce, Y consume y se endeuda, X tiene cada vez más cuentas que cobrar, Z sigue produciendo y esto ocurre durante décadas y décadas. ¿No se dan cuenta de que es un disparate? ¿Cómo se va a sostener la demanda con crédito, sin producción de valor?

      En fin, no les encajan la teoría, ni la evidencia empírica. Pero no importa. Tienen un principio y hay que mantenerlo como sea. Se ha convertido en una “verdad de partido”. Es claro que llega un punto en que no tiene sentido seguir argumentando.

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      rolandoastarita

      11/06/2020 at 22:16

  11. Gracias Rolando,

    Bueno, entiendo que esté resultando “pesado”. Pero si hay una contradicción entre la teoría y los datos, parece que o los datos son incorrectos o hay que ajustar la teoría.

    No cuestiono nada de lo que dices. No digo que no haya habido crecimiento o incremento de valor. La cuestión es cuál es el significado de que ese crecimiento en Occidente se haya apalancado con una evolución de la deuda desde un 100/150 hasta un 300% s/PIB.

    Siguiendo tu argumentación, como tú dices, efectivamente, aunque “apalancado” en el sobre-endeudamiento, ha habido crecimiento y esto implica incremento de la producción y esto implica más valor añadido y más salarios. El que se haya soportado en la deuda no cuestiona estas realidades. Pero algo tiene que indicar que la deuda se haya incrementado hasta el 300% del PIB. ¿Esto no quiere decir nada? Si no tiene ninguna repercusión negativa, estamos ante un remedio mágico. Demos más crédito a todo el mundo porque a través de la demanda incrementamos la producción y listo. ¿Esto no tiene algún límite? ¿No será que, a partir de cierto nivel de deuda, efectivamente incrementamos la demanda, la producción y el valor pero a costa de demanda, producción y valor futuros, cuando el endeudamiento baje?

    Supongamos una economía a pleno rendimiento, con un nivel “suficiente” de endeudamiento de un 150% s/ PIB por ejemplo. Si desde el Banco Central impulsamos un incremento de deuda no necesaria para la inversión productiva, ello va a incrementar de cualquier forma la demanda y, con ella, la producción y el valor. Gracias a ello, es posible que el PIB de un año, en lugar de crecer un 1% crezca, por ejemplo, un 2%. Ese 2% es producción y es valor. Si esto lo hacemos sistemáticamente durante años, todo ello seguirá siendo producción y valor. Pero producción y valor generado con una deuda que supuestamente hay que devolver. Porque si sucede lo contrario y, porque los bancos centrales piensan que el endeudamiento es excesivo, recurren a contraer el crédito, entonces baja la demanda y baja la producción y el valor. ¿No es esa la amenaza a la que se enfrenta Occidente por su sobre-endeudamiento y que los bancos centrales están constantemente retrasando a través de la expansión monetaria?

    Bueno, ya sé que estoy siendo pesado. No hace falta que me contestes. De todas formas, tener un intercambio de opinión sobre este tema ha sido de extraordinario interés para mí. Normalmente no encuentro quien contraargumente este tema. Un saludo y gracias Rolando.

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    Ugaitz

    12/06/2020 at 07:29

    • A mí también me resulta útil este intercambio. Me permite profundizar en los argumentos de los estancacionistas. Como ya le dije, me estimula a escribir una o dos notas, en particular referidas al método, que usted expone muy bien. Consiste en partir de un supuesto que se da por “evidente”, a saber, que desde hace 50 o 100 años no hay “verdadero” desarrollo de las fuerzas productivas. A partir de aquí, todo es cuestión de hacer malabarismo con los argumentos.

      En este respecto, esto último que escribe es muy ilustrativo: “si hay una contradicción entre la teoría y los datos, parece que o los datos son incorrectos o hay que ajustar la teoría”. Primera cuestión: yo planteo que efectivamente hay una contradicción entre los datos y la tesis del estancacionismo. A raíz de esto propongo abandonar la tesis del estancacionismo. Pero además, sostengo que la teoría de la acumulación y crisis de Marx encaja perfectamente con los datos. Más precisamente, los explica muy bien. ¿Qué hace el estancacionista? Pues ni presta atención al asunto. La tesis del estancamiento (expresada bajo la forma “no hay verdadero desarrollo de las fuerzas productivas”) no se cuestiona. La teoría de Marx de las crisis de sobreproducción se disimula. ¿Qué queda entonces? Pues negar los datos (“la Tierra no puede ser redonda, nos dice el aferrado a la tesis la Tierra es plana). Aunque por supuesto, cuando los datos le encajan, sí sirven. Si los datos dicen que en la crisis del 30 en EEUU la desocupación llegó al 25%, ese dato es cierto. Si los datos dicen, por ejemplo, que en EEUU en los 1990 la producción industrial aumentó 45%, ese dato no puede ser cierto. Si los datos dicen que la diferencia de riquezas e ingresos entre el 1% más rico del planeta aumentó en los últimos 40 años, ese dato debe ser cierto. Si dice que el producto global se multiplicó por 4, y aumentó la población mundial, ese dato no debe ser cierto. Bonita manera de hacer ciencia.

      Sobre la deuda, capital ficticio, y similares. Demuestro que normalmente en el capitalismo el desarrollo de las fuerzas productivas va acompañado del crecimiento del crédito, y por lo tanto de las deudas. No responde al argumento. Simplemente se limita a repetir que si aumenta la deuda no puede haber desarrollo real, o verdadero, u orgánico de las fuerzas productivas. Pues bien, se lo muestro de otra manera: de acuerdo a ese razonamiento en todo el siglo XIX no hubo desarrolo “real”, “verdadero”, “orgánico”, de las fuerzas productivas. Por caso, tomemos la expansión de los ferrocarriles en la década de 1840. ¿Representó un desarrollo “real”, “verdadero”, “orgánico” de las fuerzas productivas? ¿Qué le parece? Hasta ahora todos los marxistas acordaron con Marx en que la expansión de los ferrocarriles sí fue una expresión de un gran desarrollo de las fuerzas productivas. ¿Está de acuerdo? Le pregunto porque ahora agrego que esa expansión fue acompañada de un enorme crecimiento de capital ficticio; despliegue inimaginable de estafas, mediante el procedimiento de suscribir acciones para empresas fantasmas, que nunca se intentaron llevar a la práctica. Crecimiento a niveles astronómicos del crédito (astronómicos en relación al producto). Todo para alimentar una burbuja especulativa que terminó en el crack de 1847. A lo que hay que agregar la especulación con las letras de cambio y overtrading en textiles, con respecto a los mercados de China e India. De nuevo, gigantescas sumas de capital ficticio, inflación de crédito, etcétera, junto a la expansión de la producción y de la capacidad instalada en textiles. Que terminaron en el crack. Más la especulación en futuros (1847) de grandes casas corredoras de granos, que también desembocaron en innumerables bancarrotas (tengo muy presente esto porque tengo escrita una nota sobre los textos de Marx acerca de la crisis de 1847; seguramente la publicaré en los próximos días).

      Conclusión: de acuerdo a su razonamiento, aquí no hubo desarrollo de las fuerzas productivas en ferrocarriles (y en textiles). ¿Y el crecimiento real de las redes ferroviarias (y de la capacidad productiva textil? Ah, eso no importa, como hubo una colosal expansión del crédito, del capital ficticio, de la especulación, pues no hubo desarrollo “real”, “orgánico”, de las fuerzas productivas. Pero si esto es así, habrá que concluir que nunca el capitalismo desarrolló las fuerzas productivas “realmente”. De lo cual debería sacarse la conclusión de que todo el programa del socialismo científico no tiene base real alguna (si las fuerzas productivas están al nivel de 1820, el socialismo solo socializaría miseria). Genial puesta de acuerdo de los datos con la teoría.

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      rolandoastarita

      12/06/2020 at 09:19

  12. Gracias Rolando,

    Me siento como si en la conversación hubiera un tercero (“estancacionista” creo) con el que estás constantemente argumentando. Porque yo no cuestiono que en estas 4 décadas haya habido crecimiento ni desarrollo de las fuerzas productivas. No te he contraargumentado a todo eso porque estoy de acuerdo.

    Tampoco cuestiono lo que dices sobre que “normalmente” “en el capitalismo el desarrollo de las fuerzas productivas va acompañado del crecimiento del crédito, y por lo tanto de las deudas”. No respondo a eso porque estoy de acuerdo. La cuestión es el impacto no del crecimiento normal del crédito sino de su crecimiento “desproporcionado” con respecto al PIB, que es lo que nos ha llevado a que la deuda pase del 100/150% al 300% s/ PIB,

    Me parece interesante el ejemplo de la década de 1840. Necesitaríamos datos más concretos para saber en qué medida el “crecimiento astronómico” del crédito de esa época impactó en la evolución posterior. La cuestión clave es: ¿cómo y cuándo se corrigió ese “crédito excesivo”? Los procesos de desapalancamiento se producen, o bien de golpe -a través de una crisis- o bien de forma progresiva en el tiempo, a través de menor crecimiento -como parece que le ha sucedido, por ejemplo, a Japón desde los años 90-. O bien con las dos consecuencias a la vez.

    (Algunos autores han dicho que a Occidente (Europa y Estados Unidos) les esperan décadas de bajo crecimiento como consecuencia del desapalancamiento del sobre-endeudamiento y de la baja inversión).

    Supongo que no quieres decir que el “crecimiento astronómico” del crédito es irrelevante. Supongo que admites que debe tener alguna consecuencia negativa cara al futuro …

    Si te parece, podemos centrar el debate de esta forma, para evitar repetirnos:

    A.. Si a partir de los 70 la deuda occidental se incrementó del 100/150% s/ PIB al 300% s/ PIB … ¿este sobre-endeudamiento incidió o no en el incremento del PIB?

    B. Crees que ese sobre-endeudamiento no tiene consecuencias negativas cara a la futura evolución del PIB en el aparentemente necesario proceso de desapalancamiento? Si no las tiene, ¿por qué no empujamos la deuda hasta el 400 o el 600% s/ PIB?

    Un saludo, y gracias otra vez.

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    Ugaitz

    12/06/2020 at 10:13

    • Bien, llegamos a lo que dice la nota: que en las últimas cuatro décadas, a nivel global, hubo desarrollo de las fuerzas productivas.

      Sobre la manera en que se liquidan las deudas cuando no se pueden pagar: a través de las quiebras, caída de los activos financieros, desvalorización de los capitales. Escribí largamente sobre eso, tanto en relación a la crisis argentina, como a la crisis financiera de 2008-9. También sobre los mecanismos de apalancamiento, burbuja, crisis. En sus escritos sobre la crisis de 1847 Marx también lo registra, por supuesto. Por supuesto, estoy de acuerdo en que en la última década se ha sentido el peso de la crisis. Pero no solo por la deuda, sino por la gran sobrecapacidad; lo he planteado repetidas veces en las notas sobre la debilidad de la acumulación en Europa y Japón, en particular, entre 2009 y 2019.

      De todas maneras, rescato que hemos llegado a acordar en que en las últimas cuatro décadas hubo desarrollo de las fuerzas productivas. Precisamente la recesión de 2001, luego la crisis de 2008-9, entre otras, tienen su raíz en el carácter contradictorio de ese desarrollo capitalista.

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      rolandoastarita

      12/06/2020 at 10:47

  13. Para Marx la expansión de los ferrocarriles significó un gran desarrollo de las fuerzas productivas en 1840. Con esa misma lógica podríamos decir que los satélites, internet, las redes sociales, incluso el futuro 5G, igualmente, significan un gigantesco desarrollo de las fuerzas productivas. De hecho, lo están significando ya. En general, los descubrimientos científicos y los desarrollos tecnológicos de las últimas décadas, todas ellas, han sido asimiladas por el capital productivo. Decir que no habido desarrollo de las fuerzas productivas es un enceguecimiento fatal, es una miopía total.

    Hay una relación dialéctica entre el capital productivo y deuda. Se retroalimentan. Pero este capital productivo tiene sus límites en una determinada industria. Llega un momento en que por más que le metas más deuda ya no avanzará más. Entonces esa deuda buscará nuevos horizontes. De pronto aparecen los cambios tecnológicos que le pueden dar un nuevo impulso a ese capital productivo que parecía estancarse.

    El mercado de la deuda es un mercado libre y las deudas se orientan por donde hay más seguridad. Las deudas no llegan a países con bajos niveles de capital productivo como Etiopía, Gana, países pobres y en bancarrota como Venezuela o Cuba. Obviamente se concentra en los países caracterizados por tener una mayor concentración de capital productivo, como son los países avanzados. Sin embargo, en algunos países pobres suele llegar una deuda con fines geopolíticos; es el caso de varios países africanos como Etiopía, donde las inversiones chinas son bastante fuertes. Dentro de esta misma lógica se orientan las inversiones y préstamos chinos y rusos en Venezuela.

    Siempre han habido momentos de auge donde las deudas crecen como una “tormenta de citocinas” (utilizando neologismos que trae la pandemia). Obviamente, un crecimiento desproporcionado de las deudas producen desequilibrios del crecimiento mundial, incluso abonan el terreno para las crisis cíclicas; donde los grandes se comen a los pequeños y terminan más revitalizados. Estas crisis cíclicas del capitalismo hacen las veces de un reseteo de las economías capitalistas, donde los grandes capitales terminan más robustecidos y se desarrollan ciclos de crecimiento que suelen alcanzar picos más altos que los anteriores.

    Con las crisis, algunas corporaciones caerán y algunos países perderán su condición de liderazgo económico, pero sólo será para que ese liderazgo se traslade a otros países o a otras corporaciones. El estancamiento económico del Japón desde 1995, de alguna manera le facilitó las cosas al auge de la economía China. En el mismo sentido actuaron las dificultades para la recuperación de la economía Europea. Por supuesto que todo este panorama ha cambiado con la pandemia.

    El capitalismo siempre sabrá resolver sus dificultades por muy grandes que sean, mientras no sea una traba para el desarrollo de las fuerzas productivas. Ciertamente no existirá por siempre. Incluso podría evolucionar a otro modo de producción. Sin embargo, no está garantizado que ello termine con la explotación y opresión de los trabajadores.

    El capitalismo, solito, no va a caer. Librarnos del capitalismo será un acto heroico del alzamiento revolucionario de las masas. Cualquiera otras ideas al respecto sólo son pajaritos pintados en el aire.

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    Amauta

    23/06/2020 at 03:44

    • Hay una idea muy extendida en la izquierda que es identificar crecimiento de las deudas (o sea, de los créditos) con estancamiento de las fuerzas productivas (“el crecimiento es ficticio”, “es aparente”, “no es real”, etcétera). De manera que si desde 1960 a la fecha, por ejemplo, las deudas crecieron, se saca la conclusión de que en realidad hubo estancamiento. Y esta conclusión se mantiene contra cualquier evidencia empírica que se les muestre. ¿Aumentó el producto global por habitante, la productividad, la población mundial, los índices de escolarización o esperanza de vida al nacer? “Es cierto, pero aumentó la deuda, de manera que todo eso, en sustancia, no existe”, es la respuesta.

      En fin, se trata de una tesis a prueba de balas. Claro que para eso hay que pasar por alto que si hay un pasivo es porque existe un activo. Si un banco recibe un depósito, aumenta su pasivo; si utiliza ese dinero para dar un préstamo a una empresa, el aumento del pasivo se corresponde con el aumento del activo. Ahora la empresa aumentó el pasivo; pero si con ese dinero contrata medios de producción y fuerza de trabajo para generar plusvalía, habrá aumentado la producción, y la plusvalía (con la que paga intereses al banco, y el banco intereses al depositante). Pero entonces el aumento de los pasivos y activos fueron a la par del aumento del producto. Entonces aquí interviene la lumbrera de “deuda = estancamiento” para decirnos que en realidad, fue todo ficticio: no hubo desarrollo de la producción, ni generación de valor y plusvalor. Con lo cual nos está diciendo que tampoco hubo explotación del trabajo. Y esta tontería la repiten al infinito hasta convertirla en palabra sagrada. Recuerdo un grupo político argentino, trotskista, que me acusó en su momento de “apologista del capitalismo” por explicar que es imposible que la economía global crezca durante décadas solo en base a deuda. Yo les preguntaba si los acreedores estaban en Marte, y prestaban al capitalismo “Tierra” sin reclamar nunca el pago de intereses ni la devolución del principal, para seguir alimentando “el crecimiento ficticio”. Como respuesta recibí otra catarata de insultos.

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      rolandoastarita

      23/06/2020 at 09:41

  14. Lo cierto es que el crecimiento económico impulsa a la deuda y, a su vez, la deuda impulsa el crecimiento económico. Un largo crecimiento de las principales economías desde el 2009 ha servido de soporte para el surgimiento de fuerzas especulativas que han llevado la deuda mundial a niveles cercanos al 300% del PIB mundial; lo cual, de por sí, es una situación muy peligrosa. Este crecimiento sobredimensionado de deuda supone todo un periodo de crecimiento económico. Si el estadio de River está lleno hasta el tope, a nadie se le ocurriría pensar que los que juegan son equipos de segunda.
    La pandemia se cruzó en el camino cuando a la maquinaria capitalista todavía le quedaba aire para seguir marchando. Ahora, lo que viene más adelante es totalmente incierto. No tengo la menor duda que los estrategas del capitalismo estén haciendo planes para un nuevo periodo de acumulación, pero a un costo social muy alto. La rebelión popular en EEUU da algo de tranquilidad a la humanidad progresista. Se vienen tiempos difíciles.

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    Amauta

    24/06/2020 at 04:59


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