Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Liberación nacional siglo XXI

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Sonríen felices y confiados. El futuro es de los pueblos, ¿qué duda cabe?

En la entrada publicada el 8 de febrero escribí “autoridad papal + FMI + gobiernos capitalistas comprometidos con los sufrimientos “soportables” (al pasar, y sin molestas “cláusulas gatillo” para las discusiones salariales). El camino de la liberación nacional parece despejado” (aquí).

Pues bien, todo parece confirmar mi diagnóstico. Poco más de una semana más tarde el FMI emitió un comunicado que, entre otras cosas, decía: “El personal del FMI tuvo reuniones muy productivas con las autoridades argentinas sobre sus planes y políticas macroeconómicas. (…) Las autoridades argentinas están actuando para resolver la difícil situación económica y social que enfrenta el país. (…) Las reservas internacionales y el peso se han estabilizado con el apoyo de los controles de capital y el superávit comercial. La inflación y las expectativas de inflación han bajado en los últimos meses, pero esfuerzos adicionales serán necesarios para reducirlas aún más desde sus altos niveles actuales (subrayado mío). (…) El personal del FMI ahora evalúa que la deuda de Argentina no es sostenible. (…) El personal del FMI hizo hincapié en la importancia de continuar un proceso colaborativo con los acreedores privados para maximizar su participación en la eventual operación de deuda. En el contexto de la próxima reunión de Ministros de Finanzas del G20, la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, se reunirá con el Ministro de Economía, Martín Guzmán, a efectos de definir los próximos pasos de la relación entre el FMI y la República Argentina”. Aclaración accesoria del Fondo: no habrá quitas.

La declaración del Fondo puso muy contento al presidente Fernández: “el que nos dio la razón es el FMI… Lo que nosotros decíamos no era mentira, era verdad”. Esto es, el FMI es garantía del diagnóstico económico correcto e indubitable del gobierno argentino.

Ayer, sábado 22, otro comunicado del FMI, esta vez para informar sobre lo acordado en la reunión en Ryad entre Guzmán y Georgieva: “sobre la base de la reciente misión del personal técnico del FMI a Buenos Aires, también discutimos los planes de las autoridades para garantizar una solución sostenible y ordenada de la situación de la deuda de Argentina. En este contexto, acogí el compromiso de las autoridades argentinas de continuar profundizando nuestra colaboración, a través de una Consulta del Artículo IV y oportunamente obtener un programa respaldado por el Fondo. Las modalidades de estos próximos pasos se seguirán discutiendo”.

Aclaremos que la Consulta del Artículo IV significa que el Fondo volverá a auditar las cuentas de la economía. Acorde con el momento, Guzmán declaró que el encuentro fue “un paso valioso que permitirá profundizar el entendimiento mutuo entre el gobierno argentino y las autoridades del FMI en el camino a contar oportunamente con un nuevo programa con el organismo”.

En paralelo a la reunión de Ryad, Buenos Aires fue empapelada con carteles que rezaban “Fuerza Alberto, la deuda es con el pueblo”. Continuidad de la movilización nac&pop del 8 de febrero,  convocada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular y las dos CTA para “apoyar al Gobierno y repudiar al FMI”. ¿Contradictorio con lo que hacen Fernández – Guzmán? En absoluto, todo es cuestión de comprender la contradictoria dialéctica de la liberación nacional en los “nuevos tiempos” del FMI “con sensibilidad por los pobres”. Para que se vea la coherencia de discursos, argumentos y acciones, repasemos un poco esta historia.

El antiimperialismo de los nuevos tiempos

Como recordarán los memoriosos de la gesta de la liberación nacional, en diciembre de 2005 Néstor Kirchner anunció que Argentina cancelaría su deuda con el FMI. “El Fondo  Monetario Internacional ha actuado, respecto de nuestro país, como  promotor y vehículo de políticas que provocaron pobreza y dolor en  el pueblo argentino, de la mano de gobiernos que eran proclamados alumnos ejemplares del ajuste permanente. Nuestro pueblo lo  corrobora”, dijo. También: “Argentina empieza a construir su independencia. Sin apoyo  alguno del Fondo Monetario Internacional y sobre la base de la  sustentabilidad del superávit fiscal y externo que mantenemos, así  como la solvencia económica lograda”.

Con estos argumentos, el 3 de enero de 2006 Argentina canceló de un solo pago su deuda con el FMI por 9530 millones de dólares. Lo hizo con reservas. O sea, un antiimperialismo que no disparaba balas sino dólares, y que no bajaba de Sierra Maestra, sino del Central. Lo cual no impidió que en las redes los militantes por la liberación hablaran de “un acto histórico de defensa de la soberanía nacional”. Casi al mismo tiempo el país comenzaba a colocar deuda en Venezuela: entre 2005 y 2008 fueron 5600 millones de dólares. Los intereses llegaron al 15%. Firme expresión de la unidad latinoamericana contra el imperialismo.

A todo esto surgieron algunos contratiempos. Es que los superávits gemelos (fiscal y externo), sustentos del camino independiente del país, se transformaron en déficits. Resultado: a partir de 2011 la deuda comenzó a crecer en términos absolutos y en relación al PBI. Pasó del 39% del PBI (197.000 millones de dólares) a 52% en 2015 (240.000 millones de dólares). Y siguió creciendo a tasa todavía más acelerada entre 2016 y 1019, bajo el gobierno de Macri. ¿Significa esto que ya bajo el gobierno de Cristina Kirchner el país se rendía a las exigencias de los acreedores? Pues no, en el frente patriótico esas cosas no suceden. Algunos ejemplos:

Los Eskenazi comprando una participación accionaria en Repsol YPF mediante una operación de vaciamiento.

El compañero Axel declarando, en 2012, que no iba a pagar un centavo a Repsol por la estatización de YPF.

La compañera Cristina viajando a las islas Seychelles, en 2013, para combatir al capital financiero apátrida (solo a un tilingo se le puede ocurrir que fue a tomar sol).

El compañero Axel acordando, en 2014, pagar 5000 millones de dólares a Repsol por la estatización de YPF.

El compañero Scioli colocando deuda, en 2011, en dólares al 11%, renunciando a la inmunidad soberana y aceptando tribunales en Nueva York.

Los compañeros Axel y Cristina acordando pagar al Club de París la deuda por 9600 millones de dólares, de los cuales el 49% eran intereses por mora y punitorios.

De nuevo el compañero Axel pagando, en febrero 2020, religiosamente los bonos emitidos por el compañero Scioli.

La compañera Alicia ajustando a docentes y empleados públicos en la Santa Cruz de las maravillas.

Podríamos seguir (incluso recordar el proto-antiimperialismo de cuando se privatizaba YPF, o el banco de Santa Cruz, en los felices 1990), pero con esto basta. Estamos ante hitos del antiimperialismo siglo XXI. Que ahora está avalado por el FMI (“que nos dio la razón”, a no olvidarse). Por eso los mismos que en 2005 saludaban la cancelación de las auditorías del FMI como un acto de liberación nacional, podrán decir que su vuelta es otro “acto de liberación nacional”. No hay que ser dogmático ni rígido. Todo es cuestión de adaptarse.

Así, en este marco, se comprenden los “esfuerzos adicionales” de los que habla el comunicado del Fondo. ¿Cómo no van a contribuir entonces dirigentes sindicales y políticos progres con esos “adicionales”? En particular, con el importante ítem llamado salarios. Ya lo explicó el compañero Hugo Yasky (una lumbrera del movimiento nacional): los trabajadores deben renunciar a las cláusulas gatillo de actualización salarial. Pero… ¿no eran conquistas de la lucha obrera? Sí, pero eso era antes del Papa y del FMI de los abrazos con el  ministro de la liberación nacional.

A todo esto, me queda una curiosidad: ¿para cuándo la nueva manifestación nac&pop con el “Fuerza Alberto, no al FMI”?

 

Written by rolandoastarita

23/02/2020 a 11:41

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13 comentarios

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  1. Rolando, excelente como siempre. Al pasar, ¿qué opina sobre los dichos de Alberto Fernández sobre la “inconducta” de los militares y de “dar vuelta la página” sobre lo acontecido en 1976? Saludos.

    https://www.telam.com.ar/notas/202002/434085-alberto-fernandez-tenemos-fuerzas-armadas-totalmente-integradas-a-la-sociedad-argentina.html

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    Lucas

    23/02/2020 at 12:52

    • Es un acto de encubrimiento decir que lo que ocurrió entre 1976 y 1983 se debió “a la inconducta” de algunos militares. Es ocultar que fue la clase capitalista, prácticamente de conjunto, que apoyó el golpe militar y estuvo de acuerdo con acabar, de la manera que fuera, no solo con la guerrilla de izquierda, sino también reprimir bestialmente a la militancia gremial o popular de izquierda. No solo no hay que olvidarlo (“pasar la página”)- Hay que incluir el estudio y denuncia de lo que fue el terrorismo de Estado -vía Triple A y FFAA y represivas- entre 1973 y 1976. Es lógico que Alberto Fernández quiera barrer todo esto debajo de la alfombra, pero la militancia de izquierda tiene el deber de mantener viva la conciencia de lo que ocurrió.

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      rolandoastarita

      23/02/2020 at 18:03

  2. Tengo que reconocer que me he reído un buen rato con tu fina ironía.

    No se trata de que carezca de sencibilidad ante el drama reiterado al que someten a nuestras sociedades; ¡te lo aseguró!.

    Es que, al final, resulta inevitable, frente a la falta de coherencia esencial, basica; y ante la increíble ausencia de espíritu crítico por parte de los sectores más resueltos del movimiento Popular.

    Parece que hubiesen optado, una vez más, por hacer como si las contradicciones que rompen los ojos y el corazón, no merecieron una dura respuesta.

    Fraterno saludo.
    Sergio.

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  3. En Prensa Obrera se suele utilizar a menudo el término “emancipación nacional”. Usted cree que este término tiene alguna operatividad analítica para el marxismo? Supongo que se justificarán hablando de alguna especie de transición hacia la revolución internacional

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    Edu

    26/02/2020 at 19:19

    • No solo utilizan el término en los análisis, sino que forma parte de su programa (lo mismo ocurre en el resto de los partidos trotskistas). Se debe a que consideran que Argentina está sometida a una relación de tipo semicolonial. Esto significa que estaría planteada conseguir una segunda independencia. He criticado esta posición en “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo” y en notas del blog, por ejemplo aquí. También puede consultar sobre la posición de Lenin (que reivindico) aquí, aquí, aquí, aquí.

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      rolandoastarita

      26/02/2020 at 21:51

    • Efectivamente, Lenin no caracteriza a la Argentina como país semicolonial sino de una dependencia distinta.

      Recomiendo además un libro de Lowy, El Marxismo en América Latina, que contiene documentos de la III Internacional de los años 1923 y 1924, referidos a Sudamérica, donde expresamente dicen que para luchar contra el imperialismo norteamericano hay que luchar contra (y no con) las burguesías autóctonas. Una posición similar se encuentra en el texto de Mariátegui, “Punto de Vista Antiimperialista” (de fines de década del 20), donde inclusive el peruano considera que la burguesía argentina era en ese entonces, quizás, la más poderosa del Sudamérica, algo que parece contradictorio con el carácter de semicolonia donde se supone que debería existir una burguesía débil.

      Saludos

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      Lucas

      27/02/2020 at 12:23

    • Claro, Lenin caracteriza a Argentina como país dependiente, no semicolonial o colonial. Por eso sostiene que la consigna de liberación nacional no se aplica a un país como Argentina. Por eso no es casual que todos los nacionalistas de izquierda (incluyo a los trotskistas) se empeñen en sostener que Argentina es colonia (“patria sí, colonia no”), semicolonia (luchemos por la segunda independencia) o neocolonia.

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      rolandoastarita

      27/02/2020 at 12:31

  4. Michael Roberts tampoco entiende la Ley del valor. En el último post de su blog, https://thenextrecession.wordpress.com/2020/02/27/marxs-law-of-profitability-at-soas/, sostiene: “Through competition in the market, a production price is established. At that production price, the more efficient producers make more profit. They do so because in the market THERE IS A TRANSFER OF VALUE from the less efficient to the more efficient and profitability tend to an average across the economy.” Ya no se puede creer en nadie. (Estoy releyendo las notas de economía y justo voy por el debate con Iñigo Carrera sobre el origen de la renta agraria).

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    José Mercado

    29/02/2020 at 12:40

    • No conocía esta posición de MR. Muchas gracias por el envío. Esto me confirma, además, que la mayor parte de los marxistas adhiere a esta explicación de la transferencia, y parece rechazar el concepto de trabajo potenciado. El doctor Juan Iñigo Carrera sostiene la misma posición que Carchedi o MR. Por eso niega que la renta sea plusvalía generada en el trabajo agrario. La posición de JIC la sostiene la mayor parte de la izquierda argentina. Incluso el doctor Kicillof, cuando decía que era marxista, explicaba la renta diferencial siguiendo las enseñanzas de JIC.

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      rolandoastarita

      29/02/2020 at 13:32

    • Lo peor es que usa la transferencia de plusvalía para refutar una crítica de Bortkiewicz a la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (tabla de transformación de valores en precios, ¿con márgenes de ganancia mayores a la plusvalía?). Voy a tener que seguir escarbando.

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      José Mercado

      29/02/2020 at 13:57

    • Hola,

      me parece un poco excesivo el tono de la crítica a Roberts por esa frase. Esperemos a ver si traducen el artículo en Sin Permiso, pero hay que aclarar que en ningún momento está hablando en un contexto de teorías de intercambio desigual ni nada parecido. En el párrafo en cuestión está explicando que los capitales que más invierten son más eficientes y se llevan más ganancia en el reparto que plusvalía han generado, y lo describe como un proceso oscilante en el sentido de que el más eficiente hoy puede no serlo mañana cuando otro capitalista invierta en una tecnología mejor. Quizás le podamos reprochar que la elección de la expresión “value transfer” pueda dar lugar a interpretaciones equivocadas, pero en el contexto en el que la usa no puedo rechazar su argumentación. Por la misma, la tabla de ejemplos en la que pone que un sector se lleva más ganancia que la plusvalía que él ha generado no es nada extraño al marxismo. La tabla deja claro que la suma de los valores es igual a la suma de las ganancias.
      En cuanto a la mención a Carchedi, con el que Roberts ha trabajado a menudo, tengo la impresión de que en los últimos textos de Roberts está haciendo un acercamiento a Kliman. La crítica a Bortkiewicz va seguida de una explicación temporalista, y el guión del artículo entero recuerda mucho a un libro de Kliman que me parece que no se ha traducido, y es una pena: Reclaiming Marx’s Capital.
      Me parece que no se trata de creer o dejar de creer en nadie ni de hacer ni tumbar mitos. Pero a los que entramos en blogs como los de Rolando o Roberts como aprendices nos toca hacer el esfuerzo de estudiar e intentar comprender a estos pocos que optan por la explicación marxista con honestidad.
      Saludos

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      Fran

      03/03/2020 at 18:23

  5. Teniendo en cuenta el concepto de trabajo potenciado: ¿La argumentación acerca de que la renta es “plusvalía generada en el trabajo agrario” es similar a la argumentación que se puede aplicar en la producción industrial? En mi humilde entendimiento sería que tierras mas productivas generan a partir del trabajo mayor valor que la tierras menos productivas. ¿Es correcto?

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    Miguel Ángel

    29/02/2020 at 19:22

    • Efectivamente, la explicación de Marx de la renta diferencial se basa en la noción de trabajo potenciado, esto es, trabajo que genera más valor por unidad de tiempo porque emplea alguna fuerza productiva superior. En el caso de la renta, el precio de producción es determinado por el trabajo aplicado a la peor tierra, de manera que el trabajo que se aplica a las tierras de fertilidad superior (o de mejor ubicación) genera más valor en el mismo tiempo.

      Marx es tan claro en esto que cuando presenta su teoría de la renta diferencial remite explícitamente a la noción de plusvalía extraordinaria, que explicó en el capítulo X del tomo 1 de El Capital. Más aún, para acentuar esa conexión el ejemplo que pone es una rama industrial en la cual una empresa tiene el monopolio de un salto de agua, que le proporciona fuerza motriz que el resto de las empresas de la rama no tienen. En consecuencia el trabajo que aplica esa fuerza productiva superior genera más valor que el trabajo de las restantes empresas de la rama. Marx explica entonces que, a diferencia de lo que ocurre en su ejemplo de la plusvalía extraordinaria, el salto de agua no puede ser reproducido por las otras empresas, de manera que proporciona una renta (esto es, una plusvalía extraordinaria permanente) a su poseedor.

      Marx hizo todo un punto en explicar la renta diferencial (también la absoluta) sin apelar a tesis alguna de formación de precio por monopolio. También Ricardo se preocupó por demostrar que la renta no surge por precio de monopolio. Adam Smith, en cambio a veces explica la renta por monopolio.

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      rolandoastarita

      29/02/2020 at 19:35


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